Petatán (se desconoce su etimología) es un municipio del departamento de Huehuetenango en la República de Guatemala. Se encuentra en el oeste del país, y fue convertido en municipio el 27 de octubre de 2015 por el Congreso de ese país centroamericano; anteriormente ya había sido municipio durante casi cien años hasta que fue anexado al municipio de Concepción Huista en 1935 durante el gobierno del general Jorge Ubico, como parte de la simplificación administrativa emprendida por el gobierno ubiquista para contrarrestar los efectos de la Gran Depresión en la economía guatemalteca.

Toponimia

Muchos de los nombres de los municipios y poblados de Guatemala constan de dos partes: el nombre del santo católico que se venera el día en que fueron fundados y una descripción con raíz náhuatl; esto se debe a que las tropas que invadieron la región en la década de 1520 al mando de Pedro de Alvarado estaban compuestas por soldados españoles y por indígenas tlaxcaltecas y cholultecas. En el caso del topónimo «Petatán», solamente se ha conservado la descripción en náhuatl, sobre la que hay dos versiones:

De acuerdo al historiador Adrián Recinos Petatán quiere decir que «esteras y petates». El topónimo se derivaría de «Petatlán», que quiere decir «tierra de chip».

Demografía y vivienda

Tiene aproximadamente 7.138 habitantes y es uno de los poblados más antiguos que ha conservado sus tradiciones y costumbres, como el lenguaje Popti' que es hablado por el 80 % de personas nativas de la comunidad.

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Geografía física

División política

La cabecera municipal cuenta con cantones, tres calles, seis escuelas, parajes, mercado y salón municipal. Además, existen un puesto de salud administrado por el Ministerio de Salud y las cooperativas Axola' y Bitenam.

Clima

La cabecera municipal de Petatán tiene clima templado (Köppen: Cfb).

Ubicación geográfica

Petatán está completamente rodeado de municipios del departamento de Huehuetenango:

Norte: San Miguel Acatán y Jacaltenango Este: Concepción Huista Oeste: San Antonio Huista Sur: Todos Santos Cuchumatán y Unión Cantinil

Gobierno municipal

Los municipios se encuentran regulados en diversas leyes de la República, que establecen su forma de organización, lo relativo a la conformación de sus órganos administrativos y los tributos destinados para los mismos. Aunque se trata de entidades autónomas, se encuentran sujetas a la legislación nacional. Las principales leyes que rigen a los municipios en Guatemala desde 1985 son:

+Principales leyes que rigen a los municipios de GuatemalaN.ºLeyDescripción1Constitución Política de la República de GuatemalaTiene una regulación legal específica para los municipios en los artículos 253 al 262.2Ley Electoral y de Partidos PolíticosLey de carácter constitucional aplicable a los municipios en el tema de la conformación de sus autoridades electas. 3Código MunicipalDecreto 12-2002 del Congreso de la República de Guatemala. Tiene la categoría de ley ordinaria y contiene preceptos generales aplicables a todos los municipios, e inclusive contiene legislación referente a la creación de los municipios. 4Ley de Servicio MunicipalDecreto 1-87 del Congreso de la República de Guatemala. Regula las relaciones entra la municipalidad y los servidores públicos en materia laboral. Tiene su base constitucional en el artículo 262 de la constitución que ordena la emisión de la misma. 5Ley General de DescentralizaciónDecreto 14-2002 del Congreso de la República de Guatemala. Regula el deber constitucional del Estado, y por ende del municipio, de promover y aplicar la descentralización y desconcentración económica y administrativa.

El gobierno de los municipios de Guatemala está a cargo de un Concejo Municipal mientras que el código municipal —que tiene carácter de ley ordinaria y contiene disposiciones que se aplican a todos los municipios de Guatemala— establece que «el concejo municipal es el órgano colegiado superior de deliberación y de decisión de los asuntos municipales […] y tiene su sede en la circunscripción de la cabecera municipal». Por último, el artículo 33 del mencionado código establece que «[le] corresponde con exclusividad al concejo municipal el ejercicio del gobierno del municipio».

El concejo municipal se integra con el alcalde, los síndicos y concejales, electos directamente por sufragio universal y secreto para un período de cuatro años, pudiendo ser reelectos.

Existen también las Alcaldías Auxiliares, los Comités Comunitarios de Desarrollo (COCODE), el Comité Municipal del Desarrollo (COMUDE), las asociaciones culturales y las comisiones de trabajo. Los alcaldes auxiliares son elegidos por las comunidades de acuerdo a sus principios, valores, procedimientos y tradiciones, estos se reúnen con el alcalde municipal el primer domingo de cada mes. Los Comités Comunitarios de Desarrollo y el Consejo Municipal de Desarrollo tiene como función organizar y facilitar la participación de las comunidades priorizando necesidades y problemas.

Historia

Época precolombina

Se desconoce la fecha exacta de la fundación de esta comunidad de Petatán, pero sí se sabe que fue fundada durante la época precolombina. La tradición indica que en el lugar que ocupa el moderno municipio existía una tribu indígena gobernada por un cacique que en lengua popti' era llamado «Wuxhtaj» (Español: «hermano»). El lugar antiguamente se conocía como Axolá, que fue la segunda comunidad fundada en la región Huista después de Jacaltenango. El rey Wuxhtaj emitió una ley u orden para que toda persona que quisiera casarse tendría que tener entre 30 y 40 años de edad, lo que originó un gran problema entre sus súbditos y aquellos que no estuvieron de acuerdo huyeron del lugar.

Época colonial: doctrina mercedaria

170px|miniaturadeimagen|izquierda|Retrato del obispo Pedro Cortés y Larraz, quien llegó a Petatán en 1770.

Una de las descripciones más antiguas del período hispánico está contenida en la relación escrita por dos compañeros del comisario Franciscano Alonso Ponce, quien regresó a México por el camino de la Sierra de los Cuchumatanes, y quien mencionó que «el martes 2 de septiembre 1586 salió de madrugada a Cuchumatanes y llegando a San Martín paso de largo y subida una encuesta larguísima de camino tan malo como el pasado y pasando otros siete arroyos y abajo otra mala cuesta y andadas otras leguas llegó a las diez del día muy cansado y necesitado a otros pueblos de los indios, llamado Petatlán. Todos esos pueblos eran de la visita a los mercedarios donde vivían indios mames. “Recibieron allí muy bien e hicieron le mucha caridad, ofreciéndoles gallinas de castilla y muchas guayabas y en todo mostraban grandísimo contento de ver el padre comisario en su pueblo. Hablan casi todo los de aquel lugar, además de la suya, la lengua mexicana aún en la suya propia tiene muchos vocablos de Yucatán padeció allí el padre comisario gran persecución de mosquitos la cual tuvo todo el día hasta que vino la noche que se fueron a sus casas, pero quedaron en lugar tanta suma de chinches que no lo dejaron dormir, duraron las picaduras de los mosquitos muchos días, pero más las mordeduras de los chinches. Por ser de tan mal camino aquellas seis leguas desde Chumatlán a Petatlán y que casi siempre se pasa con agua porque lo más del año llueve por buena diligencia y con el favor de Dios, los anduvo aquella mañana y llegó a Petatlán a la hora referida».

Según la relación del obispo Juan de las Cabezas en 1613 y las actas de visita pastoral del arzobispo Pedro Cortés y Larraz en 1766, los frailes mercedarios tenían a su cargo nueve doctrinas, y sus muchos anexos, que eran: Santa Ana de Malacatán, Concepción de Huehuetenango, San Pedro de Solomá, Nuestra Señora de la Purificación de Jacaltenango —a la que pertenecía Petatán—, Nuestra Señora de la Candelaria de Chiantla, San Andrés de Cuilco, Santiago de Tejutla, San Pedro de Zacatepeques, y San Juan de Ostuncalco.

En 1690, el capitán e historiador Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán escribió en su obra Recordación Florida: «mas como sea preciso referir y señalar a los demás pueblos este curato de Jacaltenango, también lo es retroceder el viaje desde la situación del convento a la parte oeste al camino real que se hace a México para venir a Petatlán que está apartado de la cabecera más de tres leguas, camino fácil de emprender entre laderas y lomillas de terreno firme. [...] La tierra es la planta de este lugar de desigual asiento cercado de barrancas y muchas peñas si temperamento medio ni bien caliente ni bien frío pero su territorio muy fecundo en buenos pastos lleva todo lo necesario en granos y frutas y mucha miel de abeja y por la abundancia de flores en todo el año de que utilizan sus vecinos en muchos modos y estos que lo componen el cuerpo a su república son ciento ochenta y seiscientos veinte habitadoras que así como el trato de la miel dado a los trajines de sus mulas y a los tejidos de pujates —pequeñas mantas de algodón— como los otros lugares de la encomienda de Soloma ya apuntados, y los de esta de Jacal Ha (Jacaltenango) que vamos describiendo y a los hilados de algodón y aprovechados con la fabricación de soya petates estos tratos consiguen muchísimos y señalados provechos, pudieran a su parroquia desalineada y pobres con los techumbres pajiza, hacerla mas ataviada mas decente de lo que experimento mi cuidado mas esto, como los mas de su generación es poco el desvelo que pone en lo perteneciente al culto».

En 1770 el arzobispo de Guatemala, doctor Pedro Cortés y Larraz visitó la parroquia de Nuestra Señora de la Purificación de Jacaltenango y mencionó a Petatán como «pueblo anexo de su cabecera, de la que distaba 2 leguas, contaba con quince familias o setenta personas el idioma de esta parroquia es popti´ y aunque se reputa por mam, como también el sulumenio, son bastantes distintos las cosechas de estos terrenos son maíces en abundancia frijoles, y chiles, bastantes distintos. Fruta, algo de ganado, miel, y los produjera todo por ser terreno y templado. Una u otra persona se ve desnuda.»

En 1798, Joseph Domingo Hidalgo hizo una descripción de la provincia de Totonicapán, publicada en la Gaceta de Guatemala: «Santiago Petatán cinco leguas al oeste de San Martin, en el camino real de México cito a una cañada en temperamento caliente y muy enfermizo. Solo tiene once tributarios y cuarenta y cinco individuos, pero todos leprosos y mal acondicionado».

Tras la Independencia de Centroamérica

Tras la Independencia de Centroamérica en 1821, la constitución de 1825 del Estado de Guatemala dividió el territorio en diez distritos con varios circuitos cada uno para la impartición de justicia. Jacaltenango fue sede del circuito del mismo nombre en el distrito N.º 9 (Totonicapán) al que pertenecían también Santa Ana Huista, San Antonio Huista, San Andrés, San Marcos, Concepción, Nentón, Petatán, Acatán, San Juan Ixcoy, San Sebastián Coatán, Santa Eulalia, Istatán, Ishcán, Ixcacao, Sajnabac, Paduano, Cajtavi, Lo de Alvarado, Tierra Negra y Montenegro, esta última ahora parte de México.

El efímero Estado de Los Altos

miniaturadeimagen|200px|Escudo del Estado de los Altos

A partir del 3 de abril de 1838, Petatán fue de la región que formó el efímero Estado de Los Altos y que forzó a que el Estado de Guatemala se reorganizara en siete departamentos y dos distritos independientes el 12 de septiembre de 1839:

Departamentos: Chimaltenango, Chiquimula, Escuintla, Guatemala, Mita, Sacatepéquez, y Verapaz Distritos: Izabal y Petén