La intervención rusa en Siria (Военная операция России в Сирии en ruso) o guerra ruso-siria por parte de las fuerzas sirias de oposición, fueron una serie de operaciones militares aéreas en territorio de la Siria baazista efectuadas por las Fuerzas Armadas Rusas desde el 30 de septiembre de 2015 hasta el 8 de diciembre de 2024, interviniendo así directamente en la guerra civil siria. Dicha intervención respondía a solicitudes por parte del presidente sirio Bashar Al-Asad para socorrer el esfuerzo bélico de su gobierno en el conflicto, puesto que diversos países, como EE.UU., Turquía y Arabia Saudita habían financiado a la mayoría de los grupos armados. El presidente ruso Vladímir Putin había conseguido horas antes de los primeros bombardeos la autorización unánime del Consejo de la Federación rusa para el uso de tropas de ese país en territorio sirio.
Esta acción militar marca la primera vez desde el final de la Guerra Fría en que elementos militares de Rusia participan en un conflicto armado fuera del territorio de la antigua Unión Soviética. Ya antes del 30 de septiembre, los rusos habían estado reuniendo equipo militar en su base naval en las ciudades sirias de Tartús y Latakia, además de haber acordado con los gobiernos de Irán e Irak la creación de una central de inteligencia compartida entre estos países, Rusia y Siria situada en la capital iraquí de Bagdad. El objetivo primario de Rusia es ayudar a sostener el gobierno aliado sirio de Bashar Al-Asad contra la oposición de diversos grupos armados, entre los que se encuentra el Estado Islámico, la Coalición Nacional Siria, el Frente Al-Nusra (considerado la rama en Siria de Al-Qaeda) y las fuerzas del Kurdistán sirio, entre muchos otros. Hasta el 9 de noviembre de 2015, un mes después de iniciar las operaciones, Rusia había efectuado 1391 vuelos de combate como parte de la campaña, la cual apoyaba los movimientos terrestres de las Fuerzas Armadas de Siria. Además de las incursiones aéreas, las actividades militares rusas incluían el uso de misiles lanzados desde su Flotilla del Mar Caspio.
En diciembre de 2015 Rusia entró oficialmente en la guerra civil siria y contra Estado Islámico. El 14 de marzo de 2016, Putin, presidente de Rusia, anunció oficialmente el inicio de la retirada de las tropas de Rusia en Siria al dar por cumplida su misión antiterrorista, pero dijo que “Rusia mantendrá su presencia en el puerto sirio de Tartus y en el aeródromo Hmeymim”.Un militar ruso muere tras bombardeo terrorista en la ciudad siria de Homs Sputnik - 11.05.2016
Desde el comienzo de la participación rusa, pasando por la retirada gradual y permanencia actual de Rusia en la guerra, han muerto 126 soldados rusos en Siria, contando los 39 soldados rusos que viajaban en el accidentado Antonov An-26 en Siria y contando, aunque fuera de Siria pero como parte de la misión, 8 soldados murieron (de las 92 personas que viajaban, la cual fallecieron todas) un avión Tu-154 con destino a Siria se estrelló en el Mar Negro; el 17 de septiembre de 2018 un avión ruso de reconocimiento Ilyushin Il-20 fue derribado por las defensas antiaéreas sirias por error mientras aviones de la aviación israelí atacaba la localidad de Latakia, muriendo en el acto 15 soldados rusos. Estos tres accidentes de aviación militar junto con las demás bajas hace un total de 134 soldados rusos muertos en la misión en Siria y contra el ISIS. Según el Ministerio de Defensa de Rusia, 116 soldados rusos han muerto en la guerra en Siria. Russia lost 112 servicemen over three years of counter-terror operation in Syria - MP TASS - September 30, 2018 - Consultado el 19 de marzo de 2019 Tres militares rusos murieron en un ataque de terroristas en Siria a finales de febrero RT - 25 mar 2019
Después de que el 6 de diciembre de 2017 Rusia anunciara que todos los territorios controlados antes por los terroristas de Daesh en Siria fueron liberados, Vladímir Putin, ordenó un recorte del contingente ruso emplazado en el país árabe.
Desde el principio de su participación en la guerra en septiembre de 2015, Rusia anunció que envió más de 63.000 militares a Siria, además señaló que la Fuerza Aérea Rusa realizó más de 39.000 incursiones, en las que abatieron a más de 86.000 insurgentes y destruyeron 121.466 objetivos terroristas. Rusia envió más de 63.000 militares a Siria desde el comienzo de la guerra, de esta forma contribuyen al financiamiento del terrorismo de Estado sirio Infobae - 22 de agosto de 2018
En diciembre de 2024, las fuerzas rusas retiran sus fuerzas tras la ofensiva de las fuerzas de oposición sirias.
Antecedentes históricos
En 1944, Siria y la Unión Soviética inauguraron relaciones diplomáticas que se estrecharían en 1963 al triunfar una revolución de corte socialista en el gobierno sirio. Hafez al-Asad, padre y antecesor de Bashar al-Asad como presidente de Siria, había además recibido educación y adiestramiento militar en la Unión Soviética en su juventud. Siria sirvió así durante la Guerra Fría como uno de los contrapesos soviéticos para contrarrestar la influencia de los Estados Unidos en Oriente Medio.
En la década de los noventa, Rusia heredó el papel que la Unión Soviética jugaba en la región, si bien la relación con Siria, aunque nominalmente la misma, perdió importancia para ambos socios en vista del declive económico y militar ruso en esa época. Sin embargo, al finalizar la década, Rusia había reanudado la venta de armas a Siria, además de establecerse a partir del primer periodo de gobierno de Vladímir Putin la firma de varios acuerdos de cooperación comercial y científica y realizarse un nuevo acercamiento en las relaciones diplomáticas de ambas naciones. Como resultado, Siria se convirtió en un importante cliente de tecnología y armamento ruso, con una estimación de más de 4000 millones de dólares en compra de armas. Rusia tiene asimismo en el puerto sirio de Tartús la única base naval rusa en Oriente Próximo, que le da a Rusia una posición estratégica en el mar Mediterráneo y cuya seguridad es de gran importancia para el país.
miniaturadeimagen|270px|izquierda|Manifestación popular en Homs contra el gobierno de al-Asad, en abril de 2011
Por otra parte, desde principios del año 2011, comenzaron en Siria varias manifestaciones callejeras inspiradas en la llamada Primavera Árabe que desestabilizó a varios gobiernos árabes desde el Norte de África hasta Oriente Medio. Rápidamente la situación siria degeneró en violencia convirtiéndose en una guerra civil que se cobró la vida de miles de personas al organizarse distintas facciones rivales opuestas entre sí y al gobierno, compuestas, dependiendo de sus objetivos e inspiración, por disidentes políticos, desertores del ejército y miembros del Estado Islámico.
A lo largo de la guerra civil en Siria, el gobierno de Al-Asad ha sido objeto de diversas sanciones internacionales, siendo Rusia un aliado vital, al vetar ésta las resoluciones anti-sirias patrocinadas por las principales potencias occidentales en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU), algunas veces también secundado por China. A juicio de algunos expertos, Rusia considera además al gobierno sirio como la opción más pragmática para conseguir y continuar sus objetivos internacionales en la región. mientras que otros refieren que sencillamente, tras la experiencia de la guerra civil libia, donde las resoluciones de la ONU fueron sobrepasadas por el accionar de la OTAN, el gobierno ruso decidió proteger la soberanía siria.
Asimismo, Rusia encuentra preocupante el número de jóvenes de nacionalidad rusa que se han unido al EI, especialmente de la región de Chechenia y el Daguestán: el Servicio Federal de Seguridad ruso considera que un 8 % de los combatientes del Estado Islámico podrían ser rusos, lo cual puede representar una amenaza para las regiones con población musulmana significativa en Rusia. Enviando a este país batallones de zapadores y policía militar de Chechenia e Ingushetia, para ayudar en el desminado de Alepo y Palmira, además del cuidado de bases militares.
Preparativos
miniaturadeimagen|230px|derecha|Personal militar ruso ajustando bombas KAB-500S a un avión Sukhoi Su-34 en Latakia.
A partir de marzo de 2015, Rusia inició una serie de ejercicios militares ya sea sola o en conjunto con China en las zonas del mar Negro y el Mediterráneo Oriental que perdurarían durante la primera mitad del año. También efectuaron ejercicios militares mediados de septiembre con unos 95 000 soldados y armamento sofisticado. Además había estado haciendo simultáneamente esfuerzos diplomáticos para intentar resolver el conflicto con el menor perjuicio posible para al-Asad.
miniaturadeimagen|230px|izquierda|Cazabombardero ruso Sukhoi Su-34 en Siria
En agosto de 2015, imágenes satelitales estadounidenses habían detectado una presencia cada vez mayor de material armamento y personal ruso acumulándose en la base de Tartús. Si bien era sabido que una parte de este material era entregado a las Fuerzas Armadas de Siria, y que el personal ruso estaba entrenando a los sirios leales al gobierno, la cantidad de armamento no parecía justificarse como una venta de armas a Siria. Igualmente en las redes sociales, fotografías personales de militares rusos en las redes sociales señalaban su presencia cada vez mayor en Siria.
El 21 de septiembre, Irán comenzó el despliegue en tierra siria de soldados de élite de la Fuerza Quds, parte de la Guardia Revolucionaria de Irán para dirigir ataques terrestres apoyados por aviones rusos contra la oposición al presidente sirio Bashar al-Asad. Desde entonces, se les han unido milicias chiitas de Irán e Irak. Según el presidente Putin, ya se habían realizado misiones previas de reconocimiento aéreo y espacial como parte de una preparación minuciosa de las operaciones. El 28 de septiembre, Putin había declarado ante las Naciones Unidas que solo el ejército sirio de al-Asad y los kurdos luchaban realmente contra el Estado Islámico, y acusó a países de Occidente de apoyar a grupos extremistas que ocasionaban el caos. Asimismo, propuso una coalición antiterrorista internacional.
Finalmente, a fines de septiembre, Rusia, Irak, Siria e Irán estableció en Bagdad un centro de inteligencia compartida, con la finalidad de compartir entre las cuatro naciones información relacionada con el Estado Islámico. Se estableció un estado mayor especial para coordinar las misiones y distribuir las regiones de Siria y los objetivos de los ataques entre fuerzas aéreas sirias y rusas. Los objetivos se definirían para luego distribuirse a través del estado mayor especial entre las fuerzas aéreas de Rusia y Siria.
Arsenal ruso
Hasta el 25 de noviembre de 2015, se había detectado la presencia del siguiente armamento en las bases rusas en Siria:|fecha=7 de octubre de 2015
miniaturadeimagen|270px|derecha|Modelo en exposición de un misil 3M-14 como los utilizados por Rusia en la guerra civil siria miniaturadeimagen|270px|derecha|Sistemas antimisiles S-400, como los enviados a Siria tras el derribo de un Su-24 el 24 de noviembre de 2015.
Municiones merodeadoras ZALA Lancet de la firma ZALA Aero.https://www.deagel.com/Defensive%20Weapons/Zala%20Lancet/a003898 12 aviones Su-25 12 aviones bombarderos Su-24M2 12 bombarderos Tu-22M 4 cazas Su-30SM 6 aviones Su-34 Varios aviones Su-27 Un avión de reconocimiento Il-20 Varios helicópteros de ataque Mi-24 de un total de 16 Varios helicópteros de transporte y combate Mi-8AMTSh de un total de 16 Varios aviones Tu-154 y Tu-155, Il-76, An-124, Su-27, Tu-160 y Tu-95 9 tanques T-90 3 sistemas antiaéreos Pantsir-S1 Al menos 2 sistemas de misiles de defensa aérea S-400 Un número indeterminado de drones de reconocimiento Un crucero clase Slava Moskva Un buque de reconocimiento y espionaje SSV-231 Vasily Nikitich Tatishchev Al menos 1 submarino clase Kilo Rostov del Don