Georges Perec (París, 7 de marzo de 1936-Ivry-sur-Seine, 3 de marzo de 1982) fue uno de los escritores más importantes de la literatura francesa del . Su obra escrita incluye novelas, obras de teatro, poemas, ensayos, obras misceláneas, guiones, recopilaciones de artículos, libros ilustrados en colaboración con algunos pintores, juegos verbales y lingüísticos. También realizó incursiones en el cine y en la música. Fue miembro del grupo Oulipo desde 1967 hasta su muerte.
Su obra estuvo basada en la experimentación, en ciertas limitaciones formales como forma de creación, y en el explícito propósito de nunca repetir la misma idea en dos libros. Ha sido traducido a más de quince idiomas, pero no es un escritor leído por multitudes. Más bien, se le suele considerar un autor de culto.
Biografía Infancia y adolescencia thumb|320px|Árbol genealógico de Perec. Entre paréntesis están los nombres que asumieron algunos para ocultar su identidad judía. La línea segmentada denota adopción. Georges Perec fue el hijo único de Icek Judko Peretz (1910-1940) y Cyrla Szulewicz (1913-1943), una pareja perteneciente a una familia obrera de judíos polacos que habían emigrado a Francia en la década de los años veinte. Su abuelo paterno fue sobrino del escritor en yidis I. L. Peretz. Entre 1938 y 1939, sus padres tuvieron una segunda hija, que llamaron Irène pero que falleció a las pocas semanas de haber nacido.
En París vivió con sus padres en el n.º 24 de la rue Vilin, en el barrio de inmigrantes y judíos Belleville. Allí su madre tenía una peluquería y su padre se desenvolvía en distintos oficios. Sus abuelos y su tía Fanny posiblemente vivieron en el n.º 1 de la misma calle.
Comenzada la Segunda Guerra Mundial, su padre se alistó voluntariamente en el XII Regimiento Extranjero de Infantería (REI) del Ejército de Tierra Francés, murió en el frente el 16 de junio de 1940, seis días antes de que Francia firmara su rendición. En el otoño del año siguiente, dejó su casa de la calle Vilin, al conseguir su madre que lo enviaran a Villard-de-Lans, por entonces aún territorio seguro, en uno de los últimos trenes provistos por el convoy de la Cruz Roja. Cyrla cerró la peluquería y trabajó entre diciembre de 1941 y diciembre de 1942 como operaria de máquinas en la Compañía Industrial de Mecánica Relojera (Jaz). El 23 de enero de 1943, fue arrestada en París por la policía francesa y deportada al campo de concentración de Auschwitz el 11 de febrero de ese mismo año, falleció probablemnte en las cámaras de gas. Su hermana Soura y sus abuelos David Peretz y Aaron Schulevitz tampoco consiguieron huir de la persecución nazi y también fueron víctimas del Holocausto.
Georges fue recibido en Villard-de-Lans por sus tíos David Bienefeld y Esther Perec (hermana de su padre), quienes tenían dos hijas llamadas Bianca y Ela. En ese pueblo vivían refugiados alrededor de dos tercios de su familia adoptiva, aquellos que no habían emigrado a Estados Unidos. David trabajaba en bisutería y Esther en un comercio de alimentación, por lo que tenían mucho dinero. Por razones de seguridad, reemplazaron su apellido por la versión francesa «Perec», tal y como habían hecho anteriormente su tía y su padre. Georges no supo sino hasta varios años después su apellido real, hasta entonces creyó que su familia era bretona. El resto de la guerra lo pasó al cuidado de sus tíos, que en 1945 lo adoptaron formalmente. «Jojo», como le llamaban familiarmente, fue internado primero durante unos meses en una pensión infantil en Les Frimas, muy cerca de su nueva familia, y luego estuvo dos años en el colegio Turenne, también llamado Clocher, un colegio católico y de varones, algo más alejado de Les Frimas, donde fue bautizado en 1943 y se mantuvo al margen de la cultura judía. Luego pensaron en llevarlo a Palestina con su tío León, pero finalmente, se fue a vivir con su abuela a un hogar en Lans, donde ésta, haciéndose pasar por muda, trabajó como cocinera, y Georges estudió en un colegio mucho más pequeño que el de Turenne. Tras la Liberación, regresó con su abuela a Villard-de-Lans, y luego se mudó donde Berthe y su adolescente hijo Henri, amigos de su familia adoptiva, al XVI Distrito de París, uno de los más ricos de la capital. A los ocho años estudió en una escuela municipal, desde 1946 en el liceo Claude-Bernard y en 1949, nuevamente como interno, ingresó al colegio Geoffroy-Saint-Hilaire de Étampes, a 48 km de París. También cursó breves estudios en la escuela literaria o de hypokhâgne en el prestigioso Lycée Henri IV.
Su pasión por la lectura, la escritura y los trucos mnemotécnicos comenzaron tempranamente, poco después de la Liberación. A los trece años ya había escrito una historia llamada «W», que pese a ser olvidada, le sirvió en su adultez para escribir W o el recuerdo de la infancia. A los dieciocho años, en Étampes, donde escribía y leía en abundancia, Perec ya tenía la convicción de que quería ser escritor, y en particular novelista, si bien también tuvo la intención en algún momento de convertirse en pintor.
Estudios y juventud Perec ingresó a La Sorbona para estudiar sociología. En 1954 quiso comenzar una carrera en paralelo en Historia, pero la abandonó dos años después. Pese a abandonar también la carrera de sociología, antes de dedicarse a su carrera literaria, alcanzó a trabajar brevemente como sociólogo teórico en el Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia. A los 19 años de edad publicó su primera crítica literaria, en la revista La Nouvelle Revue Française. Desde entonces escribió con frecuencia ensayos y reseñas en prensa y otras revistas especializadas, incluyendo Les Lettres Nouvelles, dirigida por Maurice Nadeau, Partisans y Cause commune, entre otras.Véase el Anexo:Bibliografía de Georges Perec.
En 1957 hizo una estancia en Yugoslavia y ese mismo año comenzó un nuevo proyecto de novela, que acabaría concretizándose en El Condotiero. Sin embargo, este proyecto se ve en parte obstaculizado por su servicio militar, que realiza en Idron entre enero de 1958 y diciembre de 1959 como miembro del XVIII Regimiento de Paracaidistas. Por estos años publicó artículos fuertemente políticos en las revistas Partisans y Cause commune, trabajó como director en el proyecto de la revista de teoría literaria La Ligne générale que finalmente no logró concretarse y junto a sus amigos Roland Barthes y Henri Lefebvre fundó el grupo de conversación «Argumentos».
Comenzó una relación con Paulette Pétras, con quien se casó en 1960 para poder instalarse juntos durante un año en la ciudad tunecina de Sfax, donde ella había sido contratada como profesora.
Entre 1962 y 1979 trabajó por un modesto salario como bibliotecario archivista en el Laboratoire Associe 38 del Departamento de Neurofisiología del Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia (CNRS), especializado en la investigación médica. Completaba su salario como articulista en distintos y variados medios.
A fines de 1960 comenzó a escribir guiones para teatro y radioteatro, colaborando con Eugen Helmle —uno de sus traductores— y el músico Philippe Drogoz.
Carrera artística y madurez Su primera novela editada, Las cosas, está inspirada en su relación con Paulette Pétras y su viaje a Sfax a comienzos de 1960. Publicada en 1965, por ella fue reconocido con el Premio Renaudot.
Ingresó oficialmente al grupo Oulipo («Ouvroir de littérature potentielle», en español «Taller de literatura potencial») en 1967. En este grupo, fundado en 1960 por Raymond Queneau y François Le Lionnais, y que buscaba explotar la literatura sobre la base de métodos formales provenientes de otras áreas, como las matemáticas, la lógica o el ajedrez, Perec desarrolló su pasión por los juegos de palabras, lipogramas, anagramas y rompecabezas, que marcaron toda su obra venidera. Perec es el autor del palíndromo más largo escrito en idioma francés, terminado en 1969 y conformado por más de cinco mil caracteres.
Perec también se interesó en el cine. Sus primeros intentos de proyectos cinematográficos datan al menos de 1962. Su primera película, Un homme qui dort se basó en su novela homónima Un hombre que duerme, y fue codirigida por Bernard Queysanne, obteniendo el Premio Jean Vigo en 1974. Perec también se dedicó a la creación de crucigramas para el semanario Le Point.
En 1976 se enamoró de la cineasta francesa Catherine Binet, con quien estuvo hasta su muerte.
En 1978 publicó dos obras clave: la más reconocida, La vida instrucciones de uso, fue galardonada con el Premio Médicis, cuyo éxito le permitió dedicarse desde entonces plenamente a la literatura.Y Me acuerdo, libro de culto, ejercicio de escritura automática y experimental, 380 breves párrafos iniciados todos ellos con las palabras "Me acuerdo".
En abril de 1981, la embajada de Francia en Polonia oriental invitó a tres escritores para participar en encuentros con lectores en distintas ciudades de dicho país. Los escogidos fueron Perec, su amigo Serge Fauchereau (a quien conocía desde 1965 en Les Lettres Nouvelles) y Claude Roy, unos veinte años mayor y que fue acompañado por su esposa la actriz Loleh Bellon. Durante el viaje a los orígenes de su familia, Perec tomó abundantes anotaciones y pidió a Fauchereau que tomara numerosas fotografías, en aras de un proyecto de libro que no saldría a la luz. Poco después Perec permaneció en la Universidad de Queensland, Australia en donde pasó un mes como escritor residente en el departamento francés en 1981 y unas semanas de viaje por el país. A su regreso a Francia, en febrero de 1982 le diagnosticaron un cáncer de pulmón que ya había hecho metástasis, por lo que no era operable. Perec falleció por esta causa al mes siguiente, unos días antes de cumplir los 46 años de edad. Sus restos yacen en el cementerio del Père-Lachaise.
Perec publicó en vida alrededor de una veintena de obras de distintos géneros narrativos, y dejó un abundante material inédito, que se ha continuado publicando desde su muerte. Al momento de su muerte, dejó incompleta la novela 53 Jours (53 días), un homenaje a Stendhal que pensaba escribir en 53 días, la misma cantidad de días que se supone tardó su coterráneo en escribir La cartuja de Parma.
Estilo miniatura|Ambigrama de Georges Perec En su escritura Perec da prioridad al estilo sobre la trama. En ella abundan los momentos de diversión, juego y felicidad. Sin embargo, los efectos de la guerra en su infancia dejaron en él una huella indeleble, que se muestra de manera transversal en varios de sus trabajos, la mayoría de ellos con un importante contenido autobiográfico, destacándose en este sentido W o el recuerdo de la infancia o Me acuerdo. Perec suele utilizar diversas características formales (temáticas, aritméticas, geométricas), que Bernard Magné denomina «anclajes» y que tienen fuertes ecos autobiográficos. Para escritores y académicos como Jorge Fondebrider o José Manuel Mouriño, el esfuerzo por recuperar sus propios recuerdos de primera infancia, junto a los años que le preceden, están fuertemente arraigados a una infancia traumática, en la que el autor se vio obligado a olvidar las tradiciones judías de su familia. Además de este interés autobiográfico, en un texto titulado «Notas sobre lo que busco», el mismo Perec añade otros tres intereses en su escritura, no excluyentes con el anterior: lo sociológico (Las cosas, Especies de espacios, Pensar/Clasificar), el ejercicio oulipiano y las formas novelescas (El secuestro, La vida instrucciones de uso).