Las elecciones al Parlamento Europeo de 2019 tuvieron lugar en la Unión Europea entre el 23 y el 26 de mayo de 2019, con una participación del 50,63%, superando en 8 puntos la participación de las elecciones de 2014. Dio lugar a la IX legislatura. En ellas se eligieron por sufragio universal, directo, libre y secreto los eurodiputados que integrarán la Eurocámara y que representarán a la ciudadanía europea en el periodo comprendido desde 2019 a 2024. Esta cámara fue la responsable de investir a Ursula von der Leyen como nueva presidenta de la Comisión Europea, tras ser propuesta por el Consejo Europeo en función de los resultados de las elecciones, por mayoría cualificada.
El número de diputados previstos para la IX legislatura del Parlamento Europeo era de 705 escaños, repartíendose los 73 escaños del Reino Unido, tras su salida de la Unión Europea, entre diversos países como España, Francia, Italia y Países Bajos y reservándose 46 escaños para futuras ampliaciones de la Unión. Si bien, después del aplazamiento del brexit hasta el 31 de octubre de 2019, el Reino Unido debió participar en las elecciones, manteníendose el reparto de escaños de la VIII legislatura hasta la salida definitiva de la Unión.
Por formaciones, el Partido Popular Europeo fue una vez más el ganador de las elecciones con 173 diputados, perdiendo 39 diputados sobre las elecciones europeas de 2014. Le siguió el Partido de los Socialistas Europeos con 147 escaños, 37 menos que en las elecciones anteriores y el Partido de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa con 76 escaños, que ganó 27 asientos. El Movimiento Europa de las Naciones y de las Libertades, renombrado a Partido Identidad y Democracia después de las elecciones, de extrema derecha, logró 60 escaños, superando así al Partido Verde Europeo, que logró 55 escaños subiendo 19 sobre 2015, al Partido de los Conservadores y Reformistas Europeos que subió 5 escaños hasta los 47, y el Partido de la Izquierda Europea que se quedó en 21 escaños.
Por grupos parlamentarios, el Grupo del Partido Popular Europeo volvió a ser el más grande con 182 escaños, perdiendo 34 asientos sobre el parlamento saliente, seguido del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas con 154 escaños, perdiendo 31 asientos, y el Grupo Renovar Europa, el nuevo nombre del Grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa, que logró 108 escaños ganando 39. El Grupo de Los Verdes/Alianza Libre Europea se alzó hasta ser la cuarta fuerza con 74 escaños, sumando 22 escaños nuevos, y superando por la mínima al nuevo Grupo Identidad y Democracia que logró 73. Por último, el Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos se constituyó con 62 eurodiputados y el Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea / Izquierda Verde Nórdica con 41 escaños.
Tras las elecciones, el Partido Popular Europeo llegó a un acuerdo con el Partido de los Socialistas Europeos y con el Partido de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa para formar la nueva Comisión Europea. Sin embargo, el candidato del PPE a la presidencia de la Comisión, Manfred Weber, fue vetado por sus socios de Gobierno y, por ello, quien accedió a la presidencia europea fue la hasta entonces ministra de Defensa alemana, Ursula von der Leyen, también del Partido Popular Europeo, que ni siquiera había sido electa eurodiputada en las elecciones.
Aspectos relevantes
Auge del euroescepticismo y la extrema derecha Las elecciones europeas de 2019 tuvieron lugar en un contexto sin precedentes para la Unión Europea. La llegada al poder en varios países de gobiernos populistas y de extrema derecha, como en Hungría, Polonia, Austria e Italia, hicieron disparar las perspectivas electorales de los grupos más euroescépticos, que hasta ese momento estaban divididos en los grupos Europa de la Libertad y la Democracia Directa y Europa de las Naciones y de las Libertades.
Después de desencuentros durante los meses previos a las elecciones, la intervención de Steve Bannon, ideólogo estadounidense y partícipe de la victoria de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, hizo llegar a acuerdos a los principales partidos euroescépticos y de extrema derecha europeos, con Marine Le Pen y Matteo Salvini a la cabeza. El Fidesz de Viktor Orban, miembro del Partido Popular Europeo, no se alineó finalmente con Le Pen y Salvini y mantuvo su alineamiento con el PPE, a pesar de que fue suspendido tras los ataques a la Comisión Europea y a su presidente Jean-Claude Juncker.
Salida del Reino Unido de la Unión Europea
El 23 de junio de 2016 se realizó el Referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea, también conocido como brexit, el resultado indicó que el 51,9% de los votantes era partidario de abandonar la Unión Europea, frente a un 48,1% partidario de permanecer. Este resultado fue desigual en el territorio, ya que en Escocia, Irlanda del Norte, Gibraltar y Londres ganó el sí a la permanencia.
El proceso de retirada de la Unión Europea se inició una vez que el Reino Unido invocó el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea el miércoles 29 de marzo de 2017. Este proceso, que tenía que durar un máximo de 2 años y debía permitir realizar las Elecciones Europeas de 2019 sin el Reino Unido, se acabó retrasando en dos ocasiones, la primera hasta el 12 de abril de 2019 y la segunda hasta el 31 de octubre de 2019, obligando al país a participar de las elecciones europeas y retrasando la modificación del reparto de escaños entre países hasta la salida definitiva del Reino Unido.
Acuerdo entre Macedonia del Norte y Grecia
Después de años de disputa entre Antigua República Yugoslava de Macedonia y Grecia, que habían impedido el acceso de Macedonia a la Unión Europea y a la OTAN, en 2018 se firmó el Acuerdo de Prespa con Grecia respecto a la disputa sobre el nombre de Macedonia, por el que el Estado independiente cambiaría de nombre a Macedonia del Norte. El 30 de septiembre de ese año se celebró un referéndum para aprobar el acuerdo y la entrada de país en la Unión Europea y la OTAN con un resultado no concluyente, ya que aunque el voto por el sí alcanzó la mayoría de sufragios, el referéndum contó con un 36,3% de participación, un 15% menos del mínimo exigido. A pesar de ello, el Parlamento macedonio aprobó el cambio de nombre el 11 de enero de 2019, superando levemente los 80 votos requeridos, y posteriormente el griego hizo lo propio, entrando en vigor durante el mes de febrero de 2019. Gracias a este acuerdo, Macedonia del Norte comenzó los procesos de incorporación a la Unión Europea y a la OTAN.
Proceso soberanista de Cataluña thumb|Carles Puigdemont en una conferencia en el Parlamento Europeo.
Tras el fallido Referéndum de independencia de Cataluña del 1 de octubre de 2017, declarado ilegal por el Tribunal Constitucional de España, y la posterior declaración unilateral de independencia y aplicación del Artículo 155 de la Constitución y el Juicio del Procés, cuatro líderes independentistas catalanes se presentaron a las elecciones. Por un lado Oriol Junqueras, en ese momento en prisión preventiva, lideró la coalición Ahora Repúblicas, con la presencia de Esquerra Republicana de Catalunya y otros partidos como EH Bildu, y además fue el candidato a Presidente de la Comisión Europea por parte de la Alianza Libre Europea. Por otro lado, Carles Puigdemont, Toni Comín y Clara Ponsatí, en ese momento residentes en Bélgica y Reino Unido, lideraron la lista de Lliures per Europa. Junqueras, Puigdemont y Comín resultaron elegidos mientras que Ponsatí recibió el acta una vez se produjo la salida del Reino Unido de la Unión Europea.
Nueva ley electoral El 7 de junio de 2018, el Consejo Europeo acordó cambiar la ley electoral de la Unión Europea y refirmar las viejas normativas electorales, datadas de 1976. El objetivo de la reforma es aumentar la participación en las elecciones, la comprensión de su importancia y relevancia a nivel europeo y evitar votos irregulares sin menoscabar las tradiciones constitucionales y electorales de los Estados miembros.
Las nuevas normas tienen entre sus puntos destacados: Visibilizar los partidos políticos europeos, en las papeletas de todos los Estados miembros, visibilizando el logotipo y candidato del partido político europeo, en caso de formar parte de alguno, junto al partido político estatal. Introducción de un umbral mínimo obligatorio para los países de la Unión Europea que repartan más de 35 escaños en circunscripción única (en el momento de la aprobación, sólo España y Alemania), que se deberá establecer entre el 3% y el 5%. Establecimiento de un plazo de 12 semanas antes de las elecciones para que los partidos políticos europeos, y los partidos políticos a nivel estatal, proclamen sus candidatos. La intención es que todos los partidos europeos nominen a su candidato a Presidente de la Comisión Europea. Inclusión del derecho a voto de los ciudadanos europeos que vivan fuera de la Unión Europea. Prohibición del doble voto para ciudadanos europeos con derecho a voto en dos países. Para ello, los estados deberán intercambiar información de sus censos electorales.
El Parlamento Europeo dio su aprobación a la reforma el 4 de julio de 2018 y la ley fue adoptada por el Consejo Europeo el 13 de julio de 2018. Sin embargo, no todos los Estados miembros ratificaron la nueva normativa antes de las elecciones de 2019, entre ellos los afectados por el umbral mínimo (España y Alemania) y, por lo tanto, estas elecciones se llevaron a cabo de acuerdo con las reglas anteriores.
Candidaturas europeas y candidatos a la Comisión Europea Los partidos estatales de la Unión Europea suelen organizarse a través de partidos políticos europeos. Para ser un partido oficial, las agrupaciones deben tener una representación significativa en al menos una cuarta parte de los Estados de la Unión (actualmente 7 países), respetar los valores y principios sobre los que se funda la Unión Europea y haber participado en las elecciones europeas, o haber manifestado su intención de hacerlo.
Al final de la VIII legislatura del Parlamento Europeo, tenían presencia un total de 15 partidos políticos europeos, o alianzas informales de partidos políticos de la Unión Europea. El Partido Popular Europeo era el que más presencia tenía, seguido del Partido de los Socialistas Europeos y del Partido de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa. Otros, como el Partido Pirata Europeo o Animal Politics EU tenían sólo un representante.
La mayoría de los partidos políticos europeos nombraron candidatos a Presidente del Consejo Europeo. Los dos principales partidos, y los que más opciones tenían de conseguir la presidencia nombraron a Manfred Weber, por parte de los populares, y a Frans Timmermans por parte de los socialistas. Otros prefirieron nombrar dos o más candidatos, como el Equipo Europa de los liberales, formado Margrethe Vestager, Nicola Beer, Emma Bonino, Violeta Bulc, Katalin Cseh, Luis Garicano y Guy Verhofstadt, o los binomios Ska Keller y Bas Eickhout, de los verdes, y Violeta Tomič y Nico Cué, de la izquierda unitaria.
Además, los partidos políticos europeos forman los grupos políticos del Parlamento Europeo. No obstante, estos grupos no siempre corresponden totalmente con los partidos, ya que a menudo varios partidos políticos forman un único grupo o diputados de un mismo partido forman parte de grupos diferenciados, como lo eran en la VIII legislatura el Grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa formado por la Partido de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa y el Partido Demócrata Europeo o el Grupo de Los Verdes/Alianza Libre Europea formado por el Partido Verde Europeo y la Alianza Libre Europea, y la presencia del Partido Pirata Europeo. Para formar un grupo político se necesitan al menos 25 diputados de siete países, lo que representa un cuarto de los estado miembro de la Unión Europea.