thumb|right|300px|El incendio de Roma, por Carl Theodor von Piloty, 1861. Según Tácito, Nerón acusó a los cristianos de ser responsables del incendio. El historiador y senador romano Tácito se refiere a Cristo, su ejecución por Poncio Pilato, y la existencia de los primeros cristianos en Roma, en una página de su obra final, Anales (escrito c. 116), libro 15, capítulo 44.P.E. Easterling, E. J. Kenney (editores generales). The Cambridge History of Latin Literature. p. 892. (Cambridge University Press, 1982, reimpreso en 1996). ISBN 0-521-21043-7

El contexto del pasaje es el del gran incendio de Roma que quemó durante seis días gran parte de la ciudad en el año 64, durante el reinado del emperador romano Nerón.Stephen Dando-Collins (2010). The Great Fire of Rome. pp. 1-4. ISBN 978-0-306-81890-5 El pasaje es una de las referencias no canas más tempranas a los orígenes del cristianismo, la crucifixión de Cristo descrita en los evangelios canónicos, y la presencia y la persecución de los cristianos de Roma en el .Robert Van Voorst (2000). Jesus Outside the New Testament: An Introduction to the Ancient Evidence. Wm. B. Eerdmans. pp. 39-53.

Los eruditos generalmente consideran la referencia de Tácito a la ejecución de Jesús por Poncio Pilato tanto auténtica como de valor histórico como fuente romana independiente.Craig A. Evans (2001). Jesus and His Contemporaries: Comparative Studies. p. 42. ISBN 0-391-04118-5Watson E. Mills, Roger Aubrey Bullard (2001). Mercer dictionary of the Bible. p. 343. ISBN 0-86554-373-9Helen K. Bond (2004). Pontius Pilate in History and Interpretation. p. xi. ISBN 0-521-61620-4 Eddy y Boyd afirman que actualmente está «firmemente establecido» que Tácito proporciona una confirmación no cristiana de la crucifixión de Jesús. Sin embargo, Richard Carrier ha sugerido que la línea con la mención de Cristo por su nombre es una interpolación cristiana.Carrier, Richard (2014). «The Prospect of a Christian Interpolation in Tacitus, Annals 15.44». Vigiliae Christianae. Volumen 68. Issue 3. pp. 264–283. (una versión anterior y más detallada aparece en Hitler Homer Bible Christ, de Carrier).Carrier, Richard (2014). On the Historicity of Jesus. Sheffield Phoenix Press. p. 344. ISBN 978-1-909697-49-2

El historiador Ronald Mellor ha declarado que los Anales son «el mayor logro de Tácito», representando «el pináculo de la historiografía romana».Ronald Mellor (2010). Tacitus' Annals. p. 23. ISBN 0-19-515192-5 Los estudiosos consideran que la referencia establece tres hechos independientes sobre la Roma de alrededor del año 60:

La existencia de un número considerable de cristianos en Roma en la época; que era posible distinguir entre los cristianos y los judíos en Roma; y que los paganos de la época hicieron una conexión entre el cristianismo en Roma y su origen en la Judea romana.

El pasaje y su contexto thumb|180px|Una copia del segundo manuscrito Médici de Anales, libro 15, capítulo 44; la página con la referencia a los cristianos. El pasaje de Anales (15.44), que ha sido objeto de mucho análisis académico, sigue una descripción de los seis días del gran incendio de Roma, que quemó gran parte de la ciudad en julio de 64 d. C.Allen Brent (2009). A political history of early Christianity. pp. 32-34. ISBN 0-567-03175-6

La parte clave del pasaje dice lo siguiente (traducción del latín por A. J. Church y W. J. Brodribb, 1876):

En consecuencia, para deshacerse de los rumores, Nerón culpó e infligió las torturas más exquisitas a una clase odiada por sus abominaciones, quienes eran llamados cristianos por el populacho. Cristo, de quien el nombre tuvo su origen, sufrió la pena máxima durante el reinado de Tiberio a manos de uno de nuestros procuradores, Poncio Pilato, y la superstición muy maliciosa, de este modo sofocada por el momento, de nuevo estalló no solamente en Judea, la primera fuente del mal, sino incluso en Roma, donde todas las cosas espantosas y vergonzosas de todas partes del mundo confluyen y se popularizan. En consecuencia, el arresto se hizo en primer lugar a quienes se declararon culpables; a continuación, por su información, una inmensa multitud fue condenada, no tanto por el delito de incendiar de la ciudad como por su odio contra la humanidad.

(en latín) ergo abolendo rumori Nero subdidit reos et quaesitissimis poenis adfecit, quos per flagitia invisos vulgus Chrestianos appellabat. auctor nominis eius Christus Tibero imperitante per procuratorem Pontium Pilatum supplicio adfectus erat; repressaque in praesens exitiablilis superstitio rursum erumpebat, non modo per Iudaeam, originem eius mali, sed per urbem etiam, quo cuncta undique atrocia aut pudenda confluunt celebranturque. igitur primum correpti qui fatebantur, deinde indicio eorum multitudo ingens haud proinde in crimine incendii quam odio humani generis convicti sunt.

Tácito describe luego el tormento de los cristianos. La causa exacta del incendio sigue siendo incierta, pero gran parte de la población de Roma sospechaba que el emperador Nerón había iniciado el propio fuego. Para desviar la atención de sí mismo, Nerón acusó a los cristianos de iniciar el incendio y los persiguió, haciendo de este el primer enfrentamiento entre los cristianos y las autoridades en Roma. Tácito no acusó a Nerón de tocar la lira mientras Roma ardía; esa declaración vino de Dión Casio, que murió en el . Pero Tácito sugirió que Nerón usó a los cristianos como chivos expiatorios.

No existen manuscritos originales de los Anales y las copias sobrevivientes de las obras de Tácito derivan de dos manuscritos principales, conocidos como los manuscritos Médici, escritos en latín, que se encuentran en la Biblioteca Laurentina en Florencia, Italia.Henry Furneaux, H. Pitman (2010). Cornelii Taciti Annalium, Libri V, VI, XI, XII: With Introduction and Notes. p. iv. ISBN 1-108-01239-6 Es el segundo manuscrito Médici, del y proveniente de la abadía benedictina de Montecassino, la copia más antigua del pasaje que describe los cristianos.Newton, Francis (1999). «The Date of the Medicean Tacitus (Flor. Laur. 68.2)». The Scriptorium and Library at Monte Cassino, 1058–1105. Cambridge University Press. pp. 96-97. ISBN 0-521-58395-0 Los estudiosos en general concuerdan en que estas copias fueron escritas en Monte Cassino, y al final del documento se refiere a Abbas Raynaldus cu..., quien fue probablemente uno de los dos abades con ese nombre en la abadía durante ese período.

Referencias específicas Cristianos y Crestianos thumb|180px|Detalle de la copia del siglo XI de los Anales, la brecha entre la i y la s se resalta en la palabra Cristianos. El pasaje escribe:

[...] llamados cristianos por el populacho. Cristo, de quien el nombre tuvo su origen [...].

En 1902, Georg Andresen comentó sobre la aparición de la primera «i» y el subsiguiente vacío en la primera copia existente (siglo XI) de los Anales en Florencia, lo que sugiere que el texto había sido alterado, y el texto original habría contenido una «e» en lugar de esa «i».Georg Andresen en Wochenschrift fur klassische Philologie 19, 1902, col. 780f. «Con el examen ultravioleta del MS la alteración se demostró de manera concluyente. Hoy en día es imposible afirmar que se alteró la letra e en una i. En Nerón 16.2, de Suetonio, no obstante, ‹christiani› parece ser la lectura original».J. Boman. Inpulsore Cherestro? Suetonius’ Divus Claudius 25.4 en Sources and Manuscripts. Liber Annuus 61 (2011). ISSN 0081-8933. Studium Biblicum Franciscanum. Jerusalén, 2012. p. 355. n. 2. Dado que la alteración se dio a conocer, se ha dado lugar a debates entre los estudiosos sobre si Tácito utiliza deliberadamente el término «Crestianos», o si un escriba cometió un error durante la Edad Media. Se ha afirmado que tanto los términos cristianos y crestianos habían sido a veces utilizados por la población general en Roma para referirse a los primeros cristianos.Peter Lampe (2006). Christians at Rome in the First Two Centuries. p. 12. ISBN 0-8264-8102-7 Robert Van Voorst afirma que muchas fuentes indican que el término crestianos también fue utilizado entre los primeros seguidores de Jesús en el siglo II.Geoffrey W. Bromiley (1995). International Standard Bible Encyclopedia: A-D. p. 657. ISBN 0-8028-3781-6Van Voorst, Robert E (2000). Jesus Outside the New Testament: An Introduction to the Ancient Evidence. Eerdmans Publishing. pp. 33-35. ISBN 0-8028-4368-9 El término Cristianos aparece solamente tres veces en el Nuevo Testamento, el primer uso () exponiendo el origen del término. En los tres casos el no corregido Codex Sinaiticus en griego lee Chrestianoi. En Frigia, una serie de inscripciones en piedra funerarias utilizan el término crestianos, con una inscripción en una sola piedra utilizando ambos términos juntos: Crestiano de los cristianos.

Adolf von Harnack argumentó que Crestianos fue la redacción original, y que Tácito utilizó deliberadamente «Cristo» inmediatamente después para mostrar su propio conocimiento superior en comparación con el del conjunto de la población. Robert Renehan afirmó que era natural que un romano mezclara dos palabras que sonaban como lo mismo, que Crestianos fue la palabra original en los Anales y no un error del escriba.Robert Reneha (1968). Christus or Chrestus in Tacitus?. La Parola del Passato 122. pp. 368-370.Transactions and proceedings of the American Philological Association, Volume 29, JSTOR (Organization), 2007. p. vii. Van Voorst señaló que era poco probable que el propio Tácito se refiriera a los cristianos como Crestianos, es decir, «los útiles»; teniendo en cuenta que también se refirió a ellos como «clase odiada por sus abominaciones».Van Voorst, Robert E (2000). Jesus Outside the New Testament: An Introduction to the Ancient Evidence. Eerdmans Publishing. pp. 44-48. ISBN 0-8028-4368-9 Paul Eddy no ve ningún impacto importante en la autenticidad del pasaje o su significado, independientemente de la utilización de cualquiera de los términos por Tácito.

El rango de Pilato thumb|220px|La Piedra de Pilato, actualmente en el Museo de Israel. El rango de Pilato mientras era gobernador de Judea apareció en una inscripción latina (llamada la Piedra de Pilato) como un prefecto, mientras que este pasaje de Tácito lo llama un procurador. Josefo se refiere a Pilato con el término griego genérico ἡγεμών, hēgemōn, o gobernador. Tácito registra que Claudio fue el emperador que nombró a procuradores como gobernadores.Tácito. Anales 12.60. «Claudio dijo que los juicios de sus procuradores tenían la misma eficacia que los juicios que él hizo».P. A. Brunt (1990). Roman imperial themes. Oxford University Press. p. 167. ISBN 0-19-814476-8. ISBN 978-0-19-814476-2. Después de la muerte de Herodes Agripa en el año 44, cuando Judea volvió al gobierno romano directo, Claudio designó un procurador.Tácito. Historias 5.9.8.Geoffrey W. Bromiley (1988). The International Standard Bible Encyclopedia. Wm. B. Eerdmans Publishing. p. 979. col. 1. ISBN 0-8028-3785-9. ISBN 978-0-8028-3785-1.F. F. Bruce (2000). Paul, apostle of the heart set free. Eerdsmans. p. 354. ISBN 1842270273