La batalla de Wireless Ridge (Cresta del Telégrafo, 13 y 14 de junio de 1982) en el Sector Plata fue un enfrentamiento de la guerra de las Malvinas entre las fuerzas británicas y argentinas durante el avance hacia la ciudad principal del archipiélago, Puerto Argentino/Stanley.
Gran parte de la batalla ocurrió en la llamada Wireless Ridge,o la Cresta del telégrafo, sus nombres británicos y argentinos respectivamente. Esta una de las siete colinas estratégicas cercanas a Puerto Argentino/Stanley
El ataque fue una victoria inglesa y las fuerzas argentinas en las islas se rindieron más tarde ese día.
La fuerza británica estaba compuesta por el 2.º Batallón Paracaidista (2 PARA), parte de un escuadrón de los Blues & Royals con dos tanques ligeros FV101 Scorpion y dos vehículos blindados FV107 Scimitar, así como el apoyo de la artillería de dos baterías del Regimiento Real de Comandos de Artillería 29 y apoyo de fuego de apoyo naval proporcionada por los cañones de 114 mm de calibre de la fragata HMS Ambuscade (F172).
La fuerza argentina estaba constituida por el Regimiento de Infantería Mecanizado 7 y otros destacamentos de unidades de infantería. La primera unidad argentina en llegar al sector fue la compañía del mayor José Rodolfo Banetta que se estableció en el interior de los cuarteles de Moody Brook, pero esta unidad tuvo que evacuarse de la zona el 11 de junio cuando el fuego británico alcanzó el edificio, matando a tres reclutas e hiriendo al mayor Banetta.Desde El Frente Batallón De Infantería De Marina N.º 5, Carlos H. Robacio, Carlos Hugo Robacio, Jorge Hernández, p. 216, Centro Naval, Instituto de Publicaciones Navales, 1996
La vida en las trincheras Al principio, el Regimiento 7 tuvo pocos inconvenientes con los soldados reclutas disparando a ovejas y asándolas en un armazón de cama vieja que los soldados habían encontrado cerca.‘You never get over it, but I have a double problem. I was fighting against Brits, people who were as good as family' El soldado Guillermo Vélez en el libro superventas Los Chicos de la Guerra del periodista Daniel Kon sostiene que él, personalmente, disparó y consumió una buena parte de las cincuenta ovejas que él había matado para los soldados de su compañía durante su tiempo en Wireless Ridge.Daniel Kon, p. 24, Los Chicos de la Guerra: Hablan los soldados que estuvieron en Malvinas, Galerna, 1982 El día 23 de mayo en vista que las Compañías A, B y C llevaban cuarenta y un días en las posiciones sin haber sido relevadas, decidió el capitán Raúl Daneri del pueto de comando ordenar las compañías tomarse el turno en preparar y servir la comida del Regimiento 7.
Según Silvio Katz de la Compañía B del Regimiento 3 a órdenes teniente coronel David Ubaldo Comini, protegiendo las playas al sur de la capital, los conscriptos todavía pasaron mucha hambre después de dos semanas y media de haber comido inicialmente bien en Malvinas:
El Regimiento 3 jugaría un rol muy importante en la batalla, con la Compañía A del Capitán Rubén Oscar Zunino contraatacando en Wireless Ridge, y la Compañía C del Capitán Ramón Alberto Varela tomando nuevas posiciones defensivas cerca de la cancha de fútbol, justamente afuera de la capital, mientras que la Compañía B del teniente primero Miguel Luis Delledone todavía mantenía sus posiciones frente a las playas al sur de Puerto Stanley. A pesar del buen espíritu de cuerpo evidente en el regimiento, algunos exconscriptos solo pueden recordar las amargas experiencias, el frío y el hambre que Katz dice le obligó a él y varios otros meterse dentro de los campos minados en las playas en busca de mejor comida:
Pedro Ramón Benítez que sirvió en la misma compañía de Katz, también recuerda los castigos físicos que él califica como torturas, pero que son conocidos en otros ejércitos como Field Punishment (Castigo de campo), por supuestamente haber robado un trozo de carne:
En el libro Los Chicos de La Guerra, Benítez dice que la Compañía B se quebró bajo el último bombardeo británico, dejando las playas al sur de la capital indefensas, y que en el retroceso a Puerto Argentino vio varios soldados de su unidad morir al ser alcanzados por un proyectil. Benítez admite que él se refugió en la capital dentro de una casa ocupada las noches previas por los sobrevivientes de una sección que supuestamente combatió durante la Batalla del monte Dos Hermanas. Dice que estos sobrevivientes de la acción en Dos Hermanas habían combatido contra Gurkhas y matado a varios de ellos antes de ser sobrepasados y ver al jefe de ellos y varios conscriptos tomados prisioneros ser degollados a sangre fría por los Gurkhas. El Regimiento 3 sólo reconoce cinco muertos y dice que todos fueron miembros de la Compañía A del capitán Zunino y que la Compañía B del teniente 1.º Delledone jamás abandonó sus posiciones mirando al mar, aunque algunos soldados conscriptos podrían haberse convertido en desertores y tomado refugio en la capital.
También hubo problemas de disciplina en el Regimiento 7 con varios soldados escapándose en las noches a Murrell Farm (Granja Murrell), adonde consumieron 104 gallinas y asaron nueve cerdos y vacas, también robaron muebles y ropa que la familia Molkenbuhr había dejado en su casa.
Según la versión popular del soldado Miguel Savage de la Compañía C:
Las deserciones en el regimiento tuvieron un final trágico en la noche del 8 de junio cuando cuatro soldados conscriptos (Carlos Alberto Hornos, Pedro Vojkovic, Alejandro Vargas y Manuel Zelarayánhttps://www.eldia.com/nota/2018-8-5-2-37-39-la-tragedia-del-murrel-en-las-islas-malvinas-la-ciudad) de la Compañía A murieron cuando su bote sobrecargado con hurtos pegó contra una mina antitanque al regresar de su noche de estadía en la Granja Murrell, matándolos en la orilla de la entrada del Río Murrell.https://www.eldia.com/nota/2017-12-13-1-53-40-lograron-identificar-el-cuerpo-de-otro-soldado-platense-en-malvinas-informacion-general
Estos desafortunados jóvenes soldados desertores habían encerrado una chancha en un compartimiento de muebles que murió después de unos días por falta de comida y agua en la presencia de sus dueños, Claude, Judy y Lisa Molkenbuhr.«In one room there were up to 40 bullet holes, and if furniture had not been taken, it was so badly damaged that it could not be used. Rooms were smeared with excrement, and any items of value were either stolen or pointlessly destroyed. A Hoover worth £94 'had a hole just punched in it' Claude told me, and the Land Rover in the shed also suffered. Claude 'jiggered the crown wheel and pinion' before he left, but they took the battery out of it anyway. Claude's wife Judy and daughter Lisa lost most of their clothes, and he was left with a few clothes that he had managed to take to Johnsons Harbour. The livestock had been almost wiped out. Nine pigs were lost, and one old sow was discovered in the pantry. She was let out, but starvation had weakened her, and she died the following day. 104 chickens disappeared, and it was later discovered that over 15 cows had been blown up by landmines. Fences were ripped out, and there are now gaps measuring in total 21⁄2 to 3 miles.» Falklands: Voyage to War, James Barrington, Canelo, 2018
Avance británico Los montes Harriet, Dos Hermanas y Longdon habían caído. La Guardia Escocesa había de atacar el monte Tumbledown, el Batallón Gurkha el monte William y el 2.º Batallón Paracaidista Wireless Ridge.
El teniente coronel David Chaundler asumió de comandante del 2.º Batallón Paracaidista tras la muerte del teniente coronel Herbert Jones en la batalla de Pradera del Ganso.
El 12 de junio, un avión Harrier (XW-919) de la Real Fuerza Aérea fue alcanzado por fuego de ametralladora en el Sector Plata o un misil Tigercat lanzado desde la zona de Sapper HillDuring the early morning of 12 June No 1 (F) Squadron flew three paired sorties against positions on Sapper Hill. In the second, at about 10am, Squadron-Leader Peter Harris and Flight Lieutenant Murdo Macleod met with resistance and Macleod's aircraft was damaged. First reports suggested a bullet, but an eyewitness indicated it was a Tigercat missile prematurely exploding near the aircraft, which caused substantial damage to the engine and showered the powerhouse roof with shrapnel. Nick Van der Bijl, David Aldea, 5th Infantry Brigade in the Falklands, p. 205, Leo Cooper, 2003 confirmando la artillería antiaérea su derribo a las 09:20 horas.A las 9.20 se produjo un ataque aéreo enemigo y la artillería de defensa aérea informó haber abatido una aeronave. Oscar Luis Jofre, Félix Roberto Aguiar, Malvinas: La Defensa de Puerto Argentino, p. 234, Editorial Sudamericana, 1987Según el subteniente Gustavo Adolfo Tamaño del Destacamento de Exploración de Caballería Blindada 181, "Ese día la vimos negra, los Harrier pasaron volando a unos cuarenta, cincuenta metros y arrojaban cohetes y bombas Beluga. La ametralladora de un vehículo llegó a abrir fuego contra el Harrier, pero no sabemos si le ocasionó algún daño, creo que alguno cayó porque le largaron un misil de atrás."Así Lucharon, Carlos M. Túrolo, p. 246, Editorial Sudamericana, 1982
Ataque inicial
Las últimas horas del 13 de junio, la Compañía D comenzó el ataque, avanzando hacia Rough Diamond (Diamante Duro), la colina al noroeste de Monte Longdon. La posición argentina había sido golpeada por un intenso bombardeo de las armas de apoyo británicas, desde tierra y mar.
El sargento ayudante Raúl Esteban Ibáñez, el suboficial mayor de la Compañía C, recuerda el fuego demoledor:
Antes de perder Rough Diamond, el comandante de la X Brigada había tratado de reforzar la Compañía C con un pelotón del Regimiento de Infantería 1 Patricios que había recientemente llegado de Comodoro Rivadavia."Desde el continente arribaron procedentes del Regimiento 1 Patricios un oficial, tres suboficiales y trece soldados, integrantes de una sección mixta de cuatro ametralladoras y un mortero, que fueron destinados inmediatamente como refuerzos al R.I. Mec 7(+) en Wireless Ridge." Malvinas: La Defensa de Puerto Argentino, Oscar Luis Jofre, Félix Roberto Aguiar, P. 206, Editorial Sudamericana, 1987 «Nos mandaron unos pocos refuerzos, cinco o seis soldados y tres oficiales con una ametralladora pesada MAC, que fueron para adelante, a posiciones que conocíamos bien y que sabíamos que eran muy complicadas: te dabas cuenta que había un esfuerzo desesperado por resistir. Lo peor era escuchar como habíamos escuchado por la radio del comando, los pedidos de ayuda de las otras posiciones: eso te queda en la cabeza para siempre.» Historias de amargura y dolor en el último día de la guerra
En el fuego de ablandamiento, la artillería británica había disparado 6000Second time around for 2 Pararondas con sus piezas de 105 mm, y cuando los paracaidistas comenzaron su empuje, fueron respaldados por fuego naval y morteros además de los cañones de 76 y 30 mm montados en los tanques livianos.
Las aproximadamente 80 bajas sufridas por el 2 PARA dos semanas antes en la batalla de Goose Green (incluyendo la pérdida de su comandante), habían inducido al mando británico a no tomar riesgos innecesarios la segunda vez. El jefe del Regimiento de Infantería 7, el teniente coronel Omar Giménez, dice que tres o cuatro veces fue casi muerto por el impacto directo de la artillería británica. “Cuando volví parecía un delincuente”