miniaturadeimagen|derecha|El águila bicéfala de la casa Nemanjić de Serbia del al , la base de la actual águila de Serbia. miniatura|Monumento a Karađorđe en Belgrado. Karađorđe lideró la revolución de Serbia, con la que se libera a Serbia del mandato otomano.

El nacionalismo serbio es el movimiento que surge de la necesidad de una nación soberana que promueva la unidad cultural de los serbios, siendo este un nacionalismo de base étnica. Surgió originalmente en el nacionalismo balcánico bajo el mandato otomano y bajo la influencia del lingüista serbio Vuk Stefanović Karadžić y de Ilija Garašanin. El nacionalismo serbio sería un importante factor durante las guerras de los Balcanes, las cuales contribuyeron al declive del Imperio otomano durante la Gran Guerra y nuevamente durante la ruptura yugoslava y las subsecuentes guerras de los años 90.

Tras 1878, los nacionalistas serbios emergieron junto a algunos de los yugoslavistas y emularían el papel piemontano que condujo al Risorgimento de Italia, reclamando que Serbia no solo uniría a todos los serbios en un estado sino que Serbia intentaría unir a los eslavos balcánicos en un mismo estado conocido como Yugoslavia.

Los nacionalistas serbios siempre apoyaron la idea de una Yugoslavia centralizada que preservara la unidad de los serbios y rechazara los esfuerzos de los demás pueblos eslavos por la descentralización del estado. Cosa que llevó a que en la Constitución de Vidovdan, adoptada por Yugoslavia en 1920, se consolidara el país como una nación centralizada bajo el mandato de los serbios de la monarquía Karađorđević. Otros pueblos en Yugoslavia se opusieron a la idea de un estado centralizado y demandaban la descentralización, incluyendo a los nacionalistas croatas quienes demandaban una mayor autonomía para Croacia dentro de Yugoslavia, lo que sería aceptado por el gobierno yugoslavo en el tratado de 1939.

Los nacionalistas serbios se opusieron a lo establecido en dicho acuerdo, ya que se debilitaba el Serbdom, aseverando que su importancia en Yugoslavia era algo trascendente con el lema "Un Serbdom fuerte, Una Yugoslavia fuerte". La invasión y repartición de Yugoslavia en la Segunda Guerra Mundial resultó en un conflicto étnico violento entre los nacionalistas serbios, croatas, bosníacos, y otros, resultando en una variante altamente violenta del nacionalismo serbio ascendente, de la mano de los movimientos Chetnik, una muy peligrosa violencia sectaria.

La descentralización de Yugoslavia en los 60, y la supresión de todas las corrientes nacionalistas étnicas llevaron al nacionalismo serbio a un apagón y a su resurgimiento en los 80, el cual condenó al yugoslavismo posterior a la Segunda Guerra Mundial y a la descentralización de Yugoslavia.

Tras el colapso de la unidad de Yugoslavia en los 90 con la múltiple secesión de las antes repúblicas yugoslavas buscando su independencia, los nacionalistas serbios demandaron que todos los serbios en todas las repúblicas yugoslavas tenían el derecho de unirse en una nueva entidad común, tanto étnica como social, y los posteriores conflictos ocurrieron entre los serbios que querían mantener la unidad de Serbia y de otras repúblicas yugoslavas con las demás etnias de Yugoslavia, las cuales encontraron también su independencia.

Historia miniaturadeimagen|Los chetnik fueron un movimiento monárquico y nacionalista serbio muy presente durante la primera mitad del .

miniaturadeimagen|derecha|Retrato de Vuk Stefanović Karadžić, fundador del nacionalismo serbio. Los orígenes del nacionalismo serbio pueden rastrearse hasta el , inicialmente en 1804, con los alzamientos serbios contra el Imperio otomano, el que finalmente acabaría llevando a la creación de un estado independiente para los serbios en 1878. Sin embargo, los nacionalistas serbios citan de sí mismo el origen del movimiento desde el final de la batalla de Kosovo el Día de San Vito en 1389 entre la Serbia del Morava y el Imperio Otomano, tras lo que se ha dado un importante y gran valor patriótico a dicha fecha, y que dicha batalla y fecha son el aliciente mayor del nacionalismo serbio, y base para los actuales conflictos.

El lingüista serbio Vuk Stefanović Karadžić es comúnmente considerado el padre del nacionalismo serbio, ya que se le atribuye la creación de una definición lingüística de los serbios, en la que se incluye a todos los hablantes del Dialecto estocaviano, diferentemente de su afiliación, credo u origen geográfico. Con todo, Karadžić ya sabía del derecho de algunos hablantes del dialecto estocaviano a llamarse a sí mismos por otros nombres diferentes al de "serbio". Ilija Garašanin fue un proponente temprano del nacionalismo serbio, además de un ideólogo de la Gran Serbia -una gran patria para los serbios que abarca muchas regiones donde habitan serbios en los Balcanes- como antecedente del paneslavismo y de la propia Yugoslavia como idea política.

Después que fuese reconocida la independencia de Serbia en 1878, tanto los serbios como los otros pueblos eslavos balcánicos consideraron que sus pueblos deberían unirse bajo el mandato de los Habsburgo en el Imperio Austrohúngaro, lo que luego resultaría en una ocupación que incrementaría el antagonismo entre los pueblos bajo la égida de Serbia y Austria-Hungría entre los últimos años del y los primeros del .

Primera Guerra Mundial En 1914, el Archiduque Francisco Fernando de Austria fue asesinado por el militante serbio-bosnio Gavrilo Princip, lo que resultaría en el detonante para que el Imperio Austrohúngaro acusase a Serbia de estar involucrada, y tras la primera invasión austro-húngara en la Campaña de Serbia (1914) estallaría la Primera Guerra Mundial al colisionar veloz y duramente todas las alianzas gobernantes de las potencias centrales contra Belgrado.

A pesar de las altas pérdidas humanas, Serbia se beneficiaría finalmente de la victoria en la Primera Guerra Mundial junto a los aliados contra el Imperio Alemán y el Imperio Austrohúngaro, ya que con dicha victoria a Serbia subsiguientemente se les unirían territorios reclamados por los nacionalistas yugoslavos para formar el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, informalmente conocido como Yugoslavia, en 1918.

Los nacionalistas serbios siempre asociaron la visión de una Yugoslavia centralista opuesta a la que los demás pueblos eslavos querían, con las opciones de una confederación o una federación de Estados. El antagonismo entre los partidarios de una Yugoslavia centralizada, apoyada por los nacionalistas serbios, y una descentralizada apoyada por los croatas y los nacionalistas eslovenos, sería la causa principal de los inestables gobiernos en Yugoslavia durante el periodo anterior a la Segunda Guerra Mundial.

Yugoslavia En 1920, la visión centralizada de Yugoslavia, apoyada por los nacionalistas serbios, fue documentada en una Carta Magna, la constitución del Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, aprobada el día de San Vito, por lo que sería conocida así mismo también ().

El antagonismo entre los nacionalistas serbios contra los croatas y eslovenos se saldó en 1928 con la muerte de Stjepan Radić en las instalaciones del Parlamento de Yugoslavia, con la subsecuente venida abajo del ambiente parlamentario y la democracia en el país. Tras los acontecimientos, el rey Alejandro I derogó la Constitución de San Vito y proclamó en su lugar una dictadura, denominando de manera oficial al país como Reino de Yugoslavia.

El rey Alejandro perseguía una política de apoyo al nacionalismo yugoslavo, el cual causó una gran insatisfacción entre los nacionalistas serbios, quienes vieron al yugoslavismo como una desaprobación del nacionalismo serbio. El nacionalismo serbio fue coartado con el Acuerdo Cvetković–Maček, suscrito entre los dirigentes políticos serbios y croatas, tras el cual se crearía la Banovina de Croacia, una provincia autónoma fuera del control del Reino, y que le daba a Croacia su autonomía virtual. En respuesta, los nacionalistas serbios fundaron el Club Cultural de Serbia, el cual atacaría al nuevo nacionalismo yugoslavo, bajo el lema "Una Serbia fuerte, Una Yugoslavia fuerte".

Segunda Guerra Mundial Invasión

Yugoslavia fue invadida y ocupada por las Potencias del Eje durante la Segunda Guerra Mundial, tras lo cual la Alemania nazi establecería una serie de Estados-títere en los territorios ocupados en Yugoslavia. Entre los estados títeres se encontraba el Estado independiente de Croacia que puso en marcha el campo de concentración de Jasenovac, el mayor número de víctimas fueron serbios.http://www.derechoareplica.org/index.php/mas/politica/813-jasenovac-la-barbarie-ustasha Llevando durante la Segunda Guerra Mundial un sentimiento anti-serbio por las fuerzas fascistas croatas y ocupacionistas. El nacionalismo serbio rozaría con la militancia responsable, además de oponerse con movimientos anti-ocupacionistas tales como el de los Chetnik, liderados por Draža Mihailović, y el de los partisanos comunistas. La guerra vería el incremento del nacionalismo serbio, en especial, de una islamofobia dentro del nacionalismo serbio practicada por los Chetniks, quienes masacraban a los bosníacos durante la guerra.

Ascenso de los partisanos

Tras el final de la Segunda Guerra Mundial los partisanos yugoslavos se alzaron en el poder, y así la República Socialista Federal de Yugoslavia se consolida bajo la dirección de Josip Broz Tito. El nuevo régimen reprime a toda forma e idea de nacionalismo en favor del ideal yugoslavista, ya que toda idea y/o movimiento nacionalista era vista como un atentado contra el Estado. El nacionalismo serbio luego se desarrollaría en la década de 1960 por parte de intelectuales como Dobrica Ćosić, que retaban al modelo propuesto por los partidarios de las políticas del yugoslavismo y de ideales tales como el de "Hermandad y Unidad". La posterior expulsión del líder nacionalista serbio comunista Aleksandar Ranković por parte de Tito en la década de 1960 se percibió como un ataque al nacionalismo serbio. Después de la expulsión de Ranković, los nacionalistas e intelectuales serbios empezarían a ver la idea de Yugoslavia como un detrimento de la experiencia para una nación serbia.

Resurgimiento

miniaturadeimagen|derecha|Slobodan Milošević, presidente de Serbia entre 1989 y 1997, Presidente de la RF de Yugoslavia entre 1997 y 2000. El nacionalismo serbio experimenta un ascenso tras la muerte de Tito en 1980.Ramet 2006, 322. Los intelectuales serbios (Intelligentsia) empezaron a romper un número de tabúes de la era comunista, tales como por ejemplo, el de Branko Petranović identificado como Mihailović, el rival chetnik de Tito durante la Segunda Guerra Mundial, al reconocerlo como un "importante líder antifascista". Ćosić se uniría a otros políticos serbios y además a escritores, para escribir el altamente controversial Memorándum de la Academia Serbia de Ciencias y Artes de 1986. El Memorando reclamaba la promoción de soluciones para restablecer la integridad de Yugoslavia en unidad, pero enfocada en condenar fieramente el gobierno de la Liga de los Comunistas de Yugoslavia, en el cual se habían subyugado económicamente a Serbia contra Croacia y Eslovenia, y en el cual se acusaba a los albaneses de cometer genocidio contra los serbios de Kosovo.

El documento sería duramente cuestionado por la Liga de Comunistas de Yugoslavia así como por el gobierno de la República Socialista de Serbia, liderado por Ivan Stambolić. Miembros que luego integrarían el bando nacionalista escogerían seguir las líneas ideológicas de la LCY al respecto y a su vez denunciaron el contenido del documento. Slobodan Milošević, que para el momento era un oficial de la República Socialista de Serbia, no comentó públicamente del asunto, pero en una reunión con los miembros de una unidad de la policía secreta el denunció la postura del gobierno frente al memorando, diciendo:

Disolución de Yugoslavia y las guerras yugoslavas