thumb|upright=1.5|Los ocho planetas del Sistema Solar con tamaño a escala (de arriba hacia abajo, de izquierda a derecha): Saturno, Júpiter, Urano, Neptuno (planetas exteriores),Tierra, Venus, Marte y Mercurio (planetas interiores). Un planeta es un objeto astronómico que orbita una estrella y que es lo suficientemente masivo como para ser redondeado por su propia gravedad, pero no lo suficientemente masivo como para causar fusión termonuclear, y que ha despejado su región vecina de planetesimales.
Evolución del concepto de planeta La idea de planeta ha evolucionado a lo largo de la historia, desde las luces divinas de la Antigüedad hasta los objetos terrestres de la era científica. El concepto se ha ampliado para incluir objetos no solo en el sistema solar, sino en multitud de otros sistemas extrasolares. La definición consensuada respecto a qué es considerado como planeta frente a otros objetos que orbitan alrededor del Sol ha cambiado varias veces, abarcando anteriormente asteroides, lunas y planetas enanos como Plutón, y sigue habiendo cierto desacuerdo en la actualidad.
Los cinco planetas clásicos del sistema solar, al ser visibles a simple vista, se conocen desde la antigüedad y han tenido un impacto significativo en la mitología, la cosmología religiosa y la astronomía antigua. En la Antigüedad los astrónomos observaron cómo ciertas luces se movían por el cielo, a diferencia de las «estrellas fijas», que mantenían una posición relativa constante en el cielo. Los antiguos griegos llamaban a estas luces πλάνητες ἀστέρες (planētes asteres, ‘estrellas errantes’) o simplemente πλανῆται (planētai, ‘errantes’),, Consultado en julio 11 de 2022. de donde derivó la palabra actual «planeta». En la antigua Grecia, China, Babilonia y, de hecho, en todas las civilizaciones premodernas era casi universal la creencia de que la Tierra era el centro del Universo y que todos los «planetas» giraban en torno a ella. Las razones de esta percepción son que las estrellas y los planetas parecían girar alrededor de la Tierra cada día y la percepción, aparentemente de sentido común, de que la Tierra era sólida y estable y no estaba en movimiento sino en reposo.
Definición de planeta
Etimológicamente la palabra «planeta» proviene del latín planeta, que a su vez deriva del griego πλανήτης (planētēs ‘vagabundo’, ‘errante’). Esto se debe a que en la Antigüedad, siguiendo la teoría geocéntrica de Ptolomeo, se creía que en torno a la Tierra giraban, además del Sol y la Luna, las estrellas, de las que se diferenciaban cinco, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, denominadas «planetas» (‘errantes’) por carecer de una trayectoria cíclica predecible y por desplazarse a mayor velocidad en el cielo en comparación de las demás estrellas.
Muchos siglos después, al irse aceptando el conocimiento de la trayectoria real y predecible de estos planetas y la Tierra, a esta se la clasificó también como un planeta más.
Actualmente, y según la redefinición de planeta propuesta por los astrónomos uruguayos Julio Ángel Fernández y Gonzalo Tancredi, adoptada en 2006 por la Unión Astronómica Internacional, un planeta es un cuerpo celeste que:Resoluciones de la Asamblea de la IAU, 24 de agosto de 2006
No emite una luz propia. Orbita alrededor de una estrella o remanente de ella. Tiene suficiente masa para que su gravedad supere las fuerzas del cuerpo rígido, de manera que asuma una forma en equilibrio hidrostático, prácticamente esférica. Ha limpiado la vecindad de su órbita de planetesimales, o lo que es lo mismo, tiene dominancia orbital.
Según esta definición el sistema solar consta de ocho planetas (durante unas décadas se consideraron nueve), que son: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Hasta 2006 también se consideraba como planeta a Plutón, que ha pasado a clasificarse como planeta enano, junto a Ceres, también considerado planeta durante algún tiempo, ya que era un referente en la ley de Titius-Bode, y más recientemente considerado como asteroide, y Eris, un objeto transneptuniano similar a Plutón. Ciertamente, desde la década de 1970 existía un amplio debate sobre el concepto de planeta a la luz de los nuevos datos referentes al tamaño de Plutón (menor de lo calculado en un principio), debate que aumentó en los años siguientes al descubrirse nuevos objetos que podían tener tamaños similares. De esta manera, la nueva definición de planeta introduce el concepto de planeta enano, que incluye a Ceres, Plutón, Haumea, Sedna, Makemake y Eris, y tiene la diferencia de definición en (4), ya que no ha despejado la zona local de su órbita y no es un satélite de otro cuerpo.
Los cuerpos que orbitan alrededor de estrellas distintas al Sol se denominan generalmente planetas extrasolares o exoplanetas. Las condiciones que han de cumplir para ser considerados como tales son las mismas que señala la definición de planeta para el sistema solar, si bien giran en torno a sus respectivas estrellas. Deben cumplir además una condición en cuanto al límite superior de su tamaño, que no ha de exceder las trece masas jovianas y que constituye el umbral de masa que impide la fusión nuclear de deuterio.Definición de planeta extrasolar del Grupo de Trabajo de Planetas Extrasolares de la IAU, 28 de febrero de 2003.
Según la Real Academia Española, la palabra planeta se define así:
El problema de una definición correcta llegó a un punto crítico en la década de 2000. Sin embargo, esta no es la primera vez que se identifica un sistema de este tipo. En el 2004 Gael Chauvin descubrió un objeto de unas 5 veces la masa de Júpiter orbitando alrededor de la enana marrón 2M1207. La distancia proyectada es de unas 55 unidades astronómicas.
La Unión Astronómica Internacional, organismo responsable de resolver los asuntos de la nomenclatura astronómica, se reunió en agosto de 2006 dentro de su XXVI Asamblea General en Praga. Aquí, tras largas discusiones y varias propuestas, se adoptó finalmente que un planeta es:
Además propone el término planeta enano para los cuerpos que cumplan las condiciones (a) y (b), pero no (c) y no sean satélites, como es el caso de Plutón, Ceres y Eris (conocido antes como 2003 UB313). Con posterioridad también se han añadido a la lista de planetas enanos Makemake y Haumea. Por último, el resto de los objetos del sistema solar, excepto los satélites pueden considerarse cuerpos menores del sistema solar.
Formación
No se sabe con certeza cómo se forman los planetas. La teoría predominante es que se forman durante el colapso de una nebulosa en un delgado disco de gas y polvo. En el centro se forma una protoestrella rodeada de un disco protoplanetario en rotación.
Mediante la acreción (un proceso de coalescencia por colisión), las partículas de gas y polvo del disco acumulan masa sin interrupción para formar objetos cada vez más grandes. Estas acumulaciones de masa, conocidas como planetesimales, aceleran el proceso de acreción por la atracción gravitatoria de materiales adicionales y se vuelven cada vez más densas hasta que colapsan bajo la gravedad para formar protoplanetas.Wetherill, G. W. (1980): «Formation of the terrestrial planets», artículo en inglés publicado en 1980 en la revista Annual Review of Astronomy and Astrophysics, 18 (1): págs. 77-113.
Después de que un planeta alcanza una masa algo mayor que la de Marte, comienza a reunir una atmósfera extensaD'Angelo, G.; Bodenheimer, P. (2013): «Three-dimensional radiation-hydrodynamics calculations of the envelopes of young planets embedded in protoplanetary disks», artículo en inglés publicado en 2013 en la revista The Astrophysical Journal, 778 (1): pág. 77.que incrementa la tasa de captura de planetesimales por medio de la resistencia atmosférica.Inaba, S.; Ikoma, M. (2003): «Enhanced collisional growth of a protoplanet that has an atmosphere», artículo en inglés publicado en 2003 en la revista Astronomy and Astrophysics, 410 (2): págs. 711-723.D'Angelo, G.; Weidenschilling, S. J.; Lissauer, J. J.; Bodenheimer, P. (2014): «Growth of Jupiter: enhancement of core accretion by a voluminous low-mass envelope», artículo en inglés publicado en 2014 en la revista Icarus, 241: págs. 298-312.
En función del modo de acreción de sólidos y gases, el resultado será un planeta gigante, un gigante de hielo o un planeta terrestre.Lissauer, J. J.; Hubickyj, O.; D'Angelo, G.; Bodenheimer, P. (2009): «Models of Jupiter's growth incorporating thermal and hydrodynamic constraints», artículo en inglés publicado en 2009 en la revista Icarus, 199: págs. 338-350.D'Angelo, G.; Durisen, R. H.; Lissauer, J. J. (2011). «Giant Planet Formation». En S. Seager (2011): Exoplanets. Tucson (Estados Unidos): University of Arizona Press, págs. 319-346.Chambers, J. (2011): «Terrestrial Planet Formation». En S. Seager (2009): Exoplanets. Tucson (Estados Unidos): University of Arizona Press, págs. 297-317.
Clasificación general de los planetas del sistema solar
Los planetas del sistema solar se clasifican conforme a dos criterios: su estructura y su movimiento aparente.
Según su estructura
Planetas terrestres o telúricos: pequeños, de superficie rocosa y sólida, densidad alta. Son Mercurio, Venus, la Tierra y Marte. También son llamados planetas interiores. Planetas jovianos (similares a Júpiter): de grandes diámetros, esencialmente gaseosos (hidrógeno y helio), y densidad baja. Son Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, los planetas gigantes del sistema solar. También son llamados planetas exteriores.
Según sus movimientos en el cielo La teoría geocéntrica clasificaba a los planetas según su elongación:
Los planetas inferiores son aquellos que no se alejaban mucho del Sol (ángulo de elongación limitado por un valor máximo) y que, por tanto, no pueden estar en oposición, como Mercurio y Venus. Los planetas superiores son aquellos que hacen oposición, y se toma como referencia a la Tierra. Es decir que, todos los que se alejan del Sol. Más allá de la órbita terrestre, son superiores, tienen órbitas más alejadas del Sol. Sus tamaños gigantescos y su composición líquida y gaseosa los hacen muy diferentes de los planetas interiores y son bastante menos densos que estos. Suelen tener grandes atmósferas compuestas por helio e hidrógeno, con componentes de otras sustancias como agua, metano o amoníaco. Las configuraciones de un planeta exterior son: Conjunción: El Sol se interpone entre la Tierra y el planeta, haciendo que este no se vea. Oposición: Las direcciones del Sol y el planeta difieren en 180°, estando la Tierra entre ambos. La visión del planeta es óptima. A la puesta del Sol está en dirección Este y al amanecer al oeste. Es uno de los mejores momentos para observarlo dado que en la oposición la distancia planeta-Tierra es mínima. Cuadratura oriental: Las direcciones del Sol y el planeta forman 90° hacia el Este. A la puesta del Sol el planeta está en la dirección sur, y al amanecer en dirección norte. Cuadratura occidental: Las direcciones del Sol y el planeta forman 90° hacia el Oeste. A la puesta del Sol el planeta está en dirección norte, y al amanecer en dirección sur.
Los planetas interiores y exteriores parten de un lugar de referencia que no es la Tierra: el cinturón de asteroides.
Los planetas Mercurio, Venus, La Tierra y Marte son internos.
Los planetas Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno son exteriores.
Historia de la observación y nombres de los planetas
Desde la prehistoria y hasta el comienzo de la astronomía con telescopios, los planetas conocidos eran Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno ya que son los fácilmente visibles a simple vista.