250px|thumb|right|La catedral de Cristo Salvador de Moscú, la más alta de las iglesias ortodoxas del mundo (1995–2000, reconstrucción fiel de la antigua catedral levantada en 1839-1883, y dinamitada en 1931).
Las iglesias ortodoxas, en tanto edificios que acogen las ceremonias y servicios religiosos de la Iglesia ortodoxa, tienen un estilo claro y reconocible entre la familia de estilos de las arquitecturas eclesiales. Cada una de las Iglesias ortodoxas autocéfalas ha desarrollado sus propias tradiciones constructivas y estilos arquitectónicos religiosos, aunque al estar comúnmente influidas por el legado del Imperio Romano de Oriente y de la arquitectura bizantina, todas comparten un conjunto de similitudes fundamentales que las distinguen y de las que se ocupa este artículo.
Historia right|thumb|200px|La catedral de San Sava en Belgrado, Serbia (1935-hoy). left|200px|thumb|Iglesia de la Intercesión del río Nerl (1165), una de las iglesias medievales rusas más famosas. Es parte de los Monumentos Blancos de Vladímir y Súzdal, sitio Patrimonio de la Humanidad. thumb|right|200px|Catedral ortodoxa griega de San Andrés de Patras en Patras, Grecia.
Aunque comparten muchas tradiciones, el cristianismo en Occidente y Oriente comenzaron a divergir desde una fecha temprana. Mientras que en Occidente la forma más común de las iglesias fue la de la basílica —una sala alargada de una única nave con un ábside en un extremo—, en Oriente predominó un estilo de iglesias más centralizado y compacto. Esas iglesias tuvieron su origen en los martyria y se centraron en las tumbas de los santos, en especial de los mártires que habían muerto durante las persecuciones (y que solamente terminaron totalmente con la conversión al cristianismo del emperador Constantino). Copiaron los módelos de las tumbas paganas y estaban cubiertas por una cúpula que simbolizaba el Cielo. Esa cúpula central se rodeaba a menudo con construcciones en los cuatro puntos de la brújula, lo que generó la forma cruciforme; esos cuerpos también se cubrieron muchas veces con torres y cúpulas. Las construcciones centralizadas y las basílicas se combinaron a veces afortunadamente, como en la iglesia de Hagia Sophia en Constantinopla. Con el tiempo, el extremo oriental basilical se fue destinando a la erección de un iconostasio, una pantalla en la que se colgaban los iconos y que ocultaba el altar a los fieles excepto en los momentos elegidos de la liturgia en que se abrían sus puertas.
Una variante de la iglesia centralizada se desarrolló en Rusia y fue muy utilizada en el . La cúpula fue reemplazada por una cubierta cónica a cuatro aguas —cubierta en pabellón— mucho más delgada y más alta, que, se dice, se habría originado por la necesidad de evitar que la nieve permaneciese sobre los techos. Uno de los mejores ejemplos de esas iglesias carpadas es la catedral de San Basilio de la Plaza Roja en Moscú.
Durante mucho tiempo, fueron las iglesias y los palacios aristocráticos los que dominaron el arte de la arquitectura, y por ello, la evolución de las iglesias ortodoxas se presenta en gran detalle en los artículos arquitectura bizantina y arquitectura de Rusia.
A diferencia de la arquitectura cristiana occidental, con su tendencia a incorporarse a la modernidad (véase, por ejemplo, la catedral Metropolitana de Liverpool (1962-1967) o la iglesia de Le Corbusier de Notre Dame du Haut (1950)), la arquitectura ortodoxa siguió y sigue siendo conservadora y tradicional. Una excepción notable y arquitectónicamente importante es el diseño que realizó Frank Lloyd Wright en la iglesia ortodoxa griega de la Anunciación () en Wauwatosa, Wisconsin, en Estados Unidos.
La catedral de la arquidiócesis de la Santísima Trinidad en el Upper East Side de la ciudad de Nueva York, es la iglesia cristiana ortodoxa más grande del hemisferio occidental.
thumb|200px|Catedral de la arquidiócesis de la Santísima Trinidad.
Terminología thumb|200px|left|Catedral de San Basilio en la Plaza Roja de Moscú (1555-1561). right|thumb|200px|La postmoderna Iglesia del Espíritu Santo en Bialystok es el edificio de culto ortodoxo más grande en toda Polonia.
En lengua rusa (similar a otras lenguas eslavas orientales) la palabra de uso general para designar una «iglesia» es tserkov (церковь). Cuando se habla en un sentido elevado, el término khram (Храм), templo, se utiliza para referirse al edificio de la iglesia como un templo de Dios, Khram Bozhy (Храм Божий). Las palabras «iglesia» y «templo» son en este caso intercambiables; sin embargo, el término «iglesia» () es mucho más común en español (y en inglés). El término «templo» () también se aplica comúnmente a las iglesias más grandes. Algunas iglesias famosas que habitualmente se conocen como templos son Hagia Sophia, la catedral de San Basilio, la Catedral de Cristo Salvador, el Templo de San Sava.
Algunas iglesias tienen un estatus especial y son mencionadas como «sobor» (o soborny khram, cоборный храм) —de la palabra del antiguo ruso que significa «reunir»—, en el sentido de asamblea y muy similar al sínodo católico. En griego, la sede de la diócesis se denomina καθεδρικός ναός. En ruso, una catedral es un «sobor» (кафедральный собор, kafedralny sobor) y la sede del propio Patriarca se llama «sobor patriarcal» (Патриарший собор, Patriarshiy sobor). La iglesia principal de un monasterio también puede ser llamada sobor. El estatus de sobor solamente puede ser asignado por el Patriarca y si un obispado construye una nueva sede para su cátedra, la antigua iglesia conserva la condición de sobor, como pasa con las catedrales católicas.
La iglesia principal de un monasterio se llama un catholicon, y puede estar reservada para los principales servicios, celebrándose los servicios menores en otras iglesias del monasterio.
Una iglesia independiente de la eparquía local se llama "sobor stauropegial" (en griego stauropegia significa 'el montaje de la cruz'). Por ejemplo, las sobor patriarcales son solamente stauropigiales.
Otro tipo de iglesias extra-eparquiales son las iglesias domésticas, que pertenecen a algunas residencias privadas.
Arquitectura
thumb|250px|Ilustración del interior tradicional de una iglesia ortodoxa. right|thumb|200px|Catedral de Cristo Salvador en Banja Luka, Bosnia y Herzegovina, construida con piedra de color natural importada de la región de Mesopotamia y cúpulas doradas (1993-2004).
Los edificios de las iglesias ortodoxas tienen las siguientes disposiciones básicas, cada una con su simbolismo: planta alargada: rectángulo, rectángulo redondeado (oval), que simboliza el barco como medio de salvación (Arca de Noé); planta cruciforme (en forma de cruz), planta estrellada, planta circular.
La cúpula en lugar de una cubierta plana simboliza el cielo. En las iglesias rusas, las cúpulas a menudo se rematan con cúpulas en forma de cebolla, donde se montan las cruces. Estas cúpulas se llaman «cabezas» (глава) o «cabezas adormidera» (маковица, маковка). La luna creciente era un símbolo de Bizancio, anterior a las conquistas otomanas. La luna creciente que se encuentra en los iconos, las vestimentas y las miniaturas de libros del Viejo Régimen se refiere a la luna como el símbolo del ancla, el símbolo de la salvación, en concordancia con el simbolismo de la Iglesia como barco.
El altar (santuario) está situado en la parte oriental de la iglesia —con independencia de su forma— y en la occidental se dispone un campanario anejo (o construido por separado).
El edificio de la iglesia tiene muchos significados simbólicos, siendo tal vez el más antiguo y más importante el concepto de que la iglesia es el Arca de la Salvación (como un Arca de Noé) en el que el mundo se salva de la avalancha de tentaciones. Debido a esto, la mayoría de las iglesias ortodoxas son de planta rectangular. Otra forma popular, especialmente para las iglesias con grandes coros, es la cruciforme o en forma de cruz. Los patrones arquitectónicos pueden variar en forma y complejidad, anadiéndose a veces naves alrededor de la iglesia principal, o altares triples (la Liturgia solo puede realizarse una única vez al día en cualquier altar en particular), pero en general, la disposición simbólica de la iglesia sigue siendo la misma.
El edificio de la iglesia se divide en tres partes principales: el nártex (vestíbulo), la nave (el propio templo) y el santuario (también llamado altar o lugar sagrado).
Una diferencia importante de las iglesias ortodoxas tradicionales de las iglesias occidentales es la ausencia de bancos en la nave. En algunas tradiciones étnicas de la Ortodoxia, se consideró una falta de respeto sentarse durante los sermones. Sin embargo, en algunas iglesias de Occidente y sobre todo en las iglesias de la diáspora en los EE. UU., se dispusieron bancos y reclinatorios, bajo la influencia de otras denominaciones cristianas.
Nártex El nártex es el elemento de conexión entre la Iglesia y el mundo exterior, y por esta razón los catecúmenos (ortodoxos pre-bautizados) y no ortodoxos han de estar aquí (nota: la tradición de permitir solamente el acceso a los confirmados ortodoxos en la nave de la iglesia ha caído en desuso). En las iglesias monásticas es habitual que los laicos que visitan el monasterio permanezcan en el nártex, mientras que los monjes o monjas están en la nave. Separan el nártex de la nave las Puertas Reales (llamada así ya sea porque Cristo pasa a través de ellos en la liturgia, o porque en la época del Imperio bizantino, el emperador accedía al cuerpo principal de la iglesia de Hagia Sophia, a través de estas puertas y se acercaba al altar para participar de la Eucaristía). A ambos lados de este portal hay grandes candeleros de latón llamados menalia que representan las columnas de fuego que recuerdan las hogueras que hicieron los hebreos antes de entrar en la tierra prometida.
Nave thumb|right|200px|Una vista de la nave en la Catedral Ortodoxa de la Santísima Trinidad en Chicago (diseñada por Louis Sullivan).
La nave central es el cuerpo principal de la iglesia, donde permanecen las personas durante los servicios. En la mayoría de las iglesias tradicionales ortodoxas no hay asientos o bancos como en Occidente, sino stacidia (una silla alta con reposabrazos lo suficientemente altos como para ser utilizados como apoyo mientras se está de pie) que se encuentran generalmente a lo largo de las paredes. Tradicionalmente no se está sentado durante los servicios con las únicas excepciones de la lectura de los Salmos y el sermón del sacerdote. La gente permanece de pie ante Dios. Hay muchas excepciones en los países occidentales, especialmente en los EE. UU., donde la familiaridad con las prácticas católicas y protestantes ha llevado a las similitudes en los muebles de la iglesia. No es raro encontrar bancos y reclinatorios.
Los muros están normalmente cubiertos de piso a techo con iconos o pinturas murales de santos, de sus vidas y de historias de la Biblia. Debido a que el edificio de la iglesia deriva directamente de las raíces judías donde hombres y mujeres permanecen separados, la Iglesia Ortodoxa sigue esta práctica, con los hombres a la derecha, y las mujeres a la izquierda, todos en pie. Con esta disposición se subraya la igualdad ante Dios (la misma distancia al altar), y que el hombre no es superior a la mujer. En muchas iglesias modernas esta práctica tradicional ha sido alterada y las familias permanecen juntas.
Por encima de la nave, en la cúpula de la iglesia, se encuentra el icono de Cristo Todopoderoso (Παντοκρατωρ/Pantocrátor, «todopoderoso»). Directamente colgando debajo de la cúpula (en las iglesias más tradicionales) suele haber una especie de candelero circular con representaciones de los santos y apóstoles, llamados el horos.