thumb|right|Fachada del Teatro Colón. El Teatro Colón inició sus actividades en 1857 en un edificio ubicado en la Plaza de Mayo, donde funcionó hasta 1888. El teatro se mudó entonces al edificio actual ubicado frente a la Plaza Vaticano, que tardó 20 años en ser construido hasta su inauguración en 1908.
En su historia se destaca la creación de los cuerpos artísticos como la Orquesta, el Coro y el Ballet en la década de 1920, ante la imposibilidad de contar siempre con elencos extranjeros completos. En 1931 se realiza la municipalización que, hasta entrada la Segunda Guerra Mundial, logró una de las etapas más estables y fructíferas del teatro. En 1946 el peronismo impulsó una política de apertura a la música popular y de mayor democratización del público habitual, que fue revertida luego de su derrocamiento en 1955 y nuevamente retomada cuando se recuperó la democracia en 1983.
En 1968 se proyectó la ampliación del Colón, que se construiría bajo tierra y a un costado del antiguo edificio, evitando así modificar su arquitectura. La obra significó la refacción y re-equipamiento de la sala, del escenario, de los camarines y de los talleres, y la construcción del anexo subterráneo bajo la plazoleta República del Vaticano (que fue transformada en un estacionamiento), donde funcionan más talleres, depósitos y salas de ensayo. En noviembre de 1989 fue declarado Monumento Histórico Nacional.
En 2001 se inició un trabajo de restauración plena que se extendería hasta 2010, cuando fue reinaugurado el 24 de mayo en conmemoración del Bicentenario de Argentina.
A lo largo de su historia han actuado en el teatro Colón las principales figuras de la ópera, la música clásica y el ballet mundial, como Arturo Toscanini, Nijinski, Enrico Caruso, Regina Pacini, Anna Pavlova, Alicia Alonso, Maia Plissetskaya, Margot Fonteyn, Mijail Barishnikov, Antonio Gades, Richard Strauss, Igor Stravinsky, Camille Saint-Saëns, Manuel de Falla, Aaron Copland, Herbert von Karajan, Leonard Bernstein, Mstislav Rostropovich, Zubin Mehta, María Callas, Yehudi Menuhin, Pau Casals, Rudolf Nuréyev, Maurice Béjart, Plácido Domingo, José Carreras, Luciano Pavarotti, Juan Diego Flórez, Lily Pons, Victoria de los Ángeles, Birgit Nilsson, Renata Scotto, Elisabeth Schwarzkopf, Montserrat Caballé, Kiri Te Kanawa, entre muchos otros, y artistas argentinos como Héctor Panizza, Alberto Ginastera, Jorge Donn, Norma Fontenla, José Neglia, Olga Ferri, Julio Bocca, Maximiliano Guerra, Paloma Herrera, Daniel Barenboim, Marta Argerich, etc.
Primer Teatro Colón (1857-1888) miniaturadeimagen|Primer Teatro Colón, en Plaza de Mayo, hoy manzana del Banco Nación (1857-1888)
El primer Teatro Colón fue obra del arquitecto Charles Henri Pellegrini y se inauguró con la ópera «La Traviata» de Giuseppe Verdi el 25 de abril de 1857 en el predio que hoy ocupa el Banco Nación, frente a la Plaza de Mayo.
Este teatro se realizó con el objetivo de contribuir a la integración de la cultura de inmigrantes, a la vez de cumplir la función de ser una suerte de centro cívico - social. La Ópera estaba de moda y la idea era levantar allí el mejor teatro del país, ya que el viejo Coliseo y el Victoria eran salas que no estaban a la altura de las nuevas pretensiones. El Teatro Colón fue, desde su creación, el lugar de reunión preferido por la oligarquía porteña.
Fue el primer edificio de Buenos Aires que utilizó una estructura de hierro a gran escala, la cual fue realizada en Dublin por la casa Turner.
El teatro tenía una capacidad de 2500 personas y por las características de su lote y el emplazamiento se debía acceder por la estrecha calle Reconquista, es decir que el Colón estaba junto a la plaza y no enfrente.
El teatro se ubicaba en la trama existente, dicho por el mismo arquitecto Charles Henri Pellegrini, estaba ubicado en un sitio privilegiado, frente a la plaza de Indias (actual Plaza de Mayo) en la que se encontraban los principales poderes tales como el Cabildo, el Fuerte, la Catedral y el poder ejecutivo. De esta forma puede verse el impacto urbano de este tipo de edificios.
La resolución exterior fue pensada en relación con un proyecto integral para la unificación de las fachadas perimetrales con una recova continua. miniaturadeimagen|222x222px|Ubicación del antiguo teatro colon en la actual Plaza de mayo A finales del , un grupo de prominentes miembros de la alta sociedad y empresarios argentinos compartió una visión audaz, estos ciudadanos adinerados y amantes de la ópera formaban parte de la "Comisión Pro Teatro" desde 1883. Su tarea era recaudar los fondos necesarios y supervisar la construcción del Teatro Colón. La comisión organizó una serie de eventos de recaudación de fondos, solicitó donaciones privadas y celebró sorteos para financiar este ambicioso proyecto.
Aquel viejo Colón cerró sus puertas un 13 de septiembre de 1888 con el estreno de «Otello» de Verdi, para dar paso a, veinte años después, el actual edificio de la calle Libertad. En el intervalo, las consecuencias de la crisis de 1890 impidieron la inauguración de la nueva sala para el 12 de octubre de 1892, en el cuadringentésimo aniversario del descubrimiento de América.
Durante los veinte años en los que el Colón estuvo inactivo, el Teatro de la Ópera, ubicado en el mismo solar que el actual de la avenida Corrientes, fue amo y señor de las temporadas porteñas, alimentado por el mercado creciente de la inmigración, con una competencia intensa por parte de otras salas como los teatros Politeama, Odeón, Comedia, San Martín, Marconi y Avenida, a los que se sumaría en el año 1907 el teatro Coliseo, sin perjuicio de salas menores como la de Mayo o la Zarzuela.
Segundo Teatro Colón (1908-presente) Construcción (1889-1908) thumb|left|200px|Proyecto original del arquitecto Tamburini (1890), luego modificado. thumb|left|200px|Frente del Teatro Colón. Dibujo de Víctor Meano, 1892. thumb|150px|Francisco Pellizzari (1856-1931), empresario constructor del teatro. Su esposa y sus hijos se radicaron en Buenos Aires.
La construcción del actual Teatro Colón en Buenos Aires fue iniciativa del empresario italiano Angelo Ferrari (1831-1897), quien fue a su vez el arrendatario del antiguo Teatro Colón entre 1869 y 1888.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires otorgó terrenos para la construcción del teatro. El 20 de octubre de 1888 el Congreso de la Nación aprobó la ley 2381 llamando a licitación pública para construir un nuevo edificio para el teatro Colón. El lugar original para construir el teatro era una manzana en el cruce de las avenidas Rivadavia y Entre Ríos pero, como ésta se destinó finalmente al futuro Palacio del Congreso Nacional, se compró la manzana que ocupaba la Estación del Parque del Ferrocarril del Oeste, frente a la actual Plaza Lavalle. Hasta su inauguración veinte años después, la obra sería dirigida sucesivamente por tres ingenieros (Tamburini, Meano y Dormal) y realizada por la empresa Pellizzari y Armellini, luego de un accidentado proceso, en el que muchos de sus protagonistas fallecieron o se retiraron.
La licitación se realizó en 1889, resultando ganador el músico y empresario de ópera Ferrari, quien presentó un proyecto del arquitecto e ingeniero italiano Francesco Tamburini (1846-1890). El 25 de mayo de 1890 se colocó la piedra fundamental, pero ese mismo año Tamburini falleció, con apenas 44 años.
La dirección de la obra pasó entonces al arquitecto italiano Vittorio Meano (1860-1904) quien había quedado a cargo de la dirección del estudio de Tamburini. Meano realizó modificaciones sustanciales al diseño original de Tamburini, siempre respetando la forma de "curva italiana" adoptada para la sala, que establecía una jerarquización social de los espectadores. El 10 de septiembre de 1892 Meano obtiene la aprobación municipal de los planos y poco después publica una memoria detallando la obra. Ferrari contrata para realizar la obra a la empresa constructora de los italianos Ítalo Armellini y Francisco Pellizzari. Pellizari había inmigrado en 1886 y Armellini en 1891.
En 1894, a menos de dos años de iniciadas las obra, quebró la empresa de Ferrari que había ganado la licitación, paralizándose las obras durante ocho años. En 1897 el Congreso Nacional dispuso por ley 3474 que fuera la Municipalidad de Buenos Aires la que se hiciera cargo de la licitación ganada por la fallida empresa de Ferrari. En 1899 la Municipalidad establece un nuevo proyecto de obra y selecciona el diseño presentado por Meano. En 1900 la Intendencia convocó a licitación para elegir la empresa constructora, ganándola en 1902 Pellizzari y Armellini, siempre bajo dirección del ingeniero Meano. Entre las contrataciones de la empresa constructora se encuentra la del escultor Luis Trinchero para realizar las cuatro cariátides de los balcones laterales del frente del edificio, los bustos de Mozart, Bellini, Bizet, Beethoven, Gounod, Rossini, Verdi y Wagner, el coronamiento de los palcos avantscène y en general los bajo y altorrelieves del teatro.
El 16 de mayo de 1904 se llama a licitación para construir el escenario y dependencias. Pocos días después, el 1 de junio, muere asesinado de dos balazos el ingeniero Meano, con apenas 44 años, en circunstancias aparentemente relacionadas con su vida afectiva, aunque Lisandro de la Torre denunció que el asesinato tuvo su causa en los actos de corrupción en la obra del Congreso Nacional.
Ante la muerte de Meano, la Municipalidad encomendó la dirección de la obra en forma honoraria al ingeniero belga Julio Dormal, que dependía del municipio y que se haría cargo en febrero de 1905. Dormal tenía serias discrepancias con el trabajo que había hecho Meano, sobre todo en materia de seguridad. La historiadora Amalia Pellizzari, nieta del constructor, dice que "Dormal hubiese querido demoler todo y comenzar la construcción desde cero, como habían propuesto alguna vez ciertos miembros de la Comisión Municipal y el ing. Juan A. Buschiazzo en el año 1900. Pero esto es ya imposible. El teatro está casi terminado." Dormal realiza de todos modos grandes cambios a los planos, eliminando locales y agregando la gran marquesina vidriada sobre la calle Libertad. Además dispuso que se demoliera y volviera a construir la platea móvil, debiendo hacerse cargo del costo la empresa Pellizzari y Armellini.
En 1905 la Municipalidad resolvió la licitación del escenario y todas las dependencias anexas, atribuyéndola también a la empresa Pellizzari y Armellini, junto a Eliso Marco -primer maquinista del Colón- y los ingenieros B. Laurel y A. Ortúzar, firmando el contrato el 10 de mayo de ese año.
En 1906 se inicia la nueva construcción de la platea móvil bajo la dirección del ingeniero Carlos Moretti. Las decisiones del ingeniero Dormal dieron lugar a que se estableciera una pésima relación con los constructores Ítalo Armellini y Francisco Pellizzari, que llevaría finalmente a que Armellini se retirara de la obra el 11 de abril de 1907 "con sus sistema nervioso agotado". Ante el retiro de Armellini la construcción quedó a cargo de Francisco Pellizzari, quien construye el placo escénico, las dependencias y la platea móvil, finalizando la obra el 28 de febrero de 1908, casi tres meses antes de la inauguración.
Luego de veinte años de obra y realizado el pago del Municipio a la empresa constructora en 1908, Pellizzari demandó al Estado por mayores gastos no abonados, pero la demanda fue rechazada debido a que había prescripto (vencido el plazo para demandar).