miniatura|Accidente de tren en Montparnasse (1895). Esta imagen ha sido repetidamente utilizada en Internet como meme del fracaso. miniatura Según la Real Academia Española, el término fracaso se define como el «malogro, resultado adverso de una empresa o negocio» o un «suceso lastimoso, inopinado y funesto». Asimismo, puede referirse a la «caída o ruina de algo con estrépito y rompimiento». En este contexto, «caída» se entiende como «derrota, hundimiento o fracaso», mientras que «estrépito» alude a un ruido considerable o a una manifestación aparatosa.
En el ámbito de la medicina y la fisiología, el concepto de fracaso se emplea para describir la disfunción aguda de uno o varios órganos, como el fracaso renal agudo, el fracaso hepático o el fracaso multiorgánico, cuadros clínicos que pueden derivar en la muerte si no son revertidos oportunamente.
Desde una perspectiva social y cultural, el fracaso ha sido objeto de diversas interpretaciones. Aunque suele asociarse con la derrota o la incapacidad de alcanzar determinados objetivos, también puede concebirse como una experiencia formativa vinculada al aprendizaje, la adquisición de experiencia y la resiliencia. En determinados contextos históricos y culturales, figuras asociadas al fracaso han adquirido una dimensión simbólica o heroica, e incluso han sido reivindicadas como mártires.
En las competiciones, especialmente en el ámbito deportivo, el fracaso suele identificarse con la derrota. No obstante, la valoración de un resultado depende de factores como las expectativas, la diferencia de capacidades entre los competidores o las circunstancias del enfrentamiento. En este sentido, expresiones como «victoria moral», «derrota digna» o victoria pírrica reflejan interpretaciones subjetivas sobre el significado del éxito y el fracaso.
La atribución de responsabilidad frente al fracaso puede recaer tanto en factores individuales como estructurales. En ámbitos como el derecho o la educación, determinados enfoques progresistas sostienen que el fracaso no debe atribuirse exclusivamente al individuo, sino también a las condiciones y limitaciones del sistema social o institucional en el que este se desarrolla.
Economía El fracaso comercial o empresarial, concretado en la pérdida económica (lo contrario del beneficio económico), puede conllevar la ruina económica, con distintas consideraciones legales (quiebra, suspensión de pagos, concurso de acreedores, etc.).
Arte En la actividad de los artistas, incluidos los mayores genios, se dan sonoros fracasos, como la incapacidad de Leonardo da Vinci para pintar La batalla de Anghiari de forma que pudiera conservarse. Por otro lado, el desafío que supone remediar un fracaso ha animado a muchos artistas a concebir soluciones innovadoras, como la cúpula de Brunelleschi para rematar la catedral de Florencia, que parecía no poder acabarse.
Independientemente del juicio estético, los fracasos comerciales también se dan en las actividades artísticas sometidas al mercado de arte, especialmente en las más dependientes de una estructura industrial, como el cine (fracaso cinematográfico -box office bomb o box office flop en la terminología comercial estadounidense-)Box office bomb. Los mayores fracasos comerciales del cine, en Quo. Véase también Orson Welles (varias películas, incluso alguna inacabada, como Don Quijote (película inacabada) -Don Quixote (unfinished film)-), Howard Hughes, ¡Que viva México! (inacabada, de Eisenstein), Manolete (película), Corazonada, Inchon (película) -Inchon (film)-, Intolerancia (película), Cleopatra (película), Ishtar (película), Waterloo (película), Waterworld También ocurre que la poca valoración de un artista en un momento determinado es superada con el paso del tiempo, como ocurrió con la pintura de Van Gogh o la novela La conjura de los necios (cuyo autor no llegó a ver publicada en vida).
Fracasos políticos y militares miniatura|Retirada de Napoleón de Moscú, pintura histórica de Adolf Northen. Tanto la actividad política como militar tienen en la efectividad su principal criterio para determinar su éxito o fracaso, y su independencia de criterios morales ha sido objeto de atención por los filósofos desde Sócrates ("¿qué es preferible, cometer una injusticia o sufrirla?" -Gorgias-) o Maquiavelo (El Príncipe y el posterior debate sobre la prioridad de fines o medios) hasta la actual Realpolitik. No obstante, es también propio de ambas actividades la capacidad de los dirigentes para "disfrazar" los fracasos con mayor o menor justificación ("una retirada a tiempo es una victoria") o eludir su responsabilidad en ellos ("mandé mis barcos a luchar contra los hombres, no contra los elementos" -Felipe II tras el desastre de la "armada invencible" o "grande y felicísima armada"-),Algunas otras expediciones militares se emprendieron dándose a sí mismas nombres que anticipaban su victoria, y acabaron en grandes fracasos, como la gazat al-kudra ("Campaña del Supremo Poder" o "de la Omnipotencia") de Abderramán III, que acabó en el desastre de Alhándega). permitiéndoles seguir en sus puestos.La propia historiografía nace como vehículo para la justificación de un fracaso militar: el de Tucídides. Mucho que antes, la descripción de la batalla de Qadesh en las fuentes egipcias es igualmente embellecedora de lo que no fue una victoria: "¡Oh Ramsés, corazón inquebrantable, has hecho más tú solo que el ejército entero! ¡Ante tu espada victoriosa se ha hundido el país de los Khetis!". Mucho después, la descripción de la batalla de Covadonga en las fuentes musulmanas es igualmente significativa: "al cabo los despreciaron diciendo «Treinta asnos salvajes, ¿qué daño pueden hacernos?»". Las fuentes antiguas refieren reacciones simbólicas, como la de Jerjes, que ordena azotar el mar, o la de Calígula, que ordena a sus soldados recoger conchas como botín de guerra.
Los ambiciosos proyectos de dominación mundial, como la idea imperial de Carlos V en el , las guerras napoleónicas de comienzos del , los expansionismos de la Italia fascista, la Alemania nazi y el Japón imperial que condujeron a la Segunda Guerra Mundial (1939-1945),El tratamiento cinematográfico ha sido particularmente fructífero en la descripción de estos "fracasos": Novecento, El hundimiento, Midway o la Unión Soviética (1922-1991),Consecuencias graves de la Revolución soviética y posteriormente de la política de planificación hubo desde muy temprano (hambrunas, purgas), destacando por sus consecuencias medioambientales la desecación del mar de Aral (progresiva desde los años 50 hasta hoy, a causa de los planes de irrigación de Asia Central). Elementos parciales del fracaso de la Unión Soviética en su final fueron la fallida invasión de Afganistán (1978-1992), la incapacidad de seguir a Estados Unidos en las "carreras" espacial y nuclear de la Guerra Fría, así como en la prosperidad económica (no sólo en la imposibilidad de imitar la sociedad de consumo capitalista: para alimentar a su propia población se tuvo que recurrir a negociaciones con los estadounidenses -desde 1963, en el contexto de la distensión-), el accidente de Chernóbil (1986), la caída del muro de Berlín (1989 -con consecuencias en toda Europa, como la disolución de Yugoslavia-) y la propia disolución de la Unión Soviética (25 de diciembre de 1991), que alteró el equilibrio internacional y dejó en una prolongada decadencia a Rusia (el hundimiento del submarino Kursk, en el año 2000, se vio como una demostración de incapacidad en el ámbito tecnológico y militar). acabaron en históricos fracasos. Con más dificultad puede denominarse "fracaso" a las caídas de cada uno de los imperios históricos, como el de Alejandro Magno (disuelto a su muerte, tras haber conquistado los imperios del Próximo Oriente antiguo), el Imperio romano (objeto de una secular "caída" en Occidente que fue milenaria en Oriente), los imperios precolombinos (conquistados por los españoles), el Imperio chino (colapsado desde las guerras del opio), los imperios ruso, alemán, austro-húngaro y otomano (caídos en la Primera Guerra Mundial), o los procesos de descolonización de los imperios coloniales europeos. El sueño de Nabucodonosor es una profecía bíblica que se interpreta como el sucesivo colapso de cuatro imperios universales.
En los sistemas políticos democráticos, las elecciones son el procedimiento para determinar el acceso a los puestos de poder; y su condición competitiva determina que haya "fracasos": los de los partidos y candidatos perdedores.
Cuando el fracaso es colectivo, de toda una sociedad, y tiene dimensiones extraordinarias, se produce un colapso social. A escala local puede significar el abandono o la desaparición de un asentamiento (ciudad fantasma) o el deterioro de amplias zonas de él (obsolescencia urbana). Cuando lo que ocurre es el fracaso del propio Estado, que no es capaz de cumplir sus funciones o ejercer sus prerrogativas en el territorio y la población que teóricamente deberían estar bajo su control, se habla de Estado fracasado o fallido.Cline, Eric H. (2014). 1177 B.C.: The Year Civilization Collapsed. Fuente citada en Late Bronze Age collapse
Tecnología miniatura|Puerta sin acceso o salida en una construcción mal diseñada o inacabada. miniatura|Pantano de Puentes. En la misma ubicación, dos presas fueron incapaces de contener las riadas al poco de ser construidas (1648 y 1802). miniatura|Oscilaciones del puente de Tacoma Narrow antes de su derrumbe.
El fracaso tecnológico es la disfunción de un dispositivo o de toda una instalación u organización, por haber sufrido un accidente, una avería o por un error de diseño;error de diseño -design error-. Los mayores fiascos de coches de la historia en autobild.es Ford Edsel. en cualquier caso, por no conseguir el propósito para el que fueron diseñadas. Paradójicamente, hay diseños tecnológicos realizados ex profeso para funcionar mal, obligando a desechar el producto en un tiempo determinado, cuando fácilmente, o con poco coste, hubieran podido tener mucha mayor duración u operatividad: es la denominada "obsolescencia programada". En otras ocasiones, es la inadecuación al mercado, o la rapidez con la que cambian las circunstancias, lo que convierte a una tecnología en obsoleta al poco tiempo de aparecer.Diez grandes fracasos tecnológicos en 20 minutos
Ejemplos notables de fracasos tecnológicos en construcción naval son el Vasa, un barco sueco que se hundió el mismo día de su botadura (1628), o el Titanic, hundido en su viaje inaugural (1912). En la navegación espacial un fracaso significativo fue el Mars Climate Orbiter, que se estrelló al llegar a Marte (1999) a causa de que el equipo de control en la Tierra utilizaba las medidas anglosajonas mientras que el equipo de la nave utilizaba el sistema métrico decimal.
Los casos más espectaculares en arquitectura e ingeniería civil son los derrumbes de edificios, obras públicas y otras estructuras (integridad estructural y colapso, fallo o fracaso estructural). Entre los más famosos derrumbes históricos (lista de colapsos de estructuras)Fallos de diseño en arquitectura(cita como fuente, y reproduce, la infografía de la NewSchool of Architecture and Design). , Parte II, Parte III (hasta 1837 -la serie continúa-), en patologiasconstruccion.net están el de la Pirámide de Meidum (fecha indeterminada), el Coloso de Rodas (), el anfiteatro de Fidenae (27), el Circo Máximo (124), la cúpula de Santa Sofía (558), el puente de Rialto (1444) o la catedral de Beauvais (1284 -el coro- y 1583 -la torre-). Ya en época reciente, el puente de Tacoma Narrows pudo ser filmado antes de colapsar debido a su inadecuado diseño, que hacía que su calzada oscilara fuertemente en cuanto soplaba viento (1940). La Torre de radio de Varsovia, que en su tiempo (desde 1971) fue la estructura más alta construida en el mundo, colapsó debido a un fallo de mantenimiento (1991).