L'Arianna (en español: Ariadna, SV 291) es la segunda ópera del compositor italiano Claudio Monteverdi, compuesta entre 1607 y 1608. Se estrenó en Mantua el 28 de mayo de 1608 como parte de la celebración de la boda entre el duque Francisco Gonzaga y Margarita de Saboya. Monteverdi la compuso bajo una gran presión de tiempo y afirmó más tarde que el esfuerzo de crearla casi lo mata. La representación, que contó con efectos especiales lujosos e innovadores, recibió muchos elogios. Además, la obra tuvo igualmente una buena recepción en Venecia, cuando nuevamente se puso en escena bajo la dirección del compositor en 1640, con motivo de la inauguración del Teatro San Moisè.

Las partituras se han perdido, excepto el recitativo conocido como Lamento d'Arianna («Lamento de Ariadna»), que se ha conservado gracias a que Monteverdi lo publicó de forma independiente en diferentes versiones. Este fragmento forma parte de las óperas más representativas del Barroco, es una de las piezas más influyentes en la obra lírica posterior, se convirtió en una obra musical de gran influencia y ha sido ampliamente imitado. El «lamento» o «recitativo expresivo» pasó a ser una característica fundamental de la ópera italiana durante gran parte del . Recientemente, el Lamento ha adquirido popularidad como pieza para conciertos y recitales y se ha grabado con frecuencia.

A diferencia de las partituras, el libreto escrito por Ottavio Rinuccini se ha conservado en su totalidad y en varias ediciones. Rinuccini escribió ocho escenas, basadas en las Heroidas de Ovidio y otras fuentes clásicas, para narrar la historia del abandono de Ariadna por Teseo en la isla de Naxos (ubicada en el Mar Egeo) y su posterior ascensión al Olimpo como esposa del dios Baco.

Contexto histórico

miniaturadeimagen|200px|El Palacio del Té, en Mantua, sede de la dinastía Gonzaga, donde Monteverdi trabajó como músico de la corte de 1590 a 1612.

Alrededor de 1590, Claudio Monteverdi, nacido en Cremona en 1567, obtuvo trabajo como violagambista en la corte de Mantua de Vincente Gonzaga. Durante los siguientes diez años, ascendió hasta convertirse en maestro della musica («maestro de música») del duque. En esa época, se estaban produciendo avances significativos en el teatro musical; por ejemplo, en 1598 se presentó en Florencia la obra Dafne de Jacopo Peri, generalmente reconocida como la primera de este nuevo género de la «ópera». El duque de Mantua se percató del potencial que tenía ese nuevo género para aumentar el prestigio de aquellos mecenas que estuvieran dispuestos a patrocinarlo.

Como parte de sus compromisos laborales con los Gonzaga, Monteverdi tenía que componer o adaptar a menudo piezas musicales para las representaciones escénicas en la corte. Entre ellas estuvo la ópera La fábula de Orfeo, adaptada a libreto por Alessandro Striggio el Joven, que fue presentada ante la corte el 24 de febrero de 1607. Esta representación agradó al duque, quien ordenó que se repitiera el 1 de marzo. De acuerdo a un relato contemporáneo, la pieza «no podría haberse hecho [con un resultado] mejor; [...] la música —que sigue los cánones— se ajusta a la poesía tan adecuadamente, que en ninguna otra parte podrá escucharse algo más hermoso». Entonces, a Monteverdi le encargaron que escribiera varias piezas para la boda de Francisco, hijo y heredero del duque, con Margarita de Saboya, prevista para principios de mayo de 1608. Estas incluían un prólogo musical para L'idropica —una obra teatral de Gian Battista Guarini— y la música para el ballet dramático Il ballo delle ingrate, con texto de Ottavio Rinuccini. También se planificó una ópera, aunque inicialmente no se sabía quién la realizaría. Debido a ello, se propusieron varias obras como alternativa, entre las cuales estaban Le nozze di Peleo e Tetide (La boda de Peleo y Tetis), con música de Peri y libreto de Francesco Cini, y una nueva versión de Dafne, a cargo de Marco da Gagliano. Sin embargo, al final se decidió presentar una ópera completamente original para amenizar la boda.La obra de Peri se rechazó por completo, pero la nueva versión de Dafne se programó para el carnaval de 1607-1608. El duque decretó entonces que dicha ópera estuviera basada en el mito de Ariadna —de ahí su título, L'Arianna— y que Rinuccini escribiera el libreto, mientras que Monteverdi estaría a cargo de la composición musical.

Creación Libreto

miniaturadeimagen|Retrato de Claudio Monteverdi, c. 1630.

En la época en que le encargaron el libreto de L'Arianna, Ottavio Rinuccini era probablemente el más experimentado e ilustre de todos los libretistas. Su carrera literaria se remontaba a 1579, cuando escribió versos para las Maschere d'Amazzoni, un entretenimiento cortesano florentino, y era ampliamente conocido por sus contribuciones al intermezzo de la obra de Girolamo Bargagli La peregrina, que se representó en mayo de 1589 en la boda de Fernando I de Médici y Cristina de Lorena. Según Gagliano, Rinuccini tuvo una influencia primordial en el surgimiento de la ópera como género: adaptó las convenciones de los poetas líricos contemporáneos a la hora de escribir los libretos para dos de las primeras óperas, Dafne, con música de Jacopo Peri, y Euridice, con música Giulio Caccini.

Para el libreto de L'Arianna, Rinuccini se basó en diversas fuentes clásicas, en particular el libroX de las Heroidas de Ovidio, algunos versos del carmenLXIV de Catulo y el pasaje de la Eneida de Virgilio en el que se narra el abandono de Dido por Eneas. También utilizó como referencias obras literarias de su época, como Orlando furioso de Ludovico Ariosto, Jerusalén liberada de Torquato Tasso y la traducción de Las metamorfosis de Ovidio hecha por Giovanni Andrea dell'Anguillara en 1561.

Durante los ensayos, Carlo de Rossi —miembro de la corte del duque— hizo saber a Rinuccini que la duquesa Leonor se había quejado de que la pieza era «muy sosa» y necesitaba ser «enriquecida con más acción», por lo que el autor tuvo que ampliar la trama. El libreto, publicado en Venecia en 1622, consta de un prólogo y ocho escenas.

Composición

Monteverdi probablemente comenzó a componer a finales de octubre o principios de noviembre de 1607, de acuerdo a registros que documentan que la llegada de Rinuccini a Mantua ocurrió el 23 de octubre de ese año. Además de la dura tarea impuesta por el duque de componer una ópera en tan breve período de tiempo, el compositor tuvo que sobrellevar la muerte de su esposa, que había fallecido el 10 de septiembre de 1607, y se quedó al cargo de sus dos hijos pequeños. Casi veinte años después, Monteverdi se quejó de esta situación en una carta a Striggio, en la que narraba las dificultades que padeció: «Fue un corto período de tiempo que casi me lleva a las puertas de la muerte al escribir L'Arianna».

Al parecer, Monteverdi habría completado la partitura a principios de enero, tras lo cual se iniciaron los ensayos. Sin embargo, su trabajo no estaba terminado, puesto que le solicitaron componer más música para las nuevas escenas escritas después de la petición que Rossi hiciera en nombre de la duquesa Leonor. Entre el material añadido o ampliado se encuentran la escena de Venus y Cupido y la bendición de Júpiter desde el Olimpo al final de la ópera. En marzo de 1608, bien avanzados los ensayos, el estreno de la ópera peligró debido a la muerte de la soprano principal, Caterina Martinelli, a causa de la viruela. Con todo, se pudo contratar en su lugar a la actriz y cantante Virginia Ramponi-Andreini, conocida profesionalmente como «La Florinda», que estaba en ese momento actuando en Mantua. Un cortesano, Antonio Costantini, informó más tarde que aprendió el papel de Arianna en seis días. El musicólogo Tim Carter sugiere que el Lamento d'Arianna pudo haberlo añadido en esta última etapa para explotar las reconocidas capacidades vocales de la cantante.

Reparto

Se desconoce quiénes formaron parte del reparto en el estreno de la ópera, sin embargo, sí puede constatarse que participaron cantantes como Virginia Ramponi-Andreini, «La Florinda», y Francesco Rasi. Las fuentes consultadas son imprecisas al señalar qué otros intérpretes estuvieron presentes ese día. Hay varias versiones del libreto publicado y para este listado de personajes se han usado los datos de la publicación de Gherardo e Iseppo Imberti (Venecia, 1622).

Reparto original, 28 de mayo de 1608Papel(italiano)Papel(español)IntérpreteVozNotasApolloApoloFrancesco RasiTenorVenereVenusSettimia Caccini (cuestionado)SopranoAmoreCupidoDesconocido Probablemente SopranoTeseoTeseoPosiblemente Antonio Brandi, «Il Brandino», o Francesco RasiAlto castratoAriannaAriadnaVirginia Ramponi-Andreini, «La Florinda»SopranoConsiglieroConsejeroPosiblemente Francesco Campagnolo TenorMessaggero, TirsiMensajeroPosiblemente Antonio Brandi, «Il Brandino»TenorDorillaDorilaDesconocidoSopranoNuntio IPrimer enviadoPosiblemente Francesco CampagnoloTenorNuntio IISegundo enviadoDesconocidoGioveJúpiterDesconocidoTenorBaccoBacoFrancesco Rasi TenorCoro di soldati di Teseo; Coro di pescatori; Coro di soldati di Bacco —en español: «Coro de los soldados de Teseo; Coro de pescadores; Coro de los soldados de Baco»—

Sinopsis

miniaturadeimagen|Tiziano: Baco y Ariadna (1520-1523), en la National Gallery (Londres): Baco desciende de su carro en la isla de Naxos, en la que ha sido abandonada Ariadna por Teseo, que navega rumbo a Atenas. La acción va precedida de un breve prólogo del dios Apolo. Luego aparecen Venus y Cupido conversando en una orilla desolada: Venus informa a Cupido de que el duque Teseo de Atenas llegará pronto en compañía de Ariadna a la isla de Naxos de camino a Atenas. Están huyendo de Creta, donde la pareja fue cómplice del asesinato del Minotauro, monstruo hermanastro de Ariadna, en el laberinto que hay bajo el palacio de su padre, el rey Minos.

Venus sabe que Teseo tiene la intención de abandonar a Ariadna en Naxos y continuar sin ella la vuelta Atenas. Cuando Cupido se ofrece a volver a encender la pasión de Teseo por Ariadna, Venus le indica que ha decidido unir a la bella mortal con el dios Baco y le pide a Cupido que haga posible el amor entre Ariadna y el dios. Cupido se oculta en la isla a la espera de que lleguen Teseo y Ariadna.

Ariadna reflexiona sobre su deslealtad con su padre, pero declara su amor a Teseo. Sale a encontrar refugio para pasar la noche y el coro de pescadores compara sus ojos con las estrellas del cielo. Mientras tanto, Teseo, a solas con su consejero, habla de abandonar a Ariadna. Ambos justifican la decisión basándose en que no sería aceptable para el pueblo de Atenas que la consorte de su gobernante hubiera abandonado a su padre y hubiera ayudado a que mataran a su hermanastro.

Un coro saluda a la aurora cuando Ariadna, después de pasar una noche de insomnio, regresa a la orilla con su compañera Dorila y se da cuenta de que la nave de Teseo se aleja. Dorila la consuela y Ariadna, a pesar de su desesperación y de saber que Teseo no volverá jamás, decide ir al embarcadero para esperarlo. En un interludio pastoral, un coro canta las delicias de la vida rural y expresa la esperanza de que Teseo no olvide a Ariadna. Cuando un mensajero les hace saber la noticia de que Ariadna está sola y afligida, el coro canta de nuevo, esta vez para consolarla.