La inmigración alemana en Chile tuvo lugar principalmente en el por parte de inmigrantes alemanes y austrohúngaros que se establecieron en ese país como colonos. Gracias a la ley de inmigración selectiva, promulgada en 1845, más de 6000 familias provenientes de estados pertenecientes a la entonces llamada Confederación Germánica —Alemania empezó a existir como país en 1871 y el Imperio austrohúngaro en 1867— se instalaron en Chile; provenientes de la Federación Alemana que se asentaron en zonas de Valdivia y Osorno, mientras que los austrohúngaros se asentaron en Llanquihue, en el sur del país (totalizando 30 000 colonos entre alemanes y austrohúngaros).Los colonos De acuerdo al censo de 2002, la población de inmigrantes alemanes entonces era de 5906 personas.

Historia Antecedentes thumb|left|250px| La Fuente Alemana de Santiago, donada por la comunidad germano-chilena en 1912, y restaurada en 1997 para conmemorar los 150 años de la inmigración alemana en Chile. thumb|250px|Puerto Montt en 1862. Junto con Valdivia y Osorno, es una de las ciudades símbolo de la colonización alemana en Chile. (Fotografía tomada por Hans Steffen, explorador y geógrafo alemán contratado por el Gobierno de Chile). Desde la época de la Colonización existe registro de la primera inmigración germana en territorio chileno. Bartolomé Blumenthal, carpintero de oficio oriundo de Núremberg, se unió a la expedición de Pedro de Valdivia a Chile en 1540, como pequeño financista de la campaña. Él es reconocido como el primer alemán en establecerse en Chile; no obstante, durante los tres siglos posteriores bajo dominio del Imperio español, hubo una presencia muy escasa de alemanes en la Capitanía General de Chile, debido al estricto control migratorio que la Corona Hispánica ejercía sobre el ingreso de extranjeros a sus provincias de ultramar. Algunos casos aislados durante este período son los del conquistador Pedro Lísperguer y del sacerdote jesuita Bernardo Havestadt.

Por otra parte, existe durante la época virreinal, en el actual territorio de Chile, un caso tradicionalmente considerado como negativo, que involucra a una mujer con ascendencia alemana, es el caso de La Quintrala, fémina muy famosa por su enorme atractivo físico, pero al mismo tiempo por su crueldad.El origen del relato de la supuesta crueldad de Catalina de los Ríos y Lisperguer probablemente fue Benjamín Vicuña Mackenna, afecto a la opinión pública de ese tiempo poco favorable a una mujer con poder. Véase al respecto Los Lisperguer y la Quintrala : (Doña Catalina de los Ríos) : episodio histórico-social con numerosos documentos inéditos (1877), Memoria Chilena.

También, en otro ámbito, durante el , un grupo de más de cuarenta sacerdotes jesuitas de origen germano arribaron a Chile, gracias a la licencia que obtuvo para ello el padre Carlos Haymhausen. En 1748 arribaron 48 misioneros, entre quienes estaban Francisco Greuber, carpintero, Jacobo Kellner, escultor, y Jorge Lanz, escultor y artífice. Seis años después llegaron Juan Hogen y José Mezner, también carpinteros. Estos carpinteros, escultores y artífices, de formación germana, contribuyeron a la renovación estilística de retablos y otros objetos artísticos.

250px|thumb|Fundo San Juan en La Unión, hogar de la familia Philippi, en el año 1856 thumb|250px|Hans Steffen (al centro) y el equipo de estudios limítrofres en expedición al río Aysén, 1897. thumb|250px|Fotografía en la que se aprecia a Ricardo Kruger al centro de la imagen, recostado sobre su brazo izquierdo, conocido por defender la soberanía de Chile de los territorios patagónicos occidentales. Junto a la familia Eberhard. thumb|250px|Familia de colonos alemanes en la Región de Aysén en 1951. {| class="wikitable" class="wikitable" style="float:left;text-align:center;" |colspan=5|Inmigrantes llegados a Chile entre 1846 y 1904 |- |Período ||Total de inmigrantes||Período||Total de inmigrantes |- | 1846-50 || 215 || 1875-79 || 499 |- | 1851-55 || 1.600 || 1880-84 || 1.135 |- | 1856-60 || 1.520 || 1885-89 || 1.398 |- | 1861-65 || 559 || 1890-94 || 961 |- | 1866-70 || 192 || 1900-04 || 22 |- | 1871-74 || 368 || Total || 8469

El origen de la inmigración alemana masiva al país se remonta a la denominada "Ley de Inmigración Selectiva" de 1845, que tenía por objetivo atraer a profesionales y artesanos para colonizar zonas del sur de Chile, entre las actuales regiones de Los Ríos y Los Lagos (proceso conocido como la Colonización de Llanquihue). La labor fue encargada a Vicente Pérez Rosales por mandato del entonces presidente Manuel Bulnes. Uno de los principales motivos de la inmigración extranjera al servicio del Gobierno chileno en el sur del país, fue la necesidad de expandir el territorio habitado por chilenos tras la independencia, a fin de proteger la soberanía ante cualquier intento de ocupación desde el exterior.

Los potenciales emigrantes padecían en su país las consecuencias de la Revolución alemana de 1848-1849, la cual no produjo la tan anhelada república, sino que guio a la nación alemana bajo el dominio prusiano, lo cual provocó una gran desilusión en parte de la población educada de tales estados alemanes, que no formaban un país unificado sino un conjunto de pequeños estados; y en el caso de Bohemia en Austria-Hungría la razón fue la invasión prusiana en la llamada «guerra de los tres meses». Se gestó así la atmósfera propicia para que muchos habitantes de Bohemia en Austria-Hungría y de Sajonia, Baviera, Alsacia, Silesia y otros lugares en Alemania consideraran seriamente la posibilidad de emigrar al Nuevo Mundo.

A principios de , los poblados chilenos de la zona eran la ciudad de Valdivia y Osorno, y los pequeños poblados de La Unión y Río Bueno. También cerca de lo que sería Puerto Montt existían 3 poblados centenarios: Calbuco, Maullín y Carelmapu, cuyos habitantes tuvieron una participación gravitante en la instalación de las colonias alemanas. El resto del territorio tenía habitantes dispersos, principalmente familias huilliches, y existían grandes zonas deshabitadas, cubiertas de bosques y pantanos, a pesar de esto, los colonos se encontraron en zonas bajo condiciones climáticas y de entorno natural de similares características a las que existen en Europa Central, lo que les permitió adaptarse con cierta prontitud sin mayores dificultades.

Una vez en Chile, los inmigrantes germanos lograron desarrollar una serie de actividades económicas, cambiando el panorama de las zonas sureñas de Llanquihue, Osorno y Valdivia. Una gran muestra de este espíritu constructivo y de su compromiso con su nueva patria adoptiva la dio Carlos Anwandter, cuando proclamó, al llegar, en nombre de todos los colonizadores:

La expansión y el desarrollo económico de Valdivia se limitó a principios del . Para estimular el desarrollo económico, el gobierno de Chile inició un programa de inmigración muy centrado con Vicente Pérez Rosales como representante del gobierno. A través de este programa, miles de alemanes se asentaron en la zona, quienes incorporaron la tecnología moderna de entonces y los conocimientos técnicos para desarrollar la agricultura y la industria. Algunos de los nuevos inmigrantes se quedaron en Valdivia, pero a otros se les dio tierras forestales, que despejaron para granjas.Luis Otero, La Huella del Fuego: Historia de los bosques y cambios en el paisaje del sur de Chile (Valdivia, Editorial Pehuen)

En 1886 fue fundado en Valdivia el primer periódico en alemán de dicha ciudad, Valdivias Deutsche Zeitung, convirtiéndose en medio de comunicación para la colectividad alemana residente.

A partir de 1883, luego de la ocupación de la Araucanía, se inició un nuevo proceso de colonización en las tierras conquistadas bajo el amparo del Estado chileno, en el cual se asentaron numerosos inmigrantes, mayoritariamente europeos, entre los cuales alemanes, suizos y austriacos constituían uno de los grupos mayoritarios, además de españoles, ingleses, franceses, italianos, entre otros. En total, hasta 1901 habían llegado 36 000 europeos, 24 000 contratados por la agencia de colonización y 12 000 llegados por sus propios medios.Etapa de la emigración alemana en Chile. Entre las principales colonias donde se congregó la inmigración de habla alemana cabe destacar las de Contulmo, Humán, Ercilla, Faja Maisan, Nueva Imperial, entre otras. De igual forma, a partir de 1895 se inició un proceso de colonización europea en el archipiélago de Chiloé, donde los inmigrantes de habla alemana constituyeron el grupo más importante.

thumb|250px|Colonos alemanes en Puyuhuapi, Región de Aysén en 1930. thumb|250px|izquierda|Valdivia a principios del .

Cientos de alemanes continuaron migrando a Chile, sobre todo después de la primera y Segunda Guerra Mundial, cuando su país quedó sumido en una profunda crisis política y social. Hacia fines del y comienzos del , un grupo importante de alemanes asentados en la zona de Llanquihue, y sus descendientes, cruzaron la cordillera y fundaron lo que hoy es San Carlos de Bariloche, en Argentina, estableciendo una fuerte relación comercial y cultural con Chile. Hacia fines del , el mayor asentamiento se ubicaba en las nacientes del río Limay. El primer poblador no aborigen de la región fue el bohemio José Tauschek quien llegó junto a su familia en 1892 proveniente de la zona del volcán Osorno en Chile, sin embargo un accidente sobre su balsa mientras navegaba el río le arrebató la vida apenas 8 años después. Para entonces, ya se había asentado el chileno Jorge Hube y el poblador Carlos Wiederhold Piwonka (un colono chileno proveniente de la zona de Puerto Montt, en Chile) ya tenía establecido un almacén en la zona que hoy ocupa la ciudad y desarrollaba una destacable actividad comercial con la zona aledaña de Chile, y en su honor, el Congreso Argentino le dio a esta ciudad el nombre oficial de San Carlos de Bariloche. En 1918 la colectividad alemana como aporte a la salud inauguró la Clínica Alemana de Santiago con un edificio ubicado en la calle Dávila en la comuna de Recoleta hasta 1973 cuando la clínica inauguró su actual establecimiento en la comuna de Vitacura en ese entonces en las afueras de la ciudad, siendo uno de los primeros centros de salud privados de Chile.

En 1929, la Caja de Colonización Agrícola — antecesora de la Corporación de la Reforma Agraria (Cora) — adquirió el Fundo San Javier de Malloco, de propiedad del político y agricultor Pedro Correa Ovalle, con el fin de subdividir las 430 hectáreas de extensión en 43 parcelas de agrado de 10 hectáreas cada una. El gobierno chileno dispuso colonizar ese territorio con el fin de hacerlo productivo. Para ello, bajo el gobierno de Carlos Ibáñez del Campo fueron enviados agentes colonizadores chilenos a la República de Weimar (actual Alemania), siguiendo la política de colonización germánica del Sur de Chile durante el , con el fin de encontrar ciudadanos alemanes que tuvieran las competencias para realizar el desarrollo urbano y agropecuario de Malloco, siendo considerado como un lugar estratégico para estos fines, debido principalmente, a su proximidad con Santiago. Ya en mayo de ese año, la colonia contaba con 280 personas, en su mayoría familias provenientes de Baviera y otros lugares del Sur de Alemania. Los colonos, de mayoría católica, contribuyeron en la edificación de la primera capilla que fue el origen de la Parroquia de Sankt Michael en Providencia, el único templo católico de Santiago de habla alemana.

A mediados de la década de 1930, la mayor parte de la tierra de cultivo en torno a las ciudades de Valdivia y Osorno habían sido reclamadas. Algunos inmigrantes alemanes se movieron más hacia el sur a lugares como Puyuhuapi en la región de Aysén, donde fue importante el trabajo del explorador Augusto Grosse y de trabajadores contratados en Chiloé.Alemanes y Chilotes en la Patagonia. Atlas vivo, Version en inglés aquí: http://www.livingatlaschile.com/ Atlasvivodechile.cl Consultado el 17 de noviembre de 2013