La sociología de género es una rama de la sociología que parte de la premisa de que el ser humano, el cual vive en sociedad, genera un conjunto de significados sobre lo que significa ser hombre y ser mujer. Desde una disciplina como la sociología se realizan un conjunto de conceptos y teorías que permiten entender estas atribuciones sociales como el género siendo este una construcción social.
El análisis sociológico del género permite repensar a los individuos en términos de las diferentes categorías de distinción como lo son el sexo, la orientación sexual, la edad, su origen, la clase social, etc. De manera que las investigaciones sociales pueden generar un acoplamiento analítico de la forma de vida social, alcanzando un entendimiento social más completo.
Los individuos se organizan en sociedad para la supervivencia, sin embargo el ser humano ha generado mecanismos de organización que van más allá de satisfacer sus necesidades. Un ejemplo de ello es la complejidad que ha adquirido la política, la cultura, la economía, la educación, la tecnología, etc. Y es en torno a estos campos sociales que las sociedades han creado dinámicas de desigualdad, creando atributos, significados y símbolos sobre las mujeres y los hombres.
Historia miniaturadeimagen|Gayle Rubin habla en el Museo de Historia de LGBT en San Francisco 7 de junio de 2012.
Surgimiento de la sociología de género La sociología comienza los estudios de género en la segunda ola del feminismo,es decir entre los años 60 y 70. Esta ciencia intentaba agregar a las mujeres a las investigaciones sociales, ya que era fundamental comenzar a incluir al género como categoría para entender los fenómenos sociales.
Las primeras aproximaciones desde disciplinas sociales se dieron en torno a las diferencias biológicas, características y papel de las mujeres en sociedad problematizando las desigualdades. Un ejemplo se da en el Manifiesto del Partido Comunista escrito por Marx y Engels, en donde se menciona que el papel de la mujer en el sistema económico es un instrumento para la explotación dentro de la dinámica familiar, de manera que los grupos sociales poseen una función específica que abona a la producción económica.
Autores como Engels y Goffman problematizan sobre las desigualdades que viven las mujeres en sociedad. El primero retoma las vivencias de la cotidianidad en sociedades capitalistas para demostrar que las mujeres son consideradas con menor valor o capacidad. El segundo autor retoma a los roles de género para ejemplificar como los hombres y las mujeres componen una función en distintos escenarios y contextos en sociedad.
La sociología al estudiar a los actores sociales, las normas, las instituciones a partir de las ramas de la sociología, encuentra la razón de los conflictos sociales y propone en términos teóricos o metodológicos soluciones para mejorar la sociedad. Es así que la sociología abonó al entendimiento de las mujeres como sujeto social con su propia actividad: cultural, social, económica, política, filosófica, etc.
Movimientos sociales La forma en la que se estudiaba a los movimientos sociales cambia drásticamente en los años setenta y ochenta, ya que es en este momento cuando las investigaciones ponen como protagonista a la mujer y estudian en profundidad los elementos que surgen de sus organizaciones y procesos. Esto permitió visibilizar las diversas formas de resistencia de las mujeres y comprendiendo que los movimientos sociales feministas son en sí todo un campo de investigación y deben tomarse en cuenta como sujetos políticos que se encuentran en constante accionar para su resistencia.
Tomando en cuenta que los conflictos a los que se enfrentan las mujeres se dan en relación en una compleja de poder y además con categorías como lo son la edad, el sexo, el género, su trabajo, si son madres, hijas, hermanas, trabajadoras, cuidadoras, etc. Es posible comprender la diversidad de resistencias que emergen de las experiencias de mujeres.
La interseccionalidad abona al diálogo sobre la diversidad de mecanismos de defensa que surgen en los procesos de defensa y resiliencia de la mujer ante la dominación sistemática. Las movilizaciones que se insertan en el tejido social son orientaciones de los recursos que se poseen para hacer frente a la dominación de la hegemonía patriarcal. Un ejemplo son las aportaciones académicas del movimiento feminista, las redes de ayuda de mujeres en temas de violencia, salud, economía, psicológica, etc. Además de los eventos de manifestaciones o intervenciones artísticas.
Historia de las mujeres
Entender el género implica estudiar a este como la historia de las mujeres. A pesar de los diversas posturas que pueden existir, la historia de las mujeres permite entenderlas a estas como sujetos sociales con sus propios procesos, rompiendo la tradición de realizar estudios desde un punto de vista que inhibe la vigencia de las mismas como precursoras de sus propios movientes y conocimientos. Los estudios históricos de las mujeres comprenden metodología y teoría de las ciencias sociales pudiendo complementar las investigaciones con enfoques interdisciplinarios que incluyeran a la diversidad de mujeres y sus luchas.
Esto no quiere decir que los hombres hayan sido apartados de la historia de las mujeres, sin embargo las teorías que se utilizan provienen de enfoques de género que tratan los temas en relación con cómo viven las mujeres en colectivo y como estas mismas construyen significantes permeadas por su condición de atribuciones sociales y por lo tanto culturales. Reinterpretando y representando las propias narrativas construidas socialmente.
El género desde la línea psicosocial Desde una línea psicosocial, se toma en cuenta al interaccionismo simbólico proveniente de la Escuela de Chicago y la perspectiva de género, para entender la realidad social a partir de la subjetividad de los individuos dentro del sistema social, ya que estos construyen conocimiento a partir de la interacción que se da dentro de una sociedad en un contexto, espacio y tiempo determinado, dando como resultado la realidad social.
El Interaccionismo simbólico sitúa a los individuos dentro de una dinámica de comunicación permanente que permite que los individuos aprehendan y construyan significados por medio de la socialización. Tomando en cuenta que hay formas culturalmente compartidas que se dan en un actor el cual es colectivo en términos de que los individuos comparten saberes y patrones constituidos socialmente. Es así que por medio del análisis del individuo como unidad podemos entender las acciones prototípicas que se articulan en los sistemas sociales.
El género como categoría
Conceptos básicos
1.Género El género es un conjunto de símbolos, significados y saberes que orientan la organización social, ya que los conocimientos organizan y reconfiguran esta organización al permear las líneas de acción de los individuos. Estos patrones se retroalimentan y subejtivizan en el contexto cultural, creando divisiones sociales en torno a las distintas categorías de los individuos. El género es el organizador social de las diferencias sexuales que a lo largo del tiempo genera significados relativos a las sociedades, generando una realidad social.
2. Roles de género Los roles de género corresponden a los comportamientos, posturas, actuaciones, preferencias, procedimientos, etc. que son determinados por el género para que lo desempeñen los individuos de una sociedad. Estas conductas están cargadas de aspectos sociales, culturales y psicológicos en cuanto a lo que la organización social espera de los individuos; creando valores, normas y significados que dan identidad a las personas. Es decir que los roles de género son los comportamientos esperados socialmente de los individuos por parte de la sociedad.
3. Construcción social Son productos abstractos colectivos los cuales se generan a partir de los imaginarios sociales, los cuales están construidos por un conjunto de códigos que configuran estándares compartidos de interpretación y organización, los cuales permiten interpretar el mundo y por lo tanto la realidad social, jerarquizando y priorizando la información durante la socialización. Estos marcos de pensamiento son sistemáticos, en tanto que son colectivos y dan lugar a apreciaciones que ordenan el mundo. Con el paso de tiempo crean un conjunto de atributos acumulados que se asumen como "normales", obteniendo como producto la realidad social.
4. Feminismo Movimiento social crítico de mujeres basado en la acción colectiva plural para luchar y dialogar los deseos, necesidades y soluciones de las mujeres ante la realidad social de desigualdad, a partir de las experiencias, contextos, criterios, prácticas individuales, etc. que configuran el proceso de desarrollo de los grupos, por medio de la intervención, movilización, acción y/o militamiento.
5. Patriarcado Sistema operante de las sociedades con una organización y lógica falo centrista y androcéntrica que perpetúa las estructuras asimétricas entre individuos, la cual se da por un ordenamiento sexual reduccionista que se basa en estructuras de poder.
Diversidad sexual y de género La diversidad sexual y de género alude a las posibilidades de las personas para expresar y asumir su sexualidad, preferencias, o identidades, así como expresiones de la misma viviendo en sociedad, de tal manera que se le reconoce como un individuo con derecho a su libre desarrollo.
El Sexo alude a las características físicas con las que nacemos mientras que el género tiene una carga histórica, social y cultural en donde existen roles, tareas y funciones asignadas. Junto con estas existen los estereotipos que se arraigan en las nociones e ideas que giran en torno a lo que es esperado por las personas de un grupo de pertenencía, como comportamiento y/o actitudes que los demás esperan del individuo.
El sistema sexo-género propuesto por Gayle Rubín, nos permite comprender como operan las divisiones sociales establecidas que cargan de normas e ideas impuestas culturalmente a la sexualidad como regla “natural”. Orientando y modificando el comportamiento de hombres y mujeres. Este constructo nos proporciona las bases para comprender como es que de manera natural se interiorizan las normas culturales y se reproducen.
Estudios de género
Los estudios de género muestran su principal interés en las diferentes categorías a las que pertenece el individuo para comprender las desigualdades que operan en la organización social. Esta línea de investigación toma como punto central al género para indagar los procesos sociales que convergen a los individuos dentro de las dinámicas de poder.
La sociología de género se incluye como parte de los estudios de género, ya que contempla la parte individual y colectiva que se alimenta de la dimensión social, cultural e histórica para comprender la configuración del sistema social.
Teoría feminista
Feminismo socialista Esta corriente del feminismo se relaciona con el contexto económico y social de las mujeres en España del 1901 a 1935, ya que estas mujeres pedían derechos políticos y laborales que eran parte de la agenda socialista, en términos de mejorar las condiciones de trabajo, los derechos políticos, denuncia de la desigualdad entre hombre y mujeres, etc. Estas mujeres pertenecían a un movimiento obrero que buscaba derechos políticos para alcanzar la libertad de las mujeres en el ámbito profesional.
Feminismo radical Este feminismo busca el principio detonante de la dominación, puesto que en sus raíces teóricas comprende que las dinámicas de poder y las medidas matisadoras de las desigualdades utilizan la categoría de género para la explotación legítima de parte del patriarcado. Es decir que no puede haber liberación mientras existan dinámicas de explotación, ya que estas enclavan en los sistemas sociales.
Interseccionalidad