El reloj de cuco es un tipo de reloj provisto generalmente de péndulo y gong, que se caracteriza por tener una abertura por la cual, cada media hora, sale un autómata con forma de pájaro que suele recordar a un cuclillo y que por esto emite un canto, cuyos sonidos se asemejan a la onomatopeya «cucú». El mecanismo para producir dicho sonido se instaló en la mayoría de los relojes de cuco en el y ha permanecido hasta casi sin modificaciones hasta el presente.

thumb|Reloj de cuco, del tipo Jagdstück, Selva Negra, ca. 1900, Museo Alemán de Relojes (Deutsches Uhrenmuseum), Inv. 2006-013.

Características thumb|190px|left|Uno de los relojes de cuco más grandes del mundo con forma de casa tradicional de la Selva Negra (Schonach). En Alemania y Suiza se fabrican los tradicionales relojes de cuco, donde existen decenas de pequeñas y medianas empresas que elaboran relojes o algunos componentes del mismo. La mayoría de estas empresas artesanales están situadas en la Selva Negra. En Suiza actualmente sólo hay un fabricante, si bien el reloj de cuco no fue inventado en Suiza.

Los relojes de cuco mecánicos disponen de dos tipos de maquinaria: de un día y de ocho días. En los relojes equipados con el primer tipo de maquinaria hay que subir las pesas –de hierro fundido– una vez al día; en los segundos una vez por semana. Conviene destacar que la mayoría de los relojes de cuco que se fabrican en la actualidad utilizan el sistema de pesas, muy pocos funcionan mediante cuerda.

También hay relojes de cuco con caja de música suiza, escuchándose una melodía al dar las horas y medias horas. Por lo general, en los de ocho días la música suena solamente al dar las horas y en los de un día la melodía se escucha tanto a las horas en punto como a las medias.

Asimismo se fabrican relojes de cuco de cuarzo que funcionan mediante pilas. Tanto el cuco como las pesas y manecillas son de plástico y el sonido del ave no está producido por los tradicionales fuelles y flautas, sino por un sonido pregrabado del canto real del cuco, el cual se emite a las horas en punto y no a las medias. Tampoco tiene el característico gong o bordón de los relojes mecánicos. Una característica única en esta clase de relojes es que vienen equipados con un sensor de luz, por el cual el cuco dejará de sonar automáticamente al hacerse de noche o apagar las luces el cuco.

Historia thumb|240px|Cuco mecánico, 1650. Los primeros relojes de cuco Ya en 1629, muchas décadas antes de que se hicieran los primeros relojes en la Selva Negra,Sobre los inicios de la historia relojera de la Selva Negra, ver Gerd Bender, Die Uhrenmacher des hohen Schwarzwaldes und ihre Werke. Vol. 1 (Villingen, 1975): p. 1-10. un noble de la ciudad de Augsburgo, Philipp Hainhofer (1578 – 1647), fue el primero en describir un reloj de cuco.Johannes Graf: The Black Forest Cuckoo Clock. A Success Story. Boletín de la NAWCC, diciembre de 2006, p. 646. Este reloj pertenecía al Príncipe Augusto de Sajonia.

En un conocido manual sobre música, Musurgia Universalis (1650), el erudito Atanasio Kircher describe un órgano musical con varias figuras autómatas, entre las que se encontraba un cuco mecánico.Athanasius Kircher, Musurgia Universalis sive Ars magna consoni & dissoni, Vol. 2 (Roma, 1650), aquí Vol. 2, p. 343f y Grabado XXI. Es de destacar que este libro contiene la primera descripción documentada -en palabras e ilustraciones- de cómo funciona un cuco mecánico. Hay que aclarar que Kircher no inventó el mecanismo del cuco, ya que este libro, como sus otras obras, es una recopilación de datos que recabó con el objetivo de servir de consulta. En el grabado se muestran claramente todos los elementos de un cuco mecánico. El pájaro movía automáticamente las alas y el pico, así como la cola. Simultáneamente podía escucharse el canto del cuco producido por dos tubos de órgano afinados a una tercera menor o mayor.

En 1669 Domenico Martinelli, en su manual sobre los principios básicos del funcionamiento de los relojes Horologi Elementari, sugiere utilizar el canto del cuco para anunciar las horas.Domenico Martinelli, Horologi Elementari (Venezia, 1669): p. 112. Por lo tanto, por esa época ya era conocido el mecanismo para imitar el canto del ave. Cualquier mecánico o relojero que supiese leer latín o italiano, sabía después de leer estos libros que era bastante fácil producir el canto del cuco para indicar las horas.

Posteriormente, los relojes de cuco aparecieron en otras regiones que no eran conocidas por su industria relojera. Unas décadas más tarde la gente de la Selva Negra comenzó a hacer relojes de cuco.

Los primeros relojes de cuco hechos en la Selva Negra Todavía no se han esclarecido los orígenes del reloj de cuco: dónde, cuándo y quién lo inventó.Discusión sobre los orígenes del reloj de cuco en: Richard Mühe, Helmut Kahlert and Beatrice Techen, Kuckucksuhren (München, 1988): pp. 7-14. Los primeros relojes de cuco de la Selva Negra fueron elaborados entre 1740 y 1750 en pequeños talleres que hacían la maquinaria de madera. Es difícil saber el porcentaje de relojes de cuco fabricados del total de relojes producidos, pero a juzgar por los escasos ejemplares que han perdurado, debieron ser una pequeña cantidad.Helmut Kahlert, Die Kuckucksuhren-Saga, Alte Uhren, n.º 4 (1983): pp. 347-353; aquí p. 349.

Respecto a su procedencia, hay dos relatos escritos por los dos primeros cronistas de la historia relojera de la Selva Negra que proporcionan datos contradictorios acerca de su origen:

El primero es del Padre Franz Steyrer, que en 1796 en su "Historia de la industria relojera de la Selva Negra" (Geschichte der Schwarzwälder Uhrmacherkunst) describe un encuentro entre dos vendedores de relojes de Furtwangen (Selva Negra), los cuales mientras viajaban conocieron a otro comerciante de Bohemia que vendía relojes de cuco de madera. Los dos artesanos de Furtwangen se entusiasmaron tanto al verlo que compraron uno. Al traerlo a casa, lo imitaron y mostraron el resultado a otros comerciantes de relojes de la Selva Negra. La popularidad de los relojes de cuco creció en la región y cada vez más artesanos comenzaron a producirlos. Respecto a esta crónica, el historiador Adolf Kistner afirmaba en su libro "El reloj de la Selva Negra" (Die Schwarzwälder Uhr), publicado en 1927, que no existe ningún reloj de cuco hecho en Bohemia que justifique la tesis de que este reloj sirviera de modelo para los de la Selva Negra. Bohemia no contaba con una industria relojera importante en aquella época.

El segundo también está relatado por otro sacerdote, Markus Fidelis Jäck, en un pasaje de su "Descripción de la industria y el comercio de la Selva Negra" (Darstellungen aus der Industrie und des Verkehrs aus dem Schwarzwald), de 1810, quien comenta lo siguiente; “El reloj de cuco fue inventado (en 1730) por un maestro-relojero (Franz Anton Ketterer) de Schönwald (Selva Negra). Este artesano adornó el reloj con un pájaro móvil que anunciaba la hora con el canto del cuco. El maestro-relojero sacó la idea de cómo hacer el sonido del cuco de los fuelles de un órgano de iglesia.” Con el paso del tiempo, la segunda versión se hizo más popular y es generalmente la que se cuenta hoy. Desgraciadamente, ni Steyrer ni Jäck aportan fuente alguna para confirmar sus afirmaciones, haciéndolas inverificables.

thumb|400px|Uno de los primeros relojes de cuco, Selva Negra, 1760-1780 (Deutsches Uhrenmuseum, Inv. 03-2002).

Por otra parte, un experto como Schaaf puntualiza que R. Dorer había resaltado, ya en 1948, que Franz Anton Ketterer (1734–1806) no pudo haber sido el “inventor” del reloj de cuco en 1730, pues no había nacido entonces. En la actualidad esta es la opinión de los eruditos alemanes en materia de relojes; baste como ejemplo el resumen hecho por Bender en la edición más reciente (1998) del primer volumen de su trabajo "Los relojeros de la alta Selva Negra y sus obras" (Die Uhrenmacher des hohen Schwarzwaldes und ihre Werke), donde puntualiza que el reloj de cuco no es nativo de la Selva Negra. Asimismo expone lo siguiente: "No hay rastro de los primeros relojes de cuco hechos por Ketterer". Esta es la conclusión principal a la que han llegado expertos como Gerd Bender y Schaaf. El análisis de Schaaf sobre “unos 200 años” de discusión sobre cuándo y dónde se fabricó el primer reloj de cuco fue expuesto en su "Relojes de la Selva Negra" (Schwarzwalduhren) de 1995, facilitando su propia investigación, la cual le lleva a los primeros relojes de cuco en la región de Franconia y Baja Baviera (Alemania), en dirección a Bohemia (Región de la República Checa) que, según apunta, da credibilidad a la versión de Steyrer.

La leyenda que asegura que el reloj de cuco fue inventado por un relojero de la Selva Negra (Franz Anton Ketterer) en 1730 es repetida una y otra vez, pero no es cierta.Johannes Graf: The Black Forest Cuckoo Clock. A Success Story. Boletín de la NAWCC, diciembre de 2006, p. 651. El reloj de cuco es mucho más antiguo que la industria relojera de la Selva Negra. Ya en 1650 el ave con su inconfundible canto formaba parte de los libros de consulta de la época. Tuvo que pasar casi un siglo para que el reloj de cuco empezara a fabricarse en la Selva Negra, donde ha permanecido hasta la actualidad como uno de sus productos más vendidos.

Si bien la idea de colocar un cuco autómata en un reloj no se originó en la Selva Negra, es preciso recalcar que el reloj de cuco, tal como lo conocemos hoy, proviene de esta región localizada en el suroeste de Alemania, cuya tradición en la fabricación de relojes se inició a finales del . En efecto, han sido las gentes y artesanos de la Selva Negra quienes crearon esta industria artesanal, desarrollaron nuevos diseños y perfeccionaron su maquinaria, que en un principio se hacía de madera, pero a medida que avanzaba el , primero algunas piezas, y todo el bastidor después, se construían y construyen de latón (una aleación de cobre y zinc). Aún hoy continúan innovando con nuevos diseños, combinando otros y aplicando mejoras técnicas que han hecho del reloj de cuco una pequeña obra de arte apreciada en todo el mundo. La historia del reloj de cuco va unida con la Selva Negra.

Aunque el mecanismo del cuco ha permanecido básicamente inalterado, su apariencia ha cambiado a medida que el diseño y las maquinarias de los relojes evolucionaban en la Selva Negra. En un principio, muchos relojes de cuco se hacían en el estilo típico de la Selva Negra, el cual presenta un panel de madera cuadrado y semicircular en la parte superior, donde estaba situada la puerta por la que salía el pájaro. Generalmente, se decoraban con flores y otros elementos pintados a mano. Este estilo fue el predominante entre finales del y la primera mitad del . Estos relojes son conocidos por el nombre de Schilduhr –literalmente reloj-escudo, placa.

Hacia mediados del y hasta la década de 1870, también se hicieron relojes de cuco según el tipo de reloj de la Selva Negra conocido como Rahmenuhr (reloj enmarcado). Estos escasos relojes de cuco se caracterizaban por tener un marco provisto de una pintura, litografía o serigrafía, representándose generalmente escenas y paisajes propios de la Selva Negra pintados sobre madera o una lámina de metal. Otros temas eran la caza, el amor, la familia, el nacimiento, la muerte, la mitología, escenas militares y escenas religiosas cristianas. Por lo general, la pintura estaba protegida por un cristal y algunos modelos presentaban una persona o animal con ojos que se movían de un lado a otro, siendo accionados por un sencillo mecanismo movido mediante la oscilación del péndulo. Si bien la mayoría de estos relojes eran de pared, también hubo algunos de sobremesa. El ave participaba normalmente en la escena representada en la pintura.