El estilo cognitivo es, en psicología, el modo habitual de procesar la información y de utilizar los recursos cognitivos, como la percepción, la memoria y el procesamiento. El estilo cognitivo de un individuo se puede definir como el modo en que aborda sus tareas perceptuales y cognitivas.http://eprints.ucm.es/tesis/edu/ucm-t25564.PDF
Es muy importante la ausencia de asociación entre estilo cognitivo e inteligencia, ya que es esta ausencia de relación la que justifica la existencia de los estilos; es decir, el cociente intelectual no correlaciona con uno u otro estilo cognitivo. Lo que los estilos cognitivos explican son las diferencias individuales en la actuación de los procesos cognitivos y por ello son un componente de la personalidad. El término fue introducido por G. W. Allport en el año 1930. Sin embargo, la investigación sobre los estilos cognitivos tuvo sus comienzos y primera base intelectual en el movimiento New Look en psicología. Pusieron de relieve el carácter bipolar de la percepción, es decir, que la percepción depende de los estímulos y de la activación de los receptores y de las zonas corticales correspondientes y de las características de la persona que percibe. Otra raíz del estudio está en la corriente psicoanalítica llamada psicoanálisis del yo. Klein introdujo el término control cognitivo para referirse al papel modulador que desempeña el yo para encontrar un ajuste entre los deseos del individuo y las restricciones que impone el mundo exterior. Así, los controles cognitivos son unos mecanismos de los que hacen uso las personas para adaptarse a su medio ambiente.
Algunos autores (como Howard Gardner), han planteado la diferencia entre estilo cognitivo y control cognitivo, aunque por lo general se utilizan como sinónimos.
El estilo cognitivo mejor estudiado, tal vez sea el de articulación de campo (dependencia/independencia de campo).Articulaci%C3%B3n de campo
Tipos de estilos cognitivos Kagan, Moss y Sigel propusieron tres tipos o dimensiones de estilos cognitivos: Estilo descriptivo-analítico: Se caracteriza por la tendencia a dividir el estímulo en partes y luego se categorizan juntas las que presentan rasgos o propiedades comunes. Estilo relacional-contextual: Se caracteriza porque los elementos se agrupan y se procesan tomando como base su relación o continuidad funcional, temporal o espacial. Estilo categórico-inferencial: Se caracteriza porque las categorías las establece el individuo a partir de inferencias que él hace sobre los objetos que aparecen en el campo estimular, prescindiendo de sus características objetivas. Más tarde ampliaron con un cuarto estilo: El compás perceptual: Kagan observó la diferencia de tiempo entres unos sujetos y otros para responder ante situaciones que tenían una respuesta incierta. Así, definió el compás perceptual como una dimensión caracterizada en uno de sus extremos (impulsividad ), por la tendencia a responder rápidamente cuando se presenta el estímulo, mientras que en el otro extremo (reflexividad ) los individuos piensan y reflexionan antes de decidir su respuesta. Observó que los individuos descriptivos–analíticos tendían a ser más reflexivos: tardaban más en responder y cometen menos errores. Los impulsivos en cambio responden con más rapidez y cometen muchos errores.
Otros estilos cognitivos Dependencia-independencia de campo: Witkin, describe como una dimensión analítico-global caracterizada por la diferente capacidad de los individuos para sustraerse de los efectos de distracción que producen los distintos elementos que se integran en un campo estimular cuando se intenta captar la situación global en su conjunto. Los independientes de campo son los sujetos capaces de sustraerse de los elementos distractores y poseen una mayor capacidad de análisis. Los dependientes de campo son los que no son capaces de sustraerse del efecto de los elementos distractores y poseen una percepción más globalizada.
Estilos descritos por Messick, propuestos por distintos autores
1. Dependencia-independencia de campo: Diferencias individuales en cuanto a la tendencia a percibir las situaciones de una manera global o a percibirlas de una manera analítica, superando la influencia del contexto.
2. Escudriñamiento: Diferencias individuales en amplitud e intensidad de la atención. El principal índice para evaluar este estilo fue el error constante en pruebas para estimar el tamaño de los objetos
3. Amplitud de categorización: Diferencias individuales en la tendencia a procesar la información en categorías más amplias en contraposición a la tendencia a procesarla en categorías de poca extensión. Las pruebas que se utilizan para la clasificación de los sujetos son tareas en las que se ha de decidir si un estímulo, verbal o figurativo.
4. Estilo de conceptualización: Diferencias individuales en tendencia a clasificar un conjunto heterogéneo de estímulos en un número amplio o reducido de categorías. Esta tendencia de los sujetos por formar muchas o pocas categorías llevó a Gardner a proponer un estilo que llamó rango de equivalencia y que después junto con Schoen llamarían diferenciación conceptual. El fundamento de este estilo tiene semejanza con el de amplitud de categorización.
5. Complejidad-simplicidad cognitiva: Diferencias individuales en tendencia a interpretar las situaciones, especialmente de tipo social, de una forma multidimensional y abstracta en contraposición a la tendencia a interpretarlas de manera unidimensional y concreta.
6. Reflexividad-impulsividad: Ante situaciones que tienen una respuesta incierta, unos individuos tienden a emitir con rapidez una respuesta, aunque con frecuencia sea incorrecta, mientras que otros se toman un tiempo de reflexión antes de decidir la respuesta.
7. Nivelamiento-agudización: Diferencias individuales en cuanto al funcionamiento de la memoria. Los niveladores asimilan y confunden sus percepciones actuales con experiencias almacenadas en la memoria, y los agudizadores distinguen la información almacenada en la memoria de la información actual.
8. Control restrictivo-control flexible: diferencias individuales en cuanto a su dificultad o facilidad para superar las interferencias perceptivas o cognitivas.
9. Tolerancia- intolerancia ante situaciones incongruentes o inusuales: Diferencias individuales en cuanto a su mayor o menor disposición para aceptar y tolerar percepciones o experiencias incongruentes o inusuales con relación a lo que el individuo sabe o conoce.
Agrupaciones de estilos cognitivos según Kogan Tipo I: Incluye aquellos estilos cuya estimación se haría en función de la corrección de las ejecuciones del individuo. Ej: dependencia de campo. Tipo II: Incluye los estilos cuya evaluación no se hace con relación a alguna habilidad o capacidad, sino en función de un juicio teórico de valor que hace el investigador. Ej: es preferible la complejidad a la simplicidad cognitiva. Tipo III: Incluye aquellos en los que no se valoran ni por la corrección de la ejecución ni por el juicio de valor que el investigador atribuye a un polo sobre el otro, sino que simplemente muestran diferencias individuales en cuanto a actuar de una determinada manera, sin reflejar diferentes niveles de capacidad. Ej: amplitud de categorización. Cuando se habla de estilos cognitivos debemos entenderlos como dimensiones y se distribuyen como un continuo entre cuyos extremos se distribuye la población, por lo que es difícil encontrar estilos cognitivos puros, las personas se encuentran más bien en un rango intermedio. Además, las implicaciones educativas de los estilos mencionados son muy escasas a excepción de la dependencia- independencia de campo y la reflexividad-impulsividad.
Dependencia-independencia de campo (DIC) Entre los distintos tipos de estilos cognitivos, la dependencia-independencia de campo (DIC) se considera el más importante desde el punto de vista del aprendizaje intelectual. Se considera tan decisivo como el CI en la eficacia del aprendizaje. El origen de este estilo está en los trabajos de Witkin, quien observó que algunos pilotos de aviación cuando atravesaban un banco de nubes aparecían en el otro extremo volando en posición invertida sin haber sido conscientes de su cambio de posición.
Su estudio se centró en los factores que determinan la percepción de la verticalidad en el espacio, por lo que la raíz es estrictamente perceptual,mientras que en los demás estilos la raíz está más en la consideración de la incidencia de los factores de personalidad en la percepción.
Witkin encontró que la percepción de la verticalidad dependía del modo de recibir, global o analítico, del individuo: que sean percibidos organizados como una Gestalt o se perciban de manera aislada unos de otros. Este estilo cognitivo fue descrito inicialmente como una polaridad de percepción analítico–global, es decir, en función de la mayor o menor capacidad de análisis de los elementos del campo estimular.
Cuanto mayor es la capacidad de los individuos para sustraerse de los efectos de distracción que producen los distintos elementos que se integran en un campo estimular, es decir, menor la influencia del contexto, la percepción es más analítica: independientes de campo. Y a la inversa, cuanto menos capaces son de sustraerse del efecto de los elementos distractores, su percepción es más globalizadora: dependientes de campo.
Las personas dependientes de campo tienden a percibir los estímulos de una forma global y tienen dificultad para diferenciarlos de los contextos en los que están incluidos, y las independientes de campo perciben los estímulos de forma analítica y son más capaces de discriminar las partes del todo.
Evaluación de la dependencia-independencia de campo El grupo de Witkin y Colbs ha desarrollado dos enfoques para la evaluación de la DIC. El primero tiene como objetivo medir en el sujeto su capacidad para percibir la verticalidad.
Dentro de este enfoque fueron desarrolladas varias pruebas de medida: TRTC son los tests Inclinación de la Habitación/Inclinación de la Silla, que comprenden dos instrumentos. Por una parte, el RAT, (Test de Ajuste de la Habitación) en el que la habitación y la silla están inclinadas y el sujeto da instrucciones al examinador para que reoriente la habitación hasta que el sujeto perciba que está en una posición vertical, aunque la silla esté inclinada. En el BAT (Test de Ajuste del Cuerpo) la tarea del sujeto es reorientar la silla hasta que perciba que está en posición vertical, aunque la habitación esté inclinada. Otro instrumento es el RFT (Test de marco y varilla): en una habitación oscura, un marco iluminado con una varilla dentro de él también luminosa. La tarea del sujeto es reorientar la varilla en su posición vertical, aunque el marco este inclinado. El supuesto de estos tests en el que se apoya la prueba es que los sujetos dependientes de campo tendrán más dificultad para estimar la posición vertical debido a su dificultad de sustraerse a la interferencia que produce el contexto. El segundo enfoque consiste en evaluar la capacidad para identificar una figura sencilla insertada dentro de una figura más amplia y compleja. El EFT es el instrumento utilizado (Test de figuras ocultas), ideado por Witkin, diseñada para ser aplicada individualmente a sujetos a partir de los 10 años. Posteriormente, se amplió con nuevas versiones a niños menos de esa edad. Se le presenta al sujeto una figura y se le pide localizarla dentro de una figura más compleja de la que forma parte. CEFT, para niños de 5-10 años, también de aplicación individual, el GEFT, de aplicación colectiva en un rango amplio de edades, y el PEFT, para niños de 3-5 años.