La revolución egipcia de 1952 (en árabe, ثورة 23 يوليو 1952) fue un proceso político, económico y social que tuvo su origen el 23 de julio de 1952, fecha en que un grupo de oficiales del Ejército egipcio —los denominados Oficiales Libres— dio un golpe de Estado en el país. Este golpe de Estado tuvo tanto repercusiones inmediatas —como la abdicación del monarca, el rey Faruq— como consecuencias más insertas en la larga duración, espacio en el que se concretó el establecimiento de todo un nuevo régimen egipcio. Las medidas revolucionarias, destinadas en un primer momento a acabar con la presencia británica en el país y al modo de gobierno que ésta había impuesto en Egipto, terminaron por no limitarse a este primer cometido. Tanto el desarrollo del entramado institucional e ideológico llevado a cabo hasta 1956 —año en que se considera que la Revolución terminó de estar plenamente asentada—, Barreda, Javier (2015). Expresión, representación y participación políticas en Egipto bajo el mandato de Hosni Mubarak. Un estudio comparado con el de los regímenes de Náser y Sadat. Tesis Doctoral, Universidad Autónoma de Madrid, Facultad de Filosofía y Letras, p. 111. Disponible en: https://repositorio.uam.es/bitstream/handle/10486/671568/barreda_sureda_francisco_javier.pdf?sequence=1. como el reconocimiento externo que fue recibiendo el nuevo régimen hasta tal fecha, explican la importancia de este acontecimiento histórico, el cual traspasó, en significación, sus fronteras nacionales.

Antecedentes

El año 1948 fue escenario de diversos acontecimientos históricos de gran significación en lo que respecta al denominado mundo árabe. Entre ellos se destaca la finalización del mandato británico en Palestina durante el mes de mayo, un hito que trajo consigo la creación del Estado de Israel y la consiguiente Guerra de Palestina, declarada, esta última, por los países árabes, en respuesta a la conformación estatal nombrada. Al-Sayyid Marsot, Afaf Lutfi (2008). Historia de Egipto. De la conquista árabe al presente. Madrid: Akal, p.133. Tanto el establecimiento de Israel como Estado soberano, como la respuesta tomada por parte de los países árabes, terminaron por comportar, en su conjunto, cambios de especial magnitud en la historia de toda la región. Muestra de ello fue lo ocurrido en Egipto, lugar donde la derrota árabe en dicha batalla llevó a canalizar todo un movimiento en favor de la liberación del país, Azaola, Bárbara (2008). Historia del Egipto contemporáneo. Madrid: Catarata, pp. 53-54. el cual seguía hallándose —pese a las expectativas generadas por la lucha nacionalista de 1919—, en 1948, bajo control británico. Arigita, Elena (2005). El islam institucional en el Egipto contemporáneo. Granada: Universidad de Granada, p. 45

Pese a lo anteriormente nombrado, resulta injustificado reducir las consecuencias del enfrentamiento bélico al mero título de la derrota, ya que tanto lo sucedido durante el propio transcurso de la guerra, como la forma en que los distintos actores de la sociedad egipcia participaron en ella, son cuestiones que revisten de especial importancia.

Las decisiones tomadas por el rey Faruq durante el desarrollo del conflicto terminaron por deslegitimar del todo su figura, pudiéndose destacar, entre otras cuestiones, el hecho de que desestimara los consejos de su primer ministro y del ministro de Defensa —quienes le habían advertido de las incapacidades del ejército egipcio—, así como su mala gestión en términos de compra de armamento, habiendo optado por obtener rédito económico de operaciones fraudulentas a expensas de dotar de armamento defectuoso a su propio ejército. Al-Sayyid Marsot (2008). Historia de Egipto.... p.133. En contraposición a la postura ambivalente del monarca egipcio se hallaron las voces fervientes de los distintos sectores religiosos egipcios, quienes consideraron que la lucha en defensa del pueblo palestino era también una pugna por la defensa del islam. Arigita. (2005). El islam institucional... p.47.

Estos sectores religiosos no sólo respondían al ámbito oficial —dónde se encontraba al-Azhar—, sino que también estaban compuestos por asociaciones como la de los Hermanos Musulmanes Arigita. (2005). El islam institucional... p.46. —fundada por al-Banna en 1928 en la ciudad de Ismailía—, Gómez (2018). Entre la sharía y la yihad... p.70. una asociación que demostró su valor en el combate a través del envío de voluntarios pertenecientes a su organización paramilitar. Al-Sayyid Marsot (2008). Historia de Egipto.... pp. 133-134.

La unión existente entre al-Azhar y los Hermanos Musulmanes en lo que se refiere a la cuestión palestina en esta época alcanzó su máxima expresión el 14 de diciembre de 1948, día en que el líder de los Hermanos, Hasan al-Banna, realizó una aparición pública en al-Azhar, donde llamó —de forma pública— a la unidad de los pueblos árabes e islámicos con el objeto de defender a Palestina, acompañado, incluso, por personalidades azharíes y miembros de la jerarquía eclesiástica copta.

Tanto el acontecimiento anterior, como el resto de actividades llevadas a cabo por parte de la Asociación de los Hermanos Musulmanes en lo que confería a la cuestión de la guerra palestina, acabaron por despertar la preocupación del primer ministro egipcio, Nuqrashi, quien vio en dicho movimiento —sobre todo por la popularidad que estaba adquiriendo dentro de la sociedad egipcia— una amenaza a la seguridad del Estado. Al-Sayyid Marsot (2008). Historia de Egipto.... p. 134. Dicha conceptualización de los Hermanos le llevó a anunciar, en diciembre de 1948, la disolución de la sociedad; una decisión que lejos de disminuir las tensiones sociales, las acrecentó, terminando por comportar la muerte del primer ministro a manos de uno de los miembros de los Hermanos Musulmanes. Esta muerte, inscrita en toda una espiral de actos violentos y tensiones sociales, acabó derivando en el asesinato del propio fundador de los Hermanos, Hasan al-Banna, presumiblemente por alguien del gobierno, a modo de venganza. Al-Sayyid Marsot (2008). Historia de Egipto.... p.134.

La Hermandad, asociación que había conseguido sacar a la luz las contradicciones del régimen parlamentarista —bajo las directrices de una élite que lo rentabilizaba a título personal— presente en Egipto durante esta época, Gómez (2018). Entre la sharía y la yihad... pp. 80-81. quedaba ahora condenada a la proscripción y persecución, al igual que los socialistas y comunistas de la época, una situación que no se revirtió de forma inmediata al firmarse los armisticios de la guerra entre los distintos gobiernos árabes y los israelíes.

Sería precisamente a partir de la firma de los armisticios nombrados cuando se empezara a poder observar el grado de quiebra en que se encontraba la política interna de Egipto. La derrota en la guerra y el cómputo de consecuencias que de ella derivó terminó por afianzar la pérdida de liderazgo de los partidos políticos tradicionales —donde no solo se incluye al Wafd—, así como la pérdida del respeto a la monarquía, y al propio gobierno, quien había abdicado ya de todas sus responsabilidades. Al-Sayyid Marsot (2008). Historia de Egipto.... pp. 134-135. Frente al descenso de la confianza en los actores señalados, el Ejército se alzaba, tras la guerra de Palestina, como la única fuerza capaz de ofrecer una alternativa organizada a la situación vivida en Egipto, Azaola (2008). Historia del Egipto contemporáneo... p.55. debiéndose destacar, además, el hecho de que se estuviese produciendo un cambio estructural de su personal, lo que facilitó el surgimiento en su seno del grupo de Oficiales Libres en 1949, agrupación en la que se hallaría un joven Gamal Abd al-Naser.

Durante estos años se llevaron a cabo toda una serie de manifestaciones en contra de la presencia británica en el país; observándose, dentro de ellas, la unión de distintos sectores de la sociedad y la reivindicación de distintas inquietudes, referidas éstas tanto a la guerra de Palestina como a la defensa de los derechos de los trabajadores y las mujeres.

En medio de todas estas revueltas, y tras las elecciones de 1950 —a raíz de las cuales, el Wafd, vuelve al poder—, Nahhas llevó a cabo toda una serie de maniobras políticas en aras de desviar la atención de la sociedad egipcia, destacándose tanto su intento de llegar a un acuerdo con los británicos en relación con la explotación del Canal de Suez y la evacuación de la zona del canal, como su decisión de derogar, en 1951, el tratado anglo-egipcio de 1936 y la Convención de Sudán de 1899, llevando al Parlamento a declarar al monarca rey de Egipto y Sudán. Al-Sayyid Marsot (2008). Historia de Egipto.... p.135.

Ni las medidas anteriormente nombradas acabaron de forma inmediata con el control británico en Sudán, ni la guerra de guerrillas librada por los jóvenes egipcios en la zona del Canal de Suez trajo consigo una victoria frente a las fuerzas de Reino Unido. Es más, la decisión del Ministerio del Interior egipcio de confrontar a las tropas británicas que se hallaban cercando uno de los cuarteles de policía egipcios en Ismailía, el 25 de enero de 1952, y las consecuencias directas que de ello derivaron —cuarenta policías egipcios asesinados y otros setenta heridos— acabaron por comportar toda una serie de tumultos entre la población egipcia, llegándose a producir, durante el día 26 de enero de 1952, la quema de una gran parte de la ciudad de El Cairo, una quema de la que se desconoce la autoría Al-Sayyid Marsot (2008). Historia de Egipto.... p.136. y que llevó al consejo de Ministros a proclamar la ley marcial en todo el país. Arigita. (2005). El islam institucional... p.48.

Golpe de Estado de 1952 El incendio de El Cairo marcó el fin de la época anterior. Tras un espacio de seis meses donde distintos regímenes elegidos desde palacio trataron de imponerse, llegó el día 23 de julio de 1952, día en que un grupo de jóvenes oficiales —los cuales habían retirado su histórica lealtad al rey tras la experiencia en la guerra de Palestina— dio un golpe de Estado que puso fin a la monarquía y a la forma de gobierno que había imperado en Egipto desde 1922. Por primera vez en dos mil años, desde la época de los faraones, Egipto pasaba a estar gobernado por egipcios. Al-Sayyid Marsot (2008). Historia de Egipto.... p.139.

Tras el acontecimiento del 23 de julio pareció que por fin iba a desaparecer la separación entre los gobernados y sus gobernantes, destacándose que la mayoría de los egipcios se sintió identificado, en estos primeros momentos, con el nuevo régimen, tanto en lo referido a la religión, como en lo tocante al idioma y a la etnia a la que perteneciesen —existiendo la minoría copta como excepción—. Al-Sayyid Marsot (2008). Historia de Egipto.... p. 139.

En estos primeros momentos, se creyó que la caída del sistema monárquico supondría, también, el fin de la intervención británica en la política interna, ya que ésta estaba asociada, de forma indisoluble, a la existencia de un rey que podía derrocar gobiernos cuando así lo considerara. La llegada de los nacionalistas al poder parecía inspirar la sensación de que se había instalado un gobierno puramente egipcio que iba a llevar a cabo toda una serie de reformas en vistas a asegurar el bienestar de los egipcios. Todo el mundo pensó que los Oficiales Libres —grupo que había dado el Golpe de Estado— eran un grupo de nacionalistas que buscaban reformar el país.