En Francia, el transporte ferroviario destaca por un claro predominio del tráfico de pasajeros, que acaparan, en particular, los trenes de alta velocidad,En 2002, el tráfico de alta velocidad de la SNCF representaba por sí solo más de la mitad del tráfico europeo de alta velocidad, es decir, 39.900 millones de viajeros por kilómetro en relación con un total de 68.600 millones. Fuente: Union internationale des chemins de fer (UIC), citado por Quid:2005 (p. 1807c, «Trafic à grande vitesse en Europe»). en relación con el tráfico de mercancías. La Société nationale des chemins de fer français (SNCF), que se beneficia de su situación de cuasi-monopolio en la explotación de servicios de la red ferroviaria nacional, administrada por SNCF Réseau, es, asimismo, la segunda empresa ferroviaria europea por transporte de viajeros, con 72.200 millones de viajeros por kilómetro;Por detrás de los RZD (Rusia). Fuente: UIC, citado por Quid:2005 (p.1803, «Statistiques ferroviaires en Europe»). por otra parte, es la quinta por transporte de mercancías, con 46.800 millones de toneladas por kilómetro en 2002.Por detrás de los RZD (Rusia), UZ (Ucrania), DB (Alemania) y PKP (Polonia). Fuente: UIC, citado por Quid:2005 (p.1803, «Statistiques ferroviaires en Europe»).
Historia La historia de los ferrocarriles franceses comienza a principios del . Consta de siete grandes fases que poseen en común una fuerte voluntad política del Estado en cuanto a su planificación y los medios utilizados. Sin embargo, Francia contó durante mucho tiempo con un importante trazado ferroviario secundario que pertenecía a compañías privadas, tanto de ancho métrico como de vía estrecha.
La primera línea de ferrocarril francesa obtuvo su concesión el 26 de febrero de 1823, por ordenanza del rey Luis XVIII: se trata de la línea de Saint-Étienne a Andrézieux, con una longitud de 23 kilómetros, concedida a perpetuidad a Louis-Antoine Beaunier y de Louis de Gallois para el transporte de hulla. Esta línea comenzó a funcionar el 30 de junio de 1827 y es, pues, la primera en Europa continental; la tracción de los vagones se realizaba mediante caballos. La línea Saint-Étienne - Lyon, con una longitud de 58 kilómetros, se concedió el 7 de junio de 1826 a los hermanos Seguin y permaneció abierta desde 1830 hasta 1832. Desde 1831, fecha en la que comienza el transporte de pasajeros en Francia, esta línea también admitió viajeros. En 1834 entraron en funcionamiento convoyes directos desde Roanne a Lyon por Saint-Étienne; más de 140 km en total. left|thumb|La red ferroviaria en 1856, completamente organizada en torno a París. Sin embargo, para popularizar exitosamente el ferrocarril, era necesaria la creación de una línea de transporte de pasajeros cuyo punto de partida se encontrara en la capital. Así se hizo el 24 de agosto de 1837, gracias a los hermanos Pereire, con la inauguración de la línea París - Saint-Germain-en-Laye, de una longitud de 19 km atravesados en 25 minutosClaude Bordas, Marc Gayda: De Saint-Germain-en-Laye à Marne-la-Vallée, Ed. de l'Ormet, 1992. y cuya construcción corrió a cargo del ingeniero Eugène Flachat. Entre 1839 y 1840, se abrieron al público las líneas Versalles - y Versalles -orilla izquierda Finalmente, en 1838, Baptiste Alexis Victor Legrand diseña el trazado radial de grandes líneas con centro en París, que se conoce como «Estrella de Legrand», similar a la red de caminos del y que ejerció una fuerte influencia sobre la geografía económica y social francesa. Cabe destacar que Legrand reemprendió la memoria que Pierre Michel Moisson Desroches envió a Napoleón en 1814.
El 11 de junio de 1842, la «Ley relativa al establecimiento de las grandes líneas ferroviarias» (en francés: Loi relative à l'établissement des grandes lignes de chemin de fer en France), o «Mapa» del ferrocarril, fija el régimen ferroviario francés y crea un modelo original de cooperación público-privada. El Estado se convierte en propietario de los terrenos escogidos para el trazado de las vías y financia la construcción de las infraestructuras (puentes, túneles y edificios). Concede su uso a las compañías que construyen las superestructuras (vías férreas, instalaciones), invierten en el material rodante y disponen de un monopolio de explotación de sus líneas. thumb|La estación de Courseulles-sur-Mer (Calvados) a finales del siglo XIX, emplazada sobre una línea de interés local que cerró en 1950. Desde entonces, la red se desarrolló rápidamente, en particular a partir del Segundo Imperio. A mediados de los años 1850 ya era posible, desde París, llegar a Bayona, Toulouse, Clermont-Ferrand, Marsella, Basilea o incluso Dunkerque. Diez años más tarde, el trazado comenzó a tomar forma de malla, con las primeras líneas transversales. Poco a poco, las fusiones y nuevas compras sucesivas de compañías originan el reparto de la red entre seis grandes compañías: Compagnie des chemins de fer du Nord; Compagnie des chemins de fer de l'Est; Compagnie des chemins de fer de l'Ouest; Compagnie des chemins de fer de Paris à Lyon et à la Méditerranée; Compagnie du Chemin de fer de Paris à Orléans y Compagnie des Chemins de fer du Midi. De todas ellas, solamente la última no prestaba servicio a la capital. Paralelamente, las redes de interés local nacen entre finales del y principios del , pero cierran sus puertas a partir de los años 1930 a causa de su lentitud y de la competencia del transporte por carretera.
El 31 de agosto de 1937, un decreto-ley aprueba la nacionalización del trazado ferroviario y una Convención que da lugar a la fundación de la SNCF. Esta se hace efectiva el 1 de enero de 1938, con el estatus de una sociedad de economía mixta de la que el Estado posee la mayoría. Las concesiones y los activos (a excepción del dominio privado) se transfieren a la nueva sociedad. Se nombra a Pierre Guinand primer presidente de la SNCF. El 1 de enero de 1983, a la expiración de la convención de 1937, el estatus de la SNCF se transforma, por lo que pasa a ser un «establecimiento público de carácter industrial y comercial» (en francés: Établissement public à caractère industriel et commercial), aunque manteniendo sus siglas originales, SNCF. Estas medidas se insertan en el cuadro de la «Ley de orientación sobre los transportes interiores» (en francés: Loi d'orientation sur les transports intérieurs; abreviado LOTI) de 30 de diciembre de 1982.
Mientras que los servicios de pasajeros de la SNCF se estancaron durante los Treinta Gloriosos frente a la competencia del automóvil y del avión, se observa un repunte del tráfico ferroviario a partir de los años 1980. Este crecimiento se debe, en primer lugar, al desarrollo de la red de alta velocidad desde el lanzamiento del TGV en la línea París - Lyon en 1981. Por otro lado, también se debe al aumento del tráfico de trenes regionales (TER) desde las primeras firmas de convenios entre la SNCF y las distintas regiones francesas a finales de los años 1990.
En los últimos años de las décadas de 1990 y 2000 se implantan las reformas previstas por la Unión Europea, entre las que se encuentra la separación entre infraestructura y explotación, lo que llevó a la creación de Réseau ferré de France (RFF) en 1997 y a la separación de las actividades de la SNCF en tres departamentos: «Grandes Líneas y Transporte Público» (en francés: Grandes Lignes et Transport public), para pasajeros; «Mercancías» (en francés: Fret) e «Infraestructura» (en francés: Infrastructure). En este último departamento, Réseau ferré de France delega la explotación y el mantenimiento de la red. También se hace realidad otra gran medida: la liberalización del transporte, con el fin del monopolio de la SNCF para mercancías en dos etapas, en 2003 y 2006.
El 1 de enero de 2015 nace SNCF Réseau como consecuencia de la fusión de Réseau ferré de France (RFF), SNCF Infra y Direction de la circulation ferroviaire (DCF).
El trazado ferroviario nacional
Arquitectura general de la red thumb|300x300px|Mapa en el que se indican las ciudades francesas según el tiempo de viaje desde París para la red SNCF, en junio de 2015. Cada color representa un intervalo de una hora. Una particularidad que presenta el trazado ferroviario francés es que está, en gran medida, centralizado en torno a París. La ley del 11 de junio de 1842 (Loi relative à l'établissement des grandes lignes de chemin de fer en France), cuya aplicación condujo a la implantación de una red conocida como «Estrella de Legrand» (por el nombre del director general de Puentes y Calzadas que la diseñó), dibujó a grandes rasgos la arquitectura que aún hoy conserva el trazado ferroviario francés. La ley, que determinó la construcción de numerosas líneas con una disposición radial con centro en París, solo les añadía dos líneas transversales: una que unía el Rin y el Mediterráneo y otra que unía el Atlántico y el Mediterráneo.Leer en Wikisource.
Esta arquitectura la encontramos, a grandes rasgos, aún hoy: las grandes líneas del trazado están mayoritariamente orientadas hacia París, mientras que las líneas transversales que cuentan con el equipamiento óptimo son raras. Por esta razón, las seis principales estaciones de París son las seis primeras de Francia en términos de frecuentación.La estación de París-Austerlitz, la menos frecuentada de las seis estaciones principales de la capital, con 110 000 pasajeros al día, es sin embargo casi dos veces y media más frecuentada que la estación de Lille-Flandres, la más frecuentada del resto del territorio nacional, con 45 000 viajeros al día. Fuente: Clive Lamming, Paris ferroviaire, París, Parigramme, 2005, 192 p. (ISBN 2-84096-424-4), «Quelques données statistiques», p. 10.
Las principales líneas de la red clásica son:
Desde la estación de París Norte, la que se dirige hacia Lille por Longueau, Arrás y Douai (línea París - Lille). De esta última se desgajan cuatro radiales de menor importancia: la primera en La Plaine hacia Hirson, por Soissons y Laon (línea La Plaine - Hirson); la segunda en Creil hacia Jeumont por Compiègne y Saint-Quentin (línea Creil - Jeumont); la tercera en Longueau hacia Amiens y Boulogne-sur-Mer (línea Longueau - Boulogne); y, finalmente, la cuarta en Arras hacia Béthune y Dunkerque (línea Arras - Dunkerque). Desde la estación de París Este, la línea París - Estrasburgo por Châlons-sur-Marne y Nancy. De esta se separa en Noisy-le-Sec la línea París - Mulhouse por Troyes, Chaumont y Belfort. Además, en Épernay se separa la línea hacia Reims (línea Épernay - Reims), y en Lérouville la línea que lleva a Metz (línea Lérouville - Metz). Desde la estación de París-Lyon, la línea que se dirige a Marsella por Dijon, Lyon y Avignon (línea de París-Lyon a Marsella-Saint-Charles): la llamada «línea imperial» (en francés: ligne impériale), que se puede considerar como la más importante del trazado, tanto por su tráfico como por el hecho de que cuenta o bien con vía cuádruple, o bien con un itinerario «bis» en casi la totalidad de su trazado de París a Marsella.La línea está:
Sextuplicada hasta Villeneuve-Saint-Georges; Cuadruplicada hasta Melun ; Compuesta de dos líneas con vía doble a cada lado del Sena hasta Montereau; Cuadruplicada de nuevo hasta Saint-Florentin (a 172 kilómetros de París; el tramo París - Saint-Florentin constituye también, y de lejos, el tramo con vía cuádruple más largo del trazado); De nuevo cuadruplicada desde Les Laumes-Alésia hasta Blaisy-Bas ; Compuesta de vía doble entre Dijon y Lyon, aunque existe un itinerario «bis» por Saint-Amour y Bourg-en-Bresse (ligne de la Bresse);