thumb|250px|Encuentro fintech en Sri Lanka, año 2018.

La fintech, fintec o tecnología financiera (del inglés financial technology) es una industria financiera que aplica nuevas tecnologías a actividades financieras y de inversión. Las fintech son las nuevas aplicaciones, procesos, productos o modelos de negocios en la industria de los servicios financieros, compuestos de uno o más servicios financieros complementarios y puestos a disposición del público vía Internet. Un ejemplo puede ser el incluir con la compra por internet la financiación simultánea de la misma.

Las fintech ofrecen herramientas tecnológicas que ayudan a la realización de actos jurídicos relacionados con el dinero de forma eficiente, sencilla, y con costos razonables, que se divide en cuatro segmentos: Herramientas de operación y medios de pago Conocimiento del cliente y big data Seguridad e identificación de personas Dinero electrónico

Las fintech son generalmente startups expertas en nuevas tecnologías que quieren captar parte del mercado dominado por grandes empresas (en su mayoría bancos), que a menudo son lentas y poco innovadoras en la adopción de nuevas tecnologías.

Las fintech ofrecen servicios a lo largo de la cadena de valor existente de los bancos. Así, las fintechs pueden clasificarse según la principal gama de servicios que ofrecen los bancos: 1. cuentas y pagos (paytechs, criptomoneda, gestión de finanzas personales), 2. inversión (robo advisory, ahorro, social trading, fintechs de pensiones), 3. financiación (crédito, crowdfunding, factoring), 4. servicios y herramientas (plataformas de comparación, identificación, blockchain, inteligencia artificial), 5. seguros (insurtechs), 6. servicios inmobiliarios (proptechs).

Evolución del FinTech El periodo entre 1886-1997, marcado por el nacimiento de la globalización financiera, las tecnologías como el telégrafo y avances en transporte permitieron la rápida difusión de información financiera a nivel mundial.

Sin embargo, no fue hasta 1967, que comenzamos a ver una fuerte transición de analógico a digital por instituciones financieras. A principios de la década de los 1970 se estableció el NASDAQ; por otro lado, la creación del SWIFT en 1973 logró una mayor digitalización de los bancos.Durante este periodo, algunos emprendedores notaron una oportunidad en crear instituciones financieras con menores costos de operación y menor regulación comparado con las instituciones tradicionales.De esta manera, surgieron productos financieros enfocados en la experiencia digital del usuario.

Tras la crisis de 2008, la desconfianza pública en la banca tradicional propició un ambiente listo para la innovación. Este periodo vio un auge en las start-ups de fintech desafiando normas bancarias tradicionales, el lanzamiento de Bitcoin en 2009, y soluciones de pago digital como Google Wallet (2011) y Apple Pay (2014).

Para el año 2011, la banca digital ya era común en Estados Unidos, con más del 50% de estadounidenses mayores a 55 años reportando preferirla sobre las visitas a las sucursales.

Hoy en día vemos cada vez más innovaciones en el sector FinTech, entre ellas la creación de neobancos, la incorporación de NFTs, diferentes soluciones de pago y aplicaciones de aprendizaje de máquina en la industria financiera.

Áreas clave La tecnología financiera ha sido usada para automatizar la administración de seguros, negociación bursátil y gestión del riesgo.Aldridge, I., Krawciw S., 2017. Real-Time Risk: What Investors Should Know About Fintech, High-Frequency Trading and Flash Crashes. Hoboken: Wiley.

Los servicios podrían originarse de varios proveedores de servicios independientes incluyendo al menos un banco o seguro autorizado. La interconexión es mediante APIs abiertas y la banca abierta y soportado por regulaciones gubernamentales como la European Payment Services Directive.

En el trading del mercado de capitales, las innovadoras plataformas de trading electrónicas, facilitan las inversiones online y en tiempo real. Las redes de Trading Social, permiten a los inversores observar el comportamiento que tienen sus compañeros y los traders expertos a la hora de invertir. De esta manera, pueden seguir sus estrategias de inversión en el cambio de divisas y en los mercados de valores. Las plataformas, que requieren de poco o ningún conocimiento acerca de los mercados financieros, han sido calificadas por el Foro Económico Mundial como disruptivas y «alternativas sofisticadas de bajo costo de los asesores de patrimonio tradicionales».

Los Robo-advisors, o también conocidos como gestores automatizados, son una clase de asesores financieros automatizados que proveen consejos financieros o una gestión de inversión online, con una mínima o moderada intervención humana. Proveen consejos financieros digitales basados en leyes matemáticas o algoritmos. De este modo, pueden proporcionar una alternativa de bajo costo respecto a los consejos humanos.

La inversión global en tecnología financiera se incrementó más de un 2.200% de 930 millones de dólares en 2008 a más de 22.000 millones en 2015. La naciente industria de la tecnología financiera en Londres ha visto un rápido crecimiento en los últimos años, de acuerdo con la Oficina del Alcalde de Londres. El 50% de la fuerza de trabajo de Londres está empleada en servicios financieros y de tecnología. Y el crecimiento no ha terminado. En los primeros 6 meses de 2018, la inversión global en fintech (entre Capital Riesgo, Capital Privado y M&A) fue excepcional, en parte por dos grandes acuerdos: la compra de WorldPay por valor de 12,9 mil millones de dólares por parte de Vantinv, y los 14 mil millones de dólares recaudados por Ant Financial para la ronda de financiación de Capital Riesgo. A mediados de 2018, la financiación ya ha excedido el importe total de la financiación obtenida para el fintech en 2017 (alcanzando los 57,9 mil millones de dólares en 875 transacciones) y va por buen camino para superar el máximo de 2015.

La automatización robótica de procesos es una tecnología de inteligencia artificial que se centra en la automatización de tareas repetitivas específicas. RPA ayuda a procesar información financiera, como cuentas por pagar y por cobrar, de manera más eficiente que el proceso manual y, a menudo, con mayor precisión.

En 2014, se invirtieron 1,5 mil millones de dólares en empresas de tecnología financiera en Europa. Las empresas con sede en Londres, recibieron 539 millones de dólares en inversión, las empresas con sede en Ámsterdam, 306 millones de dólares, y las empresas con sede en Estocolmo, 266 millones de dólares. Este reparto no ha cambiado mucho en 2018. Fuera de los 26 mil millones de dólares que se invirtieron en Europa, el Reino Unido todavía sigue en primer lugar con 16 mil millones de dólares invertidos en fintech en la primera mitad del año 2018. Después de Londres, Estocolmo es la segunda ciudad con más financiación en los últimos 10 años en Europa. Los acuerdos de fintech Europeos alcanzaron su máximo en el quinto trimestre, aumentando de los 37 en el cuarto trimestre de 2015 a los 47 en el primer trimestre de 2016. La Unión Europea todavía fomenta el desarrollo y la innovación del sector, adoptando continuamente nuevas directrices y regulaciones (en 2018 puso en vigor la PSD2 y la RGPD). Lituania está empezando a convertirse en el centro para las empresas de tecnología financiera en Europa del Norte desde la salida de Reino Unido de la Unión Europea. De acuerdo a las estadísticas, a finales de 2017 Lituania tenía 117 acuerdos fintech, comparado con los 45 en 2013. Concedió 35 nuevas licencias en 2017.

En la región de Asia-Pacífico, el crecimiento será visto en un nuevo hub de tecnología financiera que será abierto en Sídney en abril de 2015. De acuerdo con KPMG, el sector de los servicios financieros de Sídney en 2017 crea el 9% del PIB nacional y más grande que el sector de los servicios de Honk Kong o Singapur. Un laboratorio de tecnología financiera fue lanzado en Honk Kong en 2015. En 2015, la Autoridad Monetaria de Singapur lanzó una iniciativa denominada fintech and Information Group para atraer a empresas de todo el mundo, y se comprometió a invertir 225 millones de dólares en el sector fintech en los próximos cinco años. Equipo de red

En el ámbito de la financiación, las plataformas digitales han ganado terreno como canal alternativo para acceder a préstamos personales, microcréditos o anticipos de nómina. Estas soluciones se apoyan en tecnologías de evaluación automatizada, verificación instantánea de datos y procesos sin papeleo, permitiendo una experiencia ágil desde la solicitud hasta la recepción del dinero. Su desarrollo ha sido clave para la inclusión financiera de usuarios con un historial crediticio limitado o sin acceso a productos bancarios tradicionales. También han surgido agregadores que permiten comparar condiciones entre diferentes prestamistas, incrementando la transparencia y la competencia del mercado. Panorama

Argentina En Argentina el panorama es nuevo y prometedor. Según la Cámara Argentina fintech en su informe sobre el ecosistema fintech argentino, las verticales que más se han desarrollado en Argentina incluyen a pagos (48%), créditos (38%), soluciones financieras (18%), servicios para empresas (15%) e inversiones (12%). Así se desprende del último mapa elaborado por Finnovating (la plataforma que busca unir fintechs con empresas y asociaciones).

Las verticales que aún se encuentran por debajo del 10% del ecosistema son seguros (5%), divisas (4%), bancos digitales (3%), productos financieros (3%), finanzas personales (3%) y regtech (2%). En Argentina, la mitad de las organizaciones del sector financiero ya están asociadas con un desarrollo tecnológico fintech y superan el 80% las que esperan estarlo en los próximos 3 años. Sumado a una participación activa del Banco Central de la República Argentina (BCRA) que atendiendo a esta nueva demanda emitió una serie de normas relacionadas con la apertura de cuentas no presenciales, creación de DEBIN, nuevos medios de pago, modelos de evaluación crediticia para personas y PYMEs (Pequeñas Y Medianas Empresas).

En el año 2019 se contabilizaron 151 fintech argentinas hasta el mes de agosto, contra 133 en el 2018, 95 en el 2017 y 60 en el 2016.

España

Según el Informe fintech publicado en junio de 2015 por la empresa Captio y ASSET (Asociación Española de Financieros de Empresa), el término fintech no es conocido por el 66,7% de los profesionales del sector. Pero, según el informe, el conocimiento teórico de lo que es fintech y el interés por este no implica su utilización práctica, al igual que el desconocimiento del término tampoco implica que no se utilice. El 46,2% de los profesionales de las finanzas en España utilizan algún tipo de software o producto fintech en su empresa.

El informe detalla que para el 54,6% de los profesionales de las finanzas, la principal ventaja de la utilización de fintech es lograr unos procesos o gestiones más eficientes para su empresa. El ahorro de tiempo (50,9%) y la inmediatez (41%) son también algunos de los motivos más habituales.

En cambio, los profesionales de las finanzas que no recurren a productos o servicios fintech argumentan en un 51,6% que no lo hacen por no saber cómo puede ayudar a su empresa un producto de este tipo. El 38,9% dicen no utilizar fintech por no conocer ofertas concretas que sean interesantes o que se adapten a las necesidades de la empresa. Solamente el 4% de los que no invierten en fintech no lo hacen por considerarlo un gasto innecesario. El 5,5% dice tener otros motivos.

México