thumb|Mapa de la zona habitada por la civilización maya en su máxima extensión thumb| El conquistador Pedro de Alvarado, que encabezó las primeras expediciones para conquistar Guatemala. Se denomina conquista española de los territorios mayas a la guerra prolongada acaecida durante la colonización española de Mesoamérica, en la que los conquistadores y sus aliados dominaron gradualmente el territorio hasta entonces ocupado por los mayas en lo que ahora corresponde a los estados mexicanos de Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Tabasco, Chiapas y a Guatemala, Belice, Honduras, Nicaragua y El Salvador. La conquista territorial se inició a principios del y concluyó en 1697 con la derrota del pueblo itzá en el actual Petén guatemalteco.

La conquista de esos territorios se vio obstaculizada por su estado políticamente fragmentado. La tecnología y las tácticas españolas y nativas eran muy diferentes. Los españoles utilizaron la estrategia de concentrar las poblaciones nativas en los asentamientos coloniales recién fundados; consideraban la toma de prisioneros como un estorbo para la victoria final, mientras que los mayas dieron prioridad a la captura de prisioneros vivos y la obtención de botín. Entre los mayas, la emboscada era una táctica favorecida; En respuesta a la caballería española, los mayas del altiplano recurrieron a cavar hoyos con estacas de madera. Muchos indígenas se resistieron a vivir en los nuevos asentamientos nucleados, prefiriendo huir hacia regiones inaccesibles como la selva, o unirse a grupos mayas vecinos que aún no se habían rendido a los conquistadores europeos. El armamento español incluía espadas, estoques, lanzas, picas, alabardas, ballestas, arcabuces y artillería ligera. Los guerreros mayas lucharon con lanzas con punta de pedernal, arco, flechas y piedras, así como también llevaban armaduras de algodón acolchada para protegerse. Los mayas no sólo carecían de elementos claves de la tecnología del Viejo Mundo, como una rueda funcional, caballos, hierro, acero y pólvora, sino que también eran muy susceptibles a las enfermedades del Viejo Mundo contra las cuales no tenían ninguna resistencia.

Antes de la conquista, el territorio maya estaba dominado por varios reinos o cacicazgos envueltos en rivalidad. Muchos conquistadores vieron a los mayas como «infieles» que necesitaban ser pacificados y convertidos a la fuerza al cristianismo, sin tener en cuenta los logros de su civilización. El primer contacto entre los mayas y los exploradores europeos se produjo en el , cuando un barco español que navegaba de Panamá a Santo Domingo naufragó en la costa este de la península de Yucatán en 1511. Varias expediciones españolas siguieron en 1517 y 1519, tocando tierra en varias partes de la costa de Yucatán. La conquista española del territorio de los mayas fue un conflicto prolongado; los reinos mayas se resistieron la integración en el imperio español con tanta tenacidad que su derrota final llevó casi dos siglos. Los itzaes y otros grupos mayas de las tierras bajas de la cuenca del Petén entraron en contacto con Hernán Cortés por primera vez en 1525, pero se mantuvieron independientes y hostiles a la invasión española hasta el año 1697, cuando un ataque decisivo de los españoles, dirigidos por Martín de Urzúa y Arizmendi, finalmente derrotó al último reino maya independiente.

Geografía thumb|upright|Vista satelital de la península de Yucatán. La civilización maya ocupaba un extenso territorio que abarcaba el sureste de México y el norte de América Central; esta área incluía toda la península de Yucatán y el territorio actual de Guatemala y Belice, así como las porciones occidentales de Honduras y El Salvador. En México, los mayas ocupaban el territorio que hoy en día está incorporado en los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Yucatán.

La península de Yucatán tiene litorales al mar Caribe, al este, y al golfo de México hacia el norte y el oeste. Incorpora los estados mexicanos modernos de Yucatán, Quintana Roo y Campeche, la porción oriental del estado de Tabasco, la mayor parte del departamento guatemalteco de Petén, y todo Belice. La mayor parte de la península está formada por una vasta planicie con pocas colinas o montañas y litorales generalmente bajos. Las porciones del noroeste y norte de la península de Yucatán reciben menos precipitación que el resto de la península, y tienen una superficie de roca caliza muy porosa que resulta en menos agua superficial. En cambio, la parte nororiental de la península se caracteriza por pantanos boscosos. La parte norte de la península carece de ríos, salvo el río Champotón; todos los demás ríos se encuentran en el sur de la península.

La región de Petén está conformada por una llanura kárstica densamente boscosa, atravesada por crestas bajas de piedra caliza con una orientación este-oeste, y se caracteriza por una variedad de suelos y tipos de bosque; las fuentes de agua se componen generalmente de pequeños ríos y pantanos estacionales conocidos como «bajos». Una cadena de catorce lagos atraviesa la cuenca central del Petén. El lago más grande es el lago Petén Itzá; mide treinta y dos por cinco kilómetros. Una extensa sabana se extiende al sur de los lagos centrales; al norte de los lagos aumenta el número de «bajos» intercalados en la selva. En el sur, la llanura se eleva gradualmente hacia las tierras altas de Guatemala. Bosque denso cubre el norte de Petén y Belice, la mayor parte de Quintana Roo, el sur de Campeche y una parte del sur del estado de Yucatán. Más al norte, la vegetación se convierte en bosque bajo que se compone de matorrales densos.

Chiapas ocupa el extremo sureste de México; posee un litoral de 260 kilómetros en la costa del Pacífico. Chiapas cuenta con dos importantes regiones de tierras altas; la Sierra Madre de Chiapas se encuentra en el sur, y las montañas centrales (altiplano central) se sitúan en el centro de Chiapas. Están separados por la depresión central, que contiene la cuenca de drenaje del río Grijalva, que cuenta con un clima cálido con lluvias moderadas. Las tierras altas de la Sierra Madre ganan altitud de oeste a este, con las más altas montañas cerca de la frontera con Guatemala. El altiplano central de Chiapas se eleva bruscamente hacia el norte del Grijalva y alcanza una altitud máxima de 2400 , para luego bajar gradualmente hacia la península de Yucatán. Están cortadas por valles profundos que corren paralelas a la costa del Pacífico y que cuentan con un sistema de drenaje complejo que alimenta tanto al río Grijalva como al río Lacantún. En el extremo oriental de las tierras altas centrales se encuentra la Selva Lacandona, una región principalmente montañosa con llanuras de tierras bajas tropicales en su extremo más oriental. La zona litoral de Soconusco se encuentra al sur de la Sierra Madre de Chiapas, y se compone de una estrecha llanura costera y las estribaciones de la Sierra Madre.

Región maya antes de la conquista

A la llegada de los españoles, la civilización maya ya existía desde hacía miles de años y había conocido el auge y la caída de grandes ciudades. Sin embargo, los mayas nunca se habían unificado en un solo imperio.

Yucatán Las primeras grandes ciudades mayas se desarrollaron en la cuenca del Petén, en el extremo sur de la península de Yucatán, ya en el Preclásico Medio (c. 600-350 a. C.), y Petén formó el corazón de la antigua civilización maya durante el periodo Clásico (250-900 d. C.). Es probable que las provincias mayas del en el norte de Yucatán hayan evolucionado de entidades políticas del período Clásico. Las grandes ciudades que dominaban Petén habían caído en la ruina hacia el comienzo del siglo X con el inicio del colapso maya del periodo Clásico. Una significativa presencia maya permaneció en Petén en el periodo Posclásico después del abandono de las principales ciudades del período Clásico; la población se concentraba sobre todo en la cercanía de las fuentes de agua permanentes.

A principios del , la península de Yucatán aún estaba dominada por la civilización maya. Estaba dividida en una serie de provincias independientes que compartían una cultura común, pero variaban en su organización sociopolítica interna. Cuando los españoles descubrieron Yucatán, las provincias de Maní y Sotuta eran las entidades políticas más importantes de esta región. Ellos eran mutuamente hostiles; los xiues de Maní se aliaron con los españoles, mientras que los cocomes de Sotuta se convirtieron en los enemigos implacables de los colonizadores europeos.

En la época de la conquista, las entidades políticas en el norte de la península de Yucatán incluyeron las de Maní, Ceh Pech y Chakán; más hacia el este, a lo largo de la costa norte, se encontraban Ah Kin Chel, Cupul, y Chikinchel. Ecab, Uaymil, Chetumal se encontraban en la costa del mar Caribe. Cochuah también se encontraba en la mitad oriental de la península. Las provincias de Tases, Hocabá y Sotuta no contaban con litoral. Chanputun (Champotón moderna) se situaba en la costa del golfo de México, al igual que Acalan. En la parte sur de la península, una serie de entidades políticas ocuparon la cuenca del Petén. Los quejaches (kejache) ocupaban un territorio entre los lagos de Petén y lo que hoy es Campeche. Los lacandones de habla chol (no debe confundirse con los habitantes modernos de Chiapas que se conocen por el mismo nombre) tenían el control del territorio a lo largo de los afluentes del río Usumacinta que abarca el este de Chiapas y el suroeste de Petén. Los lacandones tenían la reputación de ser guerreros feroces, entre los españoles.

Antes de su derrota en 1697, el control y la influencia de los itzaes se extendió por la mayor parte de Petén y partes de Belice. Los itzaes eran belicosos, y su capital se encontraba en Nojpetén (Tayasal), una ciudad situada en una isla del lago Petén Itzá. Los couohes (ko'woj) eran segundo en importancia; eran hostiles hacia sus vecinos itzaes. Los couohes se encontraban alrededor de los lagos del este de Petén. Los yalain ocupaban un territorio que se extendía hacia el este a Tipuj en Belice. Otros grupos en Petén son menos conocidos, y no hay mucha información sobre su extensión territorial y composición política; incluyeron los chinamitas, icaichés, quejaches, choles del Lacandón, choles del Manché y los mopanes.

Tabasco En la planicie de Tabasco las primeras poblaciones mayas del preclásico tardío fueron pequeños poblados costeros como El Bellote. Hacia el año 1,000 a.C. los mayas construyeron Aguada Fénix la ciudad maya más antigua descubierta, conformada por enormes plataformas de arcilla y calzadas. Ya en el período clásico, florecieron ciudades como Comalcalco, Tortuguero, Moral Reforma o Pomoná.

Después del colapso maya, floreció en Tabasco la etnia Maya chontal quienes desde Potonchán, un importante puerto comercial ubicado en la costa del golfo de México, establecieron una intrincada red comercial terrestre, marítima y fluvial, que comunicaba al altiplano mexicano, la Península de Yucatán, las tierras altas de Guatemala y Chiapas, y la costa caribeña. Controlaban muchas rutas marítimas comerciales alrededor de la península de Yucatán, desde la laguna de Términos en Campeche hasta el puerto de Nito en la costa atlántica guatemalteca, llegando incluso a Naco en el centro de Sula en Honduras, estableciendo provincias o cacicazgos y pueblos confederados dedicados al comercio y a otras actividades económicas productivas, así como bases comerciales y factorías en el sitio de Altar de Sacrificios controlando de esta forma para el Posclásico Tardío, todo el comercio por todo el río Usumacinta y en el pueblo de Naco, Honduras, controlando gran parte del comercio en la zona maya.