El Tratado de Londres de 1604 fue un tratado de paz firmado por España e Inglaterra en la ciudad de Londres el 28 de agosto de 1604, que marcó el final de la Guerra anglo-española de 1585-1604.

Las negociaciones tuvieron lugar en Somerset House, por lo que el tratado es conocido también como la Conferencia de Somerset House. Las condiciones del tratado fueron favorables a España, pero a la vez España hubo de comprometerse a no intentar restaurar el catolicismo en Inglaterra.

El tratado fue ratificado el 9 de junio, día del Corpus Christi, de 1605 en el Palacio Real de Valladolid.

Antecedentes

En 1603, España e Inglaterra llevaban casi veinte años en guerra, con enormes pérdidas para ambos países.

La monarquía hispánica había experimientado fracasos como la Armada Invencible de 1588, la Armada de 1596, la Armada de 1597 al mando de Martín de Padilla y el desembarco en Kinsale comandado por Juan del Águila de 1602.

En 1589 la Invencible Inglesa fue repelida en la costa de Portugal, con grandes pérdidas. Además, miles de soldados ingleses habían sido enviados a Francia y los Países Bajos para luchar junto a los rebeldes contra las tropas españolas, prácticamente sin éxito. Un levantamiento católico en Irlanda, apoyado ocasionalmente por España, desangraba Inglaterra de hombres, dinero y moral.

Los esfuerzos españoles para defender la Flota de Indias habían resultado exitosos. También fracasaron todos los intentos ingleses de apropiarse de alguna de las posesiones españolas de ultramar: John Hawkins y Francis Drake murieron en 1595 y 1596, en un desastroso ataque contra las posesiones españolas en el Caribe. En 1596 los ingleses y neerlandeses atacaron Cádiz causando grandes destrozos pero no lograron hacerse con la flota del tesoro española. Otros ataques marítimos ingleses, como el intento de toma de las Azores en 1597, solo cosecharon fracasos.

La hacienda inglesa estaba agotada por la guerra, tras décadas de suministrar fondos a los rebeldes protestantes en Francia y Flandes. También hubo problemas sanitarios (como la epidemia de peste de Londres de 1592-1593) y alimentarios (malas cosechas).

La situación en España tampoco era demasiado buena, tras décadas de guerra con los rebeldes holandeses, Francia, Inglaterra, el Imperio otomano y los piratas berberiscos, que obligaban a satisfacer el coste de mantener el ejército profesional, la marina y la defensa de un imperio extendido por cuatro continentes. La situación fue agravada por una epidemia de peste en Castilla entre 1599 y 1600 que mató a 600 000 personas.

Felipe II murió en 1598 siendo sucedido por Felipe III, y tras la muerte de Isabel I de Inglaterra en 1603, su sucesor Jacobo I de Inglaterra impuso una política menos belicosa, y suspendió las hostilidades con España.

Primeras propuestas de paz

En abril de 1600 el archiduque Alberto, gobernador de los Países Bajos españoles, abrió negociaciones secretas con Inglaterra para llegar a un acuerdo pero no informó a la Corte española.Maltby p. 120 El mes siguiente, las negociaciones culminaron con una reunión en Boulogne-sur-Mer entre representantes de España, Inglaterra y el Ducado de Borgoña. España demandaba la cesión de las Cautionary Towns (Brielle, Flesinga y la fortaleza Rammekens en Walcheren). Inglaterra pidió libre comercio con los territorios españoles, libertad para los ingleses apresados por la Inquisición y el derecho exclusivo a tener barcos de guerra en el Canal de la Mancha. Las conversaciones no fueron a ninguna parte. España no entendía por qué el soberano de un imperio mundial debía dar un derecho de paso a la reina de algunas islas. Para agosto las conversaciones habían cesado. La desconfianza mutua y la presión de las Provincias Unidas de los Países Bajos hacían imposible cualquier acuerdo. A pesar de esto, se habían abierto canales diplomáticos entre Inglaterra, Alberto y su esposa, Isabel Clara Eugenia (hermana de Felipe III de España). Cartas de personas que los representaban demuestran que Alberto, Isabel Clara Eugenia y Felipe III seguían ansiosos por conseguir la paz a pesar de sus diferencias políticas. Felipe III buscaba preservar la hegemonía del Imperio español mientras que el archiduque e Isabel buscaban la paz y relaciones amistosas.McCoog pp. 222–23

La preocupación del gobierno español era mejorar su terrible situación militar en los Países Bajos reduciendo o deteniendo la ayuda inglesa a los rebeldes neerlandeses.Brown, Elliott, Museo del Prado p. 14 Mientras tanto, Johan van Oldenbarnevelt, al frente de la delegación de los Estados de Holanda, intentó atraer la complicidad del nuevo monarca inglés en el conflicto de Flandes, cuyo foco era el asedio de Ostende.Fissel pp. 186–87 El asedio se había convertido en una lucha de desgaste sangriento después de poco más de dos años.Rowse p. 413 España también había enviado una Cuarta Armada en 1601. La ciudad irlandesa de Kinsale fue tomada por los españoles y luego fue asediada por tropas inglesas lideradas por el conde de Mountjoy. Kinsale se rindió en 1602. La derrota debilitó así la determinación española en la guerra contra Inglaterra.

Los primeros pasos hacia la paz se dieron en junio de 1603, cuando Juan de Tassis y Acuña encabezó una comisión hispano-flamenca que visitó Londres en busca de treguas y buena fe mutua. Tassis fue enviado a Inglaterra por Felipe III de España para explorar las posibilidades de un acuerdo tras la muerte de Isabel I de Inglaterra.van Nimwegen p. 187

El archiduque Alberto ya había enviado a Charles de Ligne, príncipe conde de Arenberg, a Londres, y se le unió Juan de Tassis en septiembre de 1603. Aunque De Tassis carecía de plenos poderes de negociación, estuvo activo entre bastidores el mes siguiente en la preparación de un acuerdo.

El tratado

A finales de 1603 el condestable de Castilla llegó a Bruselas con la autorización de concluir un tratado en el caso de que pudiera negociarse alguno. El 19 de mayo de 1604, mientras el condestable esperaba entre bastidores, el resto de la delegación de los Habsburgo llegó a Londres y los ingleses seleccionaron un equipo de negociación. Las reuniones tuvieron lugar en Somerset House, probablemente en el salón usado por el Consejo de la Reina.Susan Doran, From Tudor to Stuart: The Regime Change from Elizabeth I to James I (Oxford, 2024), p. 440.

El tratado fue firmado el 28 de agosto en el Palacio de Whitehall con el condestable de Castilla, que se encontraba alojado en el Somerset House.Janette Dillon, The Language of Space in Court Performance, 1400–1625 (Cambridge, 2010), pp. 83–89.Thomas Rymer, Foedera, 16, p. 629 El tratado restauró el status quo ante bellum.Hiram Morgan, 'Teaching the Armada: An Introduction to the Anglo-Spanish War, 1585-1604', History Ireland, Vol. 14, No. 5 (Sep. - Oct., 2006), p. 43.Paul Allen, Philip III and the Pax Hispanica, 1598-1621 (New Haven, 2000).

Delegaciones thumb|Medalla de oro acuñada en Inglaterra en 1604 para celebrar la paz con España. Delegación inglesa La delegación inglesa estuvo compuesta por:

Robert Cecil, I conde de Salisbury (1563-1612), secretario de Estado, primer ministro de Jacobo I. Charles Blount, VIII barón de Mountjoy (1563-1606), militar y señor Teniente de Irlanda. Thomas Sackville, primer conde de Dorset (1536-1608), poeta y secretario del Tesoro. Henry Howard, I conde de Northampton (1540-1614), Señor Guardián de los Cinco Puertos.Susan Doran, From Tudor to Stewart: the regime change from Elizabeth I to James I (Oxford, 2024), p. 272. Charles Howard (I conde de Nottingham) (1536-1624), Lord High Admiral.

Delegaciones españolas

Los españoles negociaron con dos delegaciones: una representando al rey de España y la otra a los archiduques Alberto e Isabel, gobernantes de los Países Bajos Españoles.Susan Doran, From Tudor to Stewart: the regime change from Elizabeth I to James I (Oxford, 2024), p. 440.

La delegación española estaba compuesta por:

Juan Fernández de Velasco y Tovar, Duque de Frías y Condestable de Castilla. Juan de Tassis y Acuña, conde de Villamediana. Alessandro Robida, Senador del ducado de Milán, líder de la negociación en Londres durante la usencia del condestable de Castilla.Susan Doran, From Tudor to Stewart: the regime change from Elizabeth I to James I (Oxford, 2024), p. 440.

La delegación de los Países Bajos Españoles estaba compuesta por:

Charles de Ligne, conde de Aremberg. Jean Richardot, Presidente del Consejo Privado de Bruselas. Louis Vereyken, Audencier de Bruselas.

Términos

España reconoce la monarquía protestante de Inglaterra y renuncia a su intención de restaurar el catolicismo en el país. Fin de la intervención militar española en Irlanda.O'Connor p. 63 Fin de la disrupción inglesa a la Flota de Indias española y a la expansión española en Ultramar (artículo 6)."El primer punto de la agenda de Jacobo fue poner fin a la prolongada guerra con España. Esto se logró mediante el Tratado de Londres en agosto de 1604. Sus términos eran flagrantemente generosos con los españoles, la primera mancha negra contra el nuevo rey. Además, Jacobo, a diferencia de Isabel, tenía toda la intención de cumplirlos." Burgess, Douglas: The Pirates' Pact: The Secret Alliances Between History's Most Notorious Buccaneers and Colonial America. McGraw-Hill Professional, 2008, page 29. Channing, Edward: A history of the United States. Octagon Books, 1977, v. 1, page 158. La apertura del canal de la Mancha a los barcos españoles. Fin de la intervención inglesa en la rebelión de los Países Bajos (artículos 4, 5 y 7); Inglaterra retira el apoyo militar y financiero a los rebeldes holandeses. Los barcos de ambos países, mercantes o de guerra, podían utilizar los puertos europeos de la otra parte para reaprovisionarse, abrigarse o comprar provisiones (artículos 9 y 10). Las flotas de menos de ocho barcos ni siquiera tenían que solicitar permiso, lo que proporcionó a los españoles en Inglaterra una extensa red de bases navales para apoyar su guerra contra los protestantes holandeses.

Hechos posteriores

Con Inglaterra fuera del camino, los españoles prepararon un golpe de gracia para obligar a los holandeses a firmar la paz lanzando una enorme campaña dirigida por Ambrosio Spínola en 1606.Allen pp. 142-43 Jacobo I de Inglaterra siguió permitiendo que los rebeldes holandeses reclutaran voluntarios ingleses como soldados a su servicio. En 1605 había 8 000 ingleses sirviendo en los Países Bajos.Dunthorne p. 65 En añadidura, los corsarios ingleses pasaron a servir a los rebeldes neerlandeses y atacaban a los barcos españoles. En contraprestación, a los buques de guerra y corsarios españoles se les permitió utilizar los puertos ingleses como bases navales para atacar los barcos neerlandeses o para transportar refuerzos a Flandes. En noviembre de 1607, el coste de las recientes guerras contra Francia, los protestantes neerlandeses y los ingleses desembocó en la bancarrota española. Por ello, se estos firmaron una tregua en 1609, que reconocía formalmente la república neerlandesa.