miniatura|Mapa de las colonias de las principales potencias mundiales hacia el año de 1945 La descolonización es el proceso de independencia política de una colonia o territorio en relación con la nación extranjera que lo domina en condición de dependencia política, social y económica. El término apareció después de finalizar la Segunda Guerra Mundial para referirse al proceso social y político, impulsado por la Organización de las Naciones Unidas, de poner fin al colonialismo, mayoritariamente europeo, que dio lugar a la independencia nacional de numerosos territorios, principalmente en África y Asia.

Antes de la descolonización, y a través de su historia, Francia tuvo alrededor de 80 colonias siendo la segunda mayor cantidad de colonias en el mundo sólo detrás del Imperio británico con 120 colonias. Shillington, Kevin (2005). Enciclopedia de la historia africana. Nueva York: CRC Press, pág. 878 Alrededor de 40 países obtuvieron su independencia de Francia a lo largo de su historia, la segunda mayor cantidad en el mundo solo detrás del Imperio Británico con 65 países independientes del Reino Unido .David Armitage, 3/61.full La Declaración de Independencia en el Contexto Mundial, Organización de Historiadores Americanos, Magazine of History, Volumen 18, Número 3, págs. 61–66 (2004) Más recientemente, el término "descolonización" ha sido usado para referirse a una postura y una operación cultural, tendiente a revelar y revertir situaciones institucionales, culturales y epistemológicas afectadas por el eurocentrismo y otros mecanismos de subordinación y poder. Este significado está impulsado por las corrientes llamadas poscoloniales y decoloniales.

Descolonización política clásica La descolonización, en sentido político, se produce cuando un territorio abandona su condición colonial mediante la independencia plena, la integración dentro de una nación soberana o la decisión de establecerse como un estado libre asociado a otro estado soberano. El concepto histórico de descolonización se refiere al fenómeno incluido dentro del periodo conocido como la Guerra Fría, surgido tras el final de la Segunda Guerra Mundial, donde van desapareciendo los imperios coloniales que se habían formado en el y principios del . No obstante podemos hablar que el proceso de descolonización, entendido desde una visión clásica del concepto, ya había comenzado en el afectando al territorio americano.

El proceso posterior tuvo un periodo de máxima actividad entre 1947 y 1970 que afectó casi en su totalidad a los territorios de Asia y África.

Resolución 1514 de las Naciones Unidas Este gran proceso de descolonización ha sido apoyado por las Naciones Unidas con su Resolución 1514 (XV) adoptada por la Asamblea General el 14 de diciembre de 1960: La Declaración de Garantías de Independencia para las Colonias y los Pueblos.

La resolución declara que la sujeción de los pueblos a dominio extranjero es una denegación de los derechos humanos fundamentales, es contraria a la carta de las Naciones Unidas y compromete la causa de la paz y la cooperación mundiales. Asimismo, la resolución especifica que todos los pueblos tienen derecho a la libre determinación, y que se deben tomar medidas para traspasar el poder a los pueblos colonizados, sin condiciones y sin represión de por medio.

Ochenta y nueve países votaron a favor, ninguno votó en contra, y se abstuvieron nueve países: Australia, Bélgica, Francia, Portugal, España, Sudáfrica, Reino Unido, Estados Unidos y la República Dominicana. De estas naciones, las ocho primeras se encontraban entre las potencias coloniales tradicionales o administraban algún territorio. Por su parte República Dominicana estaba bajo la dictadura capitalista de Leónidas Trujillo (1930-1961), país que (tras el asesinato de Trujillo) fue invadido por Estados Unidos (1965-1966) hasta asegurarse un gobierno dominicano proestadounidense.

En 2000, con la ocasión del 40.° aniversario de la Resolución 1514, la Asamblea General de la ONU. adoptó la resolución 55/146 que declaraba 2001-2010 la Segunda Década Internacional para la Erradicación del Colonialismo.

El proceso de descolonización La descolonización exige la liberación completa, de un territorio colonial, de la dependencia que le une a la metrópoli. Por tanto, esta liberación exige un largo proceso que puede incluir una o varias formas de independencia.

Creación de un grupo o grupos sociopolíticos a favor de la independencia que pueden iniciar un conflicto bélico (referida como guerra de independencia para la colonia o guerras coloniales para la metrópoli), el cual previamente ha podido tener revueltas o disturbios en las principales ciudades. Destacan los casos de Argelia, Indochina francesa, las colonias portuguesas o Cuba en 1895. Disturbios menores con la consiguiente represión por parte de las fuerzas coloniales. A partir de aquí se intensifican las revueltas que lleven a negociaciones por la independencia. Una de las famosas son las acciones de la población local están caracterizadas por la no violencia, como ocurrió en India en 1946-47. Mezcla de insurrecciones menores (conflictos provocados por grupos muy focalizados) y negociaciones como en África Occidental Francesa o en el África Oriental Británica. Negociaciones para la concesión de la independencia que incluyen un periodo de adaptación que en algunos casos puede adelantarse por la presión interna o externa. Así, en el Congo Belga el gobierno de Bruselas propuso un plan de transición hasta los años 80, pero la presión interna llevó a conceder la independencia en 1960. Concesión de autogobierno que aumenta conforme pasa el tiempo hasta la independencia total. Es un modelo que desarrolló principalmente el Reino Unido en sus dominios.

Resistencia a la descolonización Más allá de la guerra y la represión policial por parte de la potencia colonial, la resistencia a la descolonización puede tener diversos motivos y actores.

Minoría racial que se opone a la independencia por miedo a perder sus privilegios o sus propiedades. Caso de la minoría blanca que se hallaba en territorios británicos como Kenia o Zimbabue o hispano-franceses en la Argelia francesa. Ciertas minorías étnicas que se han beneficiado de la colonización y ahora, con la independencia, pueden verse desplazados o perseguidos por los nuevos poderes nacionales. La metrópoli se puede oponer a la independencia de sus colonias bajo premisas nacionalistas (imperio colonial), de prestigio, económicas o culturales. Puede iniciar un proceso de asimilación administrativa para frenar esta independencia. Caso de España cuando transformó en provincias sus colonias africanas.

Es destacable que los ejércitos y fuerzas policiales coloniales se nutrían de soldados nativos que eran empleados para atacar a esos grupos independentistas como ocurrió con los indígenas de América que engrosaron las huestes españolas en las guerras de independencia de Hispanoamérica, la policía indígena en el Congo Belga, los Askari africanos o los gurkha en el ejército británico.

Etapas Pese a existir un periodo de descolonización tradicional, los procesos de descolonización política se remontan a finales del y principios del , con la descolonización que se inició en América, empezando por la llamada Revolución estadounidense contra Gran Bretaña, que dio lugar a los actuales Estados Unidos de América (1776-1783), las Guerras de Independencia Hispanoamericanas (1808-1826), la independencia de Haití (1804) o la constitución del Imperio del Brasil (1822).

A partir del , la descolonización se refiere, habitualmente, a los logros independentistas de varias colonias y protectorados europeos en Asia y África. Pese al esfuerzo que habían hecho las colonias a la victoria en la Gran Guerra (1914-1918), su situación colonial no se vio alterada, salvo casos excepcionales como las independencias vigiladas de Egipto o Irak, así el esfuerzo colectivo institucionalizado para que progresara esta causa a través de la Sociedad de Naciones se vio frenado por las potencias coloniales. Bajo el artículo 22 del Tratado de Versalles se crearon los mandatos para la gestión de las antiguas colonias alemanas y de los territorios otomanas de Oriente Próximo. El objetivo era su administración y en algunos casos la eventual independencia. Estos mandatos debían ser supervisados por la Comisión Permanente de Mandatos de la Sociedad de las Naciones y se dividieron en tres modelos:

Tipo A, aquellas comunidades que habían alcanzado cierto grado de desarrollo que permitiría su viabilidad como países próximos a una independencia, siempre que contasen con los consejos y auxilios de un mandatario hasta que sean capaces de conducirse por sí mismas. Esto afectó a los territorios musulmanes del Imperio otomano como Siria (y Líbano), Mesopotamia, Palestina. Tipo B, aquellos territorios o colonias cuya independencia no podía ser resuelta debido a su bajo nivel de desarrollo y problemas sociales internos e internacionales, necesitando la administración de otro país. Corresponde a los territorios alemanes en África como Tanganica, Ruanda-Urundi, Togolandia o Camerún. Tipo C, territorios o colonias que debido a su densidad poblacional o lejanía de centros civilizados o por su continuidad geografía o por otras circunstancias deben ser administradas como parte integrante de la metrópoli colonial. Corresponde a territorios alemanes de África y Oceanía como África del Sudoeste alemana, Nauru, Samoa alemana, Nueva Guinea alemana y las islas del Pacífico (Carolinas y Marianas).

Durante la Segunda Guerra Mundial, algunas las colonias africanas y asiáticas se convierten en campos de batalla y su esfuerzo a la victoria aliada fue muy importante. No obstante, al igual que durante la Primera Guerra Mundial, las colonias africanas mantuvieron su situación colonial pero en Asia, la expansión japonesa había alentado el nacionalismo asiático contra el dominio europeo, creando estados títeres en Filipinas o Indochina francesa. Esto sirvió de base para la resistencia posterior a los intentos de las potencias de recuperar sus antiguas colonias. De este periodo sólo los países musulmanes de Oriente Medio como Siria y Líbano obtuvieron la independencia.

Tras la Segunda Guerra Mundial se produce el auge de la descolonización. Este proceso dio lugar, además, a un movimiento intelectual denominado Poscolonialismo. En los años 40 inmediatamente acabada la guerra mundial, los movimientos nacionalistas se acrecentaron en las colonias asiáticas, actuando con métodos pacíficos (movimiento de no violencia de Mahatma Gandhi en India), violentos como la guerra de Indochina o la guerrilla nacionalista en las Indias Orientales Neerlandesas o una mezcla de ambos. También se dieron independencias pactadas como en Filipinas por parte de los Estados Unidos. A principios de los años 50 la mayoría de los estados asiáticos estaban libres del dominio europeo si exceptuamos algunos enclaves británicos como Malasia, Brunéi, Singapur y Hong Kong; el Timor portugués o Irian Jaya retenido por los neerlandeses tras la independencia de Indonesia hasta 1963.

En los años 50 y 60 se completó casi por completo la descolonización de África, de los restos coloniales que quedaban en Asia y Europa (Chipre y Malta). Oceanía fue descolonizada fue reducida. Este amplio proceso afectó a las posesiones francesas y británicas en su mayoría, pero también a Bélgica, España, Países Bajos, Dinamarca e Italia. Portugal, bajo el régimen autoritario creado por Salazar, se negó a conceder la independencia y mantuvo una guerra colonial en todas sus colonias hasta el año 1975, cuando el cambio de gobierno propició un acuerdo de independencia con las colonias.