Le Sauvage, conocida en castellano bajo los títulos de Mi hombre es un salvaje (en España y Venezuela), El salvaje (en México, Perú, Colombia y Cuba) o El salvaje y la dama (en Argentina), es una película de 1975 de los géneros de comedia y aventura hecha en coproducción franco-italo-venezolana con música de Michel Legrand y dirigida por Jean-Paul Rappeneau, con guion de él mismo junto con su hermana Elisabeth Rappeneau y Jean-Loup Dabadie, la cual está protagonizada por Yves Montand y Catherine Deneuve.

Esta fue la primera película en donde Yves Montand y Catherine Deneuve trabajarían juntos y luego volverían a compartir escena, por segunda y única ocasión, en la cinta de corte policiaco Le Choix des armes (1981) de Alain Corneau.

Argumento

Nelly es una bella chica francesa que vive en Caracas y está comprometida para casarse con Vittorio -un millonario italiano residente allí- relacionado con la mafia local, pero pocas horas después de celebrarse la fiesta de compromiso y faltando cuatro días para el enlace, ella huye de la casa de él para alojarse en un hotel del centro de la ciudad.

El botones del hotel le avisa al novio y, tras negarse Nelly a recibirlo, abrir la puerta de la habitación y hablar con él, Vittorio logra entrar allí por la habitación contigua, la cual es ocupada por Martin, un vendedor de frutas y legumbres también francés, quien está de paso por la ciudad. Vittorio supone que la mujer lo deja porque tiene un amante y la maltrata, pero Martin entra a la habitación y logra controlar la situación, mientras que Nelly logra escapar en el auto del italiano para, seguidamente, ir al nightclub de su exjefe Alex con el fin de reclamarle en su oficina 2000 dólares que le debe por el pago de su trabajo en el club durante tantos años.

Alex le dice que le pagará mañana al amanecer, pero Nelly insiste en tener su dinero en efectivo de inmediato, para poder huir de Venezuela, ya que se siente amenazada por Vittorio. Este llega al cabaret exigiendo ver a Nelly y se arma una pelea. Aprovechando que Alex va a calmar los ánimos, ella roba de la oficina de él un valioso cuadro pero, súbitamente, suena una alarma y Nelly logra huir con la pintura para regresar al hotel, donde habla con Martin para venderle el cuadro y, así, volver a Francia. Este rechaza la oferta pero le promete que mañana a primera hora la llevará al aeropuerto, ya que tiene que llevar sus cultivos al mercado de La Guaira.

Las ansias de Nelly por huir son tales que, en secreto, le adelanta un par de horas al despertador de Martin y cuando este se da cuenta del engaño en plena calle, discute con ella y la deja pero, en ese momento, Vittorio y Alex pasan en su auto frente a la calle y, al verlos, la chica regresa con Martin y se produce una trepidante persecución por toda la ciudad hasta que, al lograr despistarlos, van hacia el aeropuerto y Martin habla con Rivero, un amigo suyo quien es piloto de VIASA para que la lleve en el vuelo a París que está a punto de despegar.

Vittorio y Alex llegan a la terminal aérea pero no logran detener a tiempo el avión y, luego de protagonizar un tremendo escándalo en el aeropuerto, le avisa por teléfono a un amigo suyo en la capital francesa para que retenga a Nelly apenas llegue. Sin embargo Vittorio se lleva tremenda sorpresa cuando, horas después, se entera de que su ex prometida nunca abordó la aeronave que la llevaría a París.

Martin, a su vez, vende sus cultivos en el mercado y tras abordar su bote en el puerto se va a su casa, ubicada en una pequeña isla desierta en el medio del Caribe, pero se impacta cuando descubre que allí se encuentra Nelly, habla con ella y le responde, que la aduana no la dejó abordar el avión por no declarar la pintura y, cuando su amigo Rivero le dice a ella que Martin vive en la isla, Nelly le vende al piloto de una avioneta apostada en el aeropuerto el pasaje a París a cambio de que él la lleve a esa isla. Nelly insiste en que Martin la lleve en su bote a Santo Domingo para vender allí el cuadro y tener algo de dinero, pero él se niega alegando que el mismo no tiene la suficiente capacidad para hacer el viaje y, además, la arrastra a su bote para obligarla a regresar a Venezuela.

Furiosa, Nelly le hunde el bote golpeando el viejo casco de madera y ambos regresan nadando a la isla, pero el cuadro cae accidentalmente al agua y se despinta parcialmente. La convivencia de ambos en la isla sigue tirante, con mucha desconfianza entre ellos y mientras Martin está construyendo un nuevo barco, Nelly se va a vivir a una choza contigua a la casa de este hasta que ella encuentra accidentalmente un recorte de prensa el cual dice que Martin recibió un importante galardón como perfumista, y luego de otra discusión, él la golpea con una piña en la cabeza pero luego la hace volver en sí y ambos terminan reconciliándose, pasan la noche juntos. Martin le revela que, efectivamente, él es un famoso perfumista que trabajaba para la compañía de cosméticos de su esposa, la multimillonaria Jessie Coutances, pero que un día, ya cansado de trabajar para ellos, literalmente huyó de allí para luego viajar a Venezuela y rehacer su vida bajo otro nombre.

Mientras tanto, en Nueva York, vemos a Jessie en una reunión de junta de la empresa cuando, súbitamente, llega una extraña mujer ya mayor a la oficina que ha estado persiguiendo y tomando en secreto fotografías de Martin en Venezuela y la misma no es otra que la Srta. Mark, quien es una detective privado que ha estado espiando al empleado desertor, ya que la empresa está pasando por un bache económico y necesita urgentemente al perfumista para solventar ese problema.

En la isla, Martin hace pruebas de nuevos perfumes con flores silvestres, termina de construir con éxito su barco para llevar a Nelly a Santo Domingo y, para celebrarlo, prepara una cena de despedida para ella. Nelly finge aceptar y lo deja plantado y, en medio de una tormenta, él se va a reclamarle el desplante, a lo que ella le contesta que está cansada de que él nunca le haya hecho caso y la pareja vuelve a discutir. Él sale furioso de la choza, pero ella se fija que hay un hombre extraño en la ventana y llama a Martin. Él lo va a buscar y este lo somete a golpes, y vemos que el misterioso sujeto es uno de los matones de Vittorio y Alex, quienes están allí, llegaron en un yate para llevarse a la chica y el cuadro.

Vittorio le informa a Nelly que él la encontró cuando, al publicar en la prensa un aviso ofreciendo 10.000 bolívares de recompensa, el mismo piloto que la llevó a la isla le dio la información y, a su vez, Alex se enfada con ella por el daño hecho al cuadro y, en un momento de furia, lo lanza al matorral pero luego él se arrepiente y, al tratar de recuperarlo, corre a buscarlo, salta y termina poniéndole el pie encima destruyéndolo. Por su parte los matones se comen la cena y uno de ellos tumba la cocina provocando un pavoroso incendio en la casa de Martin, del cual él no puede hacer nada para rescatar sus pruebas de perfumes.

Al día siguiente vemos a la Srta. Mark llegando a la isla en una avioneta y rescatando a un Martin ya malherido para, luego, ser trasladado de emergencia a un hospital en Nueva York donde, al recuperarse, es llevado ante la junta directiva de la empresa reclamándole su huida y que tiene que cumplir con un total de 27 contratos de exclusividad que firmó con ellos, por los siguientes 8 años so pena de ir a la cárcel. Martin se niega a obedecer y, un tiempo después, vemos que este sale de una prisión para luego volver a Venezuela a buscar a Nelly y, al llegar a casa de Vittorio, Martin observa desde una ventana una foto de ambos en plena ceremonia nupcial y, al irse de la casa, el italiano llega con una hermosa rubia en su auto y le dice que efectivamente sí se casó con Nelly, pero ambos se divorciaron por incompatibilidad de caracteres poco después, además de que desconoce su actual paradero.

Al llegar a su hotel donde siempre se hospeda y conoce a Nelly, el recepcionista le entrega a Martin una carta de Nelly que ella dejó allí 4 o 5 meses antes y, tras leerla, él se va a buscarla en la población de Saint-Laurent-des-Bois, convencido de su amor por ella, pero él se siente inseguro si ella le corresponderá su amor, la encuentra pintando una casa de la aldea y cuando ella lo ve corre a su encuentro y ambos se abrazan felices.

Reparto

Yves Montand ... Martin Coutances / Martin Sanders Catherine Deneuve ... Nelly Chastellier Luigi Vannucchi ... Vittorio Leporati Tony Roberts ... Alex Fox Bobo Lewis ... Srta. Mark Dana Wynter ... Jessie Coutances Gabriel Cattand ... Sr. Delouis Vernon Dobtcheff ... Sr. Coleman Luis Gerardo Tovar ... Rivero Geoffrey Carey ... Secretario de Jesse Toni Maestri ... Don Calogero, padre de Vittorio Rina Franchetti ... Madre de Vittorio Luisa Maris Aurora Maris ... Familiar de Vittorio Carlo Plattner Gustavo Blanco ... Granada (no aparece en los créditos) Peggy Romero ... Acompañante de Martin en el hotel (no aparece en los créditos) Jean Guidoni ... Músico en la fiesta de compromiso de Nelly y Vittorio (no aparece en los créditos) Jean-Michel Lacor ... Recepcionista del hotel (no aparece en los créditos) Corina Castro ... Novia de Vittorio (no aparece en los créditos) Chelique Sarabia ... Cliente en la oficina de VIASA en el aeropuerto (no aparece en los créditos) Alma Ingianni ... Empleada de la oficina de VIASA en el aeropuerto (no aparece en los créditos) Luis Fayad ... Policía en el aeropuerto (no aparece en los créditos) María Antonieta Cámpoli ... Cliente en el nightclub de Alex (no aparece en los créditos)

Producción

Desarrollo Jean-Paul Rappeneau escribió el guion de esta película luego de haber estado de viaje por las ciudades de São Paulo y Santos en Brasil pero, al no poder encontrar una locación acorde con el entorno de una isla tropical desierta cercana a una gran ciudad, finalmente la misma terminó siendo filmada en Venezuela.

Casting Originalmente el papel de Martin había sido concebido para ser interpretado por un actor estadounidense, por lo que le fue ofrecido a Elliot Gould pero, tras la negativa de este, Jean-Paul Rappeneau se lo ofreció a otros actores como Paul Newman, Marlon Brando, Jack Nicholson, Gérard Depadieu, Alain Delon, Lino Ventura y Jean-Paul Belmondo, entre otros. Belmondo fue el único que aceptó, siempre y cuando incluyera a su entonces pareja, la actriz italiana Laura Antonelli (para así emular el éxito de la película Mariés de l'An Deux de 1971, donde ambos participaron y que también fue dirigida por Rappeneau) pero, tras la negativa del director, Yves Montand leyó el guion y terminó entusiasmándose con el mismo, por lo que finalmente se quedó con el papel.

Según contaría Jean-Paul Rappeneau en una entrevista, cuando estaba buscando a la protagonista de la película de comedia romántica La vie de château (1966) -la cual sería, por cierto, su primer largometraje- Catherine Deneuve le avisó durante el casting que ella hablaba demasiado rápido y que, por ello, tenía que ser más comedida. Sin embargo al director eso le pareció más una cualidad que un defecto y, por ello, terminó siendo contratada para la misma y, nueve años más tarde, la volvió a llamar para realizar esta película aprovechando dicha habilidad de Deneuve, ya que consideraba que parte del éxito de la misma recaía en el carácter un tanto explosivo del personaje de Nelly.