Ética nicomáquea o Ética a Nicómaco (griego Ἠθικὰ Νικομάχεια, transliterado Ethika Nikomacheia; gen.: Ἠθικῶν Νικομαχείων, Ethikōn Nikomacheiōn; latín Ethica Nicomachea) es el nombre dado a la obra más conocida de Aristóteles sobre ética, escrita en el siglo IV a. C. Se trata de uno de los primeros tratados conservados sobre ética y moral de la filosofía occidental. Este escrito juega un rol importante en la definición de la ética aristotélica, consiste en diez libros, originalmente pergaminos, y su entendimiento está basado en notas de sus disertaciones en el Liceo. El título de la obra en ocasiones se asume que se refiere a su hijo Nicómaco. Junto con la Ética eudemia (los libros IV-VI coinciden en contenido con los libros V-VII de la Ética nicomáquea) y la Gran moral, forman el conjunto de los tratados acerca de ética de Aristóteles.
El tema de la obra es una cuestión socrática previamente explorada en las obras de Platón, sobre cómo deben vivir los hombres. Modo de vida lo denominó como eudaimonia, el cual se basaba en la contemplación teórica de temas nobles como la ciencia y la filosofía. Aristóteles sostuvo lo que hoy se llama una ética de las virtudes, siendo las virtudes más importantes las del alma, principalmente las que se refieren a la parte racional del hombre. La ética para Aristóteles es además, una cuestión más práctica que teórica, basada en el hábito y la costumbre. En otras palabras, no se trata solo de una contemplación del buen vivir, porque también apunta a crear un buen vivir. Por lo tanto, está conectado con el otro tratado práctico de Aristóteles de la Política, que trata de cómo debe obrar un legislador mirando hacia el bien de toda una comunidad.
La obra abarca un análisis de la relación del carácter y la inteligencia con la felicidad. Junto con el mensaje bíblico cristiano, constituye uno de los pilares fundamentales del pensamiento occidental acerca de la moral y la buena vida sobre los que posteriormente se erigió la ética occidental.
Antecedentes y colocación de la obra La Ética nicomáqueaCfr. W.K.C. Guthrie, Historia de la filosofía griega VI. Introducción a Aristóteles, Gredos, Madrid 1993, pp. 63, 343-412. (conocida también como Ética a Nicómaco) es el primer tratado sistemático sobre la ética. Antes que él, Platón había abordado el tema en diversas obras, como el Protágoras, la República, el Filebo y en otros Diálogos, pero no con una modalidad tan sistemática. Otros filósofos contemporáneos a Aristóteles se mencionan en la presente obra, como por ejemplo Espeusipo y Eudoxio, de quien Aristóteles toma su definición del mal.
La virtud según Aristóteles depende del contexto y de las diferentes situaciones que vive un individuo. Es un hábito para decidir ante determinadas situaciones. No puede ser virtuoso de la misma manera un esclavo que un hombre libre, un rico que un pobre, un varón que una mujer. Como Platón y Sócrates, Aristóteles sostiene que la virtud lleva a la felicidad y esa es la base de la ética. A diferencia de Platón y Sócrates, Aristóteles enseña que la virtud no viene directamente del conocimiento, sino que requiere el hábito, que la felicidad no es un estado sino una actividad, y que el placer no es la felicidad sino una consecuencia de la virtud. Hay que destacar especialmente que el hombre tiene un fin en sí que proviene de su propia naturaleza racional, y que no es absorbido por los fines del Estado, sino que al contrario «individuo» y «estado», respecto de sus fines, coinciden. Aquí está la clave de lectura de la ética de Aristóteles: la finalidad del acto humano. Todo acto tiene un fin último, que es la felicidad, pero se puede buscar este fin en diversas cosas. Aristóteles muestra que el fin ha de ser específico del hombre, y esto es la contemplación, a la cual ayuda la virtud necesariamente, pues la virtud busca el medio que le da la recta razón del individuo. La contemplación es el acto más autosuficiente y estable y para la plena felicidad requiere también el placer.Ética nicomáquea X, 7. Un aspecto que entra en juego y que no se resuelve del todo directamente en el capítulo 7 del libro X es la inmortalidad, a la que Aristóteles alude varias veces en otras partes también.Véase por ejemplo I,10-11.
El método de Aristóteles también difiere del de Platón, pues define claramente desde el final quiere hacer, propone argumentos en contra, muestra algunas dificultades y luego las resuelve. Es importante recordar que las obras de Aristóteles no eran libros destinados a la publicación sino más bien manuales, apuntes destinados a la enseñanza, o recordatorios para la enseñanza en el Liceo.
Dentro de las obras de Aristóteles, la Ética nicomáquea es de las últimas. Como Platón, había escrito en su juventud muchos diálogos y todos se han perdido. Ciertamente viene después de los tratados de lógica, pues menciona los Analíticos en VI, 3. Asimismo, Sobre el alma muestra un pensamiento menos preciso del alma que la presente obra, por lo que se cree que había sido elaborada con anterioridad. La Política viene después, pues X,9 la prepara directamente, en base VIII-IX, que versan sobre la amistad. Hay otra obra espuria sobre la ética, la Magna Moralia y una obra semejante pero probablemente previa, la Ética eudemia.
Sobre el título de la obra
La historiografía actual considera que lo más probable es que no fuera el mismo Aristóteles quien diera nombre a la obra, sino que el título sea debido a alguien cronológicamente muy posterior, probablemente Andrónico de Rodas.
Por ello, no se cree que Nicómaco, que era hijo de Aristóteles, fuera ni el autor ni el destinatario de la obra. Sí se ha sugerido la posibilidad de que el título se deba a que Nicómaco pudo corregir o editar la obra de su padre.José Luis Calvo Martínez, Problemas de la ética de Aristóteles. Las trabas del lenguaje, pp.77-79, en revista Myrtia nº 21, 2006, pp. 75-96.Emilio Lledó Íñigo, Aristóteles. Ética nicomáquea. Ética eudemia, pp.26-27, Madrid: Gredos (1985), ISBN 84-249-1007-9.
Contenidos thumb|Aristóteles pintado por Rafael. Nótese que en la mano lleva el libro de la Ética.
Aristóteles empieza su obra definiendo lo esencial de la ética: el bien. Con su habitual método inductivo, hace acopio de las opiniones hasta entonces dichas, que lo relacionan con la felicidad, pues tal cosa es "lo que todos buscan". En un paralelismo con las artes y los conocimientos prácticos, Aristóteles dirá que el bien para el hombre, la felicidad, consiste en el ejercicio de su función como hombre. Así, basándose en las tres disposiciones del alma, establece que dicha función tendrá que estar relacionada con el alma racional, en tanto que es la que caracteriza al hombre. Para ello introducirá el concepto de virtud, que será identificado con la costumbre del buen obrar. El estagirita establece que las virtudes han de ser de dos clases: las virtudes llamadas éticas, morales o de carácter; especialmente la justicia, que vienen del alma desiderativa en tanto que esta obedece a la razón; y las virtudes denominadas dianoéticas, intelectuales o racionales, que son las que permiten alcanzar la felicidad y vienen del alma racional misma. Después muestra cómo el placer tiene que ver también con la felicidad, y por lo mismo con la ética. Como el hombre es social, necesita amigos para alcanzar la felicidad completa. Esto le lleva a una descripción final de la felicidad que será la que se alcance por una actividad acorde con la virtud más excelsa.
Libro I: Sobre el bien en general y sobre la felicidad (Este Libro comprende trece capítulos)
Respecto a si la ética puede ser tratada de manera objetiva, Aristóteles señala que las "cosas hermosas y justas, sobre las que investiga la ética, implican gran desacuerdo e inconsistencia, de modo que se piensa que pertenecen solamente a la convención y no a la naturaleza". Por esta razón Aristóteles afirma que es importante no exigir demasiada precisión, como las demostraciones que exigiríamos a un matemático, sino tratar de los temas bellos y justos como "cosas aproximadas". Podemos hacer esto porque las personas son buenos jueces de lo que están familiarizados, pero esto a su vez implica que los jóvenes (en edad o en carácter), siendo inexpertos, no son adecuados para el estudio de este tipo de temas.
El capítulo 6 contiene una famosa digresión en la que Aristóteles parece cuestionar a sus "amigos" que "introdujeron las formas". Esto se entiende que se refiere a Platón y su escuela, famosa por lo que ahora se conoce como la Teoría de las Formas. Aristóteles dice que mientras "la verdad y los amigos" son amados, "es sagrado dar el más alto honor a la verdad". La sección es otra explicación de por qué la Ética no comenzará a partir de los primeros principios, lo que significaría empezar tratando de discutir "El Bien" como una cosa universal que todas las cosas llamadas buenas tienen en común. Aristóteles dice que mientras que todas las cosas diferentes llamadas buenas no parecen tener el mismo nombre por casualidad, quizás es mejor "dejar por ahora" porque este intento de precisión que "estaría mejor en otro tipo de investigación filosófica" , y no parece ser útil para discutir cómo determinados seres humanos deben actuar, de la misma manera que los médicos no necesitan filosofar sobre la definición de la salud para tratar cada caso. En otras palabras, Aristóteles insiste en la importancia de su distinción entre la filosofía teórica y la práctica, y la Ética a Nicómaco es filosofía práctica.
Definir la "felicidad" (eudaimonia) y el objetivo de la Ética La corriente principal de discusión comienza la apertura del capítulo 1, con la afirmación de que todas las artes técnicas, todas las investigaciones (todos los métodos, incluyendo la ética en sí), todas las acciones deliberadas y la elección, apuntan hacia algún bien aparte de ellos mismos. Aristóteles señala el hecho de que muchos objetivos son realmente solo objetivos intermedios, y solo se desean porque hacen posible el logro de objetivos superiores.
En el capítulo 2, Aristóteles afirma que hay un objetivo más elevado, eudaimonia (tradicionalmente traducido como "felicidad"), y debe ser el mismo que el objetivo que debe tener la política, porque lo mejor para un individuo es menos hermoso (kalos) y divino (theios) que lo que es bueno para un pueblo (ethnos) o ciudad (polis).
El capítulo 3 continúa diciendo que la ética, a diferencia de otros tipos de filosofía, es inexacta e incierta. Aristóteles dice que sería irrazonable esperar demostraciones de estilo matemático estricto, pero "cada hombre juzga correctamente las cuestiones con las que está familiarizado".
El Capítulo 4 afirma que si bien la mayoría aceptaría llamar felicidad al objetivo más elevado de la humanidad (eudaimonia), y también equiparar esto con el vivir bien y hacer bien las cosas, hay disputa entre las personas y entre la mayoría (hoi polloi) y "el sabio ".
El capítulo 5 distingue tres modos de vida distintos que las diferentes personas asocian con la felicidad. La forma esclava del placer, que es la forma en que la mayoría de la gente piensa en la felicidad. La manera refinada y activa de la política, que apunta al honor (el honor mismo implica la actividad superior de los que son sabios y conocen y juzgan). El camino de la contemplación. Aristóteles también menciona otras dos posibilidades que sostiene que pueden ser puestas a un lado: Tener virtud, pero estar inactivo, incluso sufriendo males e infortunios, que Aristóteles dice que nadie consideraría a menos que estuvieran defendiendo una hipótesis. (Como señala Sachs, esto es como Platón representa a Sócrates en sus Gorgias).