La «novela sensacionalista» («sensation novel») fue un género literario de ficción popular en Gran Bretaña, surgido a partir de las anteriores novelas melodramáticas y «novelas de Newgate», y desarrollado en las décadas de 1860 y 1870. P. D. Edwards observa que el término «sensation novel» se aplicó inicialmente en tono despectivo a una amplia gama de novelas de crímenes, misterio y terror escritas en la década de 1860. El subgénero quedó eficazmente definido en un período de dos años por las novelas de Wilkie Collins, Ellen Wood y Mary Elizabeth Braddon, inicialmente publicadas por entregas en las nuevas revistas literarias antes de aparecer en un formato de tres volúmenes favorecido por los préstamos bibliotecarios.

Diversos fenómenos de mediados de siglo dieron lugar a la popularidad de la novela sensacionalista:

La abolición en 1855 del impuesto del timbre sobre el papel de imprenta. El incremento concomitante de la difusión de periódicos. Un incremento en el número de lectores en la Gran Bretaña del victorianismo medio. El dramático incremento en el número de bibliotecas circulantes. Nuevas revistas literarias semanales y mensuales (a menudo ilustradas). Ficción por entregas de gran interés para mantener un público lector estable. Juicios notorios como el del envenenador Palmer.William Palmer (1824-1856), ambién conocido como «el envenenador Rugeley» o «el Príncipe de los Envenenadores», fue un médico inglés declarado culpable de asesinato en uno de los casos más notorios del . Periodismo sensacionalista. Reformas en los trámites de divorcio. Educación pública.

Este género se centró en historias urdidas en torno a biografías criminales, descendiendo también de los géneros de narrativa gótica y romántica. Winifred Hughes asocia el auge de la «novela sensacionalista» en la década de 1860 con un continuado gusto popular por la novela gótica del siglo anterior (particularmente el goticismo escalofriante de Ann Radcliffe y el más horripilante de Matthew G. "Monk" Lewis, las novelas históricas de Sir Walter Scott, las historias orientales de Lord Byron) y por la más reciente «novela de Newgate», iniciada por William Harrison Ainsworth, Edward Bulwer-Lytton y Charles Dickens. Los críticos conservadores, sostiene esta autora, consideran este nuevo subgénero ―como así ejemplifican las novelas de principios de la década de 1860 de Wilkie Collins, Ellen Wood y M. E. Braddon― como "impetuoso, vulgar y subversivo". Si bien fue La dama de blanco (1859-60), de Wilkie Collins, la novela que inició la moda «sensation», sería la controvertida East Lynne (1861), de Ellen Wood, la primera obra en ser denominada por la crítica como "sensacionalista" y la que inició una tendencia entre cuyos principales exponentes también se incluyen, además de los mencionados Collins (Sin nombre, 1862; Armadale, 1866) y Wood (La sombra de Ashlydyat, 1863), Mary Elizabeth Braddon (El secreto de Lady Audley, 1862; Aurora Floyd, 1863) y Charles Reade (Griffith Gaunt, o los celos, 1866; Juego sucio, 1869).

Principales autores thumb|right|265px|Portada de una edición de La dama de blanco, de Wilkie Collins (Chatto & Windus, 1890). Wilkie Collins (1824-1889) encontraría su verdadero campo de acción en la novela de la vida moderna, en la que su poder reside principalmente en la construcción de una trama hábil, que atrae la atención del lector y mantiene a raya su curiosidad hasta el final.Cousin (1910), p. 93. En 1860 lograría un gran éxito con la publicación de La dama de blanco, que fue inicialmente impresa en All the Year Round. Desde ese momento disfrutaría de tanta popularidad como ningún otro novelista de su tiempo. Sobresaliendo en todos los trucos que un novelista tiene a su disposición, Collins demostró ser un espléndido escritor en serie, y todas sus mejores obras posteriores a La dama de blanco, tales como Sin nombre, Armadale, La piedra lunar y The New Magdalen, fueron escritas de esa manera ―Armadale y The New Magdalen en el Cornhill y en el Temple Bar, respectivamente; las otras tres (incluida su más brillante obra) en All the Year Round―.

En cuanto a La dama de blanco, la estructura de la obra es la de un juicio en el que los lectores escuchan, como si fueran el jurado, las versiones de diferentes testigos. Después de Armadale (1866), brillante novela de crimen, delito y bigamia, Collins publica The Moonstone (La piedra lunar, 1868) en las páginas del periódico de Dickens All The Year Round.Pujals Fontrodona (1984), p. 500. Tanto en La dama de blanco como en La piedra lunar, Collins hace gala de una elevada calidad poética, casi mística, unida al poder para crear un argumento de misterio elaborado y bien caracterizado.Evans (1985), p. 232. Tras The New Magdalen (1873), su ingenio se iría agotando progresivamente, y sus historias posteriores fueron poco más que tenues ecos de sus éxitos anteriores.

Si bien sus colores resultaban ocasionalmente crudos y sus métodos violentos, era al menos un maestro de la situación y el efecto. Su truco de contar una historia a través de las bocas de diferentes personajes resulta en ocasiones irritantemente inconexo; pero tenía la virtud de otorgar un aire de evidencia real y de realidad a la elucidación de un misterio. Poseía en el más alto grado el don del interés absorbente; los giros y la complejidad de sus tramas resultan sorprendentemente ingeniosos, y muchos de sus personajes no solo son reales, sino insólitos. El conde Fosco de La dama de blanco es tal vez su obra maestra; el personaje ha sido imitado una y otra vez, pero ninguna imitación ha alcanzado la sutileza y el humor del original.

La influencia de Dickens es claramente perceptible en la obra de Collins, a pesar de que hay razones para creer que Collins ejerció casi tanta influencia sobre las últimas obras del gran escritor como Dickens sobre las suyas. Dickens anhelaba brillar como elaborador de tramas, mientras que Collins, el anterior maestro de la trama, aspiraba a ser un delineador de caracteres y a producir ficción didáctica y novelas reformadoras según el modelo dickensiano. El poder de Collins en sus novelas inspiradas en la vida contemporánea reside principalmente en la construcción de una trama hábil, que mantiene la atención del lector y desconcierta su curiosidad hasta el final.

Ellen Wood (1814-1887), que escribió bajo el seudónimo de «Mrs. Henry Wood»,Cousin (1910), p. 413. fue autora de más de treinta novelas, muchas de las cuales, especialmente East Lynne, tuvieron notable popularidad. Aunque las historias resultan por lo general interesantes, no tienen un estilo distintivo. Su primer gran éxito llegó con East Lynne (1861), una historia extensa que comenzó a publicarse a través de las páginas del New Monthly Magazine y obtuvo una enorme popularidad. Fue traducida a la mayoría de las lenguas europeas y a varias orientales, y fue objeto de varias adaptaciones teatrales. East Lynne fue seguida en 1862 por dos novelas que alcanzaron una popularidad casi tan grande: Mrs. Halliburton's Troubles [Los problemas de la señora Halliburton] y The Channings, en las que la escritora, con resultados muy afortunados, confía menos en una trama melodramática y más en lo autobiográfico y en el colorido local. Sus relaciones con Bentley,Richard Bentley (1794-1871), impresor y editor inglés. su editor, no experimentaron cambio alguno desde su primer éxito en adelante. De éstos su favorito era The Shadow of Ashlydyat [La sombra de Ashlydyat] (1863).

thumb|left|280px|Retrato de Mary Elizabeth Braddon (1865), obra del pintor William Powell Frith (1819-1909). La prolífica Mary Elizabeth Braddon (1837-1915) interesa histórica, social y literariamente por ser una novelista folletinesca que se dedicó a abastecer la demanda popular de lo sensacional y romancesco.Pujals Fontrodona (1984), p. 497. La más famosa de sus 75 novelas es El secreto de Lady Audley (1862), con la que ganó reconocimiento y fortuna y que ha sido adaptada al teatro, el cine y la televisión en varias ocasiones. La siguió Aurora Floyd, una novela con una marcada afinidad con Madame Bovary, y alcanzó el mismo éxito. Sus inmediatas sucesoras, Eleanor's Victory [La victoria de Eleanor], John Marchmont's Legacy [El legado de John Marchmont], Henry Dunbar, siguen siendo junto con sus anteriores obras las más conocidas de sus novelas, pero todos sus numerosos libros han encontrado un público amplio y agradecido. Dan, en verdad, exactamente lo que requiere la gran mayoría de los lectores de ficción; melodramáticos en trama y personajes, convencionales en sus visiones de la vida, con todo se caracterizan por la destreza constructiva y la opulencia inventiva.

En 1863 Miss Braddon fue considerada como una escritora extraordinariamente sensacionalista y casi "indecorosa" ―una opinión que estaba absolutamente injustificada―.

Marie Louise de la Ramée, «Ouida» (1839-1908), comenzó su carrera literaria bajo los auspicios de Harrison Ainsworth. Su primera novela extensa, Granville de Vigne, apareció en The New Monthly Magazine en 1860. Tres años después, en 1863, TinsleyWilliam Tinsley (1831-1902), editor inglés. la publicaría en tres volúmenes, cambiando con su consentimiento el título a Held in Bondage, y fue seguida en rápida sucesión por Strathmore (1865), Chandos (1866) y Under Two Flags [Bajo dos banderas] (1867). La lista de obras posteriores de Ouida es muy extensa; pero basta con decir que, junto con Moths (1880), las ya mencionadas no solo son las más características, sino también las mejores.

Las novelas de Ouida pueden ser censuradas por medio de críticas puramente literarias y por motivos de moralidad o gusto. Por lo general, resultan ostentosas y, con frecuencia, malsanas. No obstante, resulta imposible rechazar libros como Chandos y Under Two Flags simplemente por tales motivos. El énfasis dado por Ouida a las motivaciones de la pasión sensual se combinaba en ella con un don original para la localización y la trama, y también con genuinas facultades descriptivas que, aunque desfiguradas por una observación imprecisa, por solecismos literarios y por una extravagancia cursi, le permitían, en su mejor momento, construir un relato pintoresco y poderoso. En ocasiones muestra un poderío considerable, pero en conjunto sus escritos tienen un tono malsano, carecen de realismo y no es probable que ocupen un lugar permanente en la literatura.Cousin (1910), p. 313.

A principios de la década de 1860, Charles Reade (1814-1884) diseñó una secuela de su relativamente trivial historia Love me little, love me long. La tituló Very Hard Cash, y con ella contribuyó por entregas al All the Year Round, por cuyo director, Charles Dickens, sentía una admiración sin límites. A pesar de que la difusión de la publicación periódica disminuyó mientras la historia estuvo en curso en sus páginas, ésta lograría, al publicarse por separado como Hard Cash en 1863 (3 volúmenes), una popularidad bien merecida. Se trata de un fascinante registro de agónicas evasiones por mar y tierra, culminando con revelaciones de las iniquidades en los manicomios privados, y con críticas un tanto extravagantes sobre la profesión médica.

Su siguiente novela, Griffith Gaunt, or Jealously [Griffith Gaunt o los celos], fue escrita en 1865 como historia por entregas para el recién lanzado Argosy, un magacín que fue fundado y dirigido por Mrs. Henry Wood. La aparición de esta novela en 1866 (3 volúmenes) marcó el punto culminante en su carrera. Pero la historia, que en intensidad del interés y del patetismo merece un lugar junto a The Cloister and the Hearth [El claustro y el hogar], fue violentamente atacada por los críticos por desmoralizadora.