200px|thumb|right|Bajo el reinado de Carlos III de España se constituyó el Fuerte de San José. 200px|thumb|right|La propuesta al rey de España de poblar la costa atlántica patagónica, hecha en 1767 por Ambrosio O'Higgins (antes de ser gobernador de Chile y virrey del Perú y de engendrar a Bernardo O'Higgins) fue clave para que el monarca hispano se decida a ordenar dicha empresa, en la que se erigiría el Fuerte San José. 200px|thumb|right|Virrey Juan José de Vértiz. 200px|thumb|right|La "réplica" de la capilla del Fuerte de San José. Estudios de los planos en los que se basaron los arquitectos para construirla en la década de 1970 demostraron que en realidad referían a la iglesia de otro Fuerte de San José, el situado en la ciudad de Montevideo. El Fuerte San José, Fuerte de San José, Guardia de la bahía de San José o más formalmente Fuerte y Puerto de San José de la Candelaria, fue uno de los poblados coloniales que el imperio español creó en la Patagonia atlántica bajo la administración del Virreinato del Río de la Plata, formando parte de la "Superintendencia de los Establecimientos Patagónicos". Fue fundado el 7 de enero de 1779 y mantuvo población durante 31 años, hasta el 7 de agosto de 1810, fecha en que fue destruido por un malón cometido por los indígenas de la zona, pertenecientes a la etnia tehuelche septentrional austral o ‘’gününa kena’’.

Historia Ubicación

Se situó en la ensenada San Andrés, en la zona cercana a la playa Fracasso (apellido del propietario de la estancia donde hoy se encuentra), a 200 metros de la ribera sudoriental del golfo San José (el cual forma parte del mar Argentino del océano Atlántico), costa septentrional del istmo Carlos Ameghino de la península Valdés, en lo que hoy es el departamento Biedma, al nororiente de la provincia de Chubut, al nordeste de la Patagonia argentina.Buscaglia, Silvana; Marcia Bianchi Villelli, Laura L. Starópoli, Claudia Bosoni, Sabrina Carelli & Jimena Alberti (2012). Arqueología histórica en Península Valdés. Primeros abordajes históricos y arqueológicos al fuerte San José (1779-1810). Revista de Arqueología Histórica Argentina y Latinoamericana. Número 6.Gorla, C. M. (1984). Los establecimientos españoles en la Patagonia: estudio institucional. Sevilla: Escuela de Estudios Hispanoaméricanos de Sevilla. Sus coordenadas son: .Análisis bioarqueológico de un individuo recuperado en el Fuerte San José (Pla. Valdés, Pcia. de Chubut, 1779-1810)

Una construcción subsidiaria de aquel, el llamado “Puesto de la Fuente” o “Los Manantiales”, se localizaba sobre la ribera sudoccidental de la Salina Grande de Valdés, en lo que hoy son terrenos pertenecientes a la estancia “Los Manantiales”, a unos 30 km del Fuerte San José, en dirección hacia el sur.Lanoël, Juan Alejandro & Rizzo-Romano, Alfredo R. (1982). Los trabajos previos de reconstrucción del Fuerte de San José en la Península de Valdés, primitivamente denominado Puerto San Joseph en la Bahía Sin Fondo. In II Congreso de Historia Argentina y Regional Tomo 2 (pp. 173-176). Sus coordenadas aproximadas son: .

Antecedentes

En la segunda mitad del la Corona española se encontraba en plena competencia contra franceses e ingleses por el poder marítimo mundial y el dominio sobre amplios territorios coloniales. De allí que proteger los dilatados dominios en la parte austral de América del Sur resultaba vital para la monarquía hispánica. Bajo esta premisa fue creado el Virreinato del Río de la Plata, el cual además ofrecía un tapón a la expansión portuguesa desde el Brasil colonial. Concentrando mayor poder político y económico en Buenos Aires se aseguraba el control de la cuenca del Plata y una plataforma eficaz para poblar las costas patagónicas o combatir cualquier intento por parte de Francia o del Reino de Gran Bretaña por crear una colonia en el extremo sur de América, ya que ambas potencias consideraban a esa parte del mundo como res nullius.Zusman, P. (1999). Terra Australis-" res nullius"?: El avance de la frontera colonial hispánica en la Patagonia (1780-1790). Scripta Nova: Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales. Universidad de Barcelona [ISSN 1138-9788] Nº. Extra 3, Nº 45 (34), 1 de agosto de 1999.

La creación del Fuerte de San José fue el resultado de una resignificación del valor geoestratégico que contenía la costa atlántica patagónica, luego de que se difundiera en Europa dos trabajos que motivaron que las ambiciones de las grandes potencias coloniales se posaran allí, si bien ya desde 1754 el poblamiento hispano de la costa patagónica era un proyecto anelado por la corona.Ramos-Pérez, D. (1952). La exploración de San Julián en la costa de Patagonia y el Marqués de Valdelirios. Revista de Indias, 49, 497-511.

Ambrosio O'Higgins, quien años después sería gobernador de Chile y virrey del Perú y engendraría a Bernardo O'Higgins (héroe de la Independencia de Chile), en el año 1767 —luego de una experiencia en la Araucanía— dio a conocer en Madrid el informe “Descripción del Reyno de Chile“. Propuso al Rey un bosquejo que permitiría a la vez que proteger la seguridad del imperio en la región sur de Sudamérica, desarrollarla productivamente, mediante la creación de una serie de fortificaciones y poblados costeros con posibilidades de comunicarlos con las ciudades españolas de la zona ya bien establecidas. Sobre el responsable político de este proyecto, O'Higgins destacó:

Si bien la Corona no aplicó de inmediato esta propuesta, la misma fue un importante antecedente que terminaría por cuajar al difundirse en 1774 el libro del jesuita Tomás Falkner: “Descripción de la Patagonia”.Falkner, T. W. (1774) "Descripción de la Patagonia". In Ángelis, P. (1969). Colección de Obras y Documentos relativos a la historia antigua y moderna de las provincias del Río de la Plata. Buenos Aires: Edición Plus Ultra, vol II. Allí el religioso incitaba al gobierno del Reino Unido a conquistar el extremo austral de América, dado su potencial geoestratégico (como puerta al paso interoceánico), su valor económico y su llamativa vulnerabilidad, lo que permitiría además de golpear y debilitar a la corona de España, quitarle sus colonias y anexarlas al Imperio británico, extendiéndolo también sobre los territorios aún en manos de los indígenas patagónicos.

Al estallar en 1775 la guerra de la independencia de Estados Unidos el conflicto entre España y el Reino Unido se agravó, ya que la corona española brindó su apoyo a las colonias británicas americanas sublevadas. Para hacer frente a las posibles represalias del Reino Unido, se debieron reforzar todos los posibles objetivos. De allí que el Secretario de Estado del Despacho Universal de Indias (ministro de Indias), José de Gálvez y Gallardo aprobó una medida trascendental para la división administrativa de la América hispana, la creación en 1776 del virreinato del Río de la Plata, a quien también el rey Carlos III de España finalmente ordenó la construcción de establecimientos patagónicos, los que asegurarían el transporte y comunicación con las posesiones españolas del Pacífico. Siguiendo lo recomendado por Higgins, tanto la planificación, como la ejecución y luego la asistencia y administración de los asentamientos de la Patagonia se realizó a través del virrey del Río de la Plata Juan José de Vértiz, con asiento en la ciudad de Buenos Aires. El 24 de marzo de 1778, mediante una real cédula, el monarca pone de manifiesto el propósito de poblar la costa patagónica.

La propuesta final fue diseñada por el Secretario de Estado José Moñino y Redondo (Conde de Floridablanca), y presentada al rey el 8 de mayo de 1778, el cual refrendó con la real orden del 24 de mayo de ese año. Allí se indicaba que:

Cumpliendo el plan estipulado, el 27 de agosto de ese año arribaron a Buenos Aires Antonio de Biedma -quien oficiaría de contador y tesorero- y Juan de la Piedra. Este contaba con una Real Cédula que le permitiría ser reconocido por el virrey del Río de la Plata, Juan José de Vértiz y Salcedo, como “comisario superintendente de la bahía Sin Fondo”:

De la Piedra debía ejecutar las expresas instrucciones señaladas por el virrey Vértiz:

El establecimiento de San José no estaba previsto originalmente, ya que el plan tenía un doble eje. El primero se situaría por el norte, en la “bahía Sin Fondo” (golfo San Matías) o “punta de San Matías”, ya que se creía que allí vertía sus aguas el río Negro.

El segundo eje estaría mucho más al sur: Al seleccionarse la zona de la bahía San Julián o en su defecto la del estuario del río Santa Cruz o la del Gallegos, se buscaba ejercer un mejor control sobre la cercana entrada por oriente al Estrecho de Magallanes y asegurar la presencia española en la región del extremo austral continental.

Partida desde Montevideo y fundación del Fuerte

Luego de agrupar en Montevideo contingentes de colonos procedentes de Galicia, Asturias, Castilla la Vieja y León,Porro-Gutiérrez, J. M. (1995). La emigración asturiana y castellano-leonesa para el poblamiento de la Patagonia en época de Carlos III. Valladolid. el 15 de diciembre de 1778 partió la expedición rumbo a las costas patagónicas. La flota se componía de una fragata, el paquebote “Santa Teresa”, la zumaca “San Antonio de Oliveira” y un bergantín, los que llevaban hacia el sur un centenar de soldados más 132 colonos con habilidades de maestranza pero en su mayoría labradores. Se le sumaba raciones de alimentos, pertrechos, arados, semillas de trigo y otros vegetales, junto con todos los elementos necesarios para establecer, y luego afianzar, poblaciones.Apolant, Juan Alejandro (1970). Operativo Patagonia: Historia de la mayor aportación demográfica masiva a la Banda Oriental con la nómina completa, filiaciones y destino de las familias pobladoras. Impr. Letras. Apolant, Ediciones El Galeón, Montevideo.

Cumpliendo lo ordenado los expedicionarios llegaron a la “bahía Sin Fondo” a comienzos del año 1779, pero corrientes y vientos los aproximaron a la zona sur de la bahía, en el sector norte de la península Valdés, donde dieron con un golfo aún no demarcado por los anteriores navegantes. A esta bahía muy cerrara bautizaron como San José, desembarcando en sus costas el 7 de enero, tomando Juan de la Piedra posesión de ese territorio en nombre del rey. Inmediatamente mandó a sus tropas a reconocer la zona y especialmente a la búsqueda de agua potable, encontrando días después, al este de la bahía, algunas lagunas con agua estancada. Allí desembarco los pertrechos y estableció un campamento provisorio.

Sin embargo, dispuso dos expediciones para intentar dar con una fuente de suministro de agua más estable y abundante. La comandada por el piloto Basilio Villarino marchó tierra adentro en la península y logró hallar un gran manantial. La otra expedición, a cargo de Juan de la Piedra, también encontró buena agua cavando pozos en una playa. Esto determinó que el 31 de enero de la Piedra decida trasladar el poblado 3 leguas hacia el sudoeste, lugar donde finalmente se establecería el “Fuerte y Puerto de San José de la Candelaria”. El propio de la Piedra explicó las cualidades del nuevo sitio elegido:

Sin embargo, algunas desavenencias condujeron a que Juan de la Piedra se marche el 4 de marzo de 1779 con la fragata rumbo a Montevideo, lo que posteriormente le costaría su destitución, por orden del virrey Vértiz, si bien 5 años después lograría ser absuelto libre de cargos. Fue reemplazado como comisario superintendente por Francisco de Biedma, quien de inmediato ordena unificar ambos campamentos en uno solo.