"El Aleph" es un cuento del escritor argentino Jorge Luis Borges publicado en la revista Sur en 1945 y en el libro homónimo por la editorial Losada de Buenos Aires en 1949.

El manuscrito Jorge Luis Borges y Estela Canto se conocieron en agosto de 1944, en la casa de Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo. Tuvieron una relación sentimental durante varios años. En febrero de 1945 Borges le escribió a Canto: „No te he agradecido aún la alegría que tu carta me dio. Esta semana concluiré el borrador de la historia que me gustaría dedicarte: la de un lugar (en la calle Brasil) donde están todos los lugares del mundo.“Dos o tres días después vino a casa una mañana, trayendo un paquete que, según dijo, contenía un objeto que mostraba ‘todos los objetos del mundo’. El objeto se llamaba el Aleph. No dijo que el Aleph era la primera letra del alfabeto hebreo. Para él era ese objeto, una puerta abierta a lo imposible. Era un caleidoscopio. Georgie estaba tan contento como un niño con el Aleph.“ Poco después, Borges le llevó el manuscrito a Canto, que lo mecanografió. Borges le dedicó el cuento.

El texto original quedó en su apartamento. Muchos años después, Canto llamó a Borges para anunciarle que pensaba vender el manuscrito cuando él muriera. Canto narra que su respuesta fue: «Caramba —rio Borges—, ¡si yo fuera un perfecto caballero iría ahora mismo al cuarto de caballeros y, al cabo de unos segundos, se oiría un disparo!». El manuscrito lo vendió de todos modos, cuando él todavía vivía, en mayo de 1985 en Sotheby’s. Lo compró el Ministerio de Cultura de España, por 25.760 dólares. Tiene 19 páginas y hoy está en la Biblioteca Nacional de Madrid.

La narración

Los epígrafes Hay dos epígrafes que, como es habitual en Borges, están escritos en la lengua original, en este caso, el inglés. El primero es de Hamlet (acto II, esc.II): "¡Oh, Dios! podría estar yo encerrado en una cáscara de nuez y me tendría por Rey del espacio infinito". Resulta llamativo que a la cita le falte una línea, "were it not that I have bad dreams" ("si no fuera porque tengo pesadillas"). En Hamlet Guildenstern le responde entonces a Hamlet: "Sueños que ciertamente constituyen ambición... porque la esencia de lo que ambicionamos no es otra cosa que la sombra de un sueño".

El otro epígrafe es un fragmento de la parte IV, "De las tinieblas, de la vana filosofía y de las tradiciones fabulosas", de El Leviathán de Thomas Hobbes: “ellos nos enseñarán, sin embargo, que la eternidad es la paralización del tiempo, el nunc stans (un estar ahora) de la Escuelas, cosa que ni ellos ni nadie comprenden, como tampoco el hic stans (un estar aquí), esto es, la infinita magnitud de lugar”.Elbanowski, Adam, El epígrafe en la obra de Borges, Universidad Veracruzana, 1995

Argumento Borges es relator y protagonista del cuento. A la muerte de su amada, Beatriz Viterbo, se percata de que "el incesante y vasto universo“ se alejaba de la muerta, pero decide: "cambiará el Universo pero yo no, pensé con melancólica vanidad; alguna vez, lo sé, mi vana devoción la había exasperado; muerta, yo podría consagrarme a su memoria, sin esperanza, pero también sin humillación".Borges, Jorge Luis, El Aleph, Emecé, 1962, p. 176 Todos los 30 de abril, cumpleaños de Beatriz, Borges visita la casa de la calle Garay donde ella vivía y aún lo hacen su padre y su primo-hermano, Carlos Argentino Daneri.

Aprovecha esas ocasiones para observar las múltiples fotos de Beatriz en la sala de espera, sin sentirse obligado a justificar su presencia con módicas ofrendas de libros que ella nunca leyó. Carlos Argentino Daneri es descrito como "rosado, considerable, canoso, de rasgos finos. Ejerce no se qué cargo subalterno en una Biblioteca ilegible de los arrabales del Sur; es autoritario, pero también es ineficaz... su actividad mental es continua, apasionada, versátil y del todo insignificante; "Abunda en inservibles analogías y ociosos escrúpulos".Borges, Jorge Luis, El Aleph, Emecé, 1962, p. 177

En sus encuentros con Daneri Borges escucha sus monólogos, cuya exposición es vasta y pomposa, así como ineptas sus ideas. Daneri ha escrito también un poema, que es una descripción del planeta y merece la aprobación y el comentario profuso de su autor. Borges reflexiona al respecto: "Comprendí que el trabajo del poeta no estaba en la poesía; estaba en la invención de razones para que la poesía fuera interminable".Borges, Jorge Luis, El Aleph, Emecé, 1962, p.180

Meses después, Daneri le avisa acongojado que la casa de la calle Garay va a ser demolida. Si para Borges esa vivienda "aludía infinitamente a Beatriz", para Carlos Argentino es imprescindible para terminar el poema, ya que en un ángulo del sótano, habría un Aleph. "Aclaró que un Aleph es uno de los puntos del espacio que contiene todos los puntos“.Borges, Jorge Luis, El Aleph, Emecé, 1962, p. 187 Daneri narra que, luego de haberse caído en su niñez en el sótano y al abrir los ojos "[...] vi el Aleph: el lugar donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe, visto desde todos los ángulos". Borges llega presuroso a la casa, no sin dejar de suponer que debe ser una locura de Carlos: "La locura de Carlos Argentino me colmó de maligna felicidad; íntimamente siempre nos habíamos detestado".Borges, Jorge Luis, El Aleph, Emecé, 1962, p. 188

Borges va al sótano y se atiene con escepticismo y temor a las instrucciones dadas por Daneri. Siente un malestar confuso, pero al abrir los ojos ve el Aleph. "Arribo, ahora, al inefable centro de mi relato... ¿Cómo transmitir a los otros el infinito Aleph? Los místicos en análogo trance prodigan los emblemas: para significar la divinidad, un persa habla de un pájaro que de algún modo es todos los pájaros"; "En ese instante gigantesco, he visto millones de actos deleitables o atroces; ninguno me asombró como el hecho de que todos ocuparan el mismo punto, sin superposición y sin transparencia. Lo que vieron mis ojos fue simultáneo, lo que transcribiré, sucesivo, porque el lenguaje lo es".Borges, Jorge Luis, El Aleph, Emecé, 1962, p. 190 Borges describe al Aleph como una "pequeña esfera tornasolada", de unos dos o tres centímetros e intolerable fulgor. "Cada cosa era infinitas cosas, porque yo claramente la veía desde todos los puntos del universo." Luego enumera en una larga frase de 430 palabras lo que ve.Balderston, Daniel (2012) The Universe in a Nutshell: The Long Sentence in Borges's "El Aleph". Variaciones Borges, 33. 1 - 20. ISSN 1396-0482

Interrogado por Daneri, Borges no niega haber visto el Aleph, pero su respuesta es ambigua y le resta importancia a lo acontecido. Daneri puede suponer que lo ha visto o no. Sea como fuere, le hace sentir que no tiene el alcance que él le ha dado. Disminuir al Aleph, o negarlo, es la venganza de Borges.

La postdata narra los éxitos literarios de Daneri y los fracasos de Borges, hace observaciones sobre diversos Alephs y especula sobre la posible falsedad del objeto visto en la calle Garay.

Interpretación

El Aleph La primera referencia al Aleph en la obra de Borges aparece en "Inquisiciones", en un comentario a Ramón Gómez de la Serna: "¿Qué signo puede recoger en su abreviatura el sentido de la tarea de Ramón? Yo pondría sobre ella el signo Alef, que en la matemática nueva es el señalador del infinito guarismo que abarca los demás o la aristada rosa de los vientos que infatigablemente urge sus dardos a toda lejanía." El Aleph representará una inspiración permanente para lograr una unidad del ser en la que el yo podría realizarse e integrarse en la realidad objetiva del mundo.Williamson, Edwin, Borges: A Life, Viking, 2004, p. 124 Borges calificó a Norah Lange como "innumerable", con el sentido de un Aleph unificador que abarcaría a los otros números.Williamson, Edwin, Borges: A Life, Viking, 2004, p. 145 De forma semejante lo introduce en El Aleph: "para la Mengenlehre, es el símbolo de los números transfinitos, en los que el todo no es mayor que alguna de las partes."

En la postdata del cuento hay una referencia a la cábala: "Para la Cábala, esa letra significa el En Soph, la ilimitada y pura divinidad; también se dijo que tiene la forma de un hombre que señala el cielo y la tierra, para indicar que el mundo inferior es el espejo y es el mapa del superior"

Para Estela Canto "El Aleph" es el relato de una experiencia mística. "En ese sótano de la calle Brasil, el autor trasciende la carne. Y esto significa no ser ya presa de los sentidos, significa ver todas las cosas como debe verlas Dios. Y el éxtasis ha de parecernos al estallido del orgasmo, intenso y compartido, ese instante en que dos seres dejan de ser dos para ser uno."Estela Canto, Borges a contraluz, Espasa Calpe,1989, p. 211

El cuento contiene numerosas referencias a la Divina Comedia. Por ejemplo, el nombre "Daneri" es una combinación de Dante Alighieri. Además, el Aleph está en el escalón 19 de las escaleras del sótano. En sus tres partes, la divina comedia contiene descripciones de un aleph (por ejemplo, un águila compuesta de todas las águilas) en el canto 19.

Los nombres "Carlos Argentino Daneri" y "Beatriz Elena" contienen las primeras cinco letras del alfabeto (cuya forma hebrea, el aleph-bet, comienza con la letra "aleph"). Mientras tanto, los señores "Zunino" y "Zungri", son los responsables del derribo de la casa de Daneri y con ello del fin del Aleph.

Personajes Ha habido múltiples especulaciones sobre la conexión entre las figuras del cuento y la biografía de Borges, así como su visión de la literatura y su filosofía. He aquí algunos lazos posibles.

El personaje de Beatriz Viterbo habría sido inspirado por Norah Lange, con quien Borges tuvo una relación sentimental que terminó en 1929, fecha que coincide en el cuento con la muerte de Beatriz.Williamson, Edwin, Borges: A Life, Viking, 2004, p.

Estela Canto reprodujo en Borges a contraluz una carta que Borges le había enviado, estableciendo una conexión entre ella y un pasaje del cuento, ello la llevó a afirmar que "Beatriz soy yo".

De acuerdo a Emir Rodríguez Monegal, Beatriz Viterbo sería una referencia a Beatrice Portinari, la amada de Dante Alighieri.Rodriguez Monegal, Emir, Jorge Luis Borges, A Literary Biography, E. P. Dutton, 1978Borges negó la interpretación de Monegal -Beatriz: Beatrice; Daneri: Dante-, pero en los Nueve ensayos dantescos (1982) que recopiló Marcos Ricardo Barnatán el vínculo es transparente.

Según una nota crítica de la edición de la obra de Borges (Emecé 2014), la alusión tendría un tono paródico, ya que esta Beatriz no parece tan virginal como la de La divina comedia.