thumb|right|220px|El prestidigitador (fragmento), del taller de Hieronymus Bosch. Mientras otras figuras observan los objetos en la pintura, la mujer en verde observa al espectador. Es un recurso típico de la pintura que trata de introducir al espectador en la pintura. Mirada es un término popularizado por el psicólogo Jacques Lacan para describir el estado de ansiedad presentado por el conocimiento de que se está siendo observado. El efecto psicológico, según Lacan, es la pérdida de autonomía del sujeto al darse cuenta de que es un objeto visible. Este concepto está conectado con la teoría del estadio del espejo, en donde un niño frente al espejo se da cuenta de que tiene una apariencia exterior. Lacan sugiere que el efecto de mirada puede ser producido, de igual manera, con una silla o pantalla de televisión, esto no quiere decir que el objeto se comporta como espejo, sino que la conciencia de cualquier objeto lleva a la conciencia de "ser" un objeto.

Historia del concepto Diversos existencialistas y fenomenólogos han hablado acerca del concepto de mirada. Foucault desarrolla este concepto para demostrar la dinámica particular en las relaciones de poder y los mecanismos disciplinarios en el libro Vigilar y castigar. Foucault entiende el concepto de mirada como herramienta para disciplinar y controlar, como un poder de vigilancia que permite ejercerlo de una manera sutil. Lo ejemplifica basándose en el régimen penitenciario desde el hasta el . Introduce el concepto de "panoptismo" (inspirado en el diseño del Panóptico de Jeremy Bentham) en palabras del autor: “el panóptico es una máquina que disocia la pareja ver-ser visto”.  Así, el panóptico es como una estructura arquitectónica, una vigilancia permanente de los reclusos de una prisión. Funcionarios que vigilan constantemente a los presos, pero estos no pueden ver al vigilante ni saber cuándo están siendo vistos. Así, esta mirada se concibe como una forma de poder que controla a todos los individuos, siendo observados permanentemente, de manera que al interiorizar esa vigilancia los comportamientos de los individuos se ajustan a las normas sociales. Jean-Paul Sartre en El ser y la nada habla de cómo la mirada del otro transforma al sujeto, de manera que es consciente de sí mismo como un objeto visible, y por tanto, juzgable. El sujeto pierde en cierta manera su autonomía y es definido por la mirada del otro.

Derrida, en El animal que luego estoy siguiendo, reflexiona sobre la mirada entre animales y humanos. El ejemplo que aporta es la mirada de su felino hacia su cuerpo desnudo. Habla de una “vergüenza” existencial, y de cómo esa mirada nos enfrenta a nuestros propios límites y nos deja ver que nuestra visión no es la única forma de ver el mundo. La mirada también se presenta en otras formas de comunicación, como videojuegos y cómics, donde se presentan mujeres diseñadas más atractivas sexualmente, enfatizando los senos grandes y las figura de reloj de arena en lugar de sus rostros.

La mirada y el sistema de poder Michel Foucault usa por primera vez el término "mirada médica" en "El Nacimiento de la Clínica" para explicar el proceso del diagnóstico médico, las dinámicas de poder entre doctores y pacientes y la hegemonía del conocimiento médico en la sociedad. Foucault desarrolló La Mirada para ilustrar la dinámica entre las relaciones de poder y los mecanismos disciplinarios en Vigilar y castigar, dando ejemplos como los sistemas de vigilancia y mecanismos disciplinarios relacionados: la autorregulación en las prisiones o escuelas como aparato de poder.

La mirada no es simplemente algo que se posee, sino una relación en la que se participa. Los tres conceptos que introduce son: Panoptismo: La idea de que las personas modifican su comportamiento al creer que están siendo observadas constantemente. Poder/conocimiento: La relación entre la acumulación de información y el ejercicio del poder. Biopoder: El control de las poblaciones mediante la regulación de los cuerpos y la vida biológica, por medios de vigilancia. Aunque esta vigilancia sea ficticia, tiene efectos autorregulatorios.Sturken, Marita and Lisa Cartwright. Practices of Looking: an introduction to visual culture. Oxford University Press, 2009. pp. 106-108.

La "mirada masculina" en la teoría feminista En el ensayo de 1975 "Placer Visual y la Narrativa del Cine" de Laura Mulvey introduce el concepto de "mirada masculina" en la segunda ola del feminismo como una manera de mostrar la asimetría de poder de género en el cine. El concepto estaba presente en estudios anteriores de la mirada, pero fue Mulvey quien lo trajo a discusión. Mulvey decía que las mujeres eran convertidas en objetos, ya que eran los hombres heterosexuales los que tenían el control de las cámaras. Los filmes de Hollywood se ajustaban a los modelos de voyeurismo y escofilia.Sturken, Marita and Lisa Cartwright. Practices of Looking: an introduction to visual culture. Oxford University Press, 2001. p. 76. En consecuencia, el concepto ha sido un gran influyente en la teoría feminista del cine y las ciencias de la información.Sassatelli, Roberta. Interview with Laura Mulvey: Gender, Gaze and Technology in Film Culture. Theory, Culture & Society, September 2011, 28(5) p. 127.

La mirada masculinaStreeter, Thomas; Hintlian, Nicole; Chipetz, Samantha; and Callender, Susanna (2005). This is Not Sex: A Web Essay on the Male Gaze, Fashion Advertising, and the Pose. web essay about the male gaze in advertising. Retrieved from https://www.uvm.edu/~tstreete/powerpose/index.html. ocurre cuando la cámara ubica a la audiencia en la perspectiva del hombre heterosexual. Algunos de los elementos comunes es la estancia prolongada de la cámara en las curvas de una mujer. La mujer es comúnmente mostrada en dos diferentes niveles: como objeto erótico para los personajes dentro de la película y para la audiencia que la está viendo. El hombre emerge como poder dominante dentro de la fantasía creada por el cine. La mujer es pasiva hacia la mirada activa del hombre. Esto añade un elemento del orden de 'patriarcado' y es usualmente visto como una "narrativa ilusoria del filme".Mulvey, Laura: Visual Pleasure and Narrative Cinema (1975, 1992), p. 14. Mulvey argumenta que en el cine comercial, la mirada masculina tiene prioridad sobre la mirada femenina, reflejando una asimetría de poder que subyace.Sassatelli, Roberta. Interview with Laura Mulvey: Gender, Gaze and Technology in Film Culture. Theory, Culture & Society, September 2011, 28(5) p. 127.

Esta inequidad es atribuida al patriarcado, que ha sido definido como una ideología social incrustada en el sistema de creencias de la cultura occidental. A lo largo del tiempo, dichas construcciones de creencias empiezan a parecer ‘”naturales” o “normales” porque son predominantes y se llevan a cabo sin oposición. La cultura occidental ha adoptado una ideología díada y jerárquica que pone a la masculinidad en una oposición binaria a la feminidad, creando niveles de inferioridad.

La mirada masculina puede ser vista por una feminista como una manifestación desigual del poder entre el observador y la observada, o como un intento consciente o inconsciente de desarrollar la inequidad de género. Desde esta perspectiva, una mujer que acepta las miradas que objetifican puede estar solo conformándose a las normas establecidas en beneficio de los hombres, haciendo que se refuerce el poder de la mirada para reducir a los observados a objetos. Aceptar este tipo de objetificación puede ser visto como una forma de exhibicionismo.Sassatelli, Roberta. Interview with Laura Mulvey: Gender, Gaze and Technology in Film Culture. Theory, Culture & Society, September 2011, 28(5) p. 127.

La posibilidad de una mirada femenina análogaModules on Lacan, On the Gaze The Female Gaze gla.ac.ukSalon Life, The Female Gaze se puede presentar considerando la mirada masculina. Mulvey sugiere que "la figura masculina no puede aguantar la presión de la objetificación sexual. El hombre es inseguro ante la mirada..."

Desde la perspectiva masculina, un hombre posee la mirada porque es un hombre, mientras que una mujer tiene la mirada cuando asume el rol de observador masculino, cuando esta objetifica a otros al mirarlos desde los ojos de un hombre. Eva-Maria Jacobsson apoya la descripción de Paul acerca de la "mirada femenina" como "una identificación cruzada con la masculinidad", aunque evidencia de la objetificación de la mujer hacia los hombres, la existencia discreta de la mirada femenina, puede encontrarse en los anuncios del llamada "boy toy" (hombre de juguete) publicados en las revistas.

Con respecto al ensayo de Laura Mulvey, se debe remarcar los siguientes puntos hechos en una entrevista en 2011 con Roberta Sassatelli: "Primero, el artículo de 1975 ‘Placer Visual y la Narrativa del Cine’ fue escrito de manera polémica, y como Mandy Merck ha descrito, es un manifiesto, por lo que no tenía interés en modificar el argumento. Pienso claramente, en retrospectiva y desde una perspectiva más matizada, acerca de la incapacidad de escaparse de la mirada masculina."Sassatelli, Roberta. Interview with Laura Mulvey: Gender, Gaze and Technology in Film Culture. Theory, Culture & Society, September 2011, 28(5) p. 128.

Críticas de la mirada masculina Bracha Ettinger critica la noción de la mirada masculina al proponer la Mirada Matrix.Ettinger, Bracha. The Matrixial Gaze. University of Leeds, 1995 La mirada matrix no concuerda con la "Mirada Masculina" siendo opuesta a la "Mirada Femenina" ni en la opinión de que ambas entidades se constituyen a partir de la escasez (este término global de la mirada es lo que académicos como Slavoj Žižek proponen en la definición lacaniana de la "Mirada"). La propuesta de Ettinger no se enfoca en el sujeto y su objeto, existente o faltante. En su lugar, se trata de un "trans-subjetividad" y del compartir en un nivel parcial, basada en una declaración acerca de la diferencia de la matrix-femenina escapando a la oposición de lo masculino/femenino y es producida por un proceso de coemergencia. Ettinger trabaja desde el punto de vista más avanzado que Lacan, sin embargo, desde el ángulo que toma, es la estructura del sujeto lacaniano la que se está de-construyendo hasta cierto punto, permitiendo que otra dimensión femenina aparezca, un híbrido y una mirada flotante.Ettinger, Bracha. "The With-in-Visible Screen." In: Catherine de Zegher (ed.), Inside the Visible, MIT Press, Boston, 1996.

Modos de ver: viendo a las mujeres en las pinturas de Renacimiento John Berger, escribe en "Modos de Ver", que "según los usos y convenciones que por fin están siendo cuestionados, aunque de ninguna manera superados, los hombres actúan y las mujeres aparecen. Los hombres ven a las mujeres. Las mujeres se observan siendo vistas."Berger, John. Ways of Seeing. Penguin Group, 1972. p. 45,47 Durante el Renacimiento las imágenes de las mujeres desnudas eran pintadas casi exclusivamente para observadores masculinos. Las mujeres son usualmente presentadas con sus cuerpos hacia el observador, mientras sus caras están volteadas y observan un espejo. La mujer está consciente de que es un objeto para la mirada masculina.

Esto enlaza con la teoría de Lacan acerca de la alienación que se da a partir de la separación entre verse a uno mismo y ver el ideal. En la pintura desnuda del Renacimiento esta separación se da a partir de ser tanto observador como observado y verse a sí mismo como ser observado por otros.Sturken, Marita and Lisa Cartwright. Practices of Looking: an introduction to visual culture. Oxford University Press, 2001. p. 81.

Las mujeres y la mirada