Ligeia es un relato corto escrito por Edgar Allan Poe. Fue publicado por primera vez el 18 de septiembre de 1838 en una edición de la revista American Museum, y fue editado por dos amigos de Poe, los doctores N.C. Brooks y J.E. Snodgrass. La revista le pagó a Poe diez dólares por Ligeia y otro de sus cuentos, La narración de Arthur Gordon Pym (The Narrative of Arthur Gordon Pym).
Poe escribió en una carta del 8 de enero de 1846 a su editor Edward Duyckinck que Ligeia era, sin lugar a dudas, el mejor cuento que había escrito. La misma apreciación repitió en una carta del 9 de agosto de 1846 a Philip Pendleton Cooke.
Historia de la publicación El cuento fue revisado extensamente por Poe durante los primeros años de su publicación. Se reimprimió en Cuentos de lo grotesco y arabesco (1840), en Phantasy Pieces (1842) y Tales by Edgar Allan Poe (1845), the New World (15 de febrero de 1845) y Broadway Journal (septiembre de 1845). El poema El gusano conquistador se incorporó por primera vez al texto -como escrito por Ligeia- en el New World.Göller, Karl Heinz. Die amerikanische Kurzgeschichte. August Bagel Verlag, Düsseldorf 1972, p. 79. alt=SarahHelenWhitman-Brown.jpg|izquierda|miniaturadeimagen|Sarah Helen Whitman-Brown fue una poetisa, ensayista, trascendentalista y espiritista estadounidense.
Origen Poe mencionó en una carta a Sarah Helen Whitman que un sueño inspiró Ligeia. Poe le entregó a Whitman en octubre de 1848 los volúmenes I y II del Broadway Journal (4 de enero de 1845 - 3 de enero de 1846), allí menciona tanto el poema ("Para Helen Whitman"), que le había enviado, como el cuento: "El poema que te envié contiene todos los acontecimientos de un sueño que tuve poco después de conocerte. Ligeia también fue sugerida por un sueño. Observa los ojos tanto en el cuento como en el poema."
Argumento El narrador, el marido de Ligeia, describe sus cualidades: una mujer hermosa, apasionada e intelectual de pelo negro y ojos oscuros, que conoció en "una vieja y ruinosa ciudad cercana al Rin". Se casan, pero después de unos años Ligeia muere; el marido, desconsolado, se muda a Inglaterra donde compra y reforma una abadía. Pronto, entra en un matrimonio sin amor con "Lady Rowena Trevanion de Tremaine, de rubios cabellos y ojos azules".
En el segundo matrimonio, Rowena empieza a sufrir de fiebre y ansiedad. Una noche, cuando está a punto de desmayar, el narrador le llena un vaso de vino. Drogado por opio, ve (o cree ver) gotas de un "líquido brillante color rubí" caer en el vaso. Su condición empeora rápidamente, y unos días después muere y su cuerpo es envuelto para ser enterrado.
Mientras el protagonista mantiene vigilia por la noche, escucha un susurro que proviene del lecho de muerte. Al detenerse a escuchar, no detecta ruido, pero más tarde vuelve a escucharlo, más fuerte. Se acerca al lecho y ve color en las mejillas, frente y párpados de Lady Rowena. Esta muestra repetidas señales de recuperación, pero vuelve a caer en muerte aparente. Mientras él intenta la resurrección, las reanimaciones de Rowena se hacen progresivamente más fuertes, pero las recaídas, más finales. Cuando amanece, el marido está sentado y emocionalmente exhausto por la lucha de la noche; el cuerpo aparentemente muerto se mueve con tal energía que no se lo termina de creer y comienza a preguntarse si ese cuerpo es realmente de su esposa Lady Rowena Trevanion de Tremaine. Desesperado, se arroja a los pies de su esposa, estremeciéndose ésta ante el contacto, cayendo las vendas y revelando unos cabellos negros 'como ala de cuervo en la noche. Ella abre los ojos, jamás podré equivocarme, pues esos son, los oscuros, los hermosos ojos de Lady... de Lady Ligeia!'.
Personajes
El narrador sospechoso El cuento se desarrolla desde la perspectiva de un narrador anónimo en primera persona, que presenta al lector los otros personajes y las circunstancias del relato. El narrador se revela como poco fidedigno, diversas inconsistencias e incongruencias textuales señalan su sospechosa y poco fiable naturaleza. Poe confronta a sus lectores con la incertidumbre y la inexplicabilidad de lo narrado, lo que ha llevado a lo largo de la historia a las más diversas interpretaciones de la obra. James W. Gargano, profesor asociado del Washington CollegePoe's "Ligeia": Dream and Destruction, by James W. Gargano sostiene al respecto que: "Poe pretende que sus lectores mantengan sus poderes de análisis y juicio siempre alertas; no requiere ni desea una entrega completa a la experiencia de las sensaciones que experimentan sus personajes”.Gargano, J. W. “The Question of Poe’ Narrators”. G.R. Thompson (ed.), The Selected Writings of Edgar Allan Poe. New York: Norton, 2004, p. 823-29. El narrador no debe ser considerado simplemente como un mero disfraz o máscara autobiográfica, él es para Poe un sujeto notablemente interesante, un hombre que confunde su viaje a la locura con el logro culminante de una búsqueda espiritual.Gargano, James W. “Poe’s ‘Ligeia’: Dream and Destruction.” College English, vol. 23, no. 5, 1962, pp. 337–42. JSTOR, https://doi.org/10.2307/373801. Consultado el 14-06-2022. Ya el primer párrafo del cuento contribuye a poner en duda la verosimilitud de lo narrado: "Juro por mi alma que no puedo recordar cómo, cuándo ni siquiera dónde conocí a Lady Ligeia. Largos años han transcurrido desde entonces y el sufrimiento ha debilitado mi memoria."Edgar Allan Poe, Cuentos completos, El Libro de Bolsillo Alianza Editorial, Madrid, 1970. Traductor: Julio Cortázar, Volumen II, p. 308. El narrador emplea imágenes relacionadas con el opio y confiesa su adicción a la droga: "[Ligeia] Era el esplendor de un sueño de opio [...] Me había convertido en un esclavo preso en las redes del opio, y mis trabajos y mis planes cobraron el color de mis sueños. [...] En la excitación de mis sueños de opio (pues me hallaba habitualmente aherrojado por los grilletes de la droga) gritaba su nombre en el silencio de la noche [...] yo estaba perturbado por la excitación de una inmoderada dosis de opio [...] Extrañas visiones engendradas por el opio revoloteaban como sombras delante de mí."Edgar Allan Poe, Cuentos completos, El Libro de Bolsillo Alianza Editorial, Madrid, 1970. Traductor: Julio Cortázar, Volumen II, pp. 299-316. En una carta Poe describió su propia situación durante la enfermedad de su esposa: "Cada vez sentía todas las agonías de su muerte, y en cada acceso del desorden la amaba más tiernamente y me aferraba a su vida con pertinacia más desesperada. Pero soy constitucionalmente sensible, nervioso en un grado muy inusual. Me volví loco, con largos intervalos de horrible cordura. Durante estos ataques de inconsciencia absoluta bebí, solo Dios sabe con qué frecuencia o cuánto. Por supuesto, mis enemigos atribuían la locura a la bebida y no la bebida a la locura." Considerando la situación anímica del narrador, existe una compatibilidad estética entre su lenguaje hipertrófico y sus trastornos físicos. No se puede esperar de él que analice su dilema en una prosa fría y racional.Gargano, James. The Question of Poe's Narrators. p. 166 en Reagan, Robert. A collection of critical Essays, Prentice-Hall, Englewood-Cliffs, New Jersey. 1967
mini|left|Ilustración de Byam Shaw de E. A. Poe Ligeia, 1909
Ligeia La primera parte de la narración describe de forma exhaustiva la belleza de Ligeia, cuyas características, sin embargo, no corresponden al ideal clásico de uniformidad y simetría de las formas, sino que pueden asociarse más al manierismo, en el que hay otro manejo de las proporciones. La desigualdad y asimetría de las proporciones, así como la irregularidad de los rasgos de Ligeia constituyen su originalidad. La verdadera belleza sólo surge a través de esta desviación del ideal clásico, que explica la magia de lo insólito y el esplendor de lo misterioso. Las peculiaridades de la apariencia externa de Ligeia son particularmente evidentes en sus ojos, que tienen grandes proporciones y denotan una belleza sobrenatural e indescriptible en la imaginación acalorada del narrador. Al describir la belleza de Ligeia, Poe intenta "poner en palabras la esencia de la belleza poética, que por su naturaleza es indecible".Göller, Karl Heinz r. Die amerikanische Kurzgeschichte. August Bagel Verlag, Düsseldorf 1972, ISBN 3-513-02212-3, pp. 74 Lawrence ve ese análisis de forma crítica: "Lo que quiere hacer con Ligeia es analizarla, hasta conocer todos sus componentes, hasta tenerla completamente en su conciencia, ella es una extraña sal química que debe analizar en los tubos de ensayo de su cerebro, y luego, cuando haya terminado el análisis, ¡E finita la commedia!"Lawrence, D. H. Studies in Classic American Literature. Thomas Seltzer. New York. 1923. Studies in Classic American Literature Consultado el 12-06-2022
La sirena Las sirenas (en griego antiguo: Σειρήνα - Seirēna; pl.: Σειρῆνες - Seirēnes, «las que atan y desatan/encadenan»), eran criaturas marinas de la mitología griega. Ligeia era una de ellas, hija del dios del río Aqueloo y de la musa MelpomeneTzetzes, Chiliades 1.14, line 339 & 348 o su hermana Terpsícore.Tzetzes, Chiliades 6.40 Las hermanas de Ligeia eran Parthenope y LeucosiaLycophron, Alexandra 720-726; Eustathius, l.c. cit.; Strabo, Geographica 5.246, 252; Servius commentary on Virgil, Georgics 4.562; Tzetzes, Chiliades 1.14, line 337 & 6.40 o Thelxipeia y Peisinoe.Suida, Suda Encyclopedia s.v. Seirenas Las sirenas habitaban una isla cerca de Sicilia, en Terina (Bruttium, actual Calabria).Lycophron, Alexandra 724 Su voz llevaba a los hombres al naufragio y, en última instancia, a la muerte. alt=John William Waterhouse A Mermaid.jpg|miniaturadeimagen|John William Waterhouse Una sirena El nombre "Ligeia" deriva del griego λιγύς (ligys) que significa "voz clara, chillona, silbante", sugiere asociaciones con la muerte y el duelo, apareciendo con frecuencia en el ámbito de la muerte y el entierro. En la literatura latina, se convierte en Nereida, la hija del dios del mar Nereo y su esposa Doris, una sirena que encanta a los mortales con su canto mágico y su belleza, pero que también conoce el camino a las Hespérides por su padre. El poeta romano Virgilio (Publius Vergilius Maro, 70-19 a.C.) se refiere a esta sirena (deletreando el nombre Ligea, sin la segunda i) en el cuarto libro de sus Geórgicas (29 a.C.), junto con otras dos sirenas, es descrita con cabello brillante y "hombros cubiertos de nieve". Poe mismo pretendía muy conscientemente este tipo de asociación; En su primer poema Al Araaf (1829) asoció a Nereida con "belleza, melodía y voluntad".Göller, Karl Heinz. Die amerikanische Kurzgeschichte. August Bagel Verlag, Düsseldorf 1972, p. 71. El cuerpo sonoro del nombre con su sonido exótico y extraño apoya sugerencias musicales, mitopoéticas con ecos subliminales. Poe lo vinculó con la idea de inspiración y belleza espiritual o poética. El poeta inglés John Milton se refiere a la sirena Ligeia en su mascarada Comus de 1634.
Una teoría presentada por varios estudiosos es la de que Ligeia es en realidad una sirena, ya que posee rasgos tradicionalmente característicos de ellas en los cuentos clásicos. Al escribir sobre la voz de Ligeia, Poe describe los sonidos como un lenguaje musical bajo de "elocuencia emocionante y cautivadora ". Una descripción tan concisa de su voz encaja bastante bien con la naturaleza de una sirena y los métodos de seducción utilizados para atraer a sus víctimas. Además, se podría decir que Ligeia aqueja al narrador con una obsesión que bordea la locura. En este sentido, el encanto de Ligeia hace que el narrador abandone sus propias facultades y la claridad de pensamiento, lo que puede interpretarse como una forma espiritual de muerte.Jones, Daryl E., Poe's Siren: Character and Meaning in „Ligeia!, Studies in short fiction, Vol.20(1), p.33-37 izquierda|miniaturadeimagen|Edgar Allan Poe: The Conqueror Worm – Ilustración de Hugh Noel (aproximadamente en 1900)
El gusano conquistador