thumb|Barra de La Adicción de Monterrey durante entrenamiento. thumb|Barra 51. La zona norte de Atlas.
thumb|220px|Barra Perra Brava y Banda del Rojo de Toluca en el Estadio Centenario de Uruguay, en el encuentro ante Nacional por la Copa Libertadores 2013.
thumb|La Rebel de Pumas. thumb|La Irreverente de Chivas.
thumb|220px|La Monumental y Ritual del Kaoz del América.
En el fútbol latinoamericano, el término "barra brava" se refiere a grupos organizados de aficionados extremadamente apasionados y a veces violentos. Estas barras bravas han estado involucradas en comportamientos problemáticos, como peleas, vandalismo y otros actos violentos, dentro y fuera de los estadios. Aunque no todos los miembros de las barras bravas participan en actividades delictivas, la presencia de estas dinámicas en algunos grupos ha llevado a preocupaciones sobre la seguridad en eventos deportivos.
Historia Los hooligans, precursores de la violencia en el fútbol
Inglaterra vio nacer el fenómeno de la violencia organizada en el fútbol con la aparición de los hooligans. Estos grupos aún están presentes en Europa bajo distintos nombres (ultras en España, tiffosi en Italia).
Evolución y actualidad
Si bien el hooliganismo sigue latente, las últimas décadas han visto un cambio en las formas de la violencia en el fútbol. Las peleas entre aficionados han dado paso a enfrentamientos más organizados y a la infiltración de grupos extremistas.
Un problema global
La violencia en el fútbol no conoce fronteras. Países de todo el mundo han experimentado este flagelo, que mancha la imagen del deporte y pone en riesgo la seguridad de los aficionados.
Lucha por la erradicación
Erradicar la violencia del fútbol es un desafío global que requiere un esfuerzo conjunto de autoridades, clubes, jugadores y aficionados. Solo mediante la educación, la prevención y el castigo a los responsables se podrá lograr un ambiente seguro y pacífico en los estadios.
Definición de una barra brava El concepto de hinchada se refiere a cantidades de personas que se reúnen en los estadios para "apoyar" a su equipo, comúnmente en regiones como el continente europeo y Latinoamérica. Con rasgos muy característicos, como el uso de "trapos" (carteles de tela), banderines relacionados con los colores de su club, así como con la entonación de cánticos que suelen ser ofensivas y/o provocativas hacia los equipos y barras rivales.Medios Lentos («"Ser hincha de fútbol"»)
Un rasgo muy característico en América Latina, es la concepción de barra brava o "hincha", originarios inicialmente del Cono Sur, específicamente de Argentina, las cuales se han diferenciado de su contraparte europea por no tener un pensamiento homogéneo,Público.es («Los ultras del fútbol se hermanan para combatir a grupos rivales») por su neutralidad o secularismo hacia una simpatía política en específico, coexistiendo integrantes con diversas ideas políticas o creencias religiosas, uniéndolos solo el "amor incondicional" a su equipo, así como el uso de instrumentos musicales, que van de trompetas, tambores hasta platillos y cornetas. Dado estas diferencias, los hinchas han denominado a los aficionados europeos como "Ultras".Clarín («Los barrabravas argentinos desafían a los hinchas ingleses») Comúnmente, estas organizaciones están asociadas a la violencia y actividades delictivas.El Observador («La Policía encontró drogas y cuchillos en ómnibus con hinchas de Peñarol»)
El apoyo a los equipos en México antes de las barras bravas En México el fútbol adquirió una identidad única, pues se mezcló con un sentimiento regionalista, que es donde nacerían las más grandes rivalidades dentro del deporte de ese país.Uadec.mx («Rivalidad, regionalismo y afición por el futbol en México»)
Pese a esto, la cultura de apoyo se encuentra vigente desde la existencia del fútbol americano colegial en la década de los 50, donde se recurrieron a las célebres "porras", un ejemplo claro es el llamado Clásico universitario, rivalidad entre las dos máximas casas de estudio, el Instituto Politécnico Nacional (I.P.N) y la Universidad Nacional Autónoma de México (U.N.A.M), en estos partidos se reunían los estudiantes y apasionados al deporte, que vestían los colores de su institución, entonando el "Huélum", vistiendo guinda y blanco los del "Poli", mientras los de la UNAM, entonando el Goya, vistiendo azul marino y dorado se suman a la porra, composición rítmica a veces poética, dedicada a mostrar respaldo a los conjuntos amados, así como para apaciguar el apoyo del contrario o "rival".Orgulloguinda.org («Historia del Clásico Politécnico-Universidad»)
Las porras serían cubiertas en diferentes películas de la época, destacando Tirando a Gol, donde Lola Beltrán y David Reynoso interpretan a miembros de las porras del Club Guadalajara y el Club América respectivamente, que tienen una relación singular pues se aman pese al odio que irradian sus equipos, especialmente cuando sus hijos juegan en los equipos contrarios.
Durante mucho tiempo en México, el apoyo solo se limitaba a animar a los equipos y hubo episodios aislados de violencia e incluso un evento trágico relacionado con el sobrecupo en una final entre el Club América y Club Universidad Nacional en 1985, que no tuvo que ver con la violencia de los aficionados.
Debido a la inexistencia o poca influencia de actividades ilícitas en el fútbol mexicano, así como de hechos trágicos y la actual conservación del "romanticismo futbolero" por parte de los integrantes, las porras del fútbol carecían de esa relación con las barras bravas y se apoyaba al equipo solo en los días del partido o algún evento especial.
En el ámbito futbolístico, estaban presentes el típico "Chiquitibum" y la "Ola", característico de los mexicanos como uso deportivo.Periodico Zócalo-Saltillo en Línea («VIDEO: En México 1986 nacieron la ‘ola’ y la ‘Chiquitibum’»)
El origen de las barras bravas en México Las barras bravas mexicanas tienen su origen en 1967, teniendo como el primer registro de estas a la porra “Tito Tepito”, correspondiente al equipo Potros de Hierro del Atlante.
En México se explota el concepto de barra brava a finales de los 90 con el surgimiento de la "Barra Ultra Tuza" en 1996 del equipo Pachuca.Diario Vanguardia («Barras Bravas en México, mercenarios del aliento») En el mismo año, el equipo de Pachuca contrató a cuatro directores de barras, siendo estos Jorge Díaz Paredes y Eduardo González, provenientes de la barra del club Universidad Católica de Chile, y Federico Pérez y Álex Fernández del club Saprissa de Costa Rica. La intención original buscaba brindar apoyo durante la primera mitad del juego, esto por medio cantos y de forma pacífica. Para esto se convocó en escuelas y preparatorias a jóvenes que estuvieran interesados El concepto surgió tiempo antes, tras la derrota del Pachuca contra el Atlético Celaya en duelo por el Ascenso a la Primera División.
El director deportivo del club en ese entonces, el argentino Andrés Fassi, decidió crear una barra brava para el Pachuca tras el éxito que tenía la barra creada para el conjunto costarricense Saprissa y, con la ayuda de gente experta en el tema, proveniente de Sudamérica, creó al grupo de animación que debutaría en un partido de la Copa México contra el América.
Con el paso del tiempo, otros clubes comenzarían a adoptar a las Barras Bravas, siendo los Pumas y el Club Atlas los siguientes en hacerlo y de ahí, casi todos los clubes adoptaron una barra brava.
El único club en la época que no adoptó una Barra Brava fueron los Tecos de la Universidad Autónoma de Guadalajara, quienes decidieron apoyar a una porra hecha con los estudiantes de la propia universidad basada en los reglamentos internos de la propia institución que, aunque compartían algunos elementos con las Barras Bravas, estaban limitados a solo apoyar al equipo y no a hacer cánticos contra el rival de enfrente.
"Rituales" de las barras bravas Los rituales de las barras se dan por acciones que se repiten continuamente y se vuelven hábitos. Estos se dan antes y durante el partido que disputa el equipo que los aficionados apoyan y de esta manera reafirman su simpatía y sentido de pertenencia en la tribuna de su equipo. Estos rituales suelen ser muy similares en todas las barras de Latinoamérica.
Los barra brava siempre portan los símbolos de su club e incluso llegan a tatuar sus pieles con estos símbolos.
En la previa del partido es común que se junten para llegar en grupo al partido, es cotidiano ver unidades de transporte público tomadas por dichos aficionados para llegar en grupo al estadio. Dichas unidades llevan banderas del equipo por las ventanas o los colores del equipo.
Una vez en el estadio, se juntan en la puerta de ingreso que los lleva a la parte designada para el grupo de animación o barra brava. Dentro del estadio se ondean banderas, se ven los “trapos” y se entonan canciones acompañadas por los instrumentos que trae la propia barra. Dichas canciones pueden ser en apoyo a su equipo o con el fin de burlarse de un equipo rival.
Comportamiento e Incidentes Al inicio, las barras en el país fueron conocidas por un comportamiento más hermético y relativamente pasivo.
En México los barra brava, en algunos casos, se han caracterizado por estar vinculados más bien a pandillas, el uso frecuente de drogas o delincuentes comunes.https://www.mdzol.com/deportes/2022/3/6/video-revelador-asi-empezo-la-batalla-campal-entre-barrabravas-en-mexico-226509.html En similitud con otros países que sufrieron de esta diáspora en los años 80 y 90, como Chile, Colombia, Ecuador, Bolivia, Paraguay o Perú, no suelen tener poderío dentro de la institución, principalmente debido al poderío económico de muchos de sus dueños, lo cual ha facilitado la imposición de medidas más estrictas frente a ellas.
En México, son extrañas las muestras de violencia extrema, como asesinatos o incidentes relacionados con el uso de armas de fuego, y los roces entre barras generalmente se dan durante los denominados clásicos. Sin embargo, los conflictos han sido comunes dentro y fuera del estadio, principalmente durante el final de la década de los 90 y 2000, cuando estas gozaban de mayor libertad.Books Google («América Latina: Conflicto, violencia y paz del siglo XXI. Pagina 105»)
El control de los Barra Bravas en México se debe principalmente a los esfuerzos de las instituciones en prohibir el ingreso de objetos como armas blancas y de fuego, palos o cinturones al estadio por parte de los barristas. Sin embargo, en tiempos recientes, las barras han comenzado a mostrar un semblante cada vez más violento y han generado diferentes incidentes que han puesto en cuestión la forma en que los clubes manejan a las barras bravas.https://www.ole.com.ar/futbol-internacional/america/queretaro-atlas-mexico-comunicados-club_0_UzA6x80BGy.html