Manuel Andújar Muñoz (La Carolina, 4 de enero de 1913-Madrid, 14 de abril de 1994) fue un escritor español.
Vida Manuel Andújar Muñoz vino al mundo bajo el nombre civil de Manuel Culebra Muñoz. Era el primogénito de Magín Culebra Sánchez, natural de la citada población jiennense, y de Cecilia Muñoz Muñoz, natural de Viso del Marqués (Ciudad Real). La familia Culebra-Muñoz se trasladará, por razones profesionales del padre, primeramente, a la vecina Linares y, después, en 1921, a Málaga.
La utilización por primera vez del topónimo Andújar como pseudónimo ha sido localizada en un artículo periodístico del 12 de agosto de 1936 (su primera crónica en el diario leridano UHP, «Un día en el frente»). Su uso literario lo generalizará a partir de 1942 y lo acabará convirtiendo en su nuevo y definitivo nombre civil en 1973.
En Málaga cursa primera y segunda enseñanza en el Colegio Alemán y los estudios profesionales de peritaje mercantil en la Escuela de Comercio. Entre 1928 y 1932, colabora en El Huerfanito, revista del Colegio de Huérfanos de Médicos (en donde a tan temprana edad expone su compromiso con la literatura y con la independencia del escritor); en el semanario El pregón y en el diario Amanecer, portavoz oficioso malagueño del Partido Republicano Radical-Socialista, con artículos y reseñas sobre literatura, arte y política. En este tiempo es promotor del movimiento local de la Federación Universitaria Escolar (F. U. E.), está en el círculo fundador de la Asociación Libre de Artistas (ALA), que pretendía revitalizar y modernizar el ambiente artístico y literario de la ciudad, y preside las Juventudes del Partido Republicano Radical-Socialista de Málaga. Traba importantes amistades y conocimientos (Ángel Caffarena, Luis Cuervo, Ricardo Aguilera, Juan Rejano o Emilio Prados, entre otros).
La muerte temprana de su padre (con sólo cuarenta y tres años) lo obliga a regresar de Madrid, adonde había marchado a finales de 1931. Pero el 29 de junio de 1932 saldrá definitivamente de Málaga y se instalará en Madrid con su madre viuda y sus dos hermanos. En esta ciudad, obtiene la condición de funcionario auxiliar administrativo del Ministerio de Agricultura (noviembre de 1932) y consolida su posición funcionarial en abril del año siguiente. Abandona el Partido Republicano Radical-Socialista e ingresa en las Juventudes Socialistas. Participa en 1935 en un concurso-oposición para el Ministerio de Hacienda y, ganada plaza, se traslada a Barcelona con la familia. La dedicación a la política aumenta, asiste a clases nocturnas de catalán, se incorpora a la sección catalana de las Juventudes Socialistas y se hace miembro de su comité central y de su núcleo dirigente. Es el periodo de lo que el mismo Andújar llamó su ofuscación política.
Tras el fracaso de la sublevación militar en Barcelona (julio de 1936), participa en la creación del PSUC para fusionar la izquierda marxista. Se une como miliciano a la columna Durruti para combatir en el frente de Aragón, pero será relevado por sus dificultades ambulatorias (sufrió poliomielitis infantil y, por sus brotes y secuelas, necesitaba de bastones y muletas para ayudarse a caminar). Se instala en Lérida (de agosto de 1936 a marzo de 1938), donde realiza crónicas circunstanciales y de urgencia, políticas y culturales, para el diario UHP (PSUC-UGT), del que será jefe de redacción y director. Toma parte en mítines, conferencias, alocuciones radiadas, reuniones y asambleas (que se extienden a Barcelona). Será concejal, por el PSUC, del Ayuntamiento de Lérida. Contrae matrimonio con María Dolores Vives Vives y conoce a quien será su íntimo amigo José Ramón Arana.
Con las batallas de Singra y de Alfambra, la pérdida de Teruel y el hundimiento del frente de Huesca, Lérida es evacuada. Unos días antes de la caída de la ciudad, Manuel Andújar se halla nuevamente en Barcelona (de marzo de 1938 a enero de 1939), empleado en el diario Las Noticias, portavoz de la UGT de Cataluña. En abril de 1938 será expulsado del PSUC. Según propia confesión, ello, con ser un disgusto, lo curó de pertenecer a una organización y del dogmatismo. Su última colaboración en el diario Las Noticias se publicará el 24 de enero de 1939. Dos días después entrarán las tropas franquistas en Barcelona.
Manuel Andújar a finales de enero o principios de febrero de 1939 cruzará la frontera francesa por Le Perthus y será internado en el campo de Saint-Cyprien. De ello dejará testimonio en St. Cyprien, plage, campo de concentración, unas breves notas impresionistas, unas crónicas que suponen el retorno a su vocación literaria.
Con su esposa Dolores y con su hija Mireya, nacida el 13 de marzo de 1938 en Alcarràs y fallecida a las pocas semanas de su llegada a México, embarca en el buque Sinaia, en la primera de las expediciones evacuadoras de españoles del territorio francés, rumbo al exilio mexicano (26 de mayo de 1939). El buque atracará en Veracruz el 13 de junio de 1939. Durante la travesía marítima algunos miembros del pasaje, entre ellos Manuel Andújar, irán componiendo un diario, Sinaia. Diario de la Primera Expedición de Republicanos Españoles a México (dieciocho números en total, casi tantos como días de navegación).
El matrimonio Culebra-Vives, que tendrá cuatro hijas más (Antía, Maya, María del Carmen y Cecilia) y acabará en divorcio, se traslada a México D. F. Ella empieza a trabajar como secretaria en una fábrica de camisas y él se emplea como corresponsal de francés y de alemán en la casa Kessel, importadora de relojes suizos. Este empleo, extendido de la correspondencia comercial a la publicidad de marcas y al mundo de las radioemisoras, le permite contactar con comerciales y publicistas, locutores de radio, con emigrados europeos antifascistas, fugitivos de la guerra mundial, y con intelectuales antinazis de habla alemana del movimiento Alemania libre, para el que desempeñó gratuitamente el papel de traductor.
En 1942 crea con José Ramón Arana la editorial Cuadernos del destierro en la que publicará las breves estampas teatrales El Director General, Maruja, Estamos en paz, Y después, ¡no grites! Estas y las que se editarán años después (El primer juicio final; Los aniversarios; El sueño robado; En la espalda, una X; Aquel visitante; Objetos hallados; Todo está previsto; y Al minuto) configuran un teatro calificado de intelectual, de ideas, más para la lectura que para la representación.
En 1946, también con José Ramón Arana, alumbra la revista Las Españas (y su continuadora Diálogo de las Españas) sobre la base de la independencia de grupos políticos y de sujeciones partidistas, como portavoz de un exilio básicamente cultural y literario. Manuel Andújar la bautizará con ese plural que manifiesta la concepción confederal y plural de España. Será, entre 1946 y 1963, una de las publicaciones más importantes del exilio español.
A finales de 1948 se encuentra entre los fundadores y colaboradores del Ateneo Español de México, una asociación para preservar y difundir la memoria histórica del exilio español en el país azteca.
A principios de los años cincuenta dirige la céntrica librería Juárez, sita en la Avenida del mismo nombre (en la zona de los diarios de mayor circulación: Excélsior, El Universal, Novedades, Últimas Noticias). Ello le permite hacerse un profesional de la librería, tratar con numerosos periodistas y escritores y organizar exposiciones en pro del libro mexicano con otras editoriales como Fondo de Cultura Económica, Imprenta Universitaria, Prensa Mexicana, Porrúa Hermanos.
En 1953, Arnaldo Orfila, director del Fondo de Cultura Económica (FCE), le propone la dirección del Departamento de Promoción y Publicidad de esta, en la que permanecerá unos doce años, con un intermedio de quince meses, de los años de 1956 y 1957, en que acepta una oferta de González Porto para poner orden en su sucursal de Santiago de Chile. Casado el 23 de marzo de 1956 en segundas nupcias con Ananda Velasco Garro (viuda del coronel Rafael Sánchez-Paredes, jefe de las fuerzas blindadas de la República, con quien había tenido un hijo, Antonio), en la capital chilena nacerá (en 1957) la única hija de este segundo y último matrimonio, Ananda Beatriz Andújar Velasco.
Tras el paréntesis chileno, regresa a México y se reincorpora al FCE, permaneciendo en él hasta 1965. Su trabajo y los viajes por el continente americano le permitieron contactar y conocer la pléyade intelectual hispanoamericana (Rómulo Gallegos, Ernesto Mejía Sánchez, Demetrio Aguilera-Malta, Juan Rulfo, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, José Revueltas, Rosario Castellanos, Agustín Yáñez, José Emilio Pacheco, Octavio Paz, Augusto Monterroso, entre otros). En el otoño de 1964 viaja a Madrid para poner en marcha la sucursal española del FCE. Regresa a México y estalla el escándalo, que se venía larvando, con la publicación por la editorial del libro Los hijos de Sánchez. La salida de su director, Arnaldo Orfila, contra quien se había orquestado la campaña, motiva el fin de la relación laboral de Andújar con el FCE.
El 31 de marzo de 1967 regresa del exilio con la mira de instalarse en Barcelona para fundar una editorial modesta. Por causas ajenas el proyecto no llegó a nacer. Es entonces cuando acepta la propuesta de Javier Pradera y de José Ortega Spottorno para desempeñar en la recién fundada Alianza Editorial las mismas funciones ya desarrolladas en el FCE.
En 1969 participa con Elena Soriano en la creación y en el primer consejo de redacción de la revista El Urogallo, revista bimestral, independiente de nexos oficiales y de cualquier ismo, de primera calidad y amplio y noble criterio aglutinador, cuyo objetivo, en defensa de la literatura, era considerarla parte viva de sus contextos sociológicos e históricos y en interrelación cultural.
Desde su instalación en España contribuye sin desmayo a inventariar la intelectualidad española exiliada y a procurar, con desigual fortuna, el reconocimiento y la publicación de la obra de quienes formaron la España peregrina, en una especie de operación retorno: Simón Otaola, José Ramón Arana, Paulino Masip, Benjamín Jarnés, Juan Gil-Albert, Rafael Dieste, José Bolea, Virgilio Botella, Mada Carreño, Anselmo Carretero, Clemente Airó, Pablo de la Fuente, Odón Betanzos, Álvaro Custodio, Ovidio Gondi, Eugenio Fernández Granell, Antoniorrobles, Max Aub, Ramón J. Sender, Arturo Barea, etc.
En 1976, con Ángel María de Lera, Daniel Sueiro, Ramón Hernández, Raúl Guerra Garrido y otros, crea la Asociación Colegial de Escritores de España y su vocero, la revista República de las Letras.
En el curso de los aires autonomistas de los ochenta, colabora activamente en el proyecto cooperativo editorial sevillano Edisur, que pretendía proporcionar a los andaluces un servicio cultural y formativo. Por sobre la modestia de su participación societaria, recaba para la editorial colaboraciones culturales y literarias con una temática considerada específica del área geográfica andaluza, figura en el volumen colectivo con que debutaban sus prensas, Hacia una Andalucía libre, o ve publicado su ensayo Andalucía e Hispanoamérica, crisol de mestizajes, en donde muestra su preocupación por el hecho histórico y humano del mestizaje tras la experiencia iberoamericana.
Su firma aparecerá en muchos periódicos y revistas españolas e hispanoamericanas (Estampas y El Popular, El País, Las Españas, Triunfo, Tiempo de historia, Ínsula, Cuadernos Hispanoamericanos, Camp de l’Arpa, Q. P., Últimas noticias, Cuadernos americanos, Humanismo, Nueva historia, Arbor, El Urogallo, Cuadernos del Norte, Diálogos, Revista mexicana de cultura, México en la cultura, La cultura en México, Papeles de Son Armadans, Voces de Jerusalén, La semana de bellas artes, La universidad, República de las letras, Anthropos, Pueblo, Sur, entre otros).