La Biblioteca Piccolomini () es un entorno monumental ubicado en la catedral de Siena.
Situada a lo largo de la nave izquierda, antes del crucero, fue construido en 1492 por encargo del arzobispo de Siena Francesco Todeschini Piccolomini (más tarde papa Pío III) para preservar el rico patrimonio de libros coleccionados por su tío, el papa Pío II. Entre 1502 y 1507 fue completamente decorada con frescos de Pinturicchio, con la ayuda del boloñés Amico Aspertini y el joven Rafael Sanzio.Acidini, cit., pag. 217.
Historia thumb|250px|Enea Silvio Piccolomini parte per il concilio di Basilea y Enea Silvio alla corte di Scozia
Mientras dirigía la sede sienesa, el arzobispo Francesco Todeschini Piccolomini buscaba poder construir un lugar que pudiera acoger la gran colección de libros que su tío, el papa Pío II (Eneas Silvio Piccolomini), había reunido durante su juventud. Fallecido en 1464, su sobrino Francesco había heredado la colección, y, entre 1492 y 1502, planeó construir una biblioteca junto a la catedral, donde se encontraba la rectoría. A partir de 1497, Lorenzo di Mariano realizó el exterior de mármol de la biblioteca, con los dos arcos que enmarcan, de un lado la puerta de entrada a la capilla, y del otro una ronda en el que se colocó una estatua que representa a San Juan Evangelista, colocada recién en el (de la imagen es incierta la fecha de elaboración, la atribución y la procedencia, aunque se cree que fue esculpida por Giovanni di Stefano a finales del ).
La decoración pictórica de la biblioteca, uno de los principales conjuntos pictóricos de la Italia de principios del , fue confiada a Pinturicchio, pintor de Umbría que estaba, por entonces, en el apogeo de su fama, luego de su éxito en la Curia romana. El contrato fue firmado 29 de junio de 1502, y es uno de los raros casos contractuales para realizar obras pictóricas en la época renacentista que ha llegado a nuestros días: fue publicado por Gaetano Milanesi como un archivo adjunto a su comentario sobre la Vida de Pinturicchio de Giorgio Vasari. Decorado brillantemente con grutescos, las paredes rememoran diez historias de la vida de Pío II, en la que la mano del artista estuvo desde los primeros bocetos, y como director de la obra.
thumb|left|Pavimento.
Para el año 1503, la primera fase de la obra estaba completada. El 22 de septiembre de ese año, el promotor de la obra había sido elegido papa con el nombre de Pío III, solo para morir 26 días más tarde. El 18 de octubre las obras de la biblioteca fueron interrumpidas, y Pinturicchio se dedica a otras obras, sin dejar Siena.
En el año 1505 se comienzan a concluir los frescos de la vida de Pío II, a través de un nuevo contrato firmado con los herederos del fallecido Piccolomini, aunque no existe rastro de él. En 1507 el contrato fue concluido, lo que coincide con la fecha en que el pintor comienza a aceptar otros encargos de Umbría. Entre los ayudantes que trabajaron junto a él se encontraban Amico Aspertini y el joven Rafael Sanzio, lo que demuestra la importancia de la empresa. En cualquier caso, los pagos fueron seguidos durante un par de años.
En la biblioteca se creó un programa iconográfico inusual para inicios del . Por un lado exaltaba la legitimidad del poder papal, en pleno debate en la época, sobre todo con el advenimiento del famoso predicador Girolamo Savonarola; pero por otro elogiaba a Pío II, humanista de renombre.Acidini, cit., pag. 230.
Años más tarde, en fecha no especificada, el cardenal Francesco Bandini Piccolomini mandó a esculpir el monumento a la guerra que se encuentra en la pared exterior, a la izquierda del prospecto realizado por Mariano. Se trata de un monumento donde destaca la figura de Cristo redentor, tallado en honor al hermano y sobrino del patrocinador: Bandino y Germánico Bandini Piccolomini había comenzado la carrera eclesiástica y murieron prematuramente en 1521 y 1569, respectivamente.Annalisa Pezzo, pp. 171-173 El artista permanece sin identificar.
Descripción y estilo La biblioteca, con vistas a la nave por un portal de mármol, consta de dos arcos con decoraciones en bajorrelieve, realizadas durante 1497. A la derecha se encuentra un pequeño altar con la estatua de San Juan Evangelista y una Pietà de madera, ambas obras de Giovanni di Stefano. La entrada a la biblioteca se encuentra a la izquierda, donde se levantan dos columnas de bronce realizadas por Antonio Ormanni en 1497. Sobre la puerta se encuentra el fresco Coronación de Pío III, también obra de Pinturicchio (1503-1508).
Formada por un aula de planta rectangular, se encuentra cubierta por una bóveda de pabellón e iluminada por dos ventanales de altura. La arquitectura solemne es acompañada por muebles de gran calidad: de madera para los códigos, tallados por los célebres Barili; piso embaldosado triangular con la media luna del escudo de armas de los Piccolomini (reconstruido en el ). Allí se colocó una antigua copia de la escultura en mármol de las Tres Gracias, traída desde el palacio que poseía la familia en Roma, y datada hacia el . Tiene una base tallada por Giovanni di Stefano.
Aunque los libros de Pío II nunca llegaron a Siena, actualmente se exponen textos corales y antifonarios realizados por Liberale da Verona y Gerolamo da Cremona durante el tercer cuarto del , así como otros ejemplares hechos por Sano di Pietro, Pellegrino di Mariano, Guidoccio Cozzarelli, propiedad de la Catedral y del Hospital de Santa María della Scala.
La serie de frescos sobre la vida de Pío II marcó la apoteosis del estilo narrativo pictórico del , de manera gentil e impregnado de influencias flamencas. Hay un efecto de un orden racional y estable, pero que aún refleja un tipo de pensamiento que va perdiendo terreno.Acidini, cit., pag. 232. El resultado es abrumador pero, en la época en que es terminado, se verá contrapuesto a las nuevas técnicas pictóricas: para 1507, Rafael Sanzio finalizaba su Traslado de Cristo y Miguel Ángel estaba por firmar su contrato para pintar la Bóveda de la Capilla Sixtina.
Bóveda thumb|Bóveda. La bóveda se compone de un largo rectángulo central afirmada por velas y columnas de bóveda reducidas a la mitad. La decoración se inspira en el Domus Aurea, redescubierto en aquella época y frecuentemente imitada, pero siguiendo un estilo más medieval, con cruceros. Los lados largos tienen cuatro velas en fondo amarillo y tres columnas con fondo azul, mientras que los lados cortos tienen un penacho amarillo y dos velas rojas. Los colores brillantes son cubiertas por un denso grutesco a la antigua.
El rectángulo central se divide en frisos y compartimentos geométricos, inspirado en las bóvedas del palacio de Nerón, con el escudo de armas de los Piccolomini en una guirnalda. De los compartimentos, se atribuye la pintura a Girolamo del Pacchia, con las virtudes y mitos paganos inspirados en relieves de sarcófagos. Para las cuatro figuras de las virtudes, se ha propuesto el nombre del miniaturista Littifredi Corbizi, quien los habría realizado en 1494.
La escena de la Violación de Proserpina fue realizado a partir de un dibujo hecho por Amico Aspertini de un sarcófago romano, actualmente atesorado en el Códice Wolfegg (cc. 36v-37r). Asperti añadió una figura masculina en un carro tirado por dos serpientes en el punto donde se rompe la calma representada en el sarcófago (visible hoy en el Museo del Louvre), donde debía aparecer Ceres, madre de Proserpina. Pinturicchio, o sus coetáneos, copiaron el diseño y lo interpretaron como Saturno.
Fue una compleja reinvención de temas antiguos, buscando un renacimiento en contraste con la erudición fantástica del .
Muros thumb|Detalle del fresco de la presentación de Leonor de Portugal al emperador Federico III, donde se aprecia la ciudad de Siena. Los muros están divididos en diez arcos, con un marco que simula arcos en escorzo. Los falsos pilares decorados con grutescos, a continuación, constituyen una especie de pórtico, que se apoya en un parapeto en relieves de mármol de imitación, que contienen inscripciones antiguas y explicativas en letras mayúsculas de oro sobre fondo azul de una calidad estética exquisita.Acidini, cit., pag. 219.
El tema de la decoración al fresco era una "crónica pintada" de la vida de Pío II, a partir de la biografía escrita por Giovanni Antonio Campano y los Commentari escritos por el mismo Pío. Los diseños de las escenas se encargan de la organización de la multitud de personajes, diseñado para resaltar las acciones del personaje principal, y están ambientadas tanto en interiores como en exteriores, donde los paisajes agradables se intercalan con escenas urbanas monumentales.
Actualmente se establece que la etapa de diseño, por parte de Pinturicchio, contó con la colaboración de un joven "de la escuela de Pedro (Perugino)": el joven Rafael Sanzio. A propósito de la vida de Pinturicchio, Vasari escribió que el estudiante había pintado "algunos" de los dibujos y bocetos, mientras que en la biografía de Rafael se contradice con la asignación de bocetos y dibujos. Uno de estos dibujos fue atesorado en Siena en la época en que se escribió Le Vite, mientras que otros fueron guardados en el libro personal de dibujos de Rafael. Hoy la crítica tiende a reconocer, después de la resistencia inicial, dos pequeñas cajas de cartón (una perteneciente a la familia sienés Baldeschi, que lo recibió en 1586 de los Piccolomini; y otra guardada en el Gabinete de Dibujos y Grabados de los Uffizi) y algunos dibujos (guardados hoy en los Museos Ashmolean, Uffizi y Louvre) de la mano de Rafael para esta empresa.Acidini, cit., pag. 220.
Los frescos, con toda seguridad, pertenecen a Pinturicchio y sus ayudantes (incluyendo quizás a los sieneses Girolamo del Pacchia y Giacomo Pacchiarotto), además de Rafael. El estilo es similar al de las miniaturas: nítido, lleno de colores brillantes en sintonía, lleno de adornos y aplicaciones tridimensionales en forma de tableta de oro, sobre las armas, joyas, acabados, etc.
Eneas Silvio parte al Concilio de Basilea thumb|Eneas Silvio parte al Concilio de Basilea. El elegante jinete en el centro de la composición, que camina en dirección contraria al espectador, es Eneas Silvio Piccolomini de 26 años de edad. Las desgracias del inicio de su viaje para poder participar del Concilio de Basilea se recuerdan en los Commentari, donde se citan la tormenta que le sorprendió entre las islas de Elba y Córcega, y que es representada como una predicción por medio de la nube oscura de la izquierda. El arco iris, con el que contrasta a la derecha de la pintura, representa el éxito final del viaje, entre Porto Venere y Génova, y el pacífico retorno.
Rara es la descripción de un evento temporalmente extenso en la pintura renacentista italiana, que en este caso, está dictado por la narrativa, y resuelto con las grandes nubes añadidas que botan lluvia invisible al mar, iluminada por el parpadeo de un rayo dorado de luz. Un efecto similar se aprecia en el Pasaje del Mar Rojo de la Capilla Sixtina. Mientras el efecto de la tormenta está bien representado en el lado izquierdo de la obra, a la derecha se sitúa un clima contrario: tiempo claro y un camino hacia una ciudad amurallada. Este paseo muestra una gran variedad de formas y caracteres, tanto en los ropajes de los personajes (inspirados probablemente en la tradición iconográfica de los Reyes Magos) como en sus distintas simbologías. Se aprecian las vestiduras de un cardenal, un alabardero, un caballero que sostiene por una correa a un galgo, un exótico caballo de color blanco, hasta un curioso viajero con la cara vendada y una especie de sombrero con forma de paraguas.
Para esta escena existen dibujos preparatorios de Rafael, especialmente en la zona del paseo.
Eneas Silvio como embajador en la corte de Escocia thumb|Eneas Silvio como embajador en la corte de Escocia.