Jesús Menéndez, llamado Chaparra hasta 1976, es el municipio más oriental de la provincia de Las Tunas.

Tomó su nombre actual a partir de la última división político-administrativa, en octubre de 1976.

Cuenta con una población residente de 48 441 habitantes, distribuidos en 12 consejos populares, y una extensión territorial de 637,17 km².

Características

Es uno de los tres municipios de la costa norte tunera, y sus condiciones naturales se relacionan con el relieve llano, que se eleva muy poco de norte a sur. Su origen geológico se relaciona con la formación de las zonas llanas y pleniplanadas de Cuba, con predominio de formaciones rocosas del cretáceo.

Es eminentemente llano, pues sus alturas no sobrepasan los 90 metros de altura, sobre todo, hacia el sur y el este del municipio.

El clima es tropical, y no existen variaciones notables de temperaturas. Las precipitaciones.

Ubicación geográfica

Jesús Menéndez se encuentra al noreste de la provincia de Las Tunas en los límites con Holguín, entre los 21° de latitud norte y los 76° de longitud oeste, en la zona intertropical del Caribe.

Limita al este con los municipios de Gibara y Calixto García (de la provincia de Holguín); al sur con el municipio Majibacoa (en la provincia de Las Tunas); al oeste con el municipio Puerto Padre y al norte con una faja costera de playas y arrecifes de 18 kilómetros de longitud en el canal viejo de Bahamas, área del mar Caribe.

Coordenadas geográficas

Punto extremo septentrional: 21° 18’ NORTE. Se ubica en Punta Uvero, en la costa. Punto extremo oriental: 76° 23’ OESTE. En un lugar costero cercano a Punta de Piedra del Mangle. Es el límite costero con la provincia de Holguín. Punto extremo meridional: 20° 55’ NORTE. Es el punto limitado por los municipios de Puerto Padre y Majibacoa. Punto extremo occidental: 76° 43’ OESTE. Se ubica junto al punto anterior.

Por su forma el municipio semeja un ocho imperfecto, pues es ancho al norte, estrecho al centro, y se vuelve a ensanchar al sur. Su parte más larga, de norte a sur, mide unos 45 km, mientras que por su más estrecha mide unos 6 km.

Su situación geográfica ha incidido negativamente en el desarrollo de importantes núcleos poblacionales, y en el desarrollo de las vías de comunicación, siendo la más importante la carretera norte que une a Holguín con Puerto Padre. Pese a su costa, no tiene un puerto propio.

Geología

El municipio no es complejo desde el punto de vista geológico, pues sus terrenos más jóvenes están al norte, con una estrecha franja del Cuaternario, con arrecifes, rocas carbonatadas y arcillosas aluviales. Luego vienen yacimientos del Neógeno con yacimientos clásicos y carbonatados. Al centro hay una intrusión ígnea del Mesolítico con serpentinitas y peridutitas, vuelven a reaparecer estratos del Mioceno, y al sur aparece un yacimiento mesozoico con granitos. Es una zona geológicamente estable. Son importantes los yacimientos de rocas calizas al este del poblado cabecera.

Costas

La costa es regular, con pocos accidentes costeros notables. El más importante es la Bahía de Chaparra, compartida con el municipio de Puerto Padre. Se localizan la Punta de Piedra del Mangle, la playa las Azules, la Punta y Playa Uvero y la Playa la Herradura. Es una costa llana, baja y con mangles en algunos lugares y con la presencia de manifestaciones de Carso. Curiosamente no desembocan ríos en este tramo costero.

Relieve

El relieve es eminentemente llano. Se eleva ligeramente de norte a sur.

Clima

El clima es tropical con una estación lluviosa y otra menos lluviosa. La temperatura media anual es alta, pues la isoterma anual de 26 °C, la atraviesa por el norte, el resto del territorio está dentro de la isoterma de 25 °C.

En el mes de julio se acentúa la influencia de la misma, y en el mes de enero, baja un poco la temperatura y el territorio es influenciado por la isoterma 23 °C, aunque el avance de los frentes fríos procedentes de América del Norte, pueden hacer descender las temperaturas.

Las precipitaciones anuales son de 1000 mm al norte del territorio, más seco que el sur, donde asciende a 1200 mm. No es un territorio donde llueva mucho. El período lluvioso trae unos 800 mm de lluvias, bajando a unos 300 mm en el período seco.

Vegetación

La vegetación original ha sido sustituida en partes del municipio por cultivos agrícolas. Al norte, cerca de la costa, aparecen mangles, vegetación xerófila, también formaciones herbáceas en diferentes puntos del municipio.

Fauna

La densidad de endemismo animal se considera entre mediana y baja, entre ellos algunos mamíferos, aves y anfibios. La flora y la fauna han sido muy alteradas por la actividad agrícola.

Suelos

Al norte, son suelos escabrosos por su origen calcáreo.

Hidrografía

Los principales ríos del municipio son el Chaparra, el Mano, que nacen en la vecina provincia de Holguín. Ambos desembocan en la Bahía de Chaparra. Otro río importante es el Chorrillo, que recorre el territorio sureño del municipio y desemboca cerca del poblado de Delicias, también en la Bahía de Chaparra.

Chaparra: leyenda y realidad

Cuentan que una bella india llamada Chaparra vivió en este sitio, recorría los bosques y engalanaba su cuerpo con flores silvestres. Frecuentaba el caudaloso río y se bañaba en sus cristalinas aguas. Era la admiración de la tribu.

Un día enfermó gravemente y la tristeza embargó a todos. Poco tiempo después murió y su cuerpo fue enterrado en el bosque donde había nacido, muy cerca del río. Desde entonces este paraje se llamó Chaparra. Esa es la leyenda.

La realidad es que el vocablo español «chaparra» es de origen vascuence, lengua hablada por los naturales de la provincia española de Vizcaya y de los pobladores del departamento francés de los Bajos Pirineos. Se escribe «txaparra» y significa ‘mata’, ‘árbol’ o ‘arbusto’ (de allí viene la palabra española «chaparral»); también significa ‘coche de caja ancha y poco elevada’, que se utilizaba antiguamente. Este nombre identifica a su vez a la encina o roble, árbol de poca altura y poblado de ramas, cupulífero, que produce bellotas y cuya madera es muy dura y compacta.

En el Diccionario provincial casi razonando de voces y frases cubanas se recoge que el chaparro (nombre sustantivado masculino) es un árbol o arbusto de sabana, ramoso, linda madera color castaño oscuro, dura, fibrosa, grano bien fino, identificado con el nombre científico de Curatella Americana Lin.

En la Enciclopedia Sopena editada en Argentina, está registrada Chaparra, proveniente del vasco con el significado de encina o roble como principal acepción. Mata baja y muy ramosa. Arbusto malpigiáceo de la América Central, de ramas nudosas, flexibles y resistentes, propias para hacer bastones.

Chaparra – según la misma fuente– es un distrito de la provincia de Camaná del departamento de Arequipa en el Perú, a la vez que El Chaparro constituye un municipio de Venezuela en el distrito de Arequipa, del estado de Anzuátegui y Chaparral también un municipio de Colombia en el departamento de Tolima, cerca del gran nevado de Huila.

En el Diccionario botánico de la Editorial Labor publicado bajo la dirección del doctor P. Font Quer se recoge que Chaparro proviene de Chaparra y este del vascuence azbarria, derivado de abarra, encina o roble. Mata de muchas ramas y poca altura.

El eminente sabio Juan Tomás Roig y Mesa, en su Diccionario botánico de nombres vulgares cubanos, clasifica al chaparro como un árbol silvestre de sabana, con las mismas características descritas anteriormente por Esteban Pichardo, agregando que pertenece a la familia de las Dileniáceas.

Se evidencia así la procedencia de este vocablo, traído a nuestras tierras por los colonizadores españoles, identificativo de una especie de arbusto similar a la encina o roble, clasificado por los más destacados botánicos cubanos y conceptuado en una enciclopedia argentina como originario de América Central.

Sus características morfológicas de escaso porte y cupulífero, ha dado lugar a que constituya sinónimo de pequeño e identifique a objetos o personas de poca talla, gruesa y rechoncha. De ahí achaparrado, achaparrarse, chaparrito, etc.

El hecho de que ese nombre lo lleven además diversos pueblos o comunidades de América del Sur, distritos y municipios de Perú, Venezuela y Colombia constituyen evidencias palpables de la procedencia del vocablo y de su acepción, que sirvió en esta parte del mundo, para identificar diversos lugares más tarde convertidos en pueblos o ciudades, respondiendo a la toponimia, por la existencia del curioso árbol.

En Chaparra, o en lo que hoy constituye el municipio de “Jesús Menéndez”, existen más de cincuenta sitios con nombres de plantas: consejos populares, barrios, comunidades, asentamientos poblacionales, caseríos, etc. Se aprecia el uso común de ellos, por lo que su geografía sustenta profusamente los nombres de las más diversas especies de la variada y rica flora de Cuba.

Fundación y desarrollo de Chaparra

El territorio que comprende el actual municipio correspondió desde los inicios de la conquista y la colonización a la Villa de San Salvador de Bayamo, como parte integral de la llamada costa norte de dicha demarcación.

No es hasta el siglo XVIII en que Holguín es distinguida con el título de Ciudad, dado el desarrollo que va alcanzando en su poblamiento y economía, por lo que obtiene el 18 de enero de 1752, por Real Cédula de Fernando VI la condición de Ayuntamiento. Chaparra, desde entonces, pasó a esta jurisdicción.

En 1756 el obispo Morell de Santa Cruz visita Holguín y consignó la existencia de 56 haciendas de ganado mayor y menor, 48 de menor, 42 vegas y 36 estancias. También que el resto de las tierras, aunque muy fértiles, de aguadas y abundantes pastos, se hallaban despobladas por falta de operarios para su cultivo, así como que sus pobladores vivían en gran miseria, especialmente los asentados lejos del camino real.

A partir de la colonización, las tierras de este vasto territorio fueron entregadas a los primeros pobladores de Bayamo y después a los vecinos de la Villa de Holguín, hasta que por Real Cédula se ordenó al Cabildo de Bayamo se abstuviera de proseguir haciendo mercedes por parte norte.

El documento más antiguo referido a Chaparra –que se conoce– data de noviembre de 1716, fecha en que el Ayuntamiento de Bayamo mercedó a los hermanos Salvador y Pedro de La Luz Guillén, un pedazo de tierra en el paraje de ese nombre, constituido por hato y corral, conformándose una hacienda en estas tierras que hasta entonces fueran realengas.

Todo parece indicar que los mencionados hermanos tuvieron en propiedad la hacienda alrededor de un cuarto de siglo, ya que el 6 de febrero de 1741 otorgaron escritura de venta a favor de Don Domingo Luis de la Torre Leyte Rodríguez, ante el Teniente de Justicia y Guerra, capitán S. Rodríguez González de Rivera y Ávila por valor de $ 60000.

La viuda de Leyte Rodríguez, nombrada Doña María Bello de Ávila Batista vendió a su hijo Don Silvestre de la Torre y Ávila la hacienda según escritura del 24 de julio de 1752 efectuado ante el escribano público del Cabildo Don Lorenzo Castellanos.

Al ser creado el Ayuntamiento de San Isidoro de Holguín y no poseer este los ingresos necesarios para gastos de administración solicitó del monarca español la propiedad de las tierras realengas existentes dentro de los límites establecidos, a lo que accedió Fernando VI por Real Cédula del 21 de mayo de 1757, pero adelantándose a la real disposición iniciaron el remate de tierras a los vecinos de la ciudad interesados en hacer usufructo de las mismas.

La hacienda El Vedado fue adjudicada a Don Esteban Rondón y Varona por escritura del 30 de mayo de 1753, por un valor estimado en doscientos pesos.