thumb|250px|El Château d'ÉcouenWeb oficial, fuente citada en château d'Écouen (1532-1567), uno de los châteaux renacentistas franceses en el valle del Oise, diseñado por el arquitecto Jean Bullant para Anne de Montmorency (1492-1567) a su regreso de las guerras de Italia. Hoy en día alberga el Musée national de la Renaissance.Web oficial, fuente citada en :fr:Musée national de la Renaissance thumb|Retrato de Francisco I, de Jean Clouet,Ficha en el Museo del Louvre ca. 1527-1530.

El Renacimiento francés () es la denominación historiográfica que describe el movimiento artístico y cultural acaecido en Francia entre finales del y principios del (a veces acotado entre el comienzo de las guerras de Italia (1494) y el edicto de Nantes (1598). Etapa de los tiempos modernos, el Renacimiento aparece en Francia después del inicio del movimiento en Italia y de su propagación a otros países europeos y por eso se considera parte del denominado Renacimiento nórdico, como extensión al norte de los Alpes del Renacimiento italiano, que en la primera mitad del no tuvo mucha proyección en Francia, por entonces inmersa en la guerra de los Cien Años.Obras de referencia generales:

Hampton. Timothy. Literature and Nation in the Sixteenth Century: Inventing Renaissance France (2003) 289p. Holt, Mack P. Renaissance and Reformation France: 1500-1648 (The Short Oxford History of France) (2002) excerpt and text search Knecht, R. J. The Rise and Fall of Renaissance France: 1483-1610 (2002) excerpt and text search Pitts, Vincent J. Henri IV of France: His Reign and Age (2008) Potter, David. Renaissance France at War: Armies, Culture and Society, c. 1480-1560, (2008) Robin, Diana; Larsen, Anne R.; and Levin, Carole, eds. Encyclopedia of Women in the Renaissance: Italy, France, and England (2007) 459p.

Como en Italia, sus rasgos característicos fueron la alegría de la vida, la confianza en el Hombre, el apetito por el saber, el espíritu de libre examen. Este movimiento se opuso a las mentalidades de la Edad Media y buscó nuevas formas de vida y de civilización. De hecho, las posibilidades nacidas de la difusión de la información gracias a la imprenta, y el descubrimiento del Nuevo Mundo más allá del Atlántico, cambiaron profundamente la visión del mundo de los hombres de esa época.Michelet, Renaissance et Réforme

El renacimiento francés es el tiempo de los pintores, de los escultores que fueron empleados por los reyes, en especial François I y Enrique II. Es la época de Leonardo da Vinci, que acabó su vida en Clos Lucé, pero también de la creación de la Escuela de Fontainebleau y de la llegada de los Médici a París en el .http://lionel.mesnard.free.fr/le%20site/4-1-paris-renaissance-1.html

El Renacimiento en Francia se considera habitualmente dividido en cuatro partes. El primer acto es el estilo Luis XII (1495-1530 aproximadamente) que forma la transición entre el gótico y el Renacimiento. Este primer estilo todavía se aprecia en 1515, sobre todo en el valle del Loira, donde la aceptación plena del renacimiento italiano se sintió con mayor rapidez. Al igual que en Italia, tres fases siguen después hasta el comienzo del , un Primer y un Segundo renacimiento franceses que terminan en el Manierismo.

Orígenes y especificidades del Renacimiento francés right|thumb|Tabla izquierda del Díptico de Melun, de Jean Fouquet, 1450. thumb|La llamada "ninfa de Fontainebleau",John Pope-Hennessy, Benvenuto Cellini, París, 1985. Fuente citada en Nymphe de Fontainebleau de Benvenuto Cellini, 1542. thumb|Retrato de Catalina de Médici, dibujo de François Clouet, ca. 1560. thumb|Retrato de Gabrielle d'Estrées y su hermana la duquesa de Villars, anónimo de la escuela de Fontainebleau, ca. 1594.

Al igual que en Italia, el Renacimiento en Francia se caracterizó por el triunfo del humanismo (alegría de vivir, confianza en el ser humano —optimismo antropológico—, inquietud y gusto por el saber con un espíritu de libre pensamiento). Su antropocentrismo cuestionó el teocentrismo medieval y busca nuevas formas de vida y civilización, utilizando las posibilidades del desarrollo económico, social y tecnológico de la Era de los Descubrimientos, y en especial por la difusión de la imprenta. La participación francesa en la navegación transatlántica fue menor y más tardía que la portuguesa o española (expediciones de Giovanni da Verrazzano, 1524 y Jacques Cartier, 1534). Las concepciones de los intelectuales y artistas franceses, incluyendo las formas de vida y pensamiento, se modifican a través del contacto directo con los italianos en el transcurso de las guerras de Italia. Fruto de un entusiasmo sin precedentes por la renovación en todos los ámbitos, en la creencia de estar en una nueva "Edad de Oro", se emprendió una verdadera "guerra contra la ignorancia" que cuestionaba la mayor parte de los aspectos de la cultura medieval. No obstante, la producción intelectual del puede considerarse la continuidad de los procesos de los siglos precdentes, en particular el resultado de la experiencia acumulada en numerosos ámbitos del conocimiento (botánica, cartografía, etc.) por todo tipo de personajes (navegantes, comerciantes, militares, misioneros, exploradores). Todo lo "nuevo" pretendía encontrar su fundamento en lo "antiguo", en la antigüedad clásica grecorromana que se quería hacer "renacer" de su olvido medieval, cuando en realidad dependía de lo que la propia cultura medieval había preservado desde su "oscuro" inicio o de lo que se venía recuperando desde la revolución del siglo XII.

En una visión muy fijada en el papel de la demanda artística de la corte real francesa, se ha considerado que el motor del Renacimiento artístico en Francia fue la elección de artistas italianos por Francisco I para trabajar en sus residencias regias, aún con una visible influencia gótica: los châteaux de la zona del Loira (los mal llamados "castillos del Loira" -un château no es un "castillo" o una fortaleza medieval, sino una residencia palaciega en un entorno rural, mientras que para denominar una residencia palaciega en un entorno urbano se usa la palabra palais-).

Tras el reinado centralizador de Luis XI (1461-1483), el poder del rey sobre sus súbditos es el del soberano de una verdadera monarquía autoritaria, que ha superado las limitaciones de la monarquía feudal, aunque no llega a los extremos que alcanzará en el la monarquía absoluta. El reinado de su biznieto Francisco I (1515-1547) se caracterizó por el intento de discutir la hegemonía europea a Carlos V (en buena parte sobre tierras italianas); mientras que la segunda mitad del significó la sangrienta división del reino en las guerras de religión (1562-1598), superada con la conversión al catolicismo del pretendiente protestante Enrique IV (Enrique de Navarra o de Borbón, al que se atribuye la frase "París bien vale una misa", 25 de julio de 1593). Y ya para el 26 de julio de 1596 se inició todo

Periodización: fases del Renacimiento francés

El Renacimiento en Francia se considera habitualmente dividido en cuatro partes. El primer acto es el estilo Luis XII (1495-1530 aproximadamente) que forma la transición entre el gótico y el Renacimiento. Este primer estilo todavía se aprecia en 1515, sobre todo en el valle del Loira, donde la aceptación plena del renacimiento italiano se sintió con mayor rapidez. Al igual que en Italia, tres fases siguen después hasta el comienzo del , un Primer y un Segundo renacimiento franceses que terminan en el Manierismo.

En cada etapa de su desarrollo, el arte del Renacimiento francés permaneció como un arte original, nacido del encuentro entre modelos italianos, artistas flamencos y peculiaridades francesas. Los modelos sin embargo cambiaron mucho entre 1495 y 1610 ya que los franceses admiraron sucesivamente el arte de finales del Quattrocento, el del Alto Renacimiento y después el manierismo. De estos encuentros sucesivos se originó una producción artística abundante, desordenada, y a veces difícil de comprender. Cuando se hace el balance, dos hechos básicos emergen: el arte francés "moderno" ha tomado forma a través de las grandes obras de mediados del mientras que alrededor del palacio real de Fontainebleau, "verdadera nueva Roma", nació bajo la voluntad del rey François I un importante centro artístico, que fue el único en Europa capaz de competir con los grandes centros de Italia y que será llamado escuela de Fontainebleau.

La situación nueva así creada controlará el futuro: anuncia la afirmación de un estilo "nacional" ya a mitad del y el futuro papel jugado por Versalles.

Renacimiento inicial

En la última parte del realizaron su obra artistas franceses de gran talento, como Jean Fouquet, con retratos sorprendentemente realistas y notables manuscritos iluminados. Estilísticamente se enlaza la tradición centroeuropea del gótico internacional (hermanos Limbourg, el corcel dorado) con dos fuertes influencias de gran vitalidad cultural: la de la corte de Borgoña con sus conexiones flamencas (lo que Huizinga denominó el "otoño de la Edad Media"), y la de las ciudades italianas del Quattrocento.

Alto Renacimiento thumb|right|Jardinera con cesta, grabado de Jacques Bellange, 1612.

El arte del periodo comprendido entre el reinado de Francisco I y el de Enrique IV estuvo fuertemente influenciado por el Cinquecento italiano, ya en su fase manierista, asociado a pintores como Miguel Ángel o Parmigianino. El Manierismo despliega una retórica visual caracterizada por figuras alargadas y elegantes, siendo la pintura de historia considerado el género más importante (jerarquía de géneros). Destacan los pintores Jean Clouet y su hijo François Clouet y los italianos Rosso Fiorentino, Francesco Primaticcio y Niccolò dell'Abbate (la denominada Escuela de Fontainebleau de 1531). Leonardo da Vinci vivió en Francia sus últimos años (1516-1519) bajo el patrocinio de Francisco I, pero salvo las obras que trajo consigo, no realizó ningún encargo para el monarca. En arquitectura fue destaca la presencia (entre 1496-1508) de Giovanni Giocondo quien, reclamado por Carlos VIII, acondicionó y rehabilitó diferentes construcciones (Pont Notre-Dame); así como la de Sebastiano Serlio, tanto por sus construcciones como por su tratado Los siete libros de la arquitectura (1537-1551), que condicionará a los arquitectos franceses de mayor importancia, como Philibert de l'Orme y Pierre Lescot.

En escultura, Benvenuto Cellini (Salero de Francisco I de Francia, 1539-1543) dejará una influencia clasicista que se mantuvo hasta el . Entre los escultores locales destacaron Jean Goujon y Germain Pilon.

Al tiempo que se trabajaba en los chateâux del Loira, en París la antigua fortaleza del Louvre se reconstruyó como un palacio urbano bajo la dirección de Pierre Lescot. Al oeste del Louvre, Catalina de Médici se hizo construir el Palais des Tulleries con extensos jardines y una gruta.

Las guerras de religión eclipsaron la producción artística, pero fomentaron la reflexión intelectual y la propaganda religiosa y política.

Bajo Renacimiento

La ascensión al trono de Enrique IV trajo un periodo de intenso desarrollo urbano en París, que incluyó la construcción del Pont Neuf, la Place DauphineBase Mérimée, ministère français de la Culture, fuente citada en Place Dauphine el Palais des Vosges o Palais Royal y partes del Palais du Louvre. El mismo rey reunió a los artistas de la denominada Segunda Escuela de Fontainebleau: Toussaint Dubreuil, Martin Fréminet y Ambroise Dubois. María de Médici, su segunda esposa y regente de Francia a su muerte, llamó a Rubens, que pintó obras de gran formato para el Palais du Luxembourg. Otro pintor flamenco que trabajó para su corte fue Frans Pourbus el Viejo.