El College of Arms o Heralds' College (literalmente Colegio de Armas o Colegio de los Heraldos) es una corporación real formada por oficiales de armas profesionales, que constituye la máxima autoridad heráldica en Inglaterra, Gales, Irlanda del Norte y algunos reinos de la Mancomunidad. Los heraldos son nombrados por el soberano británico y en ellos es delegada la autoridad de actuar en nombre de la Corona en las materias de heráldica, investigación genealógica, concesión de nuevos escudos de armas y registro de pedigrees. Oficialmente, el Colegio también es el organismo oficial responsable de los asuntos relacionados con el izamiento y uso de banderas en tierra, y mantiene un registro oficial de estas y otros símbolos nacionales. Aunque el Colegio es parte de la casa real del Reino Unido, es autofinanciado y no recibe fondos públicos.
Fundado por Carta Real en 1484 por Ricardo III de Inglaterra, el Colegio es una de las pocas autoridades heráldicas que quedan en Europa. Dentro del Reino Unido, existen dos autoridades de ese tipo: la Corte del Lord Lyon en Escocia y el Colegio de Armas para el resto del país. El Colegio ha tenido su hogar en la City de Londres desde su fundación, y ha estado en su ubicación actual, en la Queen Victoria Street, desde 1555. El Colegio también consulta y se ocupa de la planificación de varias ceremonias como coronaciones, funerales de Estado, el oficio anual de la Jarretera y la ceremonia de apertura del Parlamento. Heraldos del Colegio acompañan al soberano en muchas de estas ocasiones.
Historia
Fundación thumb|right|250px|Ilustración de Ricardo III, fundador del Colegio, su esposa Ana Neville y su hijo Eduardo, príncipe de Gales, con sus cimeras y divisas heráldicas en el armorial de Rous, pintado por John Rous hacia 1483-1485 para el conde de Warwick.
El interés del rey Ricardo III en la heráldica fue demostrado por dos armoriales importantes que se encontraban en su poder. Cuando aún era duque de Gloucester y lord alto condestable de Inglaterra para su hermano Eduardo IV, supervisó a los heraldos e hizo planes para la reforma de su organización. Poco después de su ascensión al trono, nombró a Sir John Howard duque de Norfolk y Conde mariscal de Inglaterra, quien se convirtió en el primer miembro de su familia en poseer ambos títulos.
En el primer año de su reinado, los heraldos reales se constituyeron como una corporación gracias a una carta real fechada el 2 de marzo de 1484, bajo el nombre, en latín de Le Garter regis armorum Anglicorum, regis armorum partium Australium, regis armorum partium Borealium, regis armorum Wallæ et heraldorum, prosecutorum, sive pursevandorum armorum, traducido como «el Rey de Armas de la Jarretera de Inglaterra, el Rey de Armas de las Tierras del Sur, el Rey de Armas de las Tierras del Norte, el Rey de Armas de Gales, y todos los otros heraldos y persevantes de armas». (traducido desde el latín por el autor) La carta sigue, afirmando que «por el momento [los heraldos] deberán ser en perpetuidad una corporación de hecho y nombre, y deberán mantener una sucesión ininterrumpida». Este documento, titulado Literæ de incorporatione heraldorum, se encuentra ahora en el Museo Británico. Se ha hallado evidencia de que, antes de esta carta, los heraldos reales ya habían actuado como una corporación, de ciertas maneras, desde al menos 1420. No obstante, esta carta real sigue siendo el documento sobreviviente más antiguo que menciona al capítulo de heraldos como una corporación con personalidad jurídica. La carta delinea la investidura de los oficiales de armas, su jerarquía, los privilegios que les son concedidos y su jurisdicción sobre todos los asuntos heráldicos en el Reino de Inglaterra.
El rey permitió al Colegio tener y usar un solo sello, y les comandó encontrar un capellán que celebrara misa diaria para él mismo, su esposa Ana Neville, la reina consorte, y su hijo y heredero Eduardo. Al Colegio también se le concedió una casa llamada Coldharbour (anteriormente llamada Poulteney's Inn) en la Upper Thames Street, dentro de la parroquia londinense de All-Hallows-the-Less, para su uso como lugar de registro y espacio para los heraldos. Se decía que la casa, construida por Sir John de Pulteney, cuatro veces Lord alcalde de Londres, había sido una de las más grandiosas en la City.
Diversas suertes thumb|right|upright|El Libro del Príncipe Arturo, un armorial hecho para Arturo, príncipe de Gales, c. 1520, mostrando el amplio uso de los leones en la heráldica inglesa.
La derrota y muerte de Ricardo III en Bosworth fue un doble golpe para los heraldos, ya que perdieron a su patrono, el Rey, y a su benefactor, el Conde Mariscal, quien también fue muerto. El victorioso Enrique Tudor fue coronado como Rey Enrique VII poco después de la batalla. El primer parlamento de su reinado, en 1485, aprobó una Ley de Reasunción, por la cual grandes concesiones hechas por sus dos predecesores a sus partidarios fueron canceladas. Si esta ley afectó el estatus de la carta real del Colegio es debatible; no obstante, la ley facilitó a la Corona la recuperación de hecho de Coldharbour. Enrique le entregó la casa a su madre Margarita Beaufort, de por vida. Esto debido a que se suponía que la casa había sido entregada a John Writhe, rey de armas principal de la Jarretera, y no a los heraldos como una corporación. Como resultado, los heraldos quedaron desprovistos y muchos de sus libros y registros se perdieron. A pesar de este trato por parte del rey, sus posiciones como miembros de la corte real permanecieron, y eran obligados por el monarca a atenderlo constantemente (aunque por turnos).
Del reinado de Enrique VIII se ha dicho que «en ningún otro momento desde su fundación ha estado [el Colegio] en mayor estima ni en empleo más completo, que en este reinado». Enrique VIII era aficionado a la pompa y la magnificencia, por lo que dio a los heraldos muchas oportunidades de ejercer sus roles en la corte. Además, se esperaba que los miembros del Colegio partieran a cortes extranjeras en misiones, ya fuese para declarar la guerra, acompañar ejércitos, convocar guarniciones o entregar mensajes a generales y potentados extranjeros. Durante su magnífica reunión con Francisco I de Francia en el Campo de la tela de oro, Enrique llevó consigo a dieciocho oficiales de armas, probablemente todos los que tenía, para regular muchos torneos y ceremonias que se realizaron en el lugar.
thumb|left|300px|Oficiales del Colegio cabalgan en procesión al torneo de Westminster, en un rollo de torneo hecho durante el reinado del rey Enrique VIII en 1511. Los persevantes de la izquierda son identificados por sus tabardos invertidos, mientras que la figura de la derecha (con el sombrero negro) es probablemente Thomas Wriothesley, rey de armas principal de la Jarretera.
Sin embargo, las peticiones del Colegio al rey y al duque de Suffolk en 1524 y 1533 para el retorno de su sala capitular fueron rechazadas, y los heraldos tuvieron que tener sus capítulos en el lugar donde se encontraba la corte en ese momento. Incluso recurrieron a reunirse en las casas de sus miembros, en gremios e incluso en un hospital. Además, el hábito de Enrique VIII de ascender damas de súbditas a reinas, y concederles numerosos aumentos heráldicos, que también se extendían a sus familias, fue considerado peligroso para la ciencia de la heráldica. El reconocido anticuario y heraldista Charles Boutell comentó en 1863 que «las armas de la reina Ana Bolena son las primeras que ejemplifican el uso, introducido por Enrique VIII, de conceder a sus consortes 'aumentos' a sus armas paternas. Es una chocante ilustración de la condición degenerada de la heráldica en tiempos del segundo soberano Tudor».
Fue también durante su reinado, en 1530, que Enrique VIII confirió al Colegio uno de sus deberes más importantes por casi un siglo: las visitas heráldicas. Los reyes de armas provinciales eran comisionados por orden real a entrar en todas las casas e iglesias y les era concedido el poder de desfigurar y destruir todas las armas usadas ilegalmente por cualquier caballero, señor o gentilhombre. Para el tiempo de la disolución de los monasterios este deber se tornó aún más importante, puesto que los monasterios eran los depositarios de los registros genealógicos. A partir de entonces, todos los registros genealógicos y el deber de registrarlos fueron subsumidos por el Colegio. Las visitas heráldicas eran asuntos serios, y muchos individuos eran acusados y altamente multados por romper las leyes heráldicas. Cientos de estas visitas fueron realizadas hasta bien entrado el , ocurriendo la última en 1686.
Refundación thumb|right|upright|Armorial de concesiones de armas durante el Período Tudor, por Sir Thomas Wriothesley, c. 1528
El Colegio encontró una patrona en María I, aunque esto debió haber sido vergonzoso para ambas partes, después de que los heraldos proclamaran inicialmente el derecho al trono de su rival, Juana Grey. Cuando el rey Eduardo VI murió el 6 de julio de 1553, Juana Grey fue proclamada reina dos días después, primero en Cheapside y luego en Fleet Street por dos heraldos, trompetas sonando ante ellos. Sin embargo, cuando el apoyo popular pasó al lado de María, el Lord Alcalde de Londres y sus consejeros, acompañados por el rey de armas principal de la Jarretera, dos heraldos más y cuatro trompetistas volvieron a Cheapside para proclamar esta vez la ascensión de María como reina legítima. La excusa del Colegio fue que, en su primer acto, habían sido obligados por el duque de Northumberland (el suegro de Juana Grey, quien fue posteriormente ejecutado), una excusa que María aceptó.
La reina y su esposo (y co-soberano) Felipe II de España le concedieron al Colegio una nueva casa llamada Derby Place o Derby House, con una nueva carta, fechada el 18 de julio de 1555 en el Palacio de Hampton Court. La casa fue construida por Thomas Stanley, I conde de Derby, quien se casó con lady Margaret Beaufort en 1485 y fue creado conde de Derby en 1485. La casa databa de 1503 y fue entregada por el III conde en 1552 o 1553 a cambio de algo de tierra. La carta especificaba que la casa «les permitiría [a los heraldos del Colegio] reunirse y consultar, y estar de acuerdo entre ellos, por el bien de su oficio, y que los registros y armoriales estén más segura y convenientemente depositados». El documento también volvía a instituir a los tres reyes de armas, seis heraldos y todos los otros persevantes y oficiales, y a sus sucesores, en una corporación con sucesión perpetua. Un nuevo sello de autoridad, con el escudo grande del Colegio, fue también tallado. El 16 de mayo de 1555, fue usado el nombre the House of the Office of Arms; posteriormente, en mayo de 1566, se usó our Colledge of Armes y, en enero de 1567, our House of the College of the office of arms.
Derby Place estaba situada en la parroquia de St Benedict and St Peter, al sur de la Catedral de San Pablo, más o menos en la actual ubicación del Colegio. Existen registros de los heraldos llevando a cabo modificaciones a la estructura de Derby Place durante muchos años. Sin embargo, pocos registros de su apariencia han sobrevivido, a excepción de la descripción de que los edificios formaban tres lados de un cuadrilátero y que se entraba por una puerta con un rastrillo en el lado oeste. En el lado sur, cerca de donde hoy se encuentra la Queen Victoria Street, había una gran salón en la punta oeste. La cuenta del fogaje de Derby Place de 1663, descubierta en 2009 en los Archivos Nacionales en Kew, mostraba que el edificio tenía alrededor de 32 cuartos, que eran el lugar de trabajo así como el domicilio para once oficiales de armas.
thumb|left|upright|Escudos del Colegio y sus reyes de armas, en el armorial pintado por Thomas Lant cerca de 1595. Muestra las armas del de la Jarretara, de Clarenceux, de Norroy y de Úlster. El mueble adicional en el primer cuartel de los primeros dos escudos no aparece después.