La Quinta de San Pedro Alejandrino es una antigua hacienda situada en Santa Marta, en el norte de Colombia. Ocupa la casa y algunos terrenos de una hacienda del dedicada a la producción de ron, melaza, y panela. Simón Bolívar pasó allí sus últimos días y falleció el 17 de diciembre de 1830. Se encuentra ubicada en el barrio Mamatoco. Alberga el Altar de la Patria, un Museo de Arte Contemporáneo, un jardín botánico y las instalaciones coloniales de la hacienda propiamente dicha. Esta incluye un bosque que limita con el río Manzanares. Es uno de los mayores atractivos turísticos de Santa Marta y es administrada por la Fundación Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo.
Estructura
Fue fundada en Santa Marta el 2 de febrero de 1608 por el canónigo de la Catedral de Santa Marta Francisco de Godoy y Cortesía con el nombre de La Florida San Pedro Alejandrino. Lleva su nombre en memoria del mártir español Pedro de Godoy. Cambió 15 veces de propietarios; entre los cuales destacan apellidos como Mondragón, Orozco, Zubiría y De Mier entre otros.
El 9 de enero de 1808 Faustino de Mier y Theran compró la hacienda por $11.773 pesos oro, pero años más tarde le fue confiscada dicha propiedad por no colaborar con la causa patriota. A finales de la segunda década del esta hacienda fue adjudicada al hidalgo español Joaquín de Mier y Benítez, hombre de negocios, quien intensificó la producción. Al fallecer Joaquín en 1861, heredó la hacienda su hijo Manuel Julián, quien con quien el terreno entró en un proceso de decadencia y abandono.
El 2 de febrero de 1891 el Magdalena compra 200 hectáreas de la hacienda por 24000 pesos para conservarla. En 1891 se realizó la primera restauración para aproximarla al estado que presentaba en 1830; años más tarde es declarada Monumento Nacional Histórico.
Sector social o residencial
Casa principal
thumb|Estatua de Bolívar.
Considerado el sitio más importante pues en una de sus alcobas fue donde falleció Bolívar. Dentro de esta casa principal se encuentran unos jardines internos que le dan un estilo colonial a la Hacienda. Las construcciones antiguas de la Quinta de San Pedro Alejandrino se encuentran pintadas de color amarillo ocre, entre ellas sobresale la Casa Principal; considerada como el sitio más importante de esta hacienda, pues en una de sus alcobas exhalo su último suspiro Bolívar. Alrededor de la Casa Principal se encuentran algunos árboles centenarios: un samán, una ceiba y dos tamarindos.
Estos últimos son los más mencionados por la tradición histórica porque en medio de ellos colocaron la hamaca de Bolívar cuando llegó a la hacienda; estas especies de árboles, acompañada de la variada flora y fauna presentes en la hacienda, constituyen la colección del Jardín Botánico, el cual se extiende sobre la totalidad de su área, con especies de plantas pertenecientes al bosque seco tropical de la región. En el Jardín Botánico se encuentran diferentes colecciones de plantas entre las cuales se pueden mencionar las cactáceas, palmetum, ornamental, xerofítica, maderable entre otras.
En la parte central del jardín hay una escultura de Bolívar en Mármol de Carrara que fue hecha en Italia por el profesor genovés Pedro Montarsolo Victorio; fue un regalo del Magdalena y se instaló el 2 de febrero de 1891.
La casa principal se divide en los siguientes trece salas o cuartos.
Capilla u Oratorio: La Capilla donde reposan los restos del médico Alejandro Próspero Révérend. En este lugar se encuentra la imagen de San Pedro Alejandrino patrono de la hacienda, la cual fue traída de Cádiz (España) por Francisco de Godoy.
Sala principal: En la sala principal de la casa quinta se encuentran algunas pinturas de los personajes de la historia de la hacienda: un óleo de Bolívar de 1812, obra es del artista español Ignacio Elizaran Txapartegi; también hay un óleo de Joaquín de Mier y otro de Alejandro Próspero Reverend. De igual forma se conserva un óleo, copia de la acuarela del inglés Edward Mark; artista que en 1842 plasmó el ambiente campestre que tenía la hacienda a la llegada de Bolívar en el año de 1830.
Alcoba: La alcoba es el sagrado recinto donde murió Bolívar, el 17 de diciembre de 1830 a la una de la tarde. En la actualidad se conserva la cama (catre de campaña) donde murió Bolívar cubierta por la Bandera de Colombia, hay además un armario, una escupidera y un sillón de terciopelo rojo desde donde Bolívar dictó sus últimos legados el diez de diciembre de 1830, el Testamento y su Última Proclama.
De igual forma en la alcoba principal se observa un reloj de origen alemán que detuvo en el tiempo el general Mariano Montilla tres minutos cincuenta y cinco segundos después de la muerte de Bolívar.
En una de las paredes de la alcoba donde muere Bolívar se conserva un óleo del artista colombiano Simón Celis, quien presenta a Bolívar con un carácter fuerte, en posición erguida dotado de una marcada elegancia; este efecto es percibido a través del vestuario, el cual tiene un color negro que connota elegancia, contrastando a su vez con el color blanco del pantalón y de los guantes; a ello se suman las aplicaciones en dorado que lleva la casaca de Bolívar, demostrando un personaje dotado de autoridad y poder.
Biblioteca: Con libros mayoritariamente en francés, que le pertenecieron a Alejandro Próspero Réverénd. Recién llegado Bolívar a la hacienda, Joaquín de Mier conduce a Bolívar a su humilde biblioteca, al ingresar a este recinto Bolívar sostiene una breve conversación donde le expresa: "Don Joaquín, su biblioteca no es humilde, atesora los más grandes escritos de la historia"; se refería a las obras Gil Blas de Santillana y El Quijote de la Mancha.
En la biblioteca se encuentran muebles de la época, algunos contienen libros de autores franceses, ingleses, griegos, españoles e italianos; grandes obras clásicas del . Se destacan: La Vulgata Latina (Tomo 3 del A.T) 1819, la Historia de las Indias de Bartolomé de las Casas 1522, la Histoire naturelle de Buffon 1792, la Historia de las Fiestas de la Iglesia de Joaquín Castellot 1788, también se encuentran algunos libros que datan de 1800 a 1924 cuyos temas centrales están relacionados con el periodo de la Independencia, Historia Bolivariana, Historia general de Colombia, filosofía y botánica, entre otros.
Cuarto de Baño: Hay una puerta lateral en la alcoba principal que conduce al cuarto de baño, en este lugar se conserva un bidé compuesto por un aguamanil de porcelana, las tazas sanitarias y una tina de mármol blanco italiano. El Médico expresa en sus memorias que Bolívar recibía un baño emoliente tibio para su mejoría, los primeros días de estancia en la hacienda.
Sala de Fumar: La sala de fumar, anteriormente conocida como sala de costuras, fue acondicionada como sala para fumadores a la llegada del Bolívar, ya que su delicado estado de salud no le permitía inhalar fuertes olores. Se conserva además en este lugar una licorera con bordes de oro la cual perteneció a Joaquín De Mier y fue utilizada por Bolívar.
Comedor: Se encuentra una mesa de extensión, 4 sillas cuyos fondos están tejidos en palma de iraca, parte de la vajilla de porcelana de Sèvres perteneciente a la familia de Mier, estos artefactos están en una urna de vidrio para su mayor protección. Cocina: Es una cocina propia del , encontramos un matate, que era una piedra donde se trituraban las especies, un pilón, 5 fogones y un horno con forma de iglú. Repostería: En este lugar se hacían los panes y postres de la época, hay dos jarrones de barro donde se almacenaba el agua para mantenerla a buena temperatura, también hay dos filtros con los cuales se purificaba el agua. En este lugar se realizó la necropsia de Bolívar por su médico Alejandro Próspero Reverán en las horas de la tarde del 17 de diciembre de 1830 (mismo día de la muerte de Bolívar). Caballeriza: En la caballeriza se encuentra el coche Berlina, el cual trajo a Bolívar desde la actual Casa de la Aduana, antiguamente llamado Consulado Español hasta la quinta el 6 de diciembre de 1830. Alcobas de huéspedes: Había dos alcobas de huéspedes en la casa, pero estas actualmente se convirtieron en salas temáticas: Sala del Centenario y Sala de Independencia. Sala del Centenario: Recuerdos de la celebración del primer centenario de la muerte de Bolívar. Sala de Independencia: Se encuentran imágenes de personajes ejemplares que apoyaron a Bolívar y su causa, así como un óleo que representa la Batalla de Boyacá librada el 7 de agosto de 1819. Sala Bolivariana: Funcionó en este espacio la oficina de Joaquín de Mier y Benítez, actualmente es un espacio donde se le rinde tributo a Bolívar. Encontramos en ella una escultura tamaño real de Bolívar, muchos objetos pertenecientes a su persona, un daguerrotipo de su matrimonio con María Teresa Rodríguez Del Toro, óleos de sus dos padres, María Concepción Palacios y Juan Vicente Bolívar y Ponte, y "La visión del peregrino" que es un óleo que plasma el sueño de su maestro Simón Rodríguez un año después de la muerte de Bolívar.
Sector laboral Este conjunto hace parte de estas construcciones donde funcionó el viejo ingenio en el cual se procesaba la caña de azúcar para la elaboración de panela, miel y ron que era comercializado por la flotilla de barcos de Joaquín De Mier por todo el Caribe. Estas construcciones datan del y comprenden a las siguientes edificaciones: Bagacera: lugar destinado al almacenamiento del desecho de la caña de azúcar, o bagazo. Trapiche: Es sin duda el más importante, es el símbolo de la producción panelera, pues allí se molía la caña, y se hacía la panela. Se caracteriza por sus gruesos muros de contención y su techo en forma de cónica. Destilería: Aquí se destilaba en grandes calderas y alambiques la miel de la caña, para obtener el ron de caña. Sótano: Tenía como función albergar y guardar los barriles, para conseguir un mejor añejo.
Sector moderno thumb|Altar de la Patria. thumb|Teatro al aire libre Joaquín De Mier y Benítez.
Altar de la Patria
Construido en 1930 para honrar la memoria de Bolívar al cumplirse el primer Centenario de su muerte, durante el Gobierno de Enrique Olaya Herrera, el Altar de la Patria hace parte del conjunto de edificaciones modernas de San Pedro Alejandrino.
La obra es de estilo republicano. Fue diseñada por el arquitecto Gustavo Santos Caballero y dirigida por Manuel Carrerá. Las esculturas neoclásicas del interior fueron elaboradas por los artistas Augusto Rossi y Helmeregildo Luppi, formados en la escuela del famoso escultor Pietro Tenerani en Roma.
El Altar de la Patria fue inaugurado en 1942 durante el gobierno de Eduardo Santos.
Emplazada frente al altar se encuentra la Plaza de Banderas, construida en 1980, rinde honores a Bolívar al conmemorarse los 150 años de su muerte. Allí permanecen izadas todas las banderas de América, como expresión del sueño de unidad continental.
Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo La idea de un Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo en La Quinta surgió por parte del pintor Armando Villegas. Contó el respaldo de otros artistas, de las autoridades regionales y del presidente Belisario Betancur. Fue inaugurado el 24 de julio de 1986.
La colección Nace en 1986 para recoger una muestra de la producción artística contemporánea de los países bolivarianos. No abarca todo el universo plástico del arte latinoamericano, pero sí ejemplos notables de movimientos y tendencias. El indigenismo nace en México y se expande por América Latina. Está representado por obras como las de Enrique Tábara, Eduardo Kingman, Oswaldo Guayasamín y Luis Alberto Acuña, que lideraran los movimientos de pintura indigenista en Ecuador y Colombia.