thumb|upright=1.8|Producto interno bruto de los EE. UU. entre 1910 y 1960, con los años de la Gran Depresión (1929-1939) sombreados.

Las causas de la Gran Depresión en Estados Unidos en los años previos a la Segunda Guerra Mundial son un tema de debate activo entre los economistas, y forma parte de un debate de mayor magnitud acerca de la crisis económica, a pesar de que la creencia popular es que la Gran Depresión fue causada por el Crac del 29. Los eventos específicos en materia económica que tuvieron lugar durante la Gran Depresión han sido estudiados a fondo: una deflación en activo, y precios de mercancía, caídas dramáticas en la demanda y crédito, y desorganización del comercio, resultando finalmente en el crecimiento del desempleo y por lo tanto de la pobreza. Sin embargo, los historiadores carecen de consenso para determinar la relación causal entre diversos eventos y la política económica del gobierno como causa de la Depresión.

Las teorías actuales pueden ser en general clasificadas en dos puntos de vista principales y diversos puntos de vista heterodoxos.

En primer lugar, existen teorías guiadas por la demanda, como el Keynesianismo y la economía institucional, estas, argumentan que la recesión fue causada por el subconsumo y la sobre-inversión causando así una "burbuja económica”. Estas teorías establecen que una pérdida de confianza a gran escala condujo a una repentina reducción de consumo y gasto de inversión. Una vez que el pánico y la deflación se apoderaron de la situación, muchas personas creyeron que podían evitar pérdidas futuras manteniéndose alejadas de los mercados. La gente creyó rentable mantener efectivo, pues, a medida que los precios caían más, una suma determinada de dinero podía comprar aún más bienes. Esta tendencia agravó aún más la caída de la demanda.

En segundo lugar están los monetaristas, quienes creen que la Gran Depresión comenzó como una recesión ordinaria, pero que errores significativos por parte de las autoridades en política monetaria (especialmente la Reserva Federal), provocaron una reducción en la oferta de dinero que agravó fuertemente la situación económica, haciendo que una recesión se convirtiera en la Gran Depresión. Relacionados con esta explicación, se encuentran aquellos que señalan que la deflación de la deuda hizo que los prestatarios debieran más que nunca en términos reales.

Existen también varias teorías heterodoxas que rechazan las explicaciones de los Keynesianos y los monetaristas. Algunos seguidores de la nueva economía clásica han argumentado que varias políticas del mercado laboral impuestos al comienzo, causaron la longitud y severidad de la Gran Depresión. La Escuela Austriaca de Economía se centra en los efectos macroeconómicos de la oferta de dinero y como las decisiones de la banca central pueden conducir a las malas inversiones. El punto de vista de la economía marxista percibe a la Gran Depresión, junto con todas las demás crisis económicas, como un síntoma del clasismo y la inestabilidad inherente del modelo capitalista.

Explicaciones teorías generales

Principales teorías

Keynesianismo El economista John Maynard Keynes en 1936 estableció que hay diversas razones por las cuales los mecanismos autocorrectores que los economistas argumentan deberían funcionar durante una recesión, en realidad podrían no funcionar. En su libro Teoría general del empleo, el interés y el dinero, Keynes introdujo conceptos que tenían como intención explicar la Gran Depresión. Un argumento para una política no intervencionista durante una recesión era que si el consumo caía debido al ahorro, el ahorro haría que la tasa de interés cayera. De acuerdo con los economistas clásicos, tasas más bajas de interés llevarían a un incremento en la inversión y la demanda permanecería constante.

Sin embargo, Keynes sostiene que existen buenas razones por las que la inversión no aumentaría necesariamente como respuesta a una caída en las tasas de interés. Las empresas invierten sobre la base de las expectativas de ganancia que tienen. Por lo tanto, si una caída en el consumo parece ser a largo plazo, los negocios que analicen la tendencia reducirán las expectativas de ventas futuras. De este modo, lo último que les interesa es invertir para incrementar la producción futura aunque las bajas tasas de interés hagan que el capital sea barato. En ese caso, la economía puede verse arrojada a una caída general debido a la disminución en el consumo.Keen 2000, p. 198. De acuerdo con Keynes, esta dinámica de autorefuerzo fue lo que ocurrió durante la Depresión, donde las bancarrotas eran comunes y la inversión, que requería cierto grado de optimismo, se presentaba con muy poca frecuencia. Este punto de vista es comúnmente caracterizado por economistas en oposición a la ley de Say.

La idea de que la reducción en la inversión de capital fue una causa de la depresión es un tema central en la Teoría del Estancamiento Secular.

Keynes sostiene que si el Estado gasta más dinero para recuperar el dinero gastado por los consumidores y las empresas, las tasas de desempleo descenderían. La solución consiste en que el Sistema de la Reserva federal "emitiera moneda para que el gobierno federal tomara prestada y gastara" y recortar los impuestos en lugar de elevarlos, para lograr que los consumidores gasten más, y otros factores benéficos.Caldwell, J., & O'Driscoll, T. G. (2007). What Caused the Great Depression?. Social Education, 71(2), 70-74 En Estados <<unidos, el presidente Hoover decidió hacer lo opuesto a lo que Keynes consideraba la solución, y permitiría que el gobierno federal subiera excesivamente los impuestos para reducir el déficit presupuestario generado por la depresión. Keynes estableció que más trabajadores podrían ser empleados disminuyendo las tasas de interés, alentando a las firmas a pedir préstamos y aumentar la producción. El empleo habría prevenido que el gobierno se viera en la necesidad de gastar más y más dinero a través del aumento de la cantidad a la que los consumidores gastarían. La teoría de Keynes fue confirmada por la duración de la Gran Depresión en los Estados Unidos y las constantes tasas de desempleo. Las tasas de empleo comenzaron a elevarse como preparación para la Segunda Guerra Mundial a través del incremento del gasto gubernamental. " A la luz de estos desarrollos, la explicación Keynesiana de la Gran Depresión fue altamente aceptada por los economistas, historiadores y políticos".

Monetarista thumb|La Gran Depresión desde un punto de vista monetarista. En 1963 en su libro Historia Monetaria de Estados Unidos, Milton Friedman y Anna Schwartz colocaron su caso para una diferente explicación de la Gran Depresión. Esencialmente, la Gran Depresión, desde su punto de vista, fue causada por la caída en la oferta de dinero. Friedman y Schwartz escriben: "A partir de la cima cíclica en agosto de 1919 a un valle cíclico en marzo de 1933, la existencia de dinero cayó por más de un tercio". El resultado fue lo que Friedman llama la "Gran Contracción", un periodo de caída de ingreso, precios, y empleo causado por los efectos asfixiantes de una oferta restringida de dinero. Friedman y Schwartz afirman que las personas querían poseer más dinero del que la Reserva Federal ofertaba. Como resultado las personas acumulaban el dinero a través de un menor consumo. Esto provocó una contracción en el empleo y la producción debido a que los precios no eran lo suficientemente flexibles para caer inmediatamente. El fallo de la Reserva Federal consistió en no darse cuenta de lo que estaba sucediendo y no emprender una acción correctora.Paul Krugman, "Who Was Milton Friedman?" New York Review of Books Volume 32, Number 32 · February 3, 2007 online community

Después de la depresión, las principales explicaciones de esta tendían a ignorar la importancia de la oferta de dinero. Sin embargo, desde el punto de vista monetarista, la Depresión fue «de hecho un trágico testimonio de la importancia de las fuerzas monetarias»Friedman 1965, p. 4. Desde su punto de vista, el fallo de la Reserva Federal a la hora de lidiar con la Depresión no fue una señal de que la política monetaria fuera impotente, sino de que la Reserva Federal implemento las políticas incorrectas. Ellos no manifiestan que la Reserva "causó" la depresión, únicamente que falló en utilizar políticas que habrían impedido que la recesión se tornara en una depresión.

Durante el periodo posterior a la guerra civil estadounidense y a principios del , Estados Unidos y Europa habían adoptado un patrón oro obligatorio por el gobierno. La economía de Estados Unidos durante este periodo atravesó varios ciclos de abundancia y escasez. Las depresiones comúnmente parece que fueron desencadenadas por pánicos bancarios, los más significativos ocurrieron en 1873, 1893, 1902, 1907 y 1920. Antes del establecimiento de 1913 de la Reserva Federal, el sistema bancario estadounidense había lidiado con esas crisis en (como el pánico de 1907) mediante la suspensión de la convertibilidad de los depósitos a efectivo. Comenzando en 1893, hubo esfuerzos de crecimiento por instituciones financieras y negocios para intervenir durante esas crisis, proveyendo liquidez a los bancos que estaban quebrando. Durante el pánico bancario de 1907, una coalición ad hoc montada por J. P. Morgan exitosamente intervino en esa dirección, cortando de ese modo el pánico, lo cual fue la razón por la que la depresión habría normalmente seguido a un pánico bancario. No ocurrió en esta ocasión. Una petición de algunos de una versión gubernamental de esta solución, resultó en el establecimiento de la Reserva Federal.*

Pero en 1928–32, la Reserva Federal no actuó para proveer liquidez a los bancos que estaban quebrando. De hecho, su política contribuyó a la crisis bancaria permitiendo una repentina contracción de la oferta de dinero. Durante los estruendosos años 20, el banco central había fijado como su principal objetivo la "estabilidad de precios", en parte porque el gobernador de la Reserva Federal de Nueva York, Benjamin Strong, era un discípulo de Irving Fisher, un economista muy reconocido, quien popularizó la estabilidad de precios como un objetivo monetario. Había mantenido el número de dólares en una cantidad que los precios de los bienes en la sociedad parecían estables. En 1928, Strong falleció, y con su muerte esta política llegó a su fin, para ser reemplazada por una doctrina de cuentas reales, requiriendo que todas las divisas o valores tuvieran bienes materiales respaldándolos. Esta política permitió que la oferta de dinero de Estados Unidos cayera más de un tercio de 1929 a 1933.Gold Standards and the Real Bills Doctrine in US Monetary Policy, Richard H Timberlake, published in Econ Journal Watch, August 2005 –