miniaturadeimagen|Familia montuvia por Manuel Rendón Montubio es el nombre que recibe el tradicional jinete y campesino de la Costa ecuatoriana. Para algunos y la real academia española debe escribirse Montuvio, pero para el campesino ecuatoriano su expresion tradicional y ancestral es MONTUBIO porque expresa hasta la forma de hablar del campesino ecuatoriano.Para algunos su nombre se debe al arte de montar a caballo, lo que le convertiría en el arquetipo del vaquero de la costa del Pacífico de Ecuador —mientras el chagra es el vaquero de la Sierra de Ecuador— con un rol similar al de los llaneros de Colombia y Venezuela.Su vestimenta incluye un sombrero alado, una camisa ligera, pantalón de tela y botas, un machete, el gancho y un caballo para transportarse.
Según el censo ecuatoriano de 2022 los montuvios representan el 7,7 % de la población del Ecuador, lo que significa que en el 2022 más de 1 304 994 ecuatorianos se identificaron como montuvios. El censo también mostró que la mayor parte de los montuvios se encuentran en las provincias del Guayas, Manabí y Los Ríos.
Etimología y definición
Definición Según el CODEPMOC (Consejo Nacional del Pueblo Montuvio del Ecuador), los montuvios se definen como:
Lo montuvio es una cultura ligada a la agricultura y la vaquería, no una etnia, puesto que está conformado por mestizos que comparten una cultura propia y que se diferencia de la cultura mestiza en general, del pueblo. Al ser una cultura antes que etnia, el principio de autoidentificación permite a distintas personas pertenecer al pueblo montuvio siempre y cuando compartan los rasgos culturales característicos.Además, es una cultura exclusiva, de Ecuador que se encuentra en un accidente geográfico que solo se encuentra dentro de los límites de este país (el Golfo de Guayaquil, la cuenca del Río Guayas y la provincia de Manabí). Esto lo diferencia de la cultura indígena andina que a través del idioma quichua y festividades como el inti raymi, comparte cultura con los indígenas de Perú. De la misma manera los afroecuatorianos comparten cultura y cosmovisión afro con el pacífico Colombiano. No quiere decir que lo indígena y afroecuatoriano no sea propio de Ecuador, sino que no es exclusivo, a diferencia del montuvio que es netamente ecuatoriano. Por esta razón los montuvios tienen una importancia cultural muy grande para Ecuador (además de su rol protagónico en la historia a través de la Revolución liberal), y han influido de manera importante en la literatura, la gastronomía, la música y la vestimenta, esto último a través del sombrero de paja toquilla, que fue considerado como "símbolo de la ecuatorianidad".
Etimología 320x320px|miniaturadeimagen|Paisaje silvestre del Corregimiento de Guayaquil. En 1934, tras la publicación del libro "Los Sangurimas", José de la Cuadra utiliza la palabra montuvio (escrita con uve) para romper la idea de su concepto como "simples campesinos o vaqueros" y lo expuso mediante el uso de un vocablo, representativo de los habitantes de la zona costera, regada por grandes ríos litorales y sus tributarios, remarcando la etimología latina y remitiendo a "monte", "río" y "vida" (fluvius).
En 2014, luego de 10 años de lucha del comunicador manabita Ángel Loor, logró hacer que se incluya en el Diccionario de la lengua española, la palabra montuvio con "v" para describir al hombre de la Costa ecuatoriana y su concepto definido como tal, debido a que en el diccionario se encontraba la palabra montubio con "b" para describir al hombre recio, grosero y montaraz, lo que resultaba ofensivo para dicha cultura.
Estudios sociológicos miniaturadeimagen|320x320px|Tejedoras manabitas haciendo sombreros jipijapa. El surgimiento de lo montuvio tuvo su paralelismo con los estudios sociológicos similares en América Latina. Destacan los escritos de Leopoldo Lugones sobre el payador, persona de la pampa argentina que desarrolla versos e improvisa complas, de manera similar que los montuvios cultivan el amorfino, siendo el mismo arquetipo del vaquero común de Hispanoamérica. Este texto fue publicado en 1916 y se convirtió en un referente en estudios similares. De forma similar, se escribió la novela Doña Bárbara en 1929 de la pluma de Rómulo Gallegos, iniciando la novela realista latinoamericana con la temática de los llaneros venezolanos. Nuevamente se repite un arquetipo similar, no en la pampa sino en la orinoquía o los llanos. Por su parte en Ecuador José de la Cuadra publicaría la novela Los Sangurimas en 1937, a lo que le seguiría la obra sociológica titulada "El montuvio ecuatoriano". Allí De la Cuadra desarrollaría su teoría acerca del origen del montuvio, su etimología, describiría las características de este grupo como algo más que simples campesinos. La relevancia de este trabajo se encuentra en el hecho de que producto de la gran migración interna, se estaba creando una nueva clase de campesinos cada vez más numerosos en la costa. En esta región, las culturas indígenas si bien fueron más antiguas, su desarrollo fue menor según los estudios arqueológicos que se desarrollaron durante el , y más bien su desarrollo se llevó a cabo a partir de la migración interna que empezaría a cobrar fuerza desde el alrededor del río Guayas y su cuenca en lo que ahora sería la provincia de Los Ríos y Manabí. Esto se consolidaría en el cuando Guayaquil superaría a Quito en población, justo antes de la Revolución Liberal, y se articularía culturalmente durante las primeras décadas del siguiente siglo. Con el libro "El montuvio ecuatoriano", José de la Cuadra formaliza este proceso sociológicamente.
Historia
La cuenca del Río Guayas
miniaturadeimagen|300px|Región cultural de los montuvios en la cuenca del Río Guayas y Manabí. La Costa de Ecuador ha exhibido históricamente una variedad importante de relaciones laborales que se desarrollaron principalmente en la cuenca del Río Guayas. De hecho, en la segunda mitad del , la Costa contaba con un segmento considerable de propietarios libres y campesinos independientes que se dedicarían a la vaquería y agricultura. Si se compara con los Andes, sólo la parte sur de la Sierra contaba con un grupo comparable de campesinos, mientras que en el norte eran muy comunes los obrajes. Las plantaciones de la Costa contaban con un núcleo de jornaleros, al que se sumaban emigrantes estacionales procedentes tanto de las tierras altas como de otras zonas de la Costa. Aunque muchos de los trabajadores asalariados no estaban vinculados formalmente a las plantaciones por deudas, como si sucedía en la región andina, se desarrollaron medios alternativos e informales de construir relaciones de dependencia para mantener a los trabajadores "voluntariamente" en las plantaciones. Otra relación habitual era la del sembrador (en el caso del cacao, en particular que era el principal producto de exportación por su frecuencia en la cuenca del Río Guayas), que trabajaba por contrato para convertir las semillas en árboles maduros, un proceso que duraba cuatro años.
La organización del trabajo en la Costa permitió una mayor movilidad social y espacial entre la población que la experimentada comúnmente por los campesinos de la Sierra. En contraste con la imagen peyorativa de las cualidades dóciles y pasivas del campesino de la Sierra, el habitante rural de la Costa es descrito como una persona independiente que no se deja humillar por las diferencias de clase. Se le considera producto de la mezcla racial y se lo representa generalmente apegado a su machete, que no duda en utilizar en sus numerosas peleas, así como por el sombrero de paja toquilla, que se confeccionaba en Manabí en la ciudad de Montecristi.
En su obra "El montuvio ecuatoriano" José de la Cuadra define el territorio que caracteriza al montuvio:
Participación en la revolución liberal
miniaturadeimagen|Foto del general Eloy Alfaro antes de la batalla de Chasqui con sus montoneros.|300x300px Con el fin de fortalecer el comercio y mantener su control total sobre las importaciones y exportaciones, Guayaquil buscó constantemente evadir o reducir los intentos de Quito por controlar su puerto y la actividad comercial auxiliar. Cualquier acto legislativo o administrativo originado en Quito y dirigido hacia los intereses esenciales del puerto era interpretado por Guayaquil como algo negativo. Cuando en 1895, ayudados por los trabajadores de las haciendas y respaldados por el dinero del cacao, los costeños llevaron a cabo la Revolución liberal (hasta 1925 y la caída del cacao), el regionalismo fue una actitud especialmente dominante en el país. Los cargos políticos debían distribuirse cuidadosamente entre costeños y serranos; la ciudad de origen se convirtió en un asunto de minucioso escrutinio en las delicadas contiendas políticas. Los montuvios participaron como parte de los montoneros, nombre con el que fueron denominados a los grupos políticos campesinos de la Costa que apoyaban a Eloy Alfaro y el partido liberal. También se las conoce como montoneras, que fueron en realidad revueltas campesinas.
A principios del los pobladores en la cuenca del río Guayas, específicamente en Baba y Vinces habían formado partidas de asalto guerrilleras y atacado a las tropas del general Illingworth, estacionadas en la zona. Desde entonces se empezó a consolidar las características montuvias que fueron expresadas, de la siguiente manera:
Como parte de su participación en la revolución se registra una serie de cantos que fueron recopilados por el musicólogo Juan Mullo Sandoval bajo el título de "Cantos montoneros y chapulos: semántica de la canción alfarista". Dentro de las canciones más tradicionales de este tipo se encuentra "Viva Vargas Torres" que continúa siendo interpretada hasta la actualidad por artistas como Margarita Laso. Hace referencia al revolucionario esmeraldeño que se alzaría en rebelión durante los primeros años del .
El auge cacaotero y bananero
300px|miniaturadeimagen|Humedal La Tembladera El auge cacaotero caracterizó la historia de Ecuador en el . Incentivó la migración a la costa e hizo que Guayaquil sobrepase en población a Quito por primera vez. Los cambios sociales que esto causó tuvieron consecuencias políticas, entre ellas la más importante fue la revolución liberal. Durante los años de 1950 a 1974, la población urbana creció de aproximadamente el 25% al 42% de la población total. Sin embargo, es importante el crecimiento de las ciudades de la costa que ha sido particularmente rápido. Machala, Esmeraldas y las ciudades costeras del interior, Quevedo y Santo Domingo, deben gran parte de su crecimiento a la expansión del cultivo del banano. Quevedo, Santo Domingo y Machala están creciendo a una tasa que supera el 10%, mientras que la de Esmeraldas, Portoviejo, Manta, y Guayaquil superan el 5%. Con una tasa de crecimiento natural para el conjunto de la nación ligeramente superior al 3%, es evidente que el crecimiento urbano es producto principalmente de la migración interna.
En consecuencia, el volumen total de la migración interna aumentó de alrededor de 0,5 millones en 1950 a cerca de 1,25 millones en 1962. Es decir, el peso demográfico de la costa aumento del 13% al 30% para inicios de los sesenta.
Cultura
Música
Esto giró alrededor de la expresión cultural que tuvo este grupo de campesinos durante la revolución liberal. Su cultura fue muy difundida, especialmente sus canciones, vinculados a la danza folklórica que bailan géneros que se pueden resumir en la siguiente tabla: GéneroInterpretaciónFandangos y mojigangasSe practicaban en el Corpus ChristiVillancico y chigualoBailes de Navidad, juego de ruedaAmorfinoBaile suelto o entrelazadoJota montuviaBaile sueltoPolcas, valses, cracovianas, minuetosBaile de salón