La Real Hermandad de la Sagrada Cena es una cofradía de culto católico instaurada en la ciudad de Sevilla, Andalucía, España, y tiene su sede canónica en la iglesia de Ntra. Señora de Consolación, vulgo "Los Terceros". Realiza su estación de penitencia el Domingo de Ramos, dentro de los actos de celebración de la Semana Santa de Sevilla.José Sánchez Herrero, José Roda Peña, Federico García de la Concha Delgado: Misterios de Sevilla. Tartessos, D.L. 2003, ISBN 84-7663-056-5 Su nombre completo es Antigua, Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad Sacramental, Esclavitud de Nuestra Señora de la Encarnación, y Cofradía de Nazarenos de la Sagrada Cena, Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia y Nuestra Señora del Subterráneo Reina de Cielos y Tierra.ABC de Sevilla: La Cena. Consultado el 7 de junio de 2014
Historia Libro de reglas de la Hdad. de la Cena|izquierda|alt=Libro de reglas de la Hdad. de la Cena|miniaturadeimagen|240x240pxLas primeras reglas de la Hermandad de la Sagrada Cena, fueron aprobadas en 1580, estando establecida en la parroquia del Omnium Sanctorum de Sevilla en el barrio de la Feria. Igualmente también hay historiadores que sitúan a la corporación en la parroquia de San Nicolás de Bari, en el barrio de la Judería, pues en el citado templo se daba culto a Nuestra Señora del Subterráneo, datando la fecha de 1587 convirtiéndose en Hermandad.
El Cristo de la Humildad y Paciencia se funda en el Hospital de San Lázaro a finales del siglo XVI como asociación de caridad.
En el año 1613, la Hermandad de Ntra. Señora del Subterráneo se fusiona con la Cofradía del Cristo Humillado del Hospital de San Lázaro, pasando en 1621 a la iglesia de San Basilio, donde está atestiguado que la Hermandad de la Esperanza Macarena tuvo que salir agregada al cortejo procesional del Cristo Humillado, al carecer la Hermandad de la Macarena de carta de cofradía. izquierda|miniaturadeimagen|El Señor de la Humildad y Paciencia frente a la Virgen del Subterráneo. En 1876 se reorganizó, adoptando nuevas reglas. En 1936, tras la quema de la iglesia de Omnium Sanctorum la Hermandad se traslada a la iglesia del Convento de los Terceros Franciscanos, donde se mantuvo hasta 1958, pasando después a la iglesia de la Misericordia. El 22 de agosto de 1948, durante la Protestación de Fe de la Función Principal, la Hermandad de la Cena fue pionera y promotora en todo el orbe católico en la defensa y proclamación de la "Realeza de la Virgen María", desde un punto teológico en su divina maternidad, al ser corredentora de la redención del género humano. Y fue el 11 de octubre de 1954, cuando se reconocería como verdad fundamental por el Papa Pio XII en Roma.
En 1973 regresó a la iglesia de los Terceros, al haber concedido el cardenal Bueno Monreal a la Hermandad la administración del templo. A partir de ese momento aumentó el número de hermanos y se produjo un resurgimiento de la cofradía hasta nuestros días.
En el año 1995, se fusiona con la Esclavitud de Nuestra Señora de la Encarnación, residente en el mismo templo, haciéndola así su titular letífica, preservando de esta manera una devoción tan vinculada al Templo y cargada de historia en la ciudad de Sevilla, sin que esta cayera en manos del olvido .Las cofradías de Sevilla en el siglo de la crisis. Universidad de Sevilla, 1999, ISBN 844720510X, 9788447205103. Consultado el 7 de junio de 2014Rafael Sánchez Mantero: Las cofradías de Semana Santa de Sevilla en la modernidad: siglos XV a XVII. Universidad de Sevilla, 1999, ISBN 84-472-0509-6.
En 2004 se le otorgó a Nuestra Señora del Subterráneo, el título y sobrenombre de "Reina de cielos y tierra”, gracias al decreto del cardenal Carlos Amigo Vallejo, por el L Aniversario de la proclamación de la "Realeza de la Virgen María", por parte de esta Hermandad. Ese mismo año, la Virgen del Subterráneo realizó una procesión extraordinaria a la catedral en el mes de noviembre.
Jesús de la Sagrada Cena Nuestro Padre Jesús de la Sagrada Cena|izquierda|alt=Nuestro Padre Jesús de la Sagrada Cena|miniaturadeimagen Representa a Jesús en la escena de la Última Cena. La imagen del Señor fue realizada en 1955 por el escultor Sebastián Santos Rojas y se trata de una de las obras cumbres de este autor, sustituyendo la anterior realizada por Manuel Gutiérrez Cano en 1860. Es de talla completa con sudario, ejecutada en madera de pino de Flandes y mide 1,77 m. de altura. Se encuentra erguido y con la mirada extasiada hacia arriba y actitud dialogante. Los brazos están abiertos, dándonos la bendición y su mano izquierda al no disponer la posición de sujetar el cáliz, es el hijo del autor, Sebastián Santos Calero quien realiza una nueva para poder sostenerlo. La posición y dinamismo del cuerpo del Señor de la Cena, está inspirada en las imágenes del Niño Jesús, típicas de la escuela Barroca. Fue restaurado por Juan Abad Gutiérrez y Silvia García Otero en 2012.
Entre su patrimonio destacan algunas piezas, como el mantolín bordado en oro de Juan Manuel Rodríguez Ojeda de los años 20, la túnica bordada en el mismo material sobre raso blanco por Mariano Martín Santonja en 2024. Y en orfebrería las potencias realizadas en plata, bañadas en oro de 1954, y otras de Manuel de los Ríos del año 1980.
Las imágenes que acompañan al Señor en el misterio de la Sagrada Cena, representan a los doce apóstoles, obras realizadas por Luis Ortega Bru entre los años 1975 y 1982.
Stmo. Cristo de la Humildad y Paciencia Stmo. Cristo de la Humildad y Paciencia.|izquierda|alt=Stmo. Cristo de la Humildad y Paciencia.|miniaturadeimagen La imagen del Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia, es una obra de gran valor artístico y devocional en la ciudad de Sevilla, corresponde a una iconografía popular proveniente del norte de Europa, por artistas afincados en Andalucía durante el . Es de autor desconocido, y está datado en torno al y tiene la peculiaridad de estar realizada con telas encoladas. Es de pequeñas proporciones, de un metro de alto, y representa a Jesucristo abatido, sentado en una peña en los momentos previos a su crucifixión. Se encuentra en posición reflexiva y pensante, asimilando su cruel destino. Tiene la mirada baja y espalda encorvada, su mano izquierda está extendida sobre la rodilla y en la mano derecha apoya su cabeza; la misma está envuelta en una corona trenzada con abundantes espinas.
Es una talla de gran realismo, dado el naturalismo y la crudeza de las heridas y contusiones presentadas en la espalda. El Señor de la Humildad y Paciencia es una de las imágenes más antiguas de las que procesionan en la Semana Santa de Sevilla, y cuenta con una importante devoción en la ciudad, afincada durante siglos en la historia y muy destacada en la piedad popular.
Fue donado al Hospital de San Lázaro de Sevilla a finales del , donde existía una asociación caritativa. En 1591 se sabe que la Hermandad del Santísimo Cristo Humillado está establecida en el templo de Omnium Sanctorum y que se fusiona con la de la Sagrada Cena y Nuestra Señora del Subterráneo. De allí pasa en 1621 al convento de San Basilio. Fue restaurado en el año 1996 por Silvia Martínez García-Otero.
Entre su patrimonio, destacan unas potencias de plata del de estilo decimonónico, y otras también en plata, bañadas en oro, obra de Manuel de los Ríos Navarro en 1989.
Nuestra Señora del Subterráneo Ntra. Señora del Subterráneo.|izquierda|alt=Ntra. Señora del Subterráneo.|miniaturadeimagen Nuestra Señora del Subterráneo Reina de Cielos y Tierra, está realizada en madera de cedro y mide 1,55 m de altura. Esta bellísima dolorosa es de autoría desconocida y está fechada en torno al , y erróneamente atribuida a Juan de Astorga , ya que se trata de una talla de más antigüedad y según expertos y con total seguridad fue reformada en el . Es la Dolorosa de menor estatura de la Semana Santa sevillana.Juan Martínez Alcalde: La Virgen Dolorosa y el paso de palio. Sevilla Penitente, volumen II. Editorial Gever, S.A., Sevilla, 1995.
La imagen presenta un rostro juvenil y tonos nacarados, la cabeza se encuentra inclinada hacia la izquierda a modo de resignación, dirigiendo su mirada hacia el devoto. Su dulce expresión y su ceño fruncido fuertemente, nos deja ver un amago de intenso dolor. Los ojos son de cristal y en sus mejillas, sonrosadas del llanto, surcan siete lágrimas también de dicho material. Sus labios son delgados y carnosos, la comisura de la boca rompe en un sollozo, con una rotunda actitud dialogante, en el que deja entrever los dientes.
Sus manos son de expresión compleja y leve dinamismo en su composición. Reúnen las características comunes de las imágenes anteriores al barroco; y en sus dedos se puede apreciar un ligero tallado de los nudillos y las uñas. La imagen fue restaurada en 2004 y 2022 por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico.
La Virgen del Subterráneo es la única imagen de Sevilla que ostenta el título de "Reina de cielos y tierra", gracias al decreto del Cardenal Carlos Amigo Vallejo, que lo decretara en el año 2004, con motivo del L Aniversario de la Proclamación Pontificia de la Realeza de la Virgen María como Reina y Emperatriz de Cielos y Tierra, al ser la Hdad. de la Cena promotora y pionera en la defensa del voto de la realeza de nuestra Señora, siendo la primera en proclamarla un 22 de agosto de 1948, durante la Protestación de Fe de la Función Principal de la Hdad.
Como carácter icónico de la Dolorosa de los Terceros, porta sobre su pecho la cruz pectoral y el anillo, ambos de oro, amatistas y agua marina, perteneciente al cardenal D. Pedro Segura y Sáenz que regaló e impuso personalmente a la Virgen en 1956. También la Rosa de Pasión, labrada en plata y piedras preciosas, obra de Fernando Marmolejo y donado por los jóvenes de la Hermandad. Y entre sus coronas destaca una de plata sobredorada y piedras preciosas, realizada por Seco Velasco en 1963, de estilo manierista con rayos flamígeros, inspirada en la presea que porta la imagen de la Inmaculada Concepción de la sacristía mayor en la catedral de Sevilla.
Nuestra Señora de la Encarnación Ntra. Señora de la Encarnación.|izquierda|alt=Virgen de la Encarnación|miniaturadeimagen Imagen de autor desconocido, fechada en el , y atribuida indiscutiblemente al insigne imaginero cordobés Juan de Mesa. Es una imagen de talla completa y de vestir, destaca el acentuado carácter piadoso y su augusta frontalidad e hieratismo, sin dejarnos atrás la unción y el característico modelado de rostro y manos tan propio de Mesa. La Virgen de la Encarnación presenta un libro entre sus manos, representando una iconografía popular muy común en la pintura renacentista del , cuando María mientras lee, es sorprendida por el Arcángel San Gabriel, el cual se le aparece en el momento de la anunciación.
Proviene de la Cofradía de la Esclavitud de Nuestra Señora de la Encarnación, fundada a mediados del por dos señores cuyos retratos se conservan. Tuvo gran pujanza pues edificó capilla, casa de hermandad y compás propio al mismo tiempo que lo hacían los padres Terceros, a quienes había adquirido el terreno preciso para sus obras. La formaban personas de alto estatus social en Sevilla e incluso llegó a asistir económicamente a los frailes en momentos dificultosos para su comunidad.