thumb|200px|Lisandro de la Torre, fundador del PDP, con miembros del partido. El Partido Demócrata Progresista (PDP) es un partido político de la República Argentina creado en 1914. Goza de especial predicamento en la provincia de Santa Fe. En 2006 el PDP fue uno de los miembros fundadores del Frente Progresista Cívico y Social junto al Partido Socialista, la Unión Cívica Radical, el Partido GEN y la Coalición Cívica ARI, alianza que triunfó en la provincia al ser elegido el socialista Hermes Binner como gobernador. En 2007, fue uno de los miembros fundadores de la Coalición Cívica. Entre 2015 y 2019 en algunos distritos formó parte de la coalición Cambiemos y de 2019 a 2023, integró Juntos por el Cambio.https://old.pjn.gov.ar/cne/secelec/secciones/alianzas/alianza_distrito_list_fin.php?tID=8&dID=2&estadoID=4&eID=467

Orígenes El PDP tiene su origen en la Liga del Sur, fundada por Lisandro de la Torre en 1908. En 1912, en la primera elección provincial bajo la nueva ley electoral, la Liga del Sur obtiene la minoría en Santa Fe, resultando elegido diputado nacional Lisandro de la Torre. También tiene orígenes en el partido Unión Nacional, fuerza que liderado Roque Sáenz Peña y que lo llevó a la presidencia en 1910.

En un marco más amplio, la sanción de la mencionada Ley Sáenz Peña, la fragmentación del PAN y los deseos de frenar la marcha yirigoyenista, dan impulsos al ensayo de convergencia de la mayoría de las fuerzas liberales y conservadoras del país para formar un gran partido nacional, institucionalizado, moderno y orgánico.

Dice de la Torre al respecto "... adherí a la idea de formar el Partido Demócrata Progresista bajo dos condiciones expresas: primero, que se organizaría un partido nuevo independiente de la tradición de todo partido anterior, tan distante del radicalismo hipolitista, como del viejo partido del general Roca; segundo, que ese partido "nuevo" sería además permanente y con programa definidamente democrático."

Fundación

De La Torre hizo un gran esfuerzo para conformar su partido "orgánico e impersonal" que se contrapusiera al radicalismo y el 14 de diciembre de 1914 crean el Partido Demócrata Progresista junto a partidos conservadores del interior y figuras de la democracia liberal como Joaquín V. González, Indalecio Gómez o Ramón Cárcano y con otros dirigentes como Alejandro Carbó, el futuro presidente de facto José Félix Uriburu, su hijo Alberto Uriburu, Valentín Virasoro, Ezequiel Ramos Mexía, Mariano Demaría, José María Rosa, Carlos Rodríguez Larreta, Carlos Ibarguren, Gustavo Martínez Zuviría (Hugo Wast)etc. Después se sumarían personajes cívicos como Guillermo Udaondo, y Luis María Drago. Para superar los personalismos, apuestan a construir un programa. De La Torre respondió promoviendo "un partido nuevo que no tuviera vinculaciones con el pasado y con un programa democrático de avanzada".

Origen del nombre

En un principio, De la Torre quería llamarlo Partido Progresista, pero otros miembros no estuvieron de acuerdo y acordaron que la Junta Provisional debería resolver el tema. El 16 de diciembre se optó por el nombre «demócrata progresista», tras un debate entre los dirigentes partidarios. Para Rodolfo Rivarola, el doble nombre respondía a la composición del partido. Por un lado estaban los que creían en la democracia y querían profundizarla y por otro los que pensaban, aun con buena intención, que lo importante era llegar al poder, por cualquier camino. Los primeros eran los demócratas y los segundos los progresistas.

Proyecto político thumb|150px|Enzo Bordabehere.

El Partido Demócrata Progresista intentó conformar un espacio político renovado para la acción del campo liberal, profundamente afectado por la sanción del voto secreto y el fin de la hegemonía del roquismo, integrando diez partidos provinciales; sin embargo, el importante Partido Demócrata de Buenos Aires, dirigido por Marcelino Ugarte y el Partido Provincial de Santiago del Estero, de Victorino de la Plaza, no se integraron al PDP.

Programa En septiembre de 1915 se publicó la plataforma del PDP, redactada por Carlos Ibarguren, que políticamente quería consolidar el régimen electoral en lo constitucional, buscaba mayor autonomía para los estados federales y transformar en provincias los territorios nacionales. Su autor, analizando el programa, dijo que la tendencia descentralizadora era el mayor mérito y la cualidad característica e inconfundible del partido. miniaturadeimagen|Plataforma electoral del Partido Demócrata Progresista para las elecciones municipales de Rosario en 1928.

En el programa se declaraba: “ (el PDP) Es pacifista en materia internacional; autonomista y democrático en política general; proteccionista en materia económica; mutualista, cooperativista y previsor para la asistencia de las masas trabajadoras en política social; innovador en la legislación jurídica. Al centralismo ejercido desde la metrópoli por el poder nacional, oponemos una marcada tendencia descentralizadora en la política, en el gobierno, en la administración, en las municipalidades, procurando desenvolver la capacidad de las provincias para el real ejercicio de su autonomía”.Los puntos más destacados aluden al impulso a la salud pública y a la situación laboral, social y legal de los trabajadores, mujeres y niños, y a la mayor participación del Estado en el control y en la potenciación de la economía, así como a la necesidad de profundizar en el proceso abierto de sustitución de importaciones.

Materia Social Desde el punto de vista social, se pretendía incrementar el papel del Estado en los temas de Salud Pública, así como en lo referente a la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores (construcción de casas baratas, promoción en todo el país de una legislación del trabajo ajustada a las peculiaridades de cada región, que amparara la salud y el descanso del trabajador; reglamentación del trabajo de las mujeres y los menores; prevención de accidentes y enfermedades del trabajo; reglamentación higiénica de fábricas y talleres y del trabajo a domicilio; creación de tribunales de conciliación mixtos de patrones y obreros y organización de la asistencia social).

Economía En lo económico, se insistía en el respeto de la situación actual de la industria y en el fomento de "la explotación y el aprovechamiento industrial de los productos naturales del país, para que puedan substituir con ventaja a los similares extranjeros". Se trataba de proteger por igual el capital invertido en la industria y el comercio y de fomentar la radicación de nuevos capitales extranjeros. Los tratados de comercio debían ser revisados para "mejorar las condiciones de penetración de nuestros productos en los mercados extranjeros", para lo cual se debería fomentar el desarrollo de una marina mercante argentina y de las exportaciones. El proteccionismo limitado no implicaba el cierre de las fronteras, ni la búsqueda de autarquía y, por el contrario, pretendía expandir las exportaciones. El fomento de nuevas industrias también serviría para impulsar el progreso económico del interior. Se abogaba por una legislación sobre el petróleo, que sirviera de base al sector y defendiera los intereses vinculados a ella. Otro punto pedía la revisión "científica" del régimen impositivo. El impuesto debía recaer "con preferencia sobre la riqueza adquirida y los beneficios de la producción, a fin de alivianar las cargas que pesan sobre los consumos y artículos de primera necesidad". Se gravaría el ausentismo. El régimen bancario debía regular la circulación y el cambio y difundir el crédito en beneficio del trabajo y la producción.

Agricultura En lo referente a la agricultura, el PDP era partidario de la sanción de una ley que permitiera al Estado la compra a particulares de campos, ubicados en zonas fértiles y próximas a puertos y ferrocarriles, que deberían venderse fraccionados a los agricultores a largo plazo y a bajos tipos de interés. También se muestra favorable a la colonización agrícola en tierras fiscales, mediante la adquisición de las propiedades por los colonos, con largos plazos.

Administración En lo referente al gobierno y la administración, se propone la contención del gasto público y la potenciación del presupuesto como herramienta de los ingresos y gastos del Estado, así como la reorganización de la administración pública. La educación era un tema central y se proponía: el aumento del número de escuelas en proporción mayor al crecimiento de la población escolar; cursos nocturnos gratuitos para obreros y fomento de la enseñanza profesional para ambos sexos; reforma de la legislación escolar, reduciendo el centralismo y los poderes del Consejo Nacional de Educación y transfiriendo sus facultades en materia de educación primaria a las municipalidades; ley de magisterio que asegure la estabilidad de los maestros y transformación de los institutos de altos estudios provinciales en universidades nacionales.

Ejército En materia militar, el PDP tenía como principal objetivo la preservación de la paz, para lo cual proponía mantener un Ejército y una Marina de Guerra adecuada a los recursos del país y en función de su situación geográfica, cuya base sería el servicio militar obligatorio. La planta orgánica de las instituciones militares la establecería el Congreso y la doctrina militar un Consejo de Defensa Nacional. Se reformaría el Código de Justicia Militar en armonía con el sistema de reclutamiento.

Poder Judicial Sobre el Poder Judicial pedían la reforma de la legislación penal sobre la base de la individualización de las penas, condenas condicionales, registro de reincidentes, libertad condicional, unificación de la legislación criminal y correccional, organización de patronatos para penados que hayan cumplido la condena, leyes especiales para menores delincuentes y creación de tribunales especiales para ellos, ley de contravenciones.

1916-1930 En 1916, el PDP participó en las elecciones generales de ese año con la fórmula presidencial integrada por Lisandro de la Torre y Alejandro Carbó. El partido finalizó en el tercer lugar, luego de Hipólito Yrigoyen y Ángel Dolores Rojas, consiguiendo el 18,76% del total de los votos, también obtuvieron ese año 7 diputados nacionales y 2 senadores.

Desde 1912 y hasta 1930 en la provincia de Santa Fe se suceden gobiernos radicales. Mientras tanto el PDP afirma sus rasgos de partido de oposición con una interesante participación parlamentaria, un fuerte peso en la zona sur de la provincia y un alto protagonismo en el debate político ideológico que caracteriza a la política santafesina en los primeros años de la década del veinte.

El partido se instaló con fuerza en el sur de la provincia de Santa Fe y en Rosario. En 1921 el PDP participó en la reforma de la Constitución de la provincia de Santa Fe influyendo en su contenido progresista, en el que se garantiza la estabilidad del empleo público, la jornada máxima, el salario mínimo, la vivienda obrera, el descanso dominical, la promoción de colonias agrarias y el desaliento del latifundio, etc. La constitución fue desconocida por el radicalismo. En la década de los años 1920-1930 comenzaron a actuar en el PDP dirigentes como Mario Antelo, José Antelo, Carlos Gervasio Colombres, Vicente Pomponio, Julio Noble, Enzo Bordabehere y Luciano Molinas.

1930-1946

Alianza Demócrata Socialista de 1931