El arroz blanco o morisqueta (en Filipinas) es una preparación a base de arroz cocido en agua, ampliamente consumida en numerosas cocinas del mundo. Por su sabor neutro y su versatilidad, se emplea sobre todo como guarnición para acompañar una gran variedad de platos fuertes. En muchas regiones de América Latina, así como en Asia y otras partes del mundo, constituye una de las preparaciones más habituales de la dieta cotidiana.
Preparación La preparación del arroz blanco varía según la región y la tradición culinaria local. Por lo general, el arroz se mezcla con agua, sal y alguna grasa, como aceite o manteca de cerdo, y se cuece hasta que el líquido se absorbe por completo. Una vez que el arroz ha hervido y se ha secado, suele taparse el recipiente y bajarse el fuego al mínimo para terminar la cocción y lograr que el grano quede suelto.
En algunas variantes se sofríen previamente ingredientes como cebolla o ajo, o se aromatiza el conjunto con ají o cebolla dentro del caldero. Otras preparaciones hierven primero el agua y luego incorporan el arroz junto con los demás ingredientes. También puede cocinarse desde el inicio a fuego bajo, mezclando todos los elementos hasta que el grano esté completamente hecho.
Variantes regionales En América Latina, el arroz blanco es un acompañante frecuente de platos como las bandejas y los sancochos de la Costa Caribe de Colombia, las menestras ecuatorianas, la feijoada brasileña, la bandeja paisa, el casado costarricense y guatemalteco o el pabellón criollo venezolano. En Colombia, Panamá y Venezuela se considera un acompañante casi universal para una gran variedad de comidas.
Con un huevo frito y tajadas o salchichas se obtiene el arroz a la cubana, una preparación popular en varios países hispanohablantes.
En la cocina india, el arroz blanco acompaña platos como el rājmā, elaborado con judías rojas en una salsa espesa y especiada.
miniaturadeimagen|El arroz blanco es una guarnición habitual en la gastronomía peruana. En la imagen, lomo saltado.
En la gastronomía peruana, el arroz blanco acompaña a la mayoría de los guisos y platos servidos como segundo plato, como el ají de gallina, el seco y el lomo saltado, entre otros. En esta variante, el arroz blanco graneado se elabora con manteca o aceite vegetal y ajo. También sirve de base para elaborar el arroz chaufa, como parte de la cocina de aprovechamiento.
Características El arroz blanco destaca por su neutralidad de sabor, su fácil combinación con otros alimentos y su presencia en platos de bajo y alto consumo. Dependiendo del tipo de grano, del tiempo de cocción y de la proporción de agua empleada, puede quedar más seco, más suave o más compacto. En muchas cocinas se considera una base fundamental para equilibrar salsas, guisos y carnes.
Véase también Arroz Guarnición Arroz a la cubana Arroz chaufa
Referencias
Enlaces externos
Categoría:Platos de arroz Categoría:Gastronomía de Colombia Categoría:Gastronomía de Barranquilla Categoría:Gastronomía de Venezuela Categoría:Platos de arroz de Perú