Joaquín Esteva Parra (Santiago de Cuba, Cuba; 3 de abril de 1830-Maracaibo, Venezuela; 28 de abril de 1905) fue un médico catedrático venezolano, considerado uno de los pioneros de la medicina científica en Venezuela.

Introdujo en Venezuela el tratamiento contra el paludismo por medio de inyecciones de quinina, medicación que en su momento evitó muchas muertes a causa de la enfermedad. Fue pionero en Venezuela en la especialidad médica Otorrinolaringología e inició la cirugía de amígdalas en el país."Boletín de los Hospitales Civiles del Distrito Federal", Sociedad de Médicos Cirujanos de los Hospitales, Caracas, Venezuela, 1947Cordero Moreno, Rafael, "Compendio de la historia de la medicina en Venezuela", Ed. Universidad Católica, Caracas, Venezuela, 1998 Fundó la hoy Escuela de Medicina de la Universidad del Zulia y se le considera el fundador de la medicina experimental en Venezuela.Nava, Ciro, “Centuria Cultural del Zulia”, Editorial Élite, Maracaibo, Venezuela, 1940Delgado Rivas, Humberto, “Homenaje al Dr. Joaquín Esteva Parra”, Imprenta de la Universidad del Zulia, Maracaibo, Venezuela, 1954

Datos biográficos Joaquín Isidoro Esteva Parra nació en Santiago de Cuba, el 3 de abril de 1830. Su padre era don Juan Esteva y Costas, nacido en Blanes, Cataluña, y su madre doña Cornelia de la Parra y Osorio, venezolana nacida en el Estado Zulia.Nagel Von Jess, Kurt,”Algunas familias maracaiberas” Imprenta de la Universidad del Zulia, Maracaibo, Venezuela, 1967 En 1836 sus padres salieron de Cuba y se radicaron en Venezuela, en la ciudad de Maracaibo. Esteva Parra tenía entonces seis años de edad y es en el Estado Zulia donde crece y se educa.Delgado Rivas, Humberto, “Homenaje al Dr. Joaquín Esteva Parra”, Imprenta de la Universidad del Zulia, Maracaibo, Venezuela, 1954

Cursó sus estudios de primaria y de bachillerato en Maracaibo. Se trasladó luego a Caracas para realizar sus estudios de medicina en la Universidad Central de Venezuela, donde el 12 de diciembre de 1852 obtuvo el título de médico. Comienza entonces su carrera profesional, que dejará un legado importante en el campo de la medicina y del desarrollo sanitario de su país.Nava, Ciro, “Centuria Cultural del Zulia”, Editorial Élite, Maracaibo, Venezuela, 1940 miniaturadeimagen|izquierda|Leonor Isabel Esteva Parra de Luzardo, hermana de Joaquín Esteva Parra y origen de sus actuales descendientes en Venezuela

Esteva Parra se casó en Maracaibo, el 28 de marzo de 1891, con Luisa Rafaela Jiménez Esteva, nacida en Maracaibo, Estado Zulia. El matrimonio tuvo dos hijas, Leonor Isabel y Adela Esteva Jiménez. Su descendencia en Venezuela es la rama familiar de su hermana Leonor Isabel Esteva Parra de Luzardo. El jurista venezolano Néstor Luis Pérez Luzardo y el político venezolano Hilarión Cardozo Esteva, son descendientes consanguíneos del Dr. Esteva Parra por línea materna.Nagel Von Jess, Kurt,”Algunas familias maracaiberas” Imprenta de la Universidad del Zulia, Maracaibo, Venezuela, 1967

Falleció el 25 de abril de 1905, en su residencia del sector “Los Haticos” de Maracaibo. Sus restos reposan en el “Cementerio Cuadrado” de esa ciudad.Nava, Ciro, “Centuria Cultural del Zulia”, Editorial Élite, Maracaibo, Venezuela, 1940

El comienzo de su carrera Esteva Parra comienza su labor profesional en 1852. Tiene entonces 22 años y sus primeras prácticas las realiza en Caracas, al lado del doctor José María Vargas. En el año 1854 regresa a Maracaibo, ciudad donde por entonces se aplicaba con frecuencia la medicina tradicional y no existían estudios médicos superiores. Los jóvenes que deseaban estudiar medicina debían trasladarse a Caracas y casi ninguno podía lograrlo. A la capital se llegaba solo por barco y se requería de pasaporte, porque era necesaio hacer escala en Curazao para llegar al Puerto de La Guaira. De allí hasta Caracas el camino era un interminable sendero de precipicios, fieras y asaltantes.Fernández, Adalberto, “Mis investigaciones y algo más”, Editorial Palibrio, Bloomington Indiana, Estados Unidos, 2012

La situación precaria de la medicina en el Estado Zulia indujo a Esteva Parra a iniciar un proyecto de arduo camino: crear los estudios superiores de medicina en Maracaibo.Delgado Rivas, Humberto, “Homenaje al Dr. Joaquín Esteva Parra”, Imprenta de la Universidad del Zulia, Maracaibo, Venezuela, 1954 La idea fue percibida como una utopía por muchos personeros influyentes de la época y no contó en consecuencia con ningún apoyo por parte del gobierno. Sin embargo, Esteva Parra ya se había dado a conocer como médico en el Estado Zulia y ello jugó un papel decisivo en la realización del proyecto. Había llegado de la capital irrumpiendo las curas tradicionales y contaba con numerosa clientela. Entre otras cosas porque había logrado eliminar el dolor de las intervenciones quirúrgicas utilizando por primera vez en Venezuela el cloroformo.Cordero-Moreno, Rafael, "Comprenio de la historia de la medicina en Venezuela",Ed. Universidad Católica Andrés Bello, Caracas, Venezuela, 1998 Esto había ocurrido en Maracaibo, en 1853, cuando lo utilizó como anestésico para amputar una pierna.Adrianza, Hercolino, "Presencia del pasado", tipografía Unión, Maracaibo, Venezuela, 1967Fernández, Adalberto, “Mis investigaciones y algo más”, Editorial Palibrio, Bloomington IN, USA, 2012

La Escuela de Medicina del Zulia miniaturadeimagen|derecha|Sede del Colegio Nacional de Maracaibo, hoy en día Universidad del Zulia, donde Joaquín Esteva Parra inició los estudios de Medicina. Esteva Parra reunió a los jóvenes marabinos que deseaban ser médicos y “se responsabilizó de la enorme tarea de crear un centro de estudios”.Fernández, Adalberto, “Mis investigaciones y algo más”, Editorial Palibrio, Bloomington Indiana, Estados Unidos, 2012 El Colegio Nacional de Maracaibo, convertido años más tarde en Colegio Federal del Zulia y posteriormente en Universidad del Zulia, era la única institución de educación superior en la región y, por lo tanto, el lugar indicado para desarrollar el proyecto. Los estudios de medicina se iniciaron allí y, el 15 de septiembre de 1854, Esteva Parra comenzó a impartir su primer curso, encargándose de las cátedras de Anatomía, Fisiología e Higiene.Guerrero Matheus, Fernando, "En la ciudad y el tiempo", Ediciones del banco de Fomento Regional Zulia, Maracaibo, Venezuela, 1967Fernández, Adalberto Alfonso, “Mis investigaciones y algo más”, Editorial Palibrio, Bloomington, Indiana, Estados Unidos, 2012. Muy pronto se unieron a colaborar con él en la enseñanza algunos colegas médicos que lo habían apoyado desde el comienzo, entre ellos el Dr. Ausencio María Peña y Dr. Ricardo Espinal.Nava, Ciro, “Centuria Cultural del Zulia”, Editorial Élite, Maracaibo, Venezuela, 1940

Con las cátedras funcionando y los estudios de medicina en marcha, Esteva Parra comenzó a orientar cada vez más la enseñanza hacia la medicina experimental. En 1856 creó un Anfiteatro de Anatomía, donde se prepararon piezas anatómicas y esqueletos para la formación de los alumnos, muy completo en comparación con las iniciativas anteriores realizadas en Venezuela. En el año 1858 completaría la labor creando, con sus propios recursos, el laboratorio de la escuela de medicina para las cátedras de Química y Farmacia. Los estudios de medicina del Estado Zulia se convirtieron así en un núcleo de enseñanza superior completo y, en 1860, egresaría la primera promoción de la joven casa de estudios.Fernández, Adalberto, “Mis investigaciones y algo más”, Editorial Palibrio, Bloomington, Indiana, Estados Unidos, 2012.

Los años en Francia miniaturadeimagen|izquierda|Claude Bernard, maestro de Joaquín Esteva Parra en Francia A fin de traer a la Escuela de Medicina lo más reciente en los estudios de la carrera, Esteva Parra decidió viajar a Francia y permanecer en París algunos años.Fernández, Adalberto Alfonso, “Mis investigaciones y algo más”, Editorial Palibrio, Bloomington, Idiana, Estados Unidos, 2012. La ciudad de París era por entonces un centro mundial de avances médicos. Los descubrimientos de Louis Pasteur en química y microbiología y de Claude Bernard, fundador de la medicina experimental, habían sentado las bases para el desarrollo de la medicina científica.Fillet, Pierre, “La alimentación de los franceses”, Ediciones Quae, París, Francia, 2007 Francia contaba además con instituciones de prestigio, como el Colegio de Francia y la Sorbona, cuyos laboratorios y bibliotecas de investigación figuraban entre los mejores de Europa. Esteva Parra salió de Maracaibo rumbo al Viejo Continente en el año 1859 y allí permaneció ocho años.Nava, Ciro, “Centuria Cultural del Zulia”, Editorial Élite, Maracaibo, Venezuela, 1940

Al llegar a París revalidó su título y, como médico titular, comenzó a trabajar en centros hospitalarios. En Francia adquirió importantes conocimientos de grandes maestros de la época. En sus estudios y en sus prácticas estuvo en estrecho contacto con Claude Bernard, Charles Pierre Denonvilliers, Philibert Constant Sappey, Alfred Vulpian, Joseph-Francoise Malgaigne y Jean-Martin Charcot.Nava, Ciro, “Centuria Cultural del Zulia”, Editorial Élite, Maracaibo, Venezuela, 1940Fernández, Adalberto Alfonso, “Mis investigaciones y algo más”, Editorial Palibrio, Bloomington, Indiana, Estados Unidos, 2012

El regreso a Venezuela Regresó a Venezuela a principios del año 1867 y a su llegada a Maracaibo fue nombrado Rector del Colegio Nacional. Se ocupó especialmente de renovar los estudios de medicina que trece años antes había creado, colocándolos a la vanguardia y acordes con sus recientes experiencias en Francia.Nava, Ciro, “Centuria Cultural del Zulia”, Editorial Élite, Maracaibo, Venezuela, 1940

Merece especial mención el haber inaugurado un departamento de Anatomía Histológica. Ésta era entonces una nueva disciplina que Esteva Parra había aprendido en París de Charles Philippe Robin, considerado el padre de la histología en Francia. Joseph Auguste Aristide Fort, "Tratado elemental de Histología", Editions Delahaye, Paris, Francia, 1863 Los ocho años de formación en París le habían permitido elaborar una extensa recopilación de preparaciones histológicas, archivo que donó en su totalidad al recién inaugurado Departamento de Histología, de la ya entonces llamada primera Escuela de Medicina del Zulia.Fernández, Adalberto Alfonso, “Mis investigaciones y algo más”, Editorial Palibrio, Bloomington, Indiana, Estados Unidos, 2012.

miniaturadeimagen|derecha|Aviso sobre inyecciones hipodérmicas publicado por el diario "El Fonógrafo" de Maracaibo en 1889. Esta práctica fue introducida en Venezuela por Joaquín Esteva Parra Su equipaje contenía un importante material para el avance de la medicina venezolana de la época. Se trataba de “un caudal de los más modernos instrumentos requeridos para el empleo de diversas técnicas quirúrgicas”.Fernández, Adalberto Alfonso, “Mis investigaciones y algo más”, Editorial Palibrio, Bloomington, Indiana, Estados Unidos, 2012. “Los instrumentos aportados por el Dr. Esteva Parra provocaron importantes reformas científicas en Venezuela", contribuyendo en gran medida al desarrollo sanitario del país.Tarre Murzi, Alfredo. Biografía de Maracaibo. Bodini, S. A., Barcelona, España, 1986