La historia de los Estados Unidos desde 1964 hasta 1980 incluye el clímax y la victoria del Movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos; la escalada y finalización de la guerra de Vietnam; el feminismo de la segunda ola; el drama de la revuelta generacional con sus libertades sexuales y uso de drogas; la continuación de la Guerra Fría, con su carrera espacial para llevar un hombre a la Luna. La economía estaba próspera hasta la recesión de 1969-70, y luego decayó por la competencia externa y los elevados precios del petróleo. La sociedad estadounidense se encontraba polarizada por la finalmente inútil guerra y por las protestas en contra de la guerra y el servicio militar obligatorio, así como por el Caso Watergate, que reveló la corrupción en el nivel más alto del gobierno. Para 1980 y la toma de control de la embajada estadounidense en Irán se produjo un creciente sentimiento de malestar nacional.
El período se cerró con la victoria del Republicano conservador Ronald Reagan, iniciando la "Era de Reagan", con un cambio drástico en la dirección nacional. El Partido Democrático se dividió por el tema de la guerra de Vietnam y otras temas de política exterior, contando con un nuevo elemento con base en los votantes jóvenes. Muchos de los demócratas considerados liberales en otras áreas se unieron al movimiento neoconservador y comenzaron a apoyar a los republicanos (especialmente a Reagan) en cuanto a la política exterior. Mientras tanto, los republicanos se encontraban generalmente unidos en un intenso nacionalismo americano, una fuerte oposición al comunismo y un fuerte apoyo a Israel.
Las memorias de los años sesenta formaron el panorama político de la próxima mitad de siglo. Como lo explicó el gobernador de Arkansas, Bill Clinton, en 1990, "si se recuerda los años sesenta y se piensa que hubo más cosas buenas que malas, probablemente se es un Demócrata. Si se piensa que hizo más daño que bien, se es probablemente un Republicano".Citado en M. J. Heale, "The Sixties as History: A Review of the Political Historiography", Reviews in American History Clímax del liberalismo estadounidense El clímax del liberalimo moderno estadounidense llegó a mediados de la década del sesenta con el éxito del presidente Lyndon Baines Johnson (1963-69) en asegurar la sanción por el congreso de sus programas de la Gran Sociedad, que incluían los derechos civiles, el fin de la segregación, Medicare, la extensión de la asistencia social, la ayuda federal a la educación en todos los niveles, subsidios a las artes y humanidades, activismo ambiental y una serie de programas diseñados para erradicar la pobreza.<ref>Robert Dallek, Lyndon B. Johnson: Portrait of a President (2004)</ref>Irving Bernstein, Guns or Butter: The Presidency of Lyndon Johnson (1994) Como explicaron historiadores recientes:
"Gradualmente, los intelectuales liberales construyeron una nueva visión para lograr la justicia económica y social. El liberalismo de principios de los sesenta no poseía rastros de radicalismo, poca disposición de revivir cruzadas de la época del new deal contra los poderes económicos concentrados y ninguna intención de redistribuir la riqueza o reestructurar las instituciones existentes. En el plano internacional era fuertemente anticomunista. Apuntaba a defender el mundo libre y alentar el crecimiento económico interno, así como asegurar que el resultante fuera distribuido justamente. Su agenda -influenciada en gran medida por la teoría económica keynesiana- preveía un gasto público masivo que aceleraría el crecimiento económico, proveyendo de esa manera recursos públicos para financiar más asistencia social, vivienda, salud y programas educacionales."David Edwin Harrell, Jr., Edwin S. Gaustad, John B. Boles, Sally Foreman Griffith, Randall M. Miller, Randall B. Woods, Unto a Good Land: A History of the American People (2005) pp 1052-53
Johnson fue premiado con una victoria arrolladora en las elecciones de 1964 contra el conservador Barry Goldwater, que acabó con décadas de control del Congreso por la Coalición Conservadora. Pero los Republicanos se recuperaron en 1966 y eligieron a Richard Nixon en 1968. Nixon continuó en general con los programas del New Deal y la Gran Sociedad que había heredado; la reacción conservadora llegaría con la elección de Ronald Reagan en 1980.James Reichley, Conservatives in an Age of Change: The Nixon and Ford Administrations (1982)
Giro hacia la derecha en la política
En los años 70, Ronald Reagan surgió como un líder de un drástico giro conservador en la política estadounidense, que socavó muchas de las políticas internas y externas que habían dominado la agenda nacional por décadas.
El hilo conductor era la creciente desconfianza respecto del gobierno para hacer lo correcto por el pueblo. La desconfianza sobre oficiales de alto rango había sido nua característica de los estadounidenses por dos siglos, el escándalo Watergate de 1973-1974 obligó a la renuncia del presidente Richard Nixon, que enfrentó un juicio político, así como juicios penales a muchos de sus asesores. Los medios de comuncacion se encontraban energizados en su vigorosa búsqueda de escándalos, lo que impactó profundamente en los dos partidos mayoritarios en el nivel estadual y local. Al mismo tiempo hubo una desconfianza creciente sobre las instituciones largamente poderosas sobre las grandes empresas y las uniones de trabajadores. El consenso posguerra en cuanto al valor de la tecnología para resolver problemas nacionales se encontró bajo ataque, especialmente la energía nuclear, por la Nueva Izquierda.
Los conservadores en los niveles estadual y local enfatizaron crecientemente el argumento de que los niveles de crimen en aumento indicaban una falla en la política liberal de las ciudades estadounidenses.
Mientras tanto, el liberalismo enfrentaba temas divisivos, dado que la Nueva Izquierda desafiaba a los liberales establecidos en temas tales como la guerra de Vietnam y la construcción de un público de votantes en campus universitarios y entre los votantes jóvenes. Una "guerra cultural" estaba surgiendo como una batalla triangular entre conservadores, liberales y la Nueva Izquierda, incluyendo temas como la libertad individual, el divorcio, la sexualidad e incluso el largo del cabello y el gusto musical.
Un nuevo factor inesperado fue el surgimiento de la derecha religiosa como una fuerza política cohesiva que dio un apoyo fuerte al conservadurismo.
El tema triunfante para el liberalismo fue el logro de la legislació de los derechos civiles en 1960, que obtuvo el apoyo de la población negra y creó un nuevo electorado negro en el Sur. Sin embargo, esto alejó a muchos de los blancos de clases bajas, y abrió la puerta a los blancos sureos a ingresar al Partido Republicano.
En política exterior, la guerra de Vietnam fue un tema altamente divisorio en los 70. Nixon había presentado una política de distensión en la Guerra Fría, pero fue fuertemente desafiada por Reagan y el movimiento conservador. Reagan veía a la Unión Soviética como un enemigo implacabe que debía ser derrotado, sin compromisos. Un nuevo elemento surgió en Irán, con el derrocamiento del gobierno proestadounidense, y el ascenso de los hostiles ayatollahs. Estudiantes radicales tomaron la Embajada de Estados Unidos y retuvieron a los diplomáticos estadounidenses como rehenes por más de un año, destacando la debilidad de la política exterior de Jimmy Carter.
La escena económica estaba de capa caída, con una creciente inflación que recortaba el patrón de ahorros de millones de estadounidenses, mientras que el desempleo se mntenía alto y el crecimiento era bajo. La falta de combustible y las bombas locales volvieron la crisis económica una realidad local.
Derechos Civiles
Los años sesenta estuvieron marcados por protestas callejeras, manifestaciones, disturbios y malestar social, protestas contra la guerra y una revolución cultural. Los jóvenes afroestadounidenses protestaron luego de las victorias en los tribunales sobre los derechos civiles con manifestaciones callejeras lideradas por el Dr. Martin Luther King Jr. así como por la National Association for the Advancement of Colored People (NAACP). El Dr. King usó los medios de comunicación hábilmente para grabar casos de represión contra manifestantes afroestadounidenses no violentos para causar un efecto en la conciencia del público. El activismo trajo cambios políticos exitosos cuando había un grupo agraviado, como los afroestadounidenses, feministas u homosexuales, que sentían el aguijón de malas políticas repetidas en el tiempo, y que condujeron campañas de protesta a largo plazo junto a las campañas de los medios masivos de comunicación para cambiar la opinión pública junto a campañas en los juzgados para cambiar las políticas. thumb|Lyndon Johnson firmando la Ley de los Derechos Civiles junto a Martin Luther King.
El Asesinato de John F. Kennedy en 1963 ayudó a cambiar el clima político del país. El nuevo presidente, Lyndon B. Johnson, capitalizó la situación usando una combinación del clima nacional y su propio sentido común para llevar adelante los planes de Kennedy, principalmente el Acta de los Derechos Civiles de 1964. Además, la ley de derecho al voto de 1965 tuvo un impacto inmediato en las elecciones federales, estaduales y locales. En pocos meses de su sanción el 6 de agosto de 1965, un cuarto de millón de nuevos votantes negros estaban registrados, un tercio por examinadores federales. En el lapso de cuatro años el registro de votantes en el Sur de Estados Unidos se había más que duplicado. En 1965, Misisipi tenía el número de votantes presentes más alto de afroestadounidenses en el sufragio, 74%, y había elegido más líderes negros que cualquier otro estado. En 1969, Tennessee tenía un 92,1% de presentismo, Arkansas 77,9% y Texas 77,3%.
Elección de 1964 left|thumb|Colegio Electoral de 1964 En las Elecciones presidenciales de Estados Unidos de 1964, Lyndon Johnson se posicionó como moderado, contrastando con su oponente del Partido Republicano (GOP), Barry Goldwater, quien se caracterizó en la campaña como de derecha de línea dura. La campaña de Johnson tuvo un muy conocido comercial titulado "Daisy Girl", que presentaba a una pequeña niña tomando pétalos de una margarita en un campo, contando los pétalos, que luego pasa a una cuenta regresiva de lanzamiento y una explosión nuclear. Johnson derrotó a Goldwater sólidamente en la elección general, ganando el 64,9% del voto popular y perdiendo solo cinco estados en el Sur Profundo, donde los afroestadounidenses todavía no podían votar, junto a Arizona, el estado del que provenía Goldwater. thumb|Lyndon Johnson La campaña de Goldwater vigorizó al movimiento conservador, principalmente dentro del Partido Republicano. Este buscaba un nuevo líder y lo encontró en Ronald Reagan, el gobernador electo de California en 1966 y reelecto en 1970. Compitió contra el presidente Ford por la nominación del GOP en 1976 y perdió por poco, pero la escena ya estaba montada para Reagan en 1980.Gregory L. Schneider, The Conservative Century: From Reaction to Revolution (2009) pp 91-118
Programas antipobreza Dos objetivos principales de las reformas de la Gran Sociedad fueron la eliminación de la pobreza y la injusticia racial. Durante este período se lanzaron nuevos e importantes programas dirigidos a la educación, el cuidado médico, los problemas urbanos y el transporte. La Gran Sociedad, en su extensión, se parecía a la agenda interna del New Deal de Franklin D. Roosevelt en los años treinta, pero difería fuertemente en los tipos de programas que se promulgados.
El más grande y resistente de los programas federales de asistencia, lanzados 1965, fueron Medicare, que paga por muchos de los costos médicos de los adultos mayores, y Medicaid, que ayuda a la gente pobre.