Sputnik es una agencia de noticias, sitio web de noticias y servicio de radiodifusión del gobierno ruso, creado por la agencia estatal Rossiya Segodnya el 10 de noviembre de 2014. Tiene su centro de operaciones en Moscú, con oficinas regionales en Washington, D. C., El Cairo, Montevideo, Pekín, París, Berlín, Madrid y Río de Janeiro. Según la propia agencia, Sputnik se enfoca en política y economía mundial para un público internacional.

Sputnik es considerada frecuentemente como un medio de propaganda rusa, involucrada en la desinformación. En 2019, la red social Facebook eliminó cientos de páginas en su plataforma que se hacían pasar por sitios de noticias independientes pero que en realidad se encontraban bajo el control de trabajadores de la agencia. Sputnik denunció que la acción era «claramente política en el fondo y, [era] prácticamente censura». En Europa, la agencia es considerada cercana a la extrema derecha en internet y a las conspiraciones, mientras que en Latinoamérica, tiene posiciones cercanas a la izquierda socialista, con posiciones pro-Putin y en contra de Occidente.

Sputnik opera varios sitios web de noticias, con reportajes y secciones de opinión, en 31 idiomas como inglés, español, polaco y serbocroata. Las páginas almacenan más de 800 horas de emisiones de radio diarias, mientras que su servicio de radiodifusión emite las 24 horas.

Fundación RIA Novosti fue la agencia internacional de noticias de Rusia hasta el 9 de diciembre de 2013, cuando fue fusionada con la Voz de Rusia para convertirse en Rossiya Segodnya.Dmitri Kiseliov, un presentador de noticias de Rossiya 1, fue designado como presidente de la nueva agencia. Al poco tiempo, anunció que Margarita Simonián se convertiría en redactora jefe. Simonián declaró a The New York Times en 2017 que ella escogió «Sputnik» como nuevo nombre de la agencia «porque pensaba que era la única palabra rusa que tenía una connotación positiva, y todo el mundo lo sabe».

Sputnik fue lanzada el 10 de noviembre de 2014 por Rossiya Segodnya, siendo esta última financiada por RT, propiedad del Gobierno ruso, creada por decreto presidencial el 9 de diciembre de 2013. De acuerdo con Kiseliov, el objetivo de Sputnik era el de llegar a una audiencia mundial «cansada de la propaganda agresiva que promueve un mundo unipolar y que quiere una perspectiva distinta». La agencia afirma que «cuenta lo no contado». Sin embargo, el presidente Vladímir Putin, durante una visita en Moscú al centro de operaciones de la cadena de televisión RT en 2013, declaró que el objetivo de la en ese entonces futura agencia Sputnik y de RT era «romper el monopolio de los medios de información global anglosajones».

Extensión de Sputnik Emite información en inglés, español, árabe, chino, idioma alemán y turco. El nombre "Sputnik" ("Спутник") proviene del idioma ruso y su significado es "satélite" o "compañero de viaje". Posee redacciones regionales en El Cairo, Montevideo, Pekín y Washington D. C.. Siguiendo así los modelos de canales de información internacionales como CNN, Al-Jazeera o France Inter

Controversias Propaganda rusa La agencia está catalogada como un medio de información propagandístico del gobierno ruso, acercándose de las corrientes conspiratorias de extrema derecha en Europa y de izquierdas en Latinoamérica. Su línea editorial se caracteriza por ofrecer un discurso antisistema, antiglobalización y antiliberal. El objetivo oficial de Sputnik es «decir lo que no es dicho» y de proporcionar información a través un espectro de análisis ruso. Diferentes organismos de control de veracidad de la información han acusado a la agencia Spútnik de difundir información altamente tergiversada con el fin de mejorar la imagen pública internacional del gobierno ruso.La propaganda exterior de la Federación Rusa : RT y Sputnik y su cobertura mediática de la Guerra Civil Siria idus.us.es, viditado 26 de abril de 2020

Según la especialista francesa Anne Nivat de análisis de los medias prorrusos (RT y Spútnik), «los rusos quieren proponer la alternativa política y social en todos los países en los que se implantan, en Francia la alternativa adoptada es la de divulgar las tesis de la extrema derecha». Spútnik no busca transmitir información veraz u objetiva sino a divulgar la agenda política del Kremlin.

Para el politólogo francés François-Bernard Huyghe del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas, Sputnik celebra «la victoria soviética en Alemania, la buena situación de Rusia, el éxito de Rusia en Siria, etc. Se trata de una propaganda positiva que corresponde a un fuerte apego de la población a las posiciones del gobierno.

Para David Cadier de Instituto Francés de Relaciones Internacionales, es desde las "revoluciones de colores" en el espacio postsoviético y su interpretación hecha por Moscú, que la inversión de Rusia en los medios ha sido parte de un deseo de influir en los procesos políticas en terceros Estados. El Kremlin depende en el extranjero de dos medios que financia, RT y Sputnik, que «abren sus antenas, entre otros, a representantes de partidos extremistas y a los partidarios de las teorías de conspiración. Si bien afirman no estar tripulados por las autoridades rusas, estos medios difunden rumores, información falsa y narrativas estratégicas, la gran mayoría de los cuales están en línea con la agenda de política exterior del Kremlin». El investigador considera que «las modalidades de coordinación de la política de información del Kremlin y la naturaleza de sus interacciones con RT y Sputnik siguen siendo opacas. A veces es difícil distinguir entre quién se ve reflejado en los medios de otra visión del mundo y quién participa en una empresa de desinformación dirigida y organizada en beneficio de objetivos específicos», y que «la influencia de los medios de comunicación rusos Russia Today y Sputnik son considerados así por varios países europeos (Francia, Suecia, Alemania) como una fuente de desestabilización».Ouvrage collectif sous la direction de Thierry de Montbrial et Dominique David, RAMSES 2018 : La guerre de l'information aura-t-elle lieu ?, Instituto Francés de Relaciones Internacionales, Dunod, Paris, 2017.

En una conferencia de prensa conjunta con Vladímir Putin a finales de mayo de 2017, Emmanuel Macrón acusó a RT y Sputnik de «no comportarse como medios de prensa ni periodistas, sino como medios de influencia, de propaganda y de información falsa, ni más ni menos. Cuando los medios de comunicación difunden falsedades infames, ya no son periodistas, sino medios de influencia». Los dos medios tienen la misma jefa de redacción, Margarita Simonián. Según Nina Bashkatov, periodista especializada en Rusia, esto ocurrió en dos etapas: «fue parte de una tendencia general, en la cual un país moderno debe de tener su propio canal temático de noticias. Al principio, se vio algunas cosas bastante interesantes, una visión diferente de los acontecimientos actuales, ya que sus equipos iban a lugares a los que nosotros no íbamos. Luego, hubo un cambio. Sus periodistas se convirtieron en caricaturas de presentadores estadounidenses». Sin embargo, agrega, que «tampoco hay que caer en la caricatura, no hay un vínculo directo entre Margarita Simonián y el Estado ruso [...] Pero los periodistas son fervorosos, pensando que están complaciendo al gobierno. Además, añade, que el término pudo haber sorprendido a los periodistas de Sputnik que consideran ser un medio de comunicación como cualquier otro porque «son sobretodo que creen en su misión y que lo hacen demasiado, como suele ocurrir entre los rusos». Según Julien Nocetti, investigador del Instituto Francés de Relaciones Internacionales, los periodistas de Sputnik consideran normal y no desafortunado que los medios de comunicación nacionales reflejen el punto de vista del Estado.

La cobertura de la guerra siria en colaboración con personalidades blogueras abiertamente afines a la intervención rusa y al gobierno de Bashar al-Ásad como Vanessa Beeley o Eva Barlett han avivado fuertes críticas de la parte de otros medios de comunicación y personalidades políticas . Una colaboración que busca des-incriminar las exacciones militares, en particular rusas y sirias, y presentar estos últimos como actores humanitarios y pacificadores. Estas coberturas mediáticas ignoran por completo los numerosos crímenes de guerra reportados por la ONU.La retirada militar de Rusia fue una decisión conjunta con Siria, afirma el gobierno sirio un.org, visitado 26 de abril de 2020 Una cobertura mediática similar fue llevada a cabo durante el conflicto del Donbáss.

En abril de 2018, el periodista John Stanton, quien fue corresponsal de Sputnik en el Pentágono por dos años, publicó un informe muy crítico en contra de Sputnik News, Sputnik Radio y RIA Novosti, en donde declara que ambas organizaciones formaban parte de una operación rusa de guerra informativa más grande. Sus hallazgos públicos fueron parte de una investigación interna para el gobierno estadounidense mientras aún trabajaba para Spuntik.

En mayo de 2018, el sitio web del noticiero NewsHour de la cadena de televisión pública estadounidense PBS publicó un artículo escrito por Elizabeth Flock en la cual se afirma que los informes de Sputnik News y Sputnik Radio «parecían destinados a polarizar» y «distraer y confundir» después de que Flock los escuchase en una radio local afiliada a Sputnik por una semana. En una visita a la estación, ella descubrió «una imagen más rara de lo que me esperaba, una en la que empecé a entender lo persuasiva que puede ser la desinformación». Según Flock, Stanton le dijo «combinan lo real con lo irreal, emplean fuentes dudosas». Fue difícil para él de señalar el problema real porque «sería inútil», ya que «establecer lo que se podía considerar como desinformación era muy difícil», concluyó ella.

La revista Foreign Policy describió a Sputnik como un medio de propaganda del Kremlin astuto y con buen éxito en internet, el cual «combina el nacionalismo revanchista del presidente Vladímir Putin para una audiencia internacional... tocando un predecible tambor de retórica anti-Occidente».

Desinformación Cobertura europea y respuestas Ben Nimmo, en un reporte para el Centro para el Análisis de Política Europea (CEPA), dijo que las entrevistas de Sputnik para sus servicios dirigidos a Europa del Este abarcan un determinado grupo de políticos, especialmente aquellos conocidos por sus posturas rusófilas (Tatjana Ždanoka en Letonia) o anti-Unión Europea (Janusz Korwin-Mikke en Polonia). Estos dos políticos tienen baja popularidad en sus países de origen; Korwin-Mikke recibió apenas un 3% en las elecciones presidenciales de Polonia en mayo de 2015, mientras Ždanoka está vetada de ocupar cargos públicos por su oposición a la independencia de Letonia de Rusia. Sputnik difundió una noticia falsa de que Angela Merkel, canciller de Alemania, se había tomado un selfi con un sospechoso del Estado Islámico.

Según Kevin Rothrock, editor de Global Voices para Rusia, Sputnik «actúa como un saboteador para perturbar o censurar información poco favorable para Rusia, como la supuesta participación del Ejército ruso en la guerra con Ucrania». Se realizaron comparaciones históricas entre la plataforma y Pravda, el antiguo periódico oficial del Partido Comunista de la Unión Soviética, en especial la supuesta apología de Sputnik a Iósif Stalin y el el negacionismo de la hambruna que tuvo lugar en Ucrania de 1932 a 1933, también conocida como Holodomor.

Michael Thumann, periodista y autor alemán, describe a Sputnik como parte de lo que él llama una «guerra de la información digital contra Occidente». Peter Pomerantsev, en un artículo para el Sunday Times de Londres, comentó que, en las elecciones alemanas de 2017, Sputnik tenía una posición negativa o neutral acerca de los partidos políticos del país, con la excepción del partido de derecha nacionalista Alternativa para Alemania.