Anne Jacqueline Hathaway (Nueva York, 12 de noviembre de 1982) es una actriz estadounidense que también ha trabajado de manera eventual como productora y modelo. Figura entre las actrices mejores remuneradas de la industria desde 2015. Ha recibido numerosos galardones, incluidos un Premio Óscar, un Premio BAFTA, un Premio del Sindicato de Actores, un Premios Primetime Emmy y un Globos de Oro. Sus películas han recaudado más de 6.800 millones de dólares en todo el mundo.

Hathaway participó en varias obras de teatro durante su época de estudiante de secundaria. Siendo adolescente, fue elegida para la serie de televisión Get Real (1999-2000) y saltó a la fama interpretando el papel principal en la comedia de Disney, The Princess Diaries (2001). Tras protagonizar varias películas familiares, entre ellas Ella Enchanted (2004), Hathaway pasó a papeles más maduros con el drama Brokeback Mountain (2005). La comedia dramática The Devil Wears Prada (2006) y su secuela The Devil Wears Prada 2 (2026), fue su mayor éxito comercial hasta ese momento. Por el drama, Rachel Getting Married (2008), recibió su primera nominación al premio Óscar a la mejor actriz.

Ganó el premio Óscar, el Globo de Oro, el BAFTA y el SAG a la mejor actriz de reparto por su interpretación en Los miserables (2012). Otros créditos cinematográficos incluyen Bride Wars (2009), Love and Other Drugs (2010), Alice in Wonderland (2010), Rio (2011), The Dark Knight Rises (2012), Interstellar (2014), The Intern (2015), Ocean's 8 (2018), Locked Down (2021), The Idea of You (2024), Mother Mary (2026) o La Odisea (2026).

Etiquetada como icono de la moda, varios medios de comunicación han hecho referencia a su belleza. La revista People la nombró como una de las grandes estrellas descubiertas en 2001y apareció por primera vez en la lista de las 50 personas más bellas del mundo de dicha revista en 2006. Está casada con el actor Adam Shulman desde 2012. Es madre de dos hijos.

Biografía

Infancia y juventud

Hija de la actriz de teatro Kate McCauley y del abogado Gerald Thomas Hathaway, Anne siempre encontró la inspiración y el apoyo necesarios para seguir los pasos de su madre. A pesar de todo, la coincidencia de su nombre con el de Anne Hathaway, esposa del dramaturgo y poeta inglés William Shakespeare, ni más ni menos, es solo una casualidad. Tiene dos hermanos, uno mayor, Michael, y uno menor, Thomas. Hathaway tiene principalmente ascendencia irlandesa y francesa, y más distantemente ascendencia alemana e inglesa."No plain Jane." The Courier-Mail. 31 de marzo de 2007.

Hathaway fue educada como católica con lo que ella consideraba «valores realmente fuertes», y había expresado su deseo de convertirse en monja durante su infancia. Sin embargo, rechazó la idea a la edad de 15 años, después de saber que su hermano Michael era gay. «Me di cuenta de que mi hermano mayor era homosexual, y no podía apoyar una religión que no apoyara a mi hermano. Ahora me considero una cristiana sin denominación porque no he encontrado una religión para mí». En 2009, Hathaway expresó que sus creencias religiosas eran «un trabajo en curso».

Pasó la mayor parte de su juventud en Short Hills (Nueva Jersey) y acudió al Millburn High School, en el que se graduó. Su permanencia en el instituto público de Millburn le sirvió para introducirse en el mundo escénico y hacer sus primeros intentos artísticos en el teatro. El resultado fue tan satisfactorio que acabó estudiando arte dramático en la Paper Mill Playhouse de Nueva Jersey y, estando aún en el instituto, fue nominada al «Premio Estrella Naciente» de la Playhouse por la mejor representación escolar del estado. Posteriormente, se instruyó durante varios semestres en el Vassar College de Pougkeepsie (Nueva York) antes de trasladarse definitivamente al Gallatin School of Individualized Study perteneciente a la Universidad de Nueva York. Una época de la que ella guarda muy buenos recuerdos y a la que se refiere como una de sus mejores decisiones. Allí, fue la primera y única adolescente en ser admitida en el programa de estudios intensivos de actuación organizado por la premiada compañía de teatro Barrow Group. También estudió en el programa de teatro musical organizado por el Collaborative Arts Project, CAP 21, afiliado a su universidad. De esta manera, Hathaway cuenta con una amplia formación profesional que la ha llevado a preferir el escenario al mundo del celuloide.

Además, es una consumada bailarina, que estudió en el Broadway Dance Center de la ciudad de Nueva York y, como primera soprano, en 1998 tuvo el privilegio de dar dos conciertos en el Carnegie Hall como miembro del All-Eastern US High School Honors Chorus. Otras cualidades de Anne son el gusto por el diseño: trabajó en un proyecto con el diseñador Lázaro Hernández, con el que se rumorea que hubo un romance de corta duración.

Inicios de carrera (2000-2004) miniatura|izquierda|190px|Hathaway en el estreno de Rachel Getting Married en el Festival Internacional de Cine de Toronto de 2008. En sus inicios en el mundo del espectáculo, Anne participó en la serie Get Real. Aunque la serie tan solo se mantuvo una temporada en antena, el papel de Meghan Green le reportó muy buenas críticas a Anne y llegó a ser nominada como mejor actriz dramática en los Teen Choice Awards del año 2000.

El salto al cine se produjo solo dos años después cuando participó en el drama The Other Side of Heaven junto con Christopher Gorham, basada en la historia real de un misionero mormón en Tonga. Pero antes de empezar su producción en Nueva Zelanda, Anne se presentó al casting para el papel protagonista de Mia Thermopolis en la comedia familiar de Garry Marshall The Princess Diaries. Se dice que Marshall contrató a la actriz para interpretar a la princesa propensa a los accidentes cuando ella se cayó de una silla durante la audición. La película trataba de Mia, una adolescente de San Francisco que descubre que pertenece a la realeza, personaje que supuso un antes y un después para su posterior exitosa carrera interpretativa. Trabajando con estrellas tan talentosas como Julie Andrews (como su abuela), Héctor Elizondo (como un consejero) y Heather Matarazzo (como la amiga de Mia), Hathaway se ganó la opinión favorable del público y la crítica. Según cuenta ella misma, Garry Marshall le dio el mejor consejo de toda su carrera cuando le dijo:

miniatura|190px|Anne Hathaway en el estreno de Superagente 86 en junio de 2008.

«Nunca sabes si una película va a ser un éxito, así que más vale que lo pases bien rodándola». Y se divirtió grabándola con todo el equipo de producción pero, además, la película fue un éxito mundial que lanzó a Anne al estrellato con sus 19 años.

Acto seguido protagonizó un segundo drama con la cinta Nicholas Nickleby basada en la novela de Charles Dickens. La película empezó con buenas referencias por parte de la crítica, incluso el periódico Deseret Morning News predijo que era una posible candidata a los premios Óscar. Sin embargo, a pesar de la aclamación de los expertos, el filme nunca obtuvo una gran audiencia y terminó hundiéndose en la taquilla estadounidense. Posteriormente, decidió recuperar su imagen de ídolo para el público infantil gracias a su papel en Ella Enchanted, una historia que se desarrollaba en un mundo mágico poblado de hadas madrinas, ogros y príncipes.

En 2004, Hathaway pudo haber sido la compañera de reparto de Gerard Butler en la adaptación cinematográfica de The Phantom of the Opera, pero acabó rechazando el papel debido a su conflictivo contrato con la compañía Walt Disney Pictures, con el cual tampoco estaba demasiado satisfecha. Disney comenzó su producción de The Princess Diaries 2: Royal Engagement a inicios de 2004 con Hathaway repitiendo su personaje en la secuela. En esta ocasión, la cinta trataba sobre la necesidad de encontrar un marido adecuado para ahora princesa Mia Thermopolis, con Chris Pine interpretando al interés amoroso de Mia, Lord Nicholas Deveraux. Su vinculación con el mundo infantil continuó con la cinta de animación Hoodwinked! de 2005, donde prestó su voz a la renovada protagonista del cuento. Un doblaje que le sirvió para explotar otra de sus cualidades, pues cantó un tema de la banda sonora original de la película.

Transición a roles adultos y reconocimiento crítico (2005-2008) The Princess Diaries 2: Royal Engagement supuso la despedida de Anne Hathaway del cine familiar. Consciente de que se había encasillado como un icono infantil, siguió el valioso consejo que le dio Julie Andrews durante el rodaje de la película de Disney: para desligarse de este cliché, no había nada mejor que un desnudo a tiempo, como el que la misma Julie protagonizó en S.O.B (1981). Anne Hathaway tomó nota y pronto comenzó a decir en las entrevistas que aunque siempre se la asociaba con el cine familiar, no le importaría aceptar algún papel algo más subido de tono. Y la oportunidad le llegó con la película independiente Havoc, donde interpretó a una adolescente rebelde de clase alta que deseaba probar nuevos estímulos y acababa involucrada en el mundo de las drogas y la corrupción. Sin embargo, cuando se ganó sus galones como actriz y demostró su madurez profesional fue con su participación en la controvertida y galardonada Brokeback Mountain. Ang Lee la eligió para interpretar a la mujer del personaje de Jake Gyllenhaal, un vaquero que se enamora de un chico. De esta forma, se apuntó su primer gran éxito en el cine adulto ya que la película obtuvo prácticamente todos los premios a los que estuvo nominada, incluidos tres Premios Óscar.

Apenas un año después, le llegó uno de los papeles más importantes de su carrera con The Devil Wears Prada, con el que consiguió afianzarse aún más en su ascenso profesional. El personaje de Andy Sachs, la joven inocente que llega a Nueva York para trabajar como asistente personal de la voraz e implacable editora de modas Miranda Priestly (Meryl Streep), resultó perfecto para la estabilización de Hathaway en la industria. A pesar de que su papel no aportaba nada nuevo a su registro interpretativo, dio una muy digna réplica a una espectacular Meryl Streep y consiguió no quedar en ningún momento eclipsada por la presencia de la veterana. La película recaudó más de 125 millones de dólares sólo en Estados Unidos y le permitió darse a conocer entre un público sin límite de edad. Su deseo, pues, se había cumplido ya que, como ella misma dice, lo que más le gusta de su profesión son los nuevos retos, lejos del encasillamiento.

miniatura|izquierda|300px|Anne Hathaway grabando una de las escenas en NY de The Devil Wears Prada en 2005.

Así se planteó su siguiente película Becoming Jane (2007) su proyecto más ambicioso hasta ese momento ya que por primera vez, aguantaba el peso de la historia completamente sola. En este drama biográfico tuvo que meterse en la piel de la escritora británica responsable de novelas como Sentido y sensibilidad y Orgullo y prejuicio, en las que Jane Austen supo plasmar como pocos el ambiente social y moral de su época. Por ello, tuvo que documentarse sobre el periodo de la Regencia, aprender los modales, bailes y decoro propios de su sociedad y, sobre todo, aprender un más que necesario acento británico al mismo tiempo que explotaba su vena más romántica. Su inmersión en el papel de Jane fue tal que la misma Anne llegó a afirmar: «Volví a leerme toda la obra de Jane y unas cuantas biografías. También leí ensayos críticos sobre ella, sus cartas y me documenté sobre el periodo de la Regencia. Leía todo lo que llegaba a mis manos. Llegó un momento en el que el director me arrancaba los libros de las manos porque yo no dejaba de señalar detalles incongruentes entre el guion y la época». miniatura|derecha|190px|Anne Hathaway en el New York Fashion Week 2008.