Dobroslav Jevđević (, ; – 2 de octubre de 1962) fue un político serbobosnio que se proclamó comandante chetnik (, вoјвода) en la región de Herzegovina en el Reino de Yugoslavia ocupado por el Eje, durante la Segunda Guerra Mundial. Perteneció a la Asociación Chetnik en el periodo de entreguerras y a la Organización de Nacionalistas Yugoslavos, fue diputado del Parlamento Yugoslavo por el Partido Nacional Yugoslavo y uno de los dirigentes de la oposición política al rey Alejandro I hasta el asesinato de este en 1934. Al año siguiente, se convirtió en responsable de propaganda del Gobierno yugoslavo.
Tras la invasión de Yugoslavia en abril de 1941, se convirtió en dirigente chetnik en Herzegovina y se unió al movimiento de Draža Mihailović. Colaboró primero con los italianos y más tarde con los alemanes en operaciones contra los partisanos yugoslavos. Aunque reconocía la autoridad de Mihailović —que conocía y aprobaba la colaboración con las potencias del Eje—, Jevđević actuó a menudo de forma independiente a este, salvo en las ocasiones en las que colaboró con Ilija Trifunović-Birčanin, representante de Mihailović y comandante chetnik de Dalmacia, Herzegovina, Bosnia occidental y Croacia suroccidental.
Durante la operación conjunta italo-chetnik denominada operación Alfa, las fuerzas de Jevđević, en cooperación con otras unidades chetniks, asesinaron entre 543 y 2500 civiles bosníacos y católicos en la región de Prozor en octubre de 1942. Participaron asimismo en una de las mayores operaciones del Eje contra los partisanos, la operación Weiss en el invierno de 1943. Sus fuerzas reaparecieron junta con otras colaboracionistas en el oeste yugoslavo, bajo el mando del general de las SS Odilo Globocnik, encargado de la zona de operaciones del litoral adriático. Jevđević huyó a Italia en la primavera de 1945, donde lo arrestaron las autoridades militares aliadas, que lo enviaron a un campo de detención en Grottaglie. Liberado finalmente tras recibir notable respaldo aliado, evitó ser extraditado a Yugoslavia. Se mudó a Roma y vivió bajo nombre falso. Durante la posguerra recabó informes para diversos servicios de espionaje occidentales y publicó varias obras anticomunistas. Residió en Roma hasta su fallecimiento en octubre de 1962.
Comienzos y carrera política Dobroslav Jevđević nació en la aldea de Miloševac en Prača, cerca de la ciudad de Rogatica el 28 de diciembre de 1895, hijo de Dimitrije y Angela Jevđević (de soltera Kosorić). La familia era de origen serbo-montenegrino. Criado en la fe ortodoxa serbia, asistió a la escuela secundaria en Sarajevo, donde se afilió a la organización revolucionaria conocida como Joven Bosnia y forjó amistad con Gavrilo Princip, el asesino del archiduque Francisco Fernando de Austria.
Buen escritor y poeta en su juventud, estudió derecho en las universidades de Zagreb, Belgrado y Viena y hablaba con soltura diversos idiomas (serbocroata, italiano, alemán y francés). Su padre falleció en 1916 y su carrera política comenzó dos años más tarde. Durante el periodo de entreguerras, fue uno de los políticos serbios más influyentes en Bosnia. Pertenecía a la Asociación Chetnik, una organización serbia extremadamente chovinista con más de medio millón de afiliados presidida por Kosta Pećanac. Era también uno de los dirigentes del Partido Democrático Independiente (Samostalna demokratska stranka, NDS) y presidía la sección militar del movimiento, la Organización de Nacionalistas Yugoslavos (Organizacija Jugoslovenskih Nacionalista, ORJUNA), que aterrorizaba a los serbios de Bosnia, Herzegovina y Croacia que se negaban a ingresar en el partido. Más tarde se presentó como candidato opositor del Partido Nacional Yugoslavo (Jugoslovenska nacionalna stranka, JNS) a las Cortes. Elegido finalmente diputado, representó a los distritos de Rogatica y Novi Sad. Su inclinación a colaborar con distintos partidos yugoslavos le otorgó reputación de «estar dispuesto a venderse a cualquier grupo político a cambio de favores o de promoción». El primer ministro Bogoljub Jevtić le nombró jefe de propaganda del Gobierno en 1935. Jevđević aprobó la creación de la Banovina de Croacia en 1939 y defendió la formación de una unidad administrativa serbia equivalente que incluyese la mayor parte de Bosnia y Herzegovina. En 1941, su primo el coronel Dušan Radović, abandonó el país y se unió la Royal Air Force (RAF).
Segunda Guerra Mundial Huyó a Budva tras la invasión de Yugoslavia de abril de 1941. Ese mismo mes, los alemanes crearon el Estado títere croata conocido como Estado Independiente de Croacia (Nezavisna Država Hrvatska; NDH), que aplicó medidas genocidas contra serbios, judíos y gitanos. La población serbia comenzó a oponer resistencia a las acciones del nuevo Estado y Jevđević se convirtió en un destacado dirigente del levantamiento chetnik contra las autoridades croatas en Bosnia y Herzegovina que tuvo lugar en 1941. Conocido por sus simpatía filoitalianas ya antes de la guerra, el dirigente chetnik Draža Mihailović parece que lo describió en broma como «un italiano al que le gustan los serbios«. En el verano de 1941, Jevđević trabó contacto con las autoridades italianas. Junto con Ilija Trifunović-Birčanin, trató de cooperar con ellas, convencido de que la ocupación italiana de la región limitaría la capacidad del NDH de llevar a cabo sus medidas antiserbias. Esperaba asimismo que los italianos aceptarían formar un Estado serbio en Bosnia y Herzegovina bajo su protección, aunque estos se mostraron en realidad más interesados en lograr la cooperación de las fuerzas chetniks de Jevđević en las luchas contra los partisanos que en ayudarle a lograr sus objetivos políticos.
El 20 de octubre de 1941, Jevđević y Trifunović-Birčanin se reunieron y acordaron colaborar con el responsable de información del VI Cuerpo de Ejército italiano. A finales de enero de 1942, Jevđević se ofreció a colaborar con los italianos si se decidían a ocupar Bosnia y a organizar destacamentos chetniks para combatir a los partisanos en común. En estas conversaciones participaron el general Lorenzo Dalmazzo, comandante del VI Cuerpo de Ejército italiano y los dirigentes chetniks Stevo Radjenović, Trifunović-Birčanin, Jezdimir Dangić y el propio Jevđević. Durante la primavera y el verano de 1942, Jevđević y Trifunović-Birčanin recorrieron las poblaciones de los distritos de Goražde, Kalinovik y Foča exhortando a la población y a los destacamentos chetniks a mostrar lealtad a los italianos. En mayo de 1942, Jevđević se reunió con oficiales del espionaje alemán en Dubrovnik y se le consultó si estaba dispuesto a colaborar en la pacificación de Bosnia. Mihailović conocía y aceptó los acuerdos colaboracionistas realizados por Jevđević y Trifunović-Birčanin. Estos a menudo se reunían con el comandante chetnik Momčilo Đujić en Split y los tres a menudo discutían sobre cómo repartirse la ayuda financiera que recibían de las autoridades italianas. thumb|Mapa con el reparto del Reino de Yugoslavia entre la potencias del Eje entre 1941 y 1943 y que muestra la línea de separación de las zonas italiana y alemana del NDH En un informe interno chetnik de junio de 1942, Jevđević afirmaba que las brigadas proletarias de los partisanos contenían en su seno numerosos «judíos, gitanos y musulmanes». En julio del mismo año, realizó una proclama a los serbios de Bosnia oriental y Herzegovina en la que afirmó:
También acusó a los partisanos de haber «destruido iglesias serbias y haber levantado mezquitas, sinagogas y templos católicos».
A mediados de 1942, los chetniks se percataron de la intención italiana de retirarse de considerables zonas del NDH que habían dominado militarmente hasta entonces. Jevđević y Trifunović-Birčanin informaron a los italianos que, como consecuencia, Mihailović estaba sopesando la posibilidad de evacuar a los civiles serbios de Herzegovina a Montenegro y enviar a chetniks montenegrinos al norte para enfrentarse a los ustachas, de los que esperaba otra oleada de ataques contra la población civil serbia. Entre el 22 y el 23 de julio de 1942, Mihailović presidió una conferencia en la que prticiparon tanto Jevđević como Trifunović-Birčanin en Avtovac, en Herzegovina. El segundo día de la conferencia, Jevđević y Trifunović-Birčanin se trasladaron a la cercana Trebinje donde trataron con los dirigentes chetniks hercegovinos Radmilo Grđić y Milan Šantić. El consulado alemán en Sarajevo informó que en esta reunión se fijaron los objetivos y la estrategia de los chetniks hercegovinos, que fueron los siguientes:
Bajo protección italiana, los chetniks eliminaron completamente a la población croata y musulmana de Herzegovina oriental entre julio y agosto de 1942. Inmediatamente después de una matanza de población no serbia en Foča en agosto, Jevđević publicó una proclama para los musulmanes de la región en la que exigía que se uniesen a los chetniks en su lucha contra los ustachas. Afirmó: «Creo personalmente que en el futuro Estado los musulmanes no deben de contar con otra opción que aceptar de forma final y definitiva la nacionalidad serbia y renunciar a sus maniobras entre las naciones serbia y croata, sobre todo porque todas las tierras en las que habitan se convertirán de forma incontrovertible e inalterable en parte del Estado serbio». En agosto el general Mario Roatta, comandante del 2.º Ejército italiano, se puso en contacto con Jevđević y «legalizó» a tres mil de sus chetniks, concediéndoles autorización para actuar en la Herzegovina oriental.
En el otoño de 1942, adoptó una actitud muy diferente de la de otros dirigentes chetniks y abogó por la colaboración con los musulmanes para formar unidades chetniks musulmanas para enfrentarse a los ustachas y partisanos. Favorecía esta tolerancia como táctica política en las regiones donde los musulmanes se hallaban protegidos por los alemanes. Consideraba necesario mostrar cierta tolerancia hacia a los musulmanes por razones tácticas, si bien no debía olvidarse que «no podría existir una verdadera unidad con ellos». A finales de septiembre y comienzos de octubre, Jevđević y Petar Baćović mantuvieron conversaciones con el dirigente musulmán Ismet Popovac y acordaron formar una organización chetnik musulmana. Jevđević animó entonces a los mandos italianos a ocupar toda Bosnia y Herzegovina con el fin de acabar con la autoridad ustacha en la región y afirmó que contaba con el respaldo del ochenta por ciento de la población, formado por serbios y musulmanes. Al tiempo, solicitó que los alemanes concediesen autonomía a Bosnia y Herzegovina hasta el final de la contienda, afirmando que los musulmanes eran «conocidos amigos de los alemanes, tanto antes de la guerra como en la actualidad». Aunque trató de recabar el apoyo de los musulmanes aprovechando el deseo de estos de autonomía para forjar una alianza con el Eje, sus esfuerzos en este sentido fracasaron.
Operación Alfa